martes, 5 de noviembre de 2013

Descanso y marea

Descanso y marea

 
Tres letras y me conmueves,
no hay respuestas,
no más tu luz en mi jardín,
no hay velero que en tus sueños naufrague,
ni reyes de Enero, ni lluvia de Abril,
no hay pasión en ti que de mí descanse,
ni pequeñez de estela de una estrella fugaz,
sólo tu amor que sabe de universos y tiempos,
sólo mi amor que acepta que de su cielo, tú eres,

y eres esa sonrisa que en la distancia abriga,
y esa brisa cómplice que en mi almohada desnuda,
y la ternura frágil que de palabras se abraza,
y la sensual descalza que por amor deshoja,
y el aroma sutil de tardes perdidas y sangre en mi piel,
y eres esa mujer que vuelta a casa cansada,
de boca arrumbada en el viejo sillón
de corazón que vibra, pensando en mí.

Tres lágrimas de vela encendida y una pregunta,
¿por qué no estás?,
dime, dime si el mar podrá calmar la
tempestad en tu vientre, el imperio de volar,
dime si has de poder contar las horas
que faltan para caer y sentir,
dime si vivir es morir en tres poemas,
como tres las palabras que palpitan cual estrellas, dime,
¿podrá tu viento romper la copa de mis miedos y robarme sin más?

Tres caricias al alba y te vuelves el paisaje de mis ojos,
el silencio que me acompaña,
el café de mis mañanas cuando la vida
se viene urgente y sobran los impulsos,
¡mírame!,
soy yo, quien desde siempre te ha esperado,
de ti enamorado desde antes,
tres momentos tan distantes,
te beso sin labios,
me humedezco sin tu piel,
el amor graba en mí en traje, tu corazón de mujer.

Tú, descanso y marea, me atas a tu cama y me dejas.

T de S
MRGC
Namaste