lunes, 2 de diciembre de 2013

Alquimia

Alquimia


Sus vapores me envuelven
como en un espiral,
me hacen,
a veces hay encuentros,
otras es simplemente estar dispuesto,
lo cierto es que el amor me ama,
en estos momentos,
en estas palabras,

¿quién dice que el abismo no es
tan sólo tiempo,
que implora la sinrazón,
que juega a decir que no dice?,

¿quién se atreve a jurar que andar lento
no es un balsero que sabe que
de polvo está hecho el camino?

Una alquimia me acecha,
son como secretos que se ocultan
pero se sueñan,
es el agua que late al otro lado
del espejo,
es el silencio que se expande entre la mano
que sostiene el libro,
y la que ojea sus páginas a por lo que vendrá.

Mientras me toca crecer,
la alquimia todo lo convierte, a saber ...

el amor que se presta una escalera dispuesta al universo,
el caminante que observa expectante la sencillez de las obras,
la luz entre el aliento,
los versos labriegos que cortan distancias,
los susurros seguros que nada esperan,
la quietud de las puertas
donde todo tiene su propia alquimia,
los viajeros,
las pausas,
las gracias constructivas de un contínuo amor.

Aquí estoy,
yendo muy profundo,
¡más que yo!,
hacia ese centro que ama sin poseer,
hacia ese misterio que me asalta
y que me ama,
como el brillo de las estrellas,
como ese cielo que no encuentra compasión
porque es compasión en sí mismo,
y el amor,

ese notario que sella pactos entre el rocío y la infancia,
esa fragancia que ante los ojos vuelve
como una mariposa,
como una poesía arrojada al aire por todos los rincones,

y aquí estás,
la alquimia ha dejado en ti una estela,
un traslúcido reflejo de luna,
que te provoca ternura,
que te ahoga la voz,
como una receta tranquila cargada de milagros,

y nosotros, aquí,
nos formamos en el aire,
tomamos nuestra imágen,
somos el fuego de cada instante,
el agua de las caricias,
la tierra que nos hace estar,
la alquimia nos transforma,
nos enlaza,
dejándonos amar.

Sus vapores todo lo envuelven como
en un espiral,
alentándonos a amar,
alentándonos a amar.

T de S
MRGC
Namaste