domingo, 3 de noviembre de 2013

Despierta mi amor, despierta

Despierta mi amor, despierta

 
A veces cuando pienso en ti,
me vienen mareas de amor y de luz
subiendo por mi cuerpo,
desnudando mis lunas en deseos,
desgarrando mis cielos en prodigios que
por mi espalda naufragan,
y de pronto,
el sol flota en el mar diciéndome
- ¡despierta! -.

Despierta mi amor,
todo en ti y en derredor,
despierta, detén el tiempo y búscame,
cuando me besas me arrojas a una infinitud de sueños,
a veces, a veces te vuelves ese juicio
absurdo de media noche,
como cuando el mundo no sabe si descansar o extender las alas,
y te quedas enredada de mí,
entre desaparecer de mi vuelo y tu pasión, despierta.

A veces por dentro y por fuera estás,
despierta de mi corazón,
el amor por ti se vuelve
caramelo que corre por tu piel como una
fruta prohibida,
y la mujer de mi vida se viene en mí,
con la urgencia que olvido cada día
a los pies de mi cama,
y se queman mis miradas en perfume
muy dulce de fuegos de ocaso,
y mis pasos se muestran nostalgias
de respuestas que yo no pido,
tú, mi destino,
mis huellas muy cerca de tus huellas, y de tu ser,

despierta,
déjame compartir contigo un café entre
ángeles y estrellas,
historias de estelas de ya adultos amantes,
mientras todo anochece y las tardes
y las mañanas y el alba y las puestas,
y todo se muestra distinto de todo porque nada
sin ti es igual,
despierta,
mientras yo te quiero sin que te des cuenta,
y se apagan mis ventanas mientras tú duermes, despierta.

Despierta mi amor, despierta,
me verás crecer en tus espejos,
las nubes de tus senderos te hablarán
de vigilias en mi rostro porque tú no llegas,
y mientras tanto yo navego de ti por tus fotos,
como quien desgrana el paisaje,
y cubro tus heridas sin aviso de memoria perdida,
y como si se pudiera firmar en el aire una promesa de amor,
una dulce mariposa de aterciopelada armonía te dirá,
- ¡aquí estoy mi vida, he venido por ti, te esperaba! -

Despierta mi amor, despierta.

T de S
MRGC
Namaste