viernes, 22 de noviembre de 2013

Poema abierto

Poema abierto


En mi cama la noche
refleja su arte,
la luna en mitad de la ventana
parece robarse los supiros,
y mis manos a su encuentro,
pero las estrellas se van,
como las flores un día sin sol,
como la calle cuando no es más
que un sin embargo,
y un cartel dice ...
¡déjate libre, tu nombre será
esta ciudad bajo la lluvia!

Podría conversar con mi última palabra, lluvia,
esa continuidad que se esparce,
esa luz que se deshace en una respiración anónima,
como poesía abierta de todo pensamiento,
un ave que se traslada a los ojos,
un libro y entre sus páginas,
mil lágrimas,
fugitivas líneas asumiendo la quietud del silencio.

Los sueños sellan el horizonte ante mí,
los límites se derrumban frente al alma y su ramaje,
todo se renueva,
el amor es el presente,
el pasado se vuelve siempre,
y la esperanza es el fin de la porfía frente a cada día,

y aquí estás,
saliendo de ti viene por ti el valor,
ese que parte de mirar sin memoria,
ese para quien ninguna novedad basta,
tan sólo la presencia,
como si el amor en la cima fuese todavía,
todavía frente al vacío,
todavía tras los muros del tiempo,
todavía, donde tu nombre y mi nombre se mecen.

Ahora que para encontrar la luna debo inclinarme un poco,
la cuna parece acecharme con
la imagen de mis hijos,
la vida me dió tres,
tres círculos alrededor de mi sonrisa,
tres pétalos ligeros como una danza,
tres convertidos en plumas, más allá de mis miedos.

Las alas de mis versos se abren y se cierran,
estoy sentado a la orilla del sin rumbo
siempre fresco del viento,
soy un poema abierto
aún en mi lecho que refleja la noche,
y pienso en las nubes como el revés de mi pañuelo,
y pienso en mis hijos girando como el sol,
y pienso en ti,
eres el nuevo amor que me inspira,
eres mi pausado aliento.

Todo poema abierto es madre,
dime que quieres correr a mi cuerpo,
dime que me amas.

T de S
MRGC
Namaste