miércoles, 13 de noviembre de 2013

Corazón de niño

Corazón de niño


Me gusta el café al borde
de la noche, como esa voz
que dulcemente me hermana,
me gustan las sombras que me
aguardan y me susurran versos
al oído, y el destino que en una
barca abriga en mi pecho tu nombre.

Soy ese que sale,
que se da cuenta que es feliz,
que hasta de estilo cambia todo el tiempo
y le pregunta a los espejos
y se olvida del arte,
y se abraza al llanto de tanto en tanto,
y acaricia sus manos con el agua.

Dicen que el amor sobrevive al amante,
por mi parte, por veredas de ensueño
vago vigilante a falta de ti, llamándote
entre letras,
respirándote en el aroma a rosas,
caminando por silencios,
esperándote entre pétalos,
como en mitad de una flor,
como en una carta de amor,
así, entre cosas cotidianas como TÚ conmigo,
porque TE QUIERO.

¡Mírame!,
puedo darte todo el amor que es cierto,
el ser dos siendo uno,
el ser uno en un constante vuelo,
dos cuerpos entregados al placer
y sábanas y besos, y
más besos y sueños
y TÚ y YO desnudos y el amor.

Un corazón de niño me late,
es profundo el perfume
que me deja en los dedos,
en el espacio hay un beso a fuego lento
que se confunde en ti,
que empieza en ti como brisa
en un constante ir y venir,
sin un adiós,
sin un he vuelto,
sólo un corazón de niño acompasado que no has tocado
pero que reconoces tuyo.

No pido mucho, salvo tus ojos y
tus manos y tu aliento y un pedazo de tu aire,
también tu tiempo y lo que tomas
y lo que niegas,
y tus preguntas, que dejas a las golondrinas su respuesta,
y tu ternura
y tu libertad
y esa puerta que has dejado abierta para mí.

Soy un corazón de niño,
te creo mi corazón de niño,
es mi manera de sentir.

T de S
MRGC
Namaste