viernes, 15 de noviembre de 2013

Sin razón alguna

Sin razón alguna

En mí nunca falta
espacio para amar
sin razón alguna.

En mí,
que no me dueles demasiado,
que recorro este mundo a
paso lento como un susurro,
que se oprime mi pecho por lo
que he buscado,
que lo perdido es lo
encontrado cuando mi alma
se atreve a sentir,

en mí,
que en el silencio escondo las miradas,
que en caricias anido quimeras,
que en tu nombre dejo mis
labios en clara intención de quedarme
en ti, y por un instante ser el dueño de tus sueños,
para encontrarte en mí,
en mi libertad y anhelo,

en mí,
que el naranja sol de cortos brazos me hace
desearte a mi lado, y las nubes en sombras
parecen traerte, y el espejo del agua semeja
alejarte hacia ese paisaje en donde siempre estás, en mí,
que la incipiente oscuridad me hace verte hermosa,
que la soledad te vuelve más dulce,
que tu belleza es sutil y ardiente,
que me consume el vacío de tu eternidad,

en mí,
el primero que volvió para regresar a ti
y decirte que jamás partió,
que dolió mi ausencia pero nunca te olvidé,
que tanto sentí quererte que mi amor es para siempre,
que soy el resto del amor que el tiempo no descansó.

En mí nunca falta espacio para amar
sin razón alguna,
sin memoria,
como un libro en blanco,
como un suspiro que tiembla
y tiembla a la sombra de la luna,

en mí nunca falta espacio para amar
sin razón alguna,
como dos cafés,
quien acaba y quien espera,

mientras un aparente punto azul
parece flotar en el infinito.

T de S
MRGC
Namaste