sábado, 2 de noviembre de 2013

Entre verte y no verte

Entre verte y no verte

 
En ti,
como la diminuta sensación de una
mano vacía, que busca, que tienta,
que alcanza los últimos fantasmas de
viejas esquinas, como los labios que posan
los labios, descansando despacio,
recuerdos de hombros de nuestros días de luna,

en ti,
como la ternura cuando pide lo imposible,
como la simple cicatriz que vivir y morir dejan en
en la vida, como la lluvia y su porfía, como
las palabras perdidas que siempre juegan con los
solitarios, como los rastros sin cansancio y
adivinar tu rostro entre mis ansias y lo que puedo,

en ti,
hoy igual que siempre, desandado mar que
me apresura, como los acordes de una música
callada que vibra en nuestras ganas, y los besos de tierra mojada
que inclinas en mí cuando me miras,
¡estoy seguro!,
me abrazas cuando duermo como en una tregua permanente
y después, vuelta a la calle a tropezar contigo,

en ti,
despistando a la madrugada entre tus cabellos y mi
almohada, de ti, como el puerto en que una mañana te dije
adiós para más tarde perderme al buscarte, por ti, con un cartel
que dice TE AMO CON UN AMOR TERRIBLE, por descubrir
al alba tu desnudez cuando las sombras no esperan, y el
tiempo se queda muy detrás de las caricias y el corazón, un latido,

en ti,
deseo que rompe en flor derramando en amor,
¡no quiero la verdad evidente sino la mitad de tu cuerpo
que amanece en mi boca!,
ocaso en mis brazos,
quiero que estalles y estallar en ti, como un manantial
de rocas y nubes, y ser el hombre que se confunde
y se encuentra en tus ojos,

en ti, entre ripios y malabares en mi barca,
entre verte y no verte.

T de S
MRGC
Namaste