lunes, 23 de diciembre de 2013

No guardo nada contigo

No guardo nada contigo

 
No guardo nada contigo,
ni mis ojos ni mi boca que
por ti hubieran podido,
ni un corazón como el mío,
ni el instinto que me hace
ser de esta manera,
nada contigo,
ni esa libertad que es sólo para ti,
ni las ansias que se desvisten
desde antes de empezar.

Estoy a tu lado,
si diera un paso más, seguro estoy
que caería en el abismo de tus ojos,
y me rompería en un cristal frente a tu rostro,
y mi cuerpo se volvería ingrávido,
como cuando te sueño,
y todo entero y desnudo me renuncio a tu piel.

Te quiero desde antes,
desde que estoy solo con mis labios,
desde que pensar en ti es tenerte,
como se consiente la distancia en la entrega,
te quiero porque me llenas el alma,
porque me rescata mirarte y mirarte tanto,
te quiero despacio,
encontrándote en mis párpados,

¡es tan claro el silencio que hay en ti!

He tomado un arroyo
distraídamente para mis manos,
el fruto más hermoso es ese
agua que sola corre,
y te imagino aquí,
con tus pies desnudos
y la paciencia del mundo,
despertándote,
acariciando lo que aún no sabes,
sin nada buscar más que esa voluntad
que envidias a la belleza,

y te extraño aquí,
cuando mis dedos recorren mis cabellos,
y te creo,
y te insinúo,
¡no entiendo otra forma de quererte
salvo dejar que me quieras!

No guardo nada contigo,
ni las palabras que sólo hablan de ti,
ni mis hojas blancas abrazado a ti,
ni el descanso en ti mientras descanso,

nada contigo,
los cielos son iguales en tu lugar y en el mío,
se repiten las nubes, el aire, lo invisible,
se precipitan las promesas de mi amor
que es así, libre, suelto,
porque tú eres lo que más deseo,
porque pensarte como te pienso es mi voz,
porque mi gran amor está detrás de tu cuerpo posible.

No guardo nada contigo,
mientras haya una ventana abierta,
siempre habrá un mañana donde comenzar.

T de S
MRGC
Namaste