martes, 31 de diciembre de 2013

Una bonita casualidad

Una bonita casualidad


El amor que no digo 
me mira al cielo,
el deseo que no añoro
me besa marcando mi vida,
quizá el día se hace noche
y todo es nada como tanto,
y así te encuentro,
soñando sin querer soñar,
pensando en ti,
como si todas mis puertas abrieran hacia afuera.

Estoy sereno como quien se prueba
ropa nueva,
expectante de la imagen que
extraño de ti a mi lado,
mi primicia es la brisa a la que cada
mañana me acostumbro,
como un desborde de las manos que palmo
a palmo quisieran atrapar,
las palabras de tus silencios,
entenderte con esos ojos que te escuchan,
mirarte por primera vez lentamente,

¿por qué será que ya nadie usa media medalla,
o graba dos nombres enlazados en un corazón
en la corteza de un árbol?

Una bonita casualidad me habla en caricias de versos,
me habla sin querer callar,
sin amparo,
no tiene tacto pero empieza siempre desde antes
como una contínua intimidad,
como un despertar que se hace y se deshace,
como una intuición que se asoma
a mis pasos presurosos de ti, pero contigo.

Bonita y casual, desnuda,
querida y queriendo como esa red
que es aire y que es breve,
como esa inocencia sencilla que se paga con poemas,
como la infancia de los primeros ojos,
en suspenso, enamorada,
como la vida entre paréntesis y entonces ...

necesito tu boca,
tu mirada lejos,
el sabor de tus labios,
necesito los años en que mi corazón no te supo hallar
para sanar esas heridas,
necesito sentirte como al aroma de una flor
y tu otra orilla,
necesito de ti que no te alcancen mis pruebas,
para así ofrecerte mi mejor ventana,
mi aprenderte todavía,
y mi última moneda a la fuente de los deseos.

Necesito tu parpadeo y guardarte hondamente
para de cara al viento poder llamarte,
para inventarte entre hojas lejos de las intrigas,
para mojarte cual árbol que a sí mismo se contempla,
y ser ese poeta que convoca a otros poetas cuando escribe,
cuando te escribe,
porque no puedo dejar de quererte como te quiero.

Mi más bonita casualidad lleva tu nombre,

¡seré tu compañero,
tu solo amor,
si el tiempo me sirve,
si me sirve la vida!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 30 de diciembre de 2013

Cuídame

Cuídame

 
Que mi razón sin tu cielo
no sabe volar,
que mi sentir al quererte amar
piensa en ti y en un para siempre,
¡cuídame!,
que tu sangre es mi caudal y mi centro,
como se cuida la vida en dulces trazos,
con un pincel de pétalos y mejillas,
¡píntame!,
y en mis noches sin tu amor, cuídame,
y abrígame, con la quietud de tu boca.

Cuida mi sonrisa y llévala sin prisa,
cuida mis brazos y la fragilidad de la luna
cuando se acuna en ellos,
cuida mis deseos, cuida mis manos hasta mis dedos,
cuida el recuerdo de aquel día,
desde tu hola, soy la persona más feliz.

Sé que te he esperado,
cada instante que pasó me sentí tuyo,
confiándote,
mirándote,
sabiéndome tu amor y tu verdad y la mía,
acariciándote toda vez que hablaba contigo,
cuidándote,
cuando las ilusiones son ternura y todo,
a veces, abrirse al mundo es recibir heridas.

Cuídame,
como a la luz que deslumbra en el umbral,
como cada te extraño que a cada minuto te hace
más y más mi mujer,
¡cuídame!

Sin saber quien eras siempre te llamé,
mi alma te sintió en cada sueño que no quise aceptar,
y entonces la palabra se volvió verso,
y el verso se vino poesía,
y el poeta se sintió universo,
tu universo, tu vida,
y se condenó a esa armonía de tus colores,
a ser el cortesano de tu arte,
a seguir siempre adelante sin pedir ni una oportunidad,
ni corazón, ni mente,
tan sólo que de tanto en tanto, pensaras en mí.

Y hoy te pido me cuides,
¡cuídame!,
como ese beso que se niega esperando una caricia,
como esa mirada que no se ignora,
como ese abrazo que se desea en el cuerpo,
que es completamente tuyo,
que es lo mejor de mi vida,

¡cuídame!,
tocando mi piel con tu tibieza,
sintiéndome con tus labios y
tus ganas de mí.

¡Sólo quiero estar contigo sin salir de casa!,
y abrazarte,
y tocarte,
y besarte,
y tenerte mía y yo tuyo y así,
como un cuento sin final.

¡Cuídame despacio!,
quisiera que llegues luego,
apenas terminado este poema.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 28 de diciembre de 2013

Tinta de Sangre

 

T de S
MRGC
Namaste

Sucedo

Sucedo

 
Hay momentos por todos
lados, este es uno,
como el de pronto
que se hace noche y tú no llegas,
o la tibieza de un TE AMO en un
trozo de papel sobre la mesa,
momentos,
mirando el cielo,
dejando en el marco de la ventana un deseo,
dos besos, tres promesas.

Aquí sucedo,
en este momento,
y me detengo en el tiempo y simplemente soy,
al acecho de oídos mejores,
con la esperanza de una mirada mensajera,
a prueba de saber y desvelarme,

soy,
para las aguas que quizá desborden,
para las lunas que inauguran la lluvia,
para los ojos que sin argumento son semillas de palabras,

soy,
dibujando por primera vez las nubes,
como cuando era como vos,
y la libertad se me ocurrió un día.

Hay momentos que funcionan bien,
como los eslabones de una cadena que parecen
hacer siempre lo que quieren,
como echarte de menos y convencerme que así es el amor,
así, para que no te olvide,
para que conocerte sea una bella forma del silencio,
para acordarme de tu cara grabando en la piel
de un viejo árbol, tu nombre y mi nombre,

momentos,
y las caricias hablan y hablan,
y rimas mojadas duran y duran,
y sueños desprolijos sueñan y sueñan,
para empezar,
para continuar,
para despertar en esa intimidad en que tú y yo
no somos demasiado cautos,
y nos abrazamos sin importar si nos caemos,
y nos tenemos,
y nos creemos eternos,
y tú, una mujer desnuda, y yo,
un hombre desnudo que tienes a mano.

Sucedo,
entonces el aire se acuarela y todo vibra,
y tú, esa red que espera y desespera,
y yo, que TE QUIERO,
como se quiere sin pedir garantías,
como se mira lo que está bastante claro,
y tú, que te desprendes de mis labios y te vas haciendo.

Momentos de versos buscados,
para que tú no seas como otras palabras,
para que yo, el sitio de tus primeros ojos,
la llave que invento en las paredes.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 26 de diciembre de 2013

Tinta de nuestro color

Tinta de nuestro color


No me digas que me
amas, no lo hagas,
ya sé que tu corazón
guarda muchas cosas,
muchas que aún no conozco pero
no le pongas palabras,
muéstrate mejor como la lluvia
que sin nada decir se abre paso,
con sus pies descalzos,
sin pensar, sólo cayendo,

no me digas,
prefiero descubrir tus pensamientos,
agregando a mi pecho uno a uno
tus silencios hasta derramar la copa,

no me digas,
no me preguntes,
que todo sea así, natural,
llegas, te quedas, me besas, te vas,
¿volverás?,
permítete crecer en mi alma,
el tiempo jamás es tiempo perdido
cuando nuestros ojos se encuentran.

No me digas que me extrañas,
no quiero saber de cosas perdidas ni de como
tu corazón palpita cuando repites mi nombre,
cuéntame mejor de esa pasión sobrante cuando me sueñas,
de esa quietud de tus manos cuando te vistes de mí,
y cuentas estrellas,
y desnudas a la luna,
y el viento es mi piel a tu piel parecida,

no me digas,
no es necesario,
a mí me pasa lo mismo,
el deseo de ti escarba todo desde el suelo,
mis cabellos llegan a tus cabellos como mis dedos,
y los cielos se acumulan,
ternura por todos lados,
necesidad de salir pero no sabemos bien hacia donde,

no me digas,
no quiero,
déjame sentir tu boca cargada de pájaros,
déjame creer en tus manos como manos de niña,
como raíces de un árbol,
déjame ser el agua más que el llanto,
y precipitarme a tu porvenir como un tiempo sin red,
como hojas perdidas que son gotas en el camino.

No me digas que me amas,
déjame sin recuerdos,
te pido ser una simple voluntad,
una humedad alrededor queriendo alcanzar algo,
abrazando desde la espalda,
una coraza para ti sola que sabré quitarte,
mirándote,
viviéndote los párpados,
amándote,
deteniendo esa palabra que tú y yo tan bien conocemos,

¡no me digas,
búscame, cae,
todos mis versos siempre tuyos,
desde antes!

T de S
MRGC
Namaste

Y me dejaron el amor

Y me dejaron el amor


Vinieron los árboles y se
llevaron todo,
los nidos y mi voz cuando el
viento llegaba,
las ramas que mis brazos acariciaban
a por el cielo, la quietud
de las aves que esperaban,
que simplemente esperaban,
y me dejaron el amor.

Vinieron las aguas y se
llevaron todo,
las caricias de mis manos cuando
intentaban aquietarla,
mis ojos que desnudaban sus
secretos en cada piedra,
la hierba y los juncos que en mi orilla
parecían escribir una interminable
y constante historia,
y me dejaron el amor.

Vinieron los silencios y se
llevaron todo,
las infinitas palabras calladas ante tu mirada,
los labios húmedos que tu nombre deseaban,
las ventanas que aguardaban por tu silueta,
el manantial de estrellas que los cristales
acumulaban y la amante luna,
y la ternura,
y mi cuerpo que sabe que le faltas,
y me dejaron el amor.

Vinieron las gentes y se
llevaron todo,
todas las partes de mí,
todo lo que era por ti sin nada esperar,
los poemas que eran todo el día hasta que llegaras,
hasta que dormido yo te buscara a mi lado para poder leerte,
se llevaron las preguntas,
las respuestas,
y hasta los escombros de mi alma,
y me dejaron el amor.

Vinieron los recuerdos y se
llevaron todo,
los sitios en los que atravesé los muros por tu rostro,
el primer día que desperté en tu mundo,
el dibujo que en el aire hice de tus ojos,
de tus dos gotas que siempre encuentro en mis sueños,
y me dejaron el amor.

Vinieron y se llevaron todo,
todos los libros que mis manos alguna vez,
todo lo que ignoré,
todos los milagros de todas las horas,
todo lo que aún quiero y persigo,
el tenerte,
el sonreírte cuando te estreches a mí
y me tengas como a tu niño,
y me llames luz,
y te llame calma,
y yo tu caballero y tú mi dama,
y me dejaron el amor.

¡Y me dejaron el amor sobre mi pecho,
y un solo beso de ti
mientras yo te besaba!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 25 de diciembre de 2013

No a tu lado sino contigo

No a tu lado sino contigo

 
Desnudo,
así como la roca se abre
a la flor, y el viento, amor que
siempre rescatan los poetas,
piel que acecha con anhelo
profundo buscando las palabras,
desnudo como un rayo de sol,
entregándote mi cuerpo,
para que me encuentres a la orilla del olvido,
para que me mires como se acaricia el agua,
desnudo y tú perdiéndote anónima,
desnudo, no te pertenezco
y sin embargo me tienes.

Sintiéndome,
así como el silencio insiste en la noche
y el desvelo te aguarda,
y se deforma tu piel entre hojas blancas,
y te declaras impura,
y te abrazas a los sueños,
y tus manos se entregan a los placeres prohibidos,
abandonándote, bajo una seda de tempestad,
caída, resonando en mi pecho,
libre, el papel no es límite donde mi nombre,
donde el deseo, donde tus alas mientras crezco.

Allí,
donde tú exiges un dueño sin más
horizonte que mis ojos,
donde sin saberlo eres fuego
prontamente en ruinas
para renacer otra vez, y otra y otra más,
ante el umbral de ti misma con los ojos
y las manos sedientas,
como un aliento sediento que se postra,
allí, siendo la forma y las ansias,
el huracán y el amor,
enamorada,
y yo el hombre enamorado
que te beso como nunca,
y te encuentro.

Desnudo,
abriendo entre tú y yo un eco
en la voz que vive intensamente,
y entonces dos cuerpos se aman,
y entonces se mecen,
y entonces las manos,
aire buscando algo a cambio,
gesto grácil,
cielo ligero,
una dulce silueta sobre el lento lecho
para que ignores mi sombra,
para que me halles tendido, desnudo,
y el tiempo insinuándose,
no a tu lado sino contigo.

Contigo,
como una sola hoja girando
y girando vuelta suelo,
para que te levantes como un trozo de vida,
y me toques,
y me llores,
y te vuelvas el despertar de cada alba,

desnudo,
igual que tu boca,
idéntica a mi piel.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 23 de diciembre de 2013

No guardo nada contigo

No guardo nada contigo

 
No guardo nada contigo,
ni mis ojos ni mi boca que
por ti hubieran podido,
ni un corazón como el mío,
ni el instinto que me hace
ser de esta manera,
nada contigo,
ni esa libertad que es sólo para ti,
ni las ansias que se desvisten
desde antes de empezar.

Estoy a tu lado,
si diera un paso más, seguro estoy
que caería en el abismo de tus ojos,
y me rompería en un cristal frente a tu rostro,
y mi cuerpo se volvería ingrávido,
como cuando te sueño,
y todo entero y desnudo me renuncio a tu piel.

Te quiero desde antes,
desde que estoy solo con mis labios,
desde que pensar en ti es tenerte,
como se consiente la distancia en la entrega,
te quiero porque me llenas el alma,
porque me rescata mirarte y mirarte tanto,
te quiero despacio,
encontrándote en mis párpados,

¡es tan claro el silencio que hay en ti!

He tomado un arroyo
distraídamente para mis manos,
el fruto más hermoso es ese
agua que sola corre,
y te imagino aquí,
con tus pies desnudos
y la paciencia del mundo,
despertándote,
acariciando lo que aún no sabes,
sin nada buscar más que esa voluntad
que envidias a la belleza,

y te extraño aquí,
cuando mis dedos recorren mis cabellos,
y te creo,
y te insinúo,
¡no entiendo otra forma de quererte
salvo dejar que me quieras!

No guardo nada contigo,
ni las palabras que sólo hablan de ti,
ni mis hojas blancas abrazado a ti,
ni el descanso en ti mientras descanso,

nada contigo,
los cielos son iguales en tu lugar y en el mío,
se repiten las nubes, el aire, lo invisible,
se precipitan las promesas de mi amor
que es así, libre, suelto,
porque tú eres lo que más deseo,
porque pensarte como te pienso es mi voz,
porque mi gran amor está detrás de tu cuerpo posible.

No guardo nada contigo,
mientras haya una ventana abierta,
siempre habrá un mañana donde comenzar.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 22 de diciembre de 2013

Cuando no encuentres palabras

Cuando no encuentres palabras


Son nuestras libertades
que se acercan,
esas enormes ganas de gritar
lo que sentimos,
lo que el cielo trae consigo,
lo que las brisas mueven hasta el presente,
lo que siempre ha sido nuestro y es siempre,

y desnudarnos poco a poco de las capas que creamos,
y conseguirnos expuestos y vulnerables
para vestirnos uno del otro.

Acepto que tus besos siempre han sido míos,
que el susurro de tus labios siempre supo
de mi tiempo de amar,
ahora camino por un sendero que palpita
entre la paciencia y la prisa,
ahora voy despacio con mis brazos abiertos,
mirándote de frente,

¡no oigo las palabras de los que dicen alto!,

"a menudo, quien no tiene mucho que decir,
simplemente habla, y otros,
están en silencio y escuchando".

Hoy desperté queriendo soñarte,
de raíces profundas,
tu cuerpo esbelto,
eras ese momento desde mi alma hasta la luna,
sutilmente atrapabas estrellas en cada uno de tus latidos,
y te imaginé el brillo de mis ojos,
el aroma de mi piel,
ese sentimiento que siempre está enredado en mis letras,
y me descubrí ante ti,
como hacen las gotas de lluvia
dejando al descubierto sus colores.

Cuando no encuentres palabras,
arrímate a mí creyendo encontrar el amor,
déjate fluir y caer como si el viento te desatara,
y vuélvete esta historia entre mis dedos.

Más allá del silencio,
una cita con el alma te propongo,
ignorar si hemos sentido la soledad
y simplemente mirarnos,
y recorrer nuestro cuerpo con
una ternura desbordando en deseos,
y transcurrir los días aguardando en que nuestros
ojos vuelvan a prometerse el mundo,
y pensar en ti,
y que pienses en mí.

Si existieras en el viento,
escribiría en el agua,
si fueses un rayo fugaz
tan sólo me sorprendería,
si nadie escuchara tu voz
haría caminos,

¡por un te amo y un te extraño,
lloraré esta noche y otra vez sueños en mi almohada!

Cuando no encuentres palabras,
olvida la llave y repite mi nombre,

¡en cada caricia de mi cuerpo, sabré que eres TÚ!

T de S
MRGC
Namaste 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Todavía

Todavía


Todavía camino,
estoy llegando,
¡siénteme en tu costado!,
en tus manos un arrojo de
sueños repite mi nombre,
todavía no se esconde,
ni tu rostro, cuando te pienso,
ni mi rostro
cuando el sendero tiene tanto
de ti y de mí y de este amor.

Todavía es mi palabra,
esa que me reemplaza cuando la piel
a duras penas soporta otra batalla,
y es ahí cuando todavía se abalanza,
¡no importan los errores,
mucho menos los miedos,
todavía está ahí el cielo!,
el mundo tiene sentido,
todavía me siento niño.

Es que entre el sentir y el andar
todo parece una ronda,
a las estrellas les da por jugar espiando a la tierra,
la luna se siente princesa viajando a tu
ventana diciéndote:
¡vengo por ti!,
y el sol ríe entre los trigos,
y todos derriban gigantes mientras duermen.

¡Todavía mis almas son como flores,
a veces junco, otras simple hierba,
pero siempre horizonte!

¿Almas?,
¿acaso hay más de una?,
¡claro que si!,
los ojos tienen un alma cuando se reconocen en una mirada,
las manos tienen su alma cuando en penumbras
ascienden y encuentran,
la ternura sabe del alma cuando en los labios despierta,
la sencilla claridad tiene ese alma
cuando el amor comienza y así hasta el infinito.

Todavía un mundo de alas me crean,
un nido de vientos me agita sacudiendo mis pasos,
es cuando se estrecha en mí tu palabra,
cuando el silencio es el silencio mismo
y la nada y la espera,
es como ese poema que ha quedado a la orilla
pero todavía es sangre viva
porque todavía hay arena en su lado abierto.

Todavía el cantar de los pájaros es mi tiempo más tibio,
todavía tengo sueños y gozo y contagio,
todavía ando sonriendo a la ignorancia,
todavía siento en mí tu fragancia,
como si ya hubieras llegado,

¡todavía es mi palabra
y tú mi poema inconcluso,
mi lugar!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 20 de diciembre de 2013

Como si me conocieras

Como si me conocieras


Como si me conocieras,
te me quedas en el cuerpo
cuando te alejas,
sintiendo ese silencio
que no necesitas
pero bien sabes que es tiempo,
esos momentos que buscas para hallar un motivo,
y desearme y decirme.

Para amarnos sin pausa no es
necesaria una cita, verás,
la vida suele tener esquinas en donde la brisa
siempre desnuda el alma,
una sonrisa que sólo la distancia comprende,
un deshoje constante de las hojas y entonces,
brazos desnudos que parecen árboles,
besos furtivos que son cada deseo,
y el roce del viento que a traición se clava en ti,
y en tu calma mi recuerdo.

Como si me conocieras disfruto de ti,
de morir en tu boca,
de rodar como cae el agua casi mordiéndote,
pegado a tu solo soplo, a tus manos,
a ese verso erizado en donde los sueños
aún están en los párpados,
y entonces me miras,
como se escucha la mitad del mar desde la arena,
como dos mitades tú y yo,
lo que no me dices,
lo que ya te dijera.

Eres lo que está dentro de mí y también tan lejano,
ese viaje inacabado que decide siempre mi ventana,
si mis serenos labios privados de tu cuerpo,
si mi barco altivo a por tus ojos abiertos,
si esta paciencia que nos demora
mientras la noche espera el día,
y yo suspiro,
y tú suspiras.

Como si me conocieras,
broto desde tu fondo y subo y crezco
y me suspendo en ti,
y te pienso,
y te sueño,
y te adivino,

como si me conocieras,
el deseo de escribirte
sólo bastó que mis ojos un día te vieran,

como si me conocieras,
escribes tu mejor poema cuando me miras.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 19 de diciembre de 2013

Y ahora te amo

Y ahora te amo


Esa eres,
exactamente así,
una poesía donde sobran las palabras,
ahora estás buscando la rima,
eligiendo los versos,
tal vez mutando entre
"no sé si es corta o quizá
demasiado extensa",
pero esa eres, poesía.

Quisiera ser el lugar donde te escondes,
esa lágrima que corre desnuda
por tus mejillas o esa otra,
que se queda varios días contigo y
parece no querer detenerse,
quisiera estar además de soñarte,
quisiera escaparte de cada sueño,
quisiera tu mirada y pensar en tus ojos,
y acariciar tu rostro,
y enamorarme más y más de ti.

Yo pronuncio tu nombre no sólo en las noches,
yo bebo de la luna cuando duermes,
yo me siento en la pasión de ese reloj que te espera
y te imagino en mi regazo,
yo pronunciando tu nombre y tú,
¡tú tan bella!,
yo más lejano que nunca y tú como la lluvia,
y tú las mismas cosas por las mismas calles
como si supieras que te hago falta.

Quiero acercarme a ti,
conversarte y que me sientas tuyo,
quiero mostrarte en las manos los besos
que aún duermen por tus labios,
quiero que sepas te deseo
que mi piel es eterna cuando te pienso despacio,
que la poesía que hay en ti de mí
te despierta, te quiere a ti pero mucho más,

enamorada como la boca al agua,
ternura como ese corazón que vuelas
cuando giras y giras
y te sientes niña.

Porque estás en mí desde siempre,
te llamo cielo,
porque nunca dejé de ser tu amante,
eres encuentro,
porque en cada silencio te busco y
te siento mi amor,

mi amor,
¡déjame saber si sólo un beso me darás!,
quisiera detener el tiempo para ser
tu instante por siempre,

y ahora te espero,
y tal vez no vengas,
y ahora te amo.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Tinta de Sangre en su imágen y en su voz

 
video

T de S
MRGC
Namaste

Amor disponible

Amor disponible


Mis manos llueven,
parecen buscar el cuerpo de ti,
porque te amo
soy como el viento,
ligero, egoísta, supremo,
mis manos besándote desde el fondo,
hasta el último sueño del día y de la noche.

Quisieran mis ojos a veces
poder descansar en tu aire,
y extinguirse en la voz
como esos pájaros
que sin rumbo vuelan,
y llover por entre cada rosa entreabierta,
con lágrimas peregrinas tras un largo viaje.

Disponible por siempre está mi amor,
con labios sedientos en el pecho,
quieto, como esa mirada en la cálida
noche en el cuerpo,
transparente,
como amantes hablando
en concierto de latidos.

¡Invade mi espacio
y abrázame por la espalda!,
quiero me beses lentamente haciéndome
cada uno de tus rincones,
que no se calme el manantial de ti,
quiero todos tus versos, tu remolino de sentimientos,
tu órden despacio y tu silencio,

¡no hay quien te detenga si yo no quiero detenerte!

Tú eres mi medio para volar,
porque basta con cerrar los ojos para encontrarte,
porque no mas callar los labios,
y palabras en vertiente parecen llamarte y
decirte y nombrarte,
porque sólo tu piel sobre mi piel labra sin querer,
esa esencia mía que es tu puro ser.

¡Disponible está mi amor,
cuando tú existes,
despiertas la poesía profunda de mi alma!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 16 de diciembre de 2013

Paisajes del viento

Paisajes del viento


"Te extraño,
aún guardo en mí ese fuego
que fue misterio en tus ojos,
como la luna sin su velero,
como ese agua que jamás podrá calmarse". 

Las sierras son innecesarias a mis sueños,
las paredes amanecen,
atardecen y tú siempre allí
entre los versos fingiéndote mi mirada,
en los labios aún puedo hallarte en cada palabra,
como guardarte gota a gota
para hacerte noche y alba y ocaso y otra vez.

Una mujer llueve camino a casa,
siempre la misma rutina,
en mi alma se mete desnuda
cayendo suavemente por mi cuerpo,
esa mujer es tempestad,
me rinde por un beso,
me sumerge dentro de sí,
me cautiva,
es un deseo intenso,
es como si volara de un lado al otro
ciego y amordazado,
no puedo verla pero la siento,
quisiera hablarle pero tan sólo tengo mis pies descalzos.

Te amo sin pensar,
aunque estés lejos
te pienso sin perderte,
no hay distancia para estas ganas,
te pierdo en mi cama para segundos más tarde
hallarte en cada sueño,
te hallo en mi piel, en mis adentros,
en mi entrega,
sé que pertenezco a tu querer.

Sentado en una plaza suelo a veces
respirar los abundantes jardines,
y soñar despierto entre tantos amores en torno a mí,
esos que se miran llevando toda una vida juntos,
los que comparten un café,
los que esperan siempre a la misma persona,
los que usan el mismo sombrero
y juegan con las palomas,
los que convencidos están que esa suave brisa es la causal
de la caída de las hojas de los árboles,
de los juegos de los niños por las tardes,
de los dibujos frente a mí cuando te busco
y camino despacio.

Creo que más que te extraño,
es en la travesía de tus manos en donde encuentro mis pensamientos,
alejados senderos entre el suelo y las ramas,
cuerpos cediendo,
torbellinos rebeldes,
raíces apasionadas.

Creo que más que te extraño,
aún me rozas cuando me nombras,
aún mis labios escuchan tu voz
cuando tu piel voy recorriendo,
mientras las nubes descansan,
y las almas abrazan,
y mi amor por ti en los paisajes del viento.

Creo que más que te extraño,
me mezclo en los versos de su poeta y su musa.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 15 de diciembre de 2013

Al amar siempre se vuelve

Al amar siempre se vuelve


Amor,
como una quieta esfera,
como una promesa,
como un suspiro que un
niño repite entre palabras:
¡juega, juega conmigo!,

amor,
de ojos soñados y pasos de cenicienta,
de labios que se elevan que no
piden más tesoro que un beso,
un beso como un refugio,
como un pedazo de tierra,

amor,
cuando en la noche prefiere un TE AMO
en el mismo espacio,
un viejo sillón que suena a
romántico y hace distinta la habitación,
corazón en la misma cama de un rostro confiado,
manos sin más equipaje que un torrente de amor,

amor,
entre versos de estado puro y fragmentos,
momentos de sola voz vueltos deseo,
una mirada hacia dentro
como un poema vivo y un TE QUIERO,
y escribir, cuando se mecen los sueños,
cuando mis ojos desnudos hasta tu soplo de aire,

amor,
que como piedras de río renaces intenso,
con tus pequeños dedos en mis madrugadas,
y que me llames poeta en tu forma de expresarte,
¡no soy poeta, soy tu hombre!,
ese silencio que poesía,
que en ninguna otra parte.

Amor,
por aquí he marchado, por aquí me detendré,
al amar siempre se vuelve, al alba, a ese pasaje,
a la rama entre el viento y la sombra,
a ese coraje de ser otra vez el mismo tiempo,
entre la piel y el horizonte,
indicio del sol,
camino abierto,

amor,
dime amor,
¿qué es el amor si no eres tú?

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 14 de diciembre de 2013

Cuando te desnudas

Cuando te desnudas

 
Cuando te desnudas te vienes cielo,
y un simple secreto de nubes
se apodera de tu piel,
tus manos se vuelven promesas
y tus ojos transparencia,
la luna derrama en tu cuerpo,
como la hierba que el sol mece,
cuando un enorme sendero abierto las enreda,

tus cabellos,
estrellas candiles que acaricias cuando
entregas tu vida, diciéndome,
cuando te desnudas mujer,
y el mundo es una rama que se deshoja en gajos de suspiros,
y tu aliento un río,
¿qué más mía que las heridas que tu sexo
dispone, cuando derramas tu aroma fundida,
cuando dolida me dices tuya hasta la muerte?,

dime que me amas cuando te desnudas,
como un pájaro que surca los aires
claros de una ventura, acaba con mi corazón
y abraza mi alma en flor y tómame,
mis labios vuelan tus deseos
y se encienden cayendo por tus labios,
¡oh mar que me vuelcas, me tienes,
me arrojas y me envuelves,
dime que no está prohibido dejarte ser!,

desnúdate en mí,
siempre en mis ojos,
sé como las palabras que a diario me
toman presidiario de mis versos,
desnúdate en mis sueños y en la pintura que aún
no he descarnado, muere en mis aguas,
desnúdame y provócame,
la tormenta de tus besos será la magia que me embriaga,
y desnudo ante ti, seré la nueva luz de alba,
luceros y liberdad.

T de S
MRGC
Namaste

Nubes de mariposas

Nubes de mariposas


Mi esperanza atrapa ilusiones,
será porque tú y yo tenemos
demasiado que decirnos,
somos nosotros en el infinito
y en el ayer
y en el mañana.

Nunca me has dicho que si,
quizá por ello te amo,
quien eres en realidad es
cuantos dolores escondes,
cuantos temores niegas
por miedo a la libertad,
a que alguien te acepte tal cual,
a que una palabra te sitie,
y entonces la distancia se
vuelva un deseo de ser pájaro,
y ya no valgan excusas para las manos,
y simplemente pueda derrotarte la sombra
con un beso y una mirada.

El pétalo que despojas es transparente en el cielo,
siempre te creí a lo lejos como una pasión
nocturna borrándose en el día,
tu cuerpo, careciendo de nombre pero
extendido por toda mi piel,
tus labios, náufragos nostálgicos de mi aire,
tú, esa pausa en mis caricias,
esa sonrisa casi deseo,
esa inicial sola de ti junto a mí.

En tus brazos mi silencio,
ese abrigo que eriza jugando a ser herida
pero sólo recuerda tu boca,

¡princesa!,
ni te imaginas lo que quiero cuando lo escribo,
¡princesa!,

somos algo así como esas dos palabras que
no pudieron todavía juntarse,
como ese misterio que crea belleza entre tanta rutina,
como la vida que va sucediendo mientras
cuidamos los pensamientos,
como esa costumbre vuelta carácter
forjando el destino,
como ese vacío que es el paisaje de tus
hombros y de mis hombros, algo así.

Nubes de mariposas nos hacen desnudez,
el amor nos farola a orillas del cuerpo,
siempre el deseo,
siempre la puerta,
siempre un te quiero en la misma
pasión de cada verso,
es el fluir de un te amo que no se deja
pronunciar pero está,
¡escúchalo!,
¡siéntelo!,
no es una letra, ni el viento,
ni siquiera la lluvia,
no renuncia a tu rostro pero es el roce.

Nubes de mariposas en tu aliento
recordándote mi voz,

¡esta noche me amarás lo que
no me has vivido!

T de S
MRGC
Namaste

Tormenta de amanecer

Tormenta de amanecer


Reconozco el amanecer
por tu aroma,
sabes a tormenta,
a la hoja en la ventana,
a la mano en el viento,
a la mañana y sus lágrimas
cuando la lluvia y su voz,
es que contigo hay almas,
como puertos aún no descubiertos.

Escribo pensando en ti,
aunque en realidad lo que quiero es
recorrer tu cuerpo, y me planteo ...

"besarte para estar contigo,
estar contigo para besarte".

Sé que algún día sabré lo que es amarte,
amarte desnudándote los ojos,
deteniéndome en tu boca,
convencido de que soy quien provoca la
entrega de tu piel,
y maquillar con tu nombre y con mi nombre
al infinito, como un árbol que nos mira
y en su mirar, los labios, como un
mar dormido que simplemente espera.

Te quiero,
como se quiere esa mariposa que a punto está
de exiliarse, con mis pies desnudos,
con mis verbos en la distancia,
te quiero como la sangre que ansía dejar de ser tinta
para quedarse en tu avidez,
como un verso blanco amando el amor desnudo,
como un pájaro que te dedica sonrisas,
te quiero y de ti estoy prendido,
de ti y de tu silencio.

El paisaje de tu tormenta me respira,
eres el lecho de mi cuerpo,
la flor donde descanso,
mis besos entre palabras,
no tengo color, salvo en tus sueños,
se desordenan mis cielos cuando te nombro,
mis miradas se vuelven dos, al pensarte y no pensarte,
si no pensarte es morir, como muere el ocaso en un suspiro,
si pensarte es la orilla de un río,
creyéndote el propio universo que corre sin pausa.

Amaneces y eres gotas peregrinas
como mil vidas, acaricias,
todo lo llenas de brisas,
senderos risueños dejas en los cristales,
la nada carece de huellas pero no así tus pasos,
estás en las palabras no dichas,
en las promesas como alondras,
en la lluvia que no llueve y es tormenta,
en las piedras al borde mismo del abismo
como sueños del acantilado.

Algún día seré ese instante,
y sin miedo al amor seré tu amor,
y sin miedo a volar seré tu vuelo,
porque te hallo en todo,
porque te quiero.

Te llamo sin ninguna intención
de que me digas "aquí estoy",
me basta con sentirte revoloteando en mi pecho,
imaginándote en el tiempo,
esperándote para siempre,

y para siempre es un final
que ni siquiera ha comenzado.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 12 de diciembre de 2013

Decir te amo

Decir te amo


Cuando decir te amo es
mucho más que decir te amo,
y enamorarte es tener la
impresión de que todo el
universo está de acuerdo,
cuando el sol es una puerta
y nada sobra,
las manos,
la música que danza,
los labios que saben como en los sueños.

Ascender en el amor es tener poco
tiempo para todo,
que las miradas sean insuficientes,
que las caricias no alcancen,
que las palabras ni siquiera reflejen el real sentir,
que ya no puedas TE AMO decir
simplemente porque amas,
y amar es estar enamorado de ser tú el amor,

alguien dijo una vez que las almas que se aman
no tienen olvido, que no tienen
ausencia ni tienen adiós.

A mí me gusta el amor del café compartido,
del cigarro robado,
de esa sola rosa en tu almohada
y la ventana de luna redonda como espiando,
y la lluvia y el viento que parecen suspiros,
me gusta un papel con tu propia tinta y
besos con mi propia boca,
me gusta el amor para envolver en el tiempo,
a Borges, Cortázar, Sabines, Benedetti,
Márquez, Neruda, Bécquer,
Darío, Sábato, Mistral,
y Frida y Lorca y Storni y Llosa y tantos más.

Desperté con tu mirar en mi mirar,
fui ese espacio de recogimiento en que todo
se reiniciaba una vez y otra vez
y el lugar fue secreto,
¡llueve tanto amor mío cuando te necesito!,
¡tengo tanta necesidad de ti,
de tu piel,
de tu ansiedad,
de tu frío inmenso que me pides calmar!,
y desperté con el suave canto de tus labios al caer,

¡no hay amores cobardes,
sólo hay tiempos diferentes!

Tú no me conoces del todo,
tú aún desconfías de mi vínculo contigo,
dame tiempo,
sabrás lo que eres para mí, 
cuando decir te amo es mucho más que decir te amo.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Para que tú existas

Para que tú existas

 
Existir,
¿puede existir la mirada sin un reflejo?

Para que tú existas,
mis palabras,
para tu caminar descalza,
las huellas que en mi piel ha dejado el amor,
como las olas en la arena,
una contínua promesa de secretos,
a veces desnudos y otros,
un mundo de lunas que sólo existen en ti,

para que tú existas,
mi lejanía,
una voz apenas oída, más que mía,
la cárcel de un viejo dolor,
mi sangre que a veces huye de mis días,
volviendo mi vida un lamento de senderos inconclusos,
de murmullos,
de soles sin su árbol, de pasos,
en una tierra que se debate
entre el desierto y el espejismo,

para que tú existas,
mi camino,
acostumbrado a la tristeza y al decir del viento,
y a los sueños de amor que por amor mis manos,
¡aquí me ves!,
al igual que tú, descalzo,
mi cuerpo se ha vuelto barca que
en la mansedumbre espera,
mis estrellas un sólo existir,
para que tú comprendas,

para que tú existas,
mi ayer,
mi recuerdo que se muestra como en aquel último otoño,
corazón de agua,
crepúsculo en el alma y un poema,
princesa que me sueñas como un deseo que emigra,
brisa que me anhelas,
como una brasa en mis pájaros,
tus brazos al cielo y mis ojos,
mis ojos que caen como hojas secas,
para que tú existas,

para que tú existas,
mi orilla se ha vuelto náufrago de una sombra azul en el alba.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 10 de diciembre de 2013

Es un papel

Es un papel


En donde estoy,
en donde conjugo las palabras
y las letras se comparten en toda
su sencillez,
en donde la pasión palpita por dos,
y la calma es ese pensamiento tardío
que se asoma,
envuelta de calles,
inquieta,
escribiendo.

Estoy dispuesto a ser rocío
y que me mires,
como esa lámpara tenue en un rincón de la pared,
como esa cicatriz que ya no recuerda
el por qué lloras,
apacible de anhelos te quiero en mi mundo,
en mis quietos recuerdos,
en mis estrellas blancas,
en ese dulce alba en medio de los versos,

¡porque te quise a tu hora!
y tú lo sabes,
¡porque en el lugar preciso fui tu hombre simple!,
tu terrible amor.

En donde estoy,
en ese alma de poeta que a veces se encuentra,
en ese niño que le da por llorar y temblar,
en esos vientos que se ofrendan al mar
y persiguen silencios huídos de las sombras,
y la noche es un manojo de tus manos y de mis manos,
y tus labios un misterio,
y mis labios donde todo es ronda.

En donde estoy,
derribando miedos como se corta una flor,
cambiando castillos de arena por un TE QUIERO,
donde los ojos son una simple claridad
y el amor se crea con alas y así hasta el infinito,

y TÚ, que te agitas en torno a mí
seduciendo mi descanso,

y TÚ, mi absurdo remanso estrecho en mi corazón,
donde la rima más breve es toda mi razón,
donde el sol y la luna sin saberlo
es todo en donde estoy.

A la orilla de mi sendero
mi sangre sabe de fragancia a leños,
árboles inmensos llenos de cielos
con un pecho de montones,

montones de gargantas de sordos navíos,
montones de universos que están a solas,
montones de escondites sin encontrar jamás la voz,
montones de pájaros que contagian de gozo al despertar.

En donde estoy
el poeta aún es un papel que sueña su poema.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 8 de diciembre de 2013

Tú, mi musa

Tú, mi musa


Cuando dejó de llover,
el sueño aún estaba allí,
tus labios desnudos como el atardecer
en la transparencia,
ese velo que borra el día y hace
que los pájaros sientan nostalgia,
ese cuerpo que sin aire bordea mi boca,
como el horizonte abrazándome,
dejando tu nombre en mis mejillas
y un poco más.

El verso escribióse en silencios,
la soledad buscó en cada latido su refugio,
pudo más el camino hacia el corazón
extenso de paisajes,
que el miedo a cruzar el amor por el lado del sol.

Ya ves,
te nombro sin nombrarte,
mis palabras son la presencia cierta de las
hojas que te inventan,
mi lecho es arena en flor
ante la certeza de tu luz desordenada.

Cuando dejó de llover
un suspiro te pensó al tiempo de una lágrima,
te pensó en la penumbra,
te pensó creyéndose tu cuerpo,
te pensó sin pensarte
como las voces que callan, que mueren a
la espera de las puertas de ti.

Esas gotas rebeldes en el marco de mi ventana
se parecen a tus ojos,
tu mirada que cuando se marcha
deja tu sombra al amparo de la luna,
como sintiendo otras vidas,
como deseando otras formas,
lo cierto es que me pierdo estando fuera de ti,
pero a la vez estando.

Tu aliento llora nubes en mis besos,
danzan al aire mis párpados como ese sueño
que todo lo envuelve,
mis pies mojados,
mi vida dejándole el color a un viejo árbol,
las hojas nuevas cuando deja de llover.

Cuando dejó de llover temblé en la voz,
se agitaron mis labios
y te miré mirándome,
como caminante de una canción,
como ese comienzo de inocente sensualidad,
como esa belleza a trasluz que sólo al amar,
que sólo al besar,
que solamente tú.

Cuando dejó de llover,
un dulce deseo a burbujas el cielo concedió.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 7 de diciembre de 2013

Pedazos de ternura

Pedazos de ternura


Hay versos entre las nubes,
pequeñas rimas livianas
como esos besos
cuando se ama,
dulces universos de agua
que vibran palabras,
las hay seguras del amor,
las hay melancólicas de otoños
y peregrinas,
entre el tiempo y la soledad,

hay siluetas que se anuncian en faroles
a mitad de la calle,
hay senderos de sílabas que jamás
podrán decir lo que sienten.

Mis labios vienen, van, desaparecen,
entre los dedos guardan esa caricia en ramillete,
como sentimientos desgarrados de repente,
como esa luz encendida en la distancia y un destello,
como ese cielo rebelde que ha quedado ahí, colgado,
como una cándida lágrima que es siempre
un poema enamorado.

En el lugar de las cosas invisibles TE QUIERO,
como esa barca en el puerto con sus remos elevados,
a cambio de nada TE QUIERO
sólo por quererte así,
como el viento cuando juega en tus cabellos,
como esa brisa que te roba sonrisas y desnuda,
cuando tú, incrédula,
imaginas que para escuchar mi voz basta
con que camines descalza,

TE QUIERO,
y me transformo en ti
y tú sin saberlo habitas en mis huellas,
y las palabras no dichas son como esas alondras
que giran y giran hasta lloverme en
vértigas orillas de poesía,
y TE QUIERO,
como ese inocente ocaso que transparenta
todo por un instante,
TE QUIERO.

¿Escuchas?,
¡algo dicen ahora las nubes!,
es como una fragancia,
¡algo sueñan las rosas en el jardín!,
son como llaves,
es como que alguien sabe y entonces acontece.

Te espero allí,
con el alma abierta y la piel sedienta,
tomaré tu mano,
besaré tu boca,
te miraré sin querer perderte
y de vuelta entre mis dedos me quedaré en tus ojos,

TE QUIERO
en pedazos de ternura.

T de S
MRGC
Namaste

Suspiro

Suspiro

 
Suspiro,
te siento aquí y ahora,
la niebla de tu cielo me desnuda,
mis dudas se vuelven alas,
¡no comprendo!,
me levanto de entre los miedos,
le sonrío al día con caricias de alba
y sin embargo no estás,
suspiro,
queda prohibido olvidar,

suspiro,
me comprometo al
último camino que te abraza,
mi alma se viene descalza cuando acepta que te necesita,
¡oh mi amor, oh mi vida!,
me das lo que no creo,
lo que necesito es ni más lo que me quitas,
queda prohibida la dicha que no descansa en tus ojos,
que no es brisa en tu rostro,
suspiro,
de los despojos hoy quiero tu último suspiro,

suspiro,
náufrago sin ti, sin tiempo y sin lado,
el viento quisiera ser un segundo convirtiendo
a mi mundo en un suspiro de lágrimas,
¡oh hadas de mis senderos y mis noches!,
me falta la calma sin la impaciencia de tu tiempo,
suspiro,
queda prohibido el deseo sin sueños de sol y
promesas de luna,

suspiro,
yo tan sólo necesito amarte por una vez más,
recordar que estoy vivo en el néctar de tus labios,
expirar un suspiro perdido en tus pétalos,
ahogado en tu amor.

T de S
MRGC
Namaste

Los tejados hablan con las aves

Los tejados hablan con las aves

 
Aquí, en mis ojos,
dentro de mi edad, latiendo,
sin tiempo de crecer,
caminando, con ansias de mirar,
como agua en manantial
pretendiéndome amar,
de hilos el río que me roba la razón,

aquí, en mi corazón,
dentro de mi espiga, sintiendo,
el aroma de mis fuegos, viviendo,
como piedra que perdura, vibrando,
como la piel que tu rosa gasta en
brisas de mis TE QUIERO,
como los deseos que me recuerdan
la entrega en ti, una vez,

aquí, quédate aquí,
en el secreto de mi cuerpo que
sólo tus manos desnudan, aquí,
soy tuyo y lo sabes, eres mía y lo siento,
mis cielos son un recodo donde el
amor siembra tu nombre,
permíteme ser ese hombre que en
derrame se venga en ti, aquí,
fúndete en mis labios, aquí.

Mis sueños están desiertos,
tengo miedo de las promesas que no
preguntan por ti y sin embargo,
las nubes semejan barcas perdidas,
el día se ha vuelto gris entre la tarde y el ocaso,
¡mira mis pasos!,
se esconden de las estrellas mientras mis
penas caen y caen y caen, ...
¡quédate aquí!,

aquí, entre mi árbol y yo,
yo haré silencio,
callaré la pasión que mi sexo,
callaré la inocencia que mis brazos pierden,
callaré mi aliento cuando busca y puede
confundir a tu boca, con mi boca y sendero,
callaré, te lo prometo, calmando las alas de mi
sangre que espera, aquí,
entre besos de lluvia y cántaros,

quédate aquí, los tejados hablan con las aves.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 6 de diciembre de 2013

Juegas a enloquecerme

Juegas a enloquecerme


"No sé qué es la poesía,
tampoco qué no lo es,
a las nubes dejo el resguardo
de los sueños que esperan". 

Ayer por la noche el cielo se
despobló de estrellas,
era como si tú en todas ellas
te volvieras ese pedacito de tierra bajo
mis pies, y de pronto, una suave niebla
borró las líneas de mis manos.

Tu voz fue ese pájaro que ya tarde
no podía hallar su nido,
¿me acompañas? - dijiste,
¿dónde? - pregunté,
¡a un lugar donde ser felices
por un buen tiempo! - y te miré,

y desperté en tus sentidos,
y fui ese cómplice entendido
que te pensó sin querer,
y te amé hasta perder una a una
las eternas horas en que te sueño,
en que grito para mis adentros queriéndote retener
en mi pecho,
donde guardo mis suspiros,
en las noches en que te respiro
y recuerdo cuando entre tardes te miraba y te pintaba.

Sé de sueños y de silencios,
sé de sentirte a mi lado,
sé del encuentro que no se ha dado
entre tu cuerpo y mi cuerpo,
sé de ti y de esa lluvia,
que en la travesía hacia tus labios me encuentra
siempre deseándote,
sé del suelo y de tus abandonadas ropas,
sé del viento que entregas al otoño y de las hojas,
sé que amas, como yo a ti.

En el recorrido hacia ti tropiezo
siempre con mi corazón,
torbellinos rebeldes y sedientos
que me hablan de momentos,
y gemidos en el horizonte,
como si tus playas y mis sierras fuesen el mismo paisaje,
y todo cercanía,
y roces contínuos,
y acelerados latidos,
y la brisa que nos envuelve y se pierde y así.

Es inevitable el placer cuando siento tu cintura,
mi habitación casi a oscuras te imagina descalza hacia
una muy tenue luz,

¡quería saber de ti
desde lo más profundo!,
¡que sea tu verdad lo único!,
¡quería desnudarte con palabras,
liberarte de tus miedos y pedirte, QUÉDATE!,

¡mis manos aún te tallan,
tus contornos son míos!

T de S
MRGC
Namaste

Tu noche en mis ojos mira

Tu noche en mis ojos mira

 
Hacia la luz de tu cruz,
porque eres sangre de mi tierra,
el aire de mis aguas
y los silencios que me abrazan,
porque cuando repito tu nombre,
me vuelvo pájaro en el hombre,
y descansado vientre fruto de ríos,
valles y recuerdos.

Hacia los sueños de tu cruz,
sintiéndome pescador sin red
en un mar de peces secretos,
porque los cielos de pronto saben,
porque mis manos se vuelven cenizas
cuando mi alma no sigue tus pasos,
raíz de mi corazón junto a ti,
desnudo, descalzo y muriendo.

Por los senderos de tu cruz,
hasta el final de la estrecha hija,
punta de lanza y herida,
de frente raída de espinas
y abrumador perdón.

Perdóname Padre,
perdona mi libertad de aurora,
la vez que escapé de las sombras negando mi destino,
perdóname Padre el frio,
de la espada que combate en las bocas,
perdóname ser quien provoca,
los clavos de tu madero.

Tu rostro nace en la cruz
de la esperanza que me guía,
tu noche en mis ojos mira,
la calidez de mi arena esclava,
mi mano extendida hacia ti,
como una voz que nace de nuevo,
las rosas suenan rojas y lejos,
mi trigo es un jóven dolor,
es tu amor una larga mujer
que despierta de tanto en tanto.

De mi promesa alta tu cruz,
de mi cuerpo de lado,
la fragancia de tu hierba mojada y abierta,
frente a ti una dura piedra, mi ego,
en mi cruz tus alas y mi sed y mi hambre,
latido de viento y lluvia,
de tu cruz una ola que cae,
de mi cruz,
un silbido muy bajo que invade mi camino.

¡Tú dictas mis poemas sin saberlo!

T de S
MRGC
Namaste

Lo que he callado

Lo que he callado

 
Si presumes de lo que he callado,
entenderás cuando fui piedra en el manantial,
sabrás lo que fue clamar
sin voz de cara al viento y al río,
sentirás un rayo de dudas en tus labios,
de versos un presidiario,
lo que he callado a tus pies,

si presumes de lo que he callado,
comprenderás cuando mis manos se
desfloraron en miradas,
cuando enmarañadas rosas y sombras
fueron todas las alondras que me atreví a liberar,
color de mar fue mi amor,
lo que he callado arde en ti,

si presumes de lo que he callado,
no cabrá en tu piel más cereal que mi camino,
el destino se vendrá en cinta de la vaguedad
de tu aire, de la tierra y de la luna,
en algún sitio tu cuerpo reposará entre sueños y cantares,
las espigas terminarán en tiempo,
lo que he callado por fin,

si presumes de lo que he callado,
reconocerás el olvido,
la claridad será la verdad que nunca ha existido,
salvo en ti, no me verás agua mucho más lejos de estos muros,
sabrás lo que has amado mientras yo esperaba volver,
en blanco y negro los paisajes,
lo que he callado, mujer,

si presumes de lo que he callado,
golpearé tus orillas con mi silencio,
sin más pasión que la inocencia,
lo que he callado, por ti.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 5 de diciembre de 2013

¡Oh amor, mi amor!

¡Oh amor, mi amor!


¡Oh amor, mi amor!,
amor de madero de mi
navío de luz,
amor azul que descubre
a mi corazón en un río,
amor desconocido que invade
mis ojos y mi boca,
robándome la piel,
amor sin querer que llega a mí con un beso,
que vacilante rueda en amaneceres de
lluvia, en caminos de piedra,
que a su manera me aman,

¡oh amor, mi amor!,
estoy confundido con el áspero
viento de tu pasión,
que a veces se vuelve dolor que eriza,
que otras parece tener prisa,
que por los cielos de mi alma se
precipita en hojas sin árbol,
en versos que sueñan de vez en cuando,
desnudando mi morada,
¡oh mi amor, te extrañaba!,
el alba se vuelve vino
cuando me dices TE AMO,

¡oh amor, mi amor!,
se quiebran caprichosas las rendijas
que mi sol te ofrece,
y repites mi nombre,
y palpitas vestida de agua,
y tus caricias de barro son la espada de mi raíz,
¡oh amor!,
¿recuerdas la sombra de aquel silencio?,
te vi dormir, te esperé,
velé uno a uno tus deseos,
como un soneto que no espera nada hallar
y sin embargo, vive esperando,

¡oh amor, mi amor!,
eres el horizonte de mi cuerpo,
el vuelo que no conozco
pero me abrazo a su libertad,
el pedido que se hace bosque,
el poema que se vuelve rama,
la campana de mi infancia que una vez detuve,
la estrella de mi sangre que me confunde,
el mar de luna que se sumerge en mí,
que me llama,

¡ven!,
¡ven conmigo cortando amarras, esas que
aún te encarcelan y te queman!,

¡ven!,
¡abandona tu color, tu fuego y tu aire,
enrédate en un laberinto de arena y sin tiempo,
y muy lejos de todo, atrévete!,

¡oh amor, mi amor!,

¡oh amor, mi amor!

T de S
MRGC
Namaste

Culpable

Culpable


He soñado contigo,
una rosa azul pendía de tus manos,
yo vestía de negro,
por segundos respiré tus labios,
fui tu silencio,
los paisajes de tu cuerpo eran de arena,
palabras de arena mi tinta y mis versos,

no descansé en ti,
más hubiese querido un beso,
uno de esos colores que parecen sueños,
que desordenan las noches cuando sin
planear que llegues,
te pienso y te pienso,
yo lucía de negro y tú,
el ocaso de cada suspiro,
he soñado contigo,
al borde de una lágrima fui más que el recuerdo.

Cuando solté mi cordura
volé por cielos y deseos,
y mis ojos aceptaron que me gusta leerte
y escribirte continuamente,
porque me encanta ese cierto instante
del que adolecen las nubes,
como la melancolía de las flores,
como ese tiempo cuando cada sensación es eterna,
y jamás, es la quietud de la voz.

Como el mejor secreto mi traje negro
me acostumbró a poeta,
tu poeta distraído entre romántico y lejano,
esa manera sutil en que te dice que te ama
cuando la poesía está en otra parte,
tu poeta errante,
tu castillo de naipes junto a ti,
he soñado contigo,
esta es mi forma simple de decirte que eres TÚ.

La rosa azul tiene el rostro de
esa bienvenida esperada y en temblor,
esa caricia llena de alba,
de luna y de sol,
esa puerta que quiere estar mitad distante,
mitad en esta habitación,
he soñado contigo,
me has hablado de ti,

que no eres una mujer común,
que la esperanza te alimenta,
que mis momentos de pasión llegan con calma a ti,
pero llegan,
que aún me recuerdas,
que aún me esperas.

Se ahoga el alma sin la utopía
y yo otra vez repitiendo tu nombre,
culpable soy,

¡amor si me apuras,
me abrazaré a tu espalda!

T de S
MRGC
Namaste

Cuando pienses en mí

Cuando pienses en mí

 
Te pienso,
¡vaya sorpresa!,
más allá de quererte por quererte sin más,
mi piel estremece y se va,
huye tras de ti como cántaro al agua que lo clama,
mi bella mujer enamorada,
te incito a pensar en mí y piensas,
¡vaya tu estrella!,
un día sin mi corazón y tu cuerpo arde,

te pienso,
¡vaya promesa!,
más allá de la espera, te sentí,
sentí tu miel de hierba en mi espalda,
sentí tus manos recorriendo mi desnudez,
te sentí gemir de placer mientras tu boca exploraba,
sentí tu sexo palpitar y mi sexo expectante,
te sentí por un momento vacilante pero,
cuando descansabas en mi pecho,
entre mis brazos y el cielo,
murmuraste TE AMO,

te pienso,
¡vaya tibieza!,
la medida de mi amor viaja sin verte y no es necesario,
no necesito tocarte para consumirme en tu fuego,
no necesito un beso para dejarme robar por tus labios,
no necesito me hagas tu presidiario para desear,
que quiero caer de amor y sangre en la cárcel de tus ojos.

Recostado en tu nombre siento,
que pasas lentamente y cálida,
que te vuelves mi mirada,
cuando tu amor sincera mi alma,
cuando me apasionas plenamente de ti.

Te pienso,
¡vaya poema¡,
¡déjame descansar de sueños en tu hombro!,
¡acaricia mi rostro como si estuvieras aquí!,
aquí, róbandome como una rosa le roba
al alba sus versos en rocío,
como el cristal, un rayo de sol y deseo,
¡cae en mí y sé para mí!,
para mi cuerpo,
para mis momentos,
para mis pensamientos que sólo saben de ti,

contigo puedo volar,
¡desgarra las mañanas cuando pienses en mí!

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre



T de S
MRGC
Namaste

Sin mi despertar

Sin mi despertar

 
No habrá luz,
no habrá recuerdos,
no más cadena de polvo y cenizas,
cruzaré mi calle sin pies y sin alas,
tan sólo me arrastraré
sin cesar entre fieras que buscan,
entre dudas y silencios que me desnudan el alma,
no habrá luz sin mi despertar al alba,

no habrá luz, salvo vientos vacíos,
la pureza de los ríos quedará atrás,
ni siquiera podré llorar sin mi encuentro,
los sueños desecharán las puertas y no
podré aceptarme sino en los ojos del olvido,
no habrá luz,
el fuego del día se llevará el amor,
el aroma a horas de ayer será
toda la sangre del tiempo,

no habrá luz, sólo momentos,
se derribará el infinito mientras no me
abrace a los cielos y dé las
gracias por lo que tengo, y diga lo siento,
por los errores, y perdone sin condiciones
y ame, no habrá luz, sólo un palpitar
cansado del mar y la arena,
¿quién se acordará de mis promesas cuando todo sea
ausencia y desolación?,

no habrá luz sin corazón,
de lo que fui sólo dolor,
no habrá luz sin su voz.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Poema a un hombre enamorado

Poema a un hombre enamorado

 
Las manos de un hombre enamorado,
se vuelven cuerpo de niña a mujer,
entrega de valles en paisajes de caricias,
brisas labriegas que desnudan la tierra,
y crean pájaros,
a la hora de caer en el amor,

los labios de un hombre enamorado
se vienen mundo de piel,
no tienen sed,
tan sólo la impronta de conquistar
sin límites, no ven la tarde,
no más se pierden en un pedazo de sol,
y se dejan rodar donde el crepúsculo corre,

los ojos de un hombre enamorado son
mitad de luna,
errantes de estrellas,
un sin fin de promesas calladas,
de miradas de cielo y tempestad dispersa,
sus espigas son el viento que incendia las rosas,
ellos juegan con las sombras,
la ansiedad es su camino en rocíos,

los sueños de un hombre enamorado bastan
para su libertad,
llegan hasta su alma,
duermen en su ilusión,
le poblan de ecos y cántaros de nubes
en un puerto sin mar,
le permiten amar con flores
de agua y racimos de nombres,
y lo encuentran hombre,
hombre enamorado amarrado a un abanico de mariposas,

los besos de un hombre
enamorado llueven cerezos,
cuando el tiempo se siente lejos,
y su voz no puede alcanzarla.

T de S
MRGC
Namaste

Prometo amarte

Prometo amarte

 
Prometo amarte aquí y ahora,
con un amor de día,
reina sin edad,
sin arrepentimientos ni caminos,
de profundo sentir como las
lágrimas de una rosa,
un amor latir que vibre en los brazos
como una gota que cae,
que humedezca tus labios,
con un amor así,

prometo amarte con un amor de noche,
que desnude tu primavera y sea como
aquella fruta, que deshojas con tu boca,
que parpadea en las estrellas
apretándote el corazón,
reclamándote tu cintura, así,
bajo el fuego de la luna oda al amor,
laberinto de torres de alas clamor,
amarte con un amor así,

prometo amarte con un amor sin piel,
con manos pequeñas y cascada de aromas,
ser una sencilla sombra que vela tu
sueño ahuecando tu almohada,
luciérnaga que te roba uno a uno tus sentidos,
un amor así, de reloj de arena y bosque sin tiempo,
un amor de cielo invisible que se derrama
en hojas desprendido en raíces,
amarte con un amor así,

prometo amarte con un amor mojado,
un amor que te susurre deseos en dormidos ruidos,
un amor que como un río,
sea instantes de cuerpos sin espacio,
sin viento, un amor de amor en manantial de besos,
praderas en fuego y campanas al respirar,
aliento de tierra y mar,
un amor de plumas grabadas en madera,
prometo amarte con un amor así,

prometo amarte,
yo te lo prometo,
te prometo aparecer desnudo y deslumbrarme ante ti,
te prometo ser la piedra que buscas sin encontrar,
te prometo un rayo plateado de amor en libertad,
te prometo cruzar y cruzar como un pájaro el sol y la niebla,
volverme fugitivo del miedo y llegar a tu puerta,
yo te prometo un amor así,

siempre supe que en la distancia, tú me devolvías los besos.

T de S
MRGC
Namaste

Te imagino lluvia

Te imagino lluvia


Mi amor, te imagino lluvia,
quizá porque te siento sin que
estés aquí, a mi lado,
lluvia de ramas de árboles que gritan,
de breve paso en mis ojos,
lluvia de brisa en el rostro,
como mi poesía en tu piel, lluvia,
como el viento en ventanal
de cielo en sombras y profundo,
lluvia de palpitar oculto,
reflejo que roza azotando cabellos,
como mis deseos,
como frágil las estrellas cuando repites mi nombre,
cuando te cuelgas pensando en mí,

te imagino lluvia,
un poema de cielo que brilla en lágrimas,
un sueño de aura nostálgica y silenciosa,
lluvia de rosas marchitas
por el fuego de mis versos, y de tu amor,
lluvia, corazón, pasión, desenfreno,
te imagino lluvia en los besos que no me has dado,
en los recuerdos de los brazos que el tiempo ha detenido,

¡oh lluvia y lamentos y río!,
sentada en mis rodillas la quietud serena de mi espera,
la ausencia de tu magia en mi horizonte,
te imagino lluvia,
cuando soy el hombre que fluye en tu mundo,
víctima del ayer, un solo sendero abocado al mañana,

te imagino lluvia,
hambrienta y desnuda,
abierta en espigas derramada en mí,
en mí, en mi costado,
en remanso de aire, dormida en mi aliento,
lluvia de momentos de pájaros de arena,
lluvia de mujer amordazada en mis labios,

¡te deslizas en mí, me contemplan tus lazos!,
te imagino lluvia de alámos despertando mi espalda,

te imagino lluvia,
mi amor,
enamorada pasión temprana,
ingénua y temblorosa en pétalos,
vibrando en mí,

te imagino lluvia y candil,
arrasando mis muros,
sin más lujuria que una humedad,
estremecida y prolongada.

T de S
MRGC
Namaste

Tú, que te enamoras

Tú, que te enamoras

 
Tú, que me miras como la luna al agua,
que me tocas como el otoño a mi ventana,
tú, fuego caudal que dispone de mí
cuando las llaves de la melancolía,
tú, que borras mi sombra impalpable de cenizas,
que me vuelves brisa
cuando me dices TE QUIERO,

tú, leño de aromas que me embriaga y me dejas
poco a poco para volverme a encontrar,
tú, barca de olvido, raíz de mi corazón y destino,
tan solo tú, que me inventas cada noche ni tan
viejo ni tan jóven, de momentos un hombre
con tu permiso de amor,

tú, que invisible llegas a mí y me desapareces
contigo, y me desnudas en tu río
y me destinas a ti, implacable,
tú, de inocencia larga de lluvia y cicatrices
de besos en tu piel y en mi piel,
tú, una flor en mis labios que tus labios han escondido,
tú, razón en piruetas de luz y quietud,
te repites en mí cuando tus brazos,

tú, reflejo de niña que se resiste a crecer,
casa abandonada y primera vez de papel, cuando
tu cuerpo y mi cuerpo y un frío café,
tú, que naces en mí y se te antoja,
y huyes de ti como en una canción,
tú, prófuga del mar en tus muros de verano,
de un invierno que te llama más allá de la distancia,
no más que tú,

tú, sin nada que entender,
sin poco más que enseñar,
te precipitas en debilidad y te abrazas
a la pasión que te confunde,
que te enamora, tú.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 3 de diciembre de 2013

No tardes

No tardes

 
Avanzada la noche
pienso en esas aves,
en las hojas que suele el viento
desnudar de los árboles,
y en mis mejillas frías.

Me levanto suspirando,
me lavo las manos como deteniendo el tiempo
y parece dormir la calma, mientras la luna
en lo alto, en la ventana y el espejo,
abandona algo de su piel.

No sé si usé palabras,
si de pronto confundí los nombres,
si la medianoche se acurrucó en mi pecho
con tanta fuerza, que apenas pude respirar,
¡sentí un beso!,
¡tan profundo y lento,
tan voraz y delicado,
tantas manos!,
que fue distinto, como un río nocturno,
como un extraño que se volvió justo hacia mí,
para ver quien lo llamaba.

En un sueño aparente ante mis ojos,
me sentí enamorado,
la herida estaba abierta,
dije - ¡soy tuyo!,
¿acaso no me ves?,
tuyo, luminoso en tus sentidos,
suspendido de tus dudas,
tuyo el amor de tus pasos y tus silencios,
y en el mismo lecho,
tus brazos y mis brazos codiciosos.

Vuelvo a la cama,
aquellos suspiros dieron lugar a un rastro
de respiración como en cauce,
como si la brisa se mostrase muda
y el amor un solo instante,
como si probar la existencia fuese un soplo,
y mis ojos cerrados envolvieran tu cuerpo,
como un espacio posible entre
tu alma y la mía.

¿Por qué te encuentro fugitiva?,
¡no tardes!,
¿por qué estás vacía en mi boca
y verdad en la espera?,
¡no tardes!

Imprevistamente levanto mis
hombros hasta mi sombra,
mi voz,
el cristal de mi voz siente tu rostro,
primero un aire lento,
después un silencio delgado,
y el momento es un papel como un reflejo,
¡no tardes!,
quietas las palabras,
un poema libre nos hará despertar.

Avanzada la noche mis manos a prisa,
tus ojos, mis ojos,
¡no tardes!,
una página en blanco es la calle de tu mirada.

T de S
MRGC
Namaste

Esa espera sin pausa

Esa espera sin pausa


"Te esperé y llegaste tan cielo,
que por un instante quise ser
nubes para envolverte el cuerpo,
para caer en tus ojos y
decirte aquí estoy. A veces te
miro y te creo estrellas,
será porque eres bella,
tal vez porque extraño desde tus
secretos hasta tu misterio,
quizá porque te amo".

He aprendido a besarte entre letras,
seguramente no es de los besos
que deseas pero,
¡si supieras lo duraderos que son!,
los atardeceres dejan de ser imposibles
y en cada suspiro,
siento tus dedos entrelazados a mis dedos
y tu cabello errante,
por toda mi piel.

Te deseo tanto de día como de noche,
¡si mis brazos pudieran convertirte!,
¡si una sola palabra fuese un sueño hecho realidad!,
y cayeras en que existes, no sólo cuando duermo,
y en mis labios te quedaras a cada instante,
acariciando hasta mi alma,
deseosa de calmar tus horas vacías.

Hay versos en mi café,
es como si tu voz liviana se volviese un hábito,
y me hablaras, pero tibiamente al oído,
con tu mano tibia sobre mi pecho
abrigando mi nombre,
y fueras como ese tiempo de la sombra en la pared,
el colibrí que dibuja perfumes en el aire,
el amante que inevitablemente ama,
siempre por veredas de ensueño.

A propósito,
si siempre estás donde no te busco,
¿por qué te quiero más todavía?

Debo escribirte una carta,
con ese aroma a papel que te hace conmigo,
con esa tinta de tu olor que es todo,
todo lo mío,
todo lo que es cierto,
todo lo que me basta,
decirte que me abandona mi cama sin ti,
sin tu mirada en mi desnudez,
sin tu corazón con esa sangre que me rodea
después del amor.

Debo acercarme a las ventanas,
¡es tan breve y hermoso este amor!,
que mi boca se
parece a esas ramas
que intentan decirte,
posándose lentas como ese gato
en la cadencia del viento,
sintiéndose cenizas y gotas,
en un gesto de libertad.

No pido mucho,
¡ámame!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 2 de diciembre de 2013

Brisa resuelta en hombre

Brisa resuelta en hombre

 
El amor de mi vida me ha vuelto mar,
si no es el mar será las olas,
o el cielo de su mar que me convoca,
que me envuelve,
que me embriaga,
el mundo de mi mar se ha venido su voz,
y el aire de su mar de mi amor su nombre,

el amor de mi vida me ha vuelto brisa resuelta en hombre,
fuego que arde y me arrolla y me ahoga,
palabras de mar herederas de sombras,
¡ojalá pudiera mi piel volverse piedra!,
así junto al mar de su río venirme descanso,
en la arena el remanso,
del aliento de mi mar,

el amor de mi vida me ha vuelto flor,
disimulados labios de aroma que ni rosa ni azul,
tan sólo tormenta,
mar que abdica de unos ojos en lágrimas,
al mar que aguarda el desnudo que se da cuenta,
mar de promesas aprendiz de tiempo,
¡dicen que todo es igual que ayer!,
yo no lo creo,

el amor de mi vida me ha hecho culpable,
del cielo, escaparate de barcas,
del alma, nubes parecidas
a las que todos dicen y niegan,
del agua quieta,
mañana que se presta a un horizonte de estrellas,
del mar de mi mar de viento sin velas,
y trenes que parten y deshoje sin más,
cuando al mar de tu cuerpo se le olvida mi cuerpo,

el amor de mi vida me ha vuelto deseo,
disuelto, deshecho, imposible, ofrecido al silencio,
un manantial de preguntas de albor,
a los pies de tu árbol,
como tú y yo y el mar,
de madrugada.

T de S
MRGC
Namaste