domingo, 17 de noviembre de 2013

Nada más

Nada más


Que acercarme en las noches
y enredarme en tu aire,
que las horas de amantes
para poder mirarte,
que tus palabras en caricias,
que volver a creer para sentirte destino,
nada más que me ames
con un amor correspondido.

Si el color se volviera el amor
y en gotas se formara y rodara
como el agua,
o como el alma de las historias de las
que ya nadie habla,
o como las ropas abandonadas al borde del llanto,
nada más que las manos en un brote sin nombre,
como una piedra en un manantial,
como lo que está por dentro y al mismo tiempo tan lejano.

Un poema nunca termina cuando
el recuerdo es más grande,
es una herida abierta como la lluvia,
un sueño que da vueltas besando
en medio de tantos árboles,
y entre besos y hojas y savia,
un gesto me dice que nada más
el silencio oscila como un verbo,
como si entre TÚ y YO no hubiese más que
tinta que se derrama mientras te pienso.

Te espero,
no creo que asistas pero de todas maneras te espero,
y te miro sin mirarte,
y te beso entre murmuros que no me das y vacío,
sólo el alma me rescata de tu forma,
sólo TÚ como YO te quiero,
con tus dedos,
con tu cuerpo,
con el amor de entonces,
con tu aliento que es mi tronco sin ramas,
¡nada más!

Nada más que palpitando e inquieto,
como si todavía sin quererlo soñara despierto,
como si olvidara que el tiempo es dueño de mis brazos
y mis ojos un solo suspiro,
¡qué TÚ estuvieras siempre conmigo!,
nada más.

El amor sólo es amor contigo,
los infinitos afines no pueden menos
que esperarnos,
nada más.

T de S
MRGC
Namaste