lunes, 2 de diciembre de 2013

Brisa resuelta en hombre

Brisa resuelta en hombre

 
El amor de mi vida me ha vuelto mar,
si no es el mar será las olas,
o el cielo de su mar que me convoca,
que me envuelve,
que me embriaga,
el mundo de mi mar se ha venido su voz,
y el aire de su mar de mi amor su nombre,

el amor de mi vida me ha vuelto brisa resuelta en hombre,
fuego que arde y me arrolla y me ahoga,
palabras de mar herederas de sombras,
¡ojalá pudiera mi piel volverse piedra!,
así junto al mar de su río venirme descanso,
en la arena el remanso,
del aliento de mi mar,

el amor de mi vida me ha vuelto flor,
disimulados labios de aroma que ni rosa ni azul,
tan sólo tormenta,
mar que abdica de unos ojos en lágrimas,
al mar que aguarda el desnudo que se da cuenta,
mar de promesas aprendiz de tiempo,
¡dicen que todo es igual que ayer!,
yo no lo creo,

el amor de mi vida me ha hecho culpable,
del cielo, escaparate de barcas,
del alma, nubes parecidas
a las que todos dicen y niegan,
del agua quieta,
mañana que se presta a un horizonte de estrellas,
del mar de mi mar de viento sin velas,
y trenes que parten y deshoje sin más,
cuando al mar de tu cuerpo se le olvida mi cuerpo,

el amor de mi vida me ha vuelto deseo,
disuelto, deshecho, imposible, ofrecido al silencio,
un manantial de preguntas de albor,
a los pies de tu árbol,
como tú y yo y el mar,
de madrugada.

T de S
MRGC
Namaste