sábado, 7 de diciembre de 2013

Los tejados hablan con las aves

Los tejados hablan con las aves

 
Aquí, en mis ojos,
dentro de mi edad, latiendo,
sin tiempo de crecer,
caminando, con ansias de mirar,
como agua en manantial
pretendiéndome amar,
de hilos el río que me roba la razón,

aquí, en mi corazón,
dentro de mi espiga, sintiendo,
el aroma de mis fuegos, viviendo,
como piedra que perdura, vibrando,
como la piel que tu rosa gasta en
brisas de mis TE QUIERO,
como los deseos que me recuerdan
la entrega en ti, una vez,

aquí, quédate aquí,
en el secreto de mi cuerpo que
sólo tus manos desnudan, aquí,
soy tuyo y lo sabes, eres mía y lo siento,
mis cielos son un recodo donde el
amor siembra tu nombre,
permíteme ser ese hombre que en
derrame se venga en ti, aquí,
fúndete en mis labios, aquí.

Mis sueños están desiertos,
tengo miedo de las promesas que no
preguntan por ti y sin embargo,
las nubes semejan barcas perdidas,
el día se ha vuelto gris entre la tarde y el ocaso,
¡mira mis pasos!,
se esconden de las estrellas mientras mis
penas caen y caen y caen, ...
¡quédate aquí!,

aquí, entre mi árbol y yo,
yo haré silencio,
callaré la pasión que mi sexo,
callaré la inocencia que mis brazos pierden,
callaré mi aliento cuando busca y puede
confundir a tu boca, con mi boca y sendero,
callaré, te lo prometo, calmando las alas de mi
sangre que espera, aquí,
entre besos de lluvia y cántaros,

quédate aquí, los tejados hablan con las aves.

T de S
MRGC
Namaste