lunes, 4 de noviembre de 2013

Conversando con mi voz

Conversando con mi voz

 
He amanecido pensando en ti,
como un niño de pompas de jabón,
como una luciérnaga que
se esconde de los brazos del sol,
como aquella cerca en donde una
tarde te hice mía, entre dos cuerpos de poemas,
entre dos silencios de utopías sin cielos ni distancias,

he amanecido en tu fragancia,
consciente del amor que tu brisa riega en mí,
como el rocío de tu aliento cuando
desnudas mis momentos,
o cuando mi rostro es todo tu mundo posible,
y mi verdad se confunde entre las nubes de tus ojos,
y los labios diferentes, que buscan
desmayar en ti todos sus secretos,

he amanecido y te quiero,
porque busco el verano en sueños vacíos,
porque cojes mis manos y siente mi alma
cual frío, cuando sé que me esperas,
porque las estrellas del otro lado de la luna
se vienen ternura en palabras,
y me tocas con tus alas,
y tus hadas sienten el viento que te
ama cuando despierto, cuando amanezco y tú aquí,

he amanecido en ti,
y nunca es tarde,
aún quiero comprender que no existe el final,
y que cada día puedo rescatar una rosa en el mar,
aún deseo encontrar las fuerzas donde
nada más importe salvo tú,
tú, con tus apenas y tus quizá,
tú, de noches cercanas y enredaderas de aire,
tú, de humedad en los labios mujer, tú, solo tú,

he amanecido en el albur de tu piel,
la mujer que me conmueve lleva tu nombre,
he amanecido en el hombre y las horas se han vuelto de piedra,
los espejos amantes, tu cuerpo y el mío,
tu vuelo y mi mar, TE QUIERO,
maldigo lo fugaz del paraíso porque no estás,
me siento clavado a tus pechos de bruma
y me derramo en el recuerdo,
he amanecido enamorado,
conversando con mi voz.

T de S
MRGC
Namaste