miércoles, 13 de noviembre de 2013

Breve aliento

Breve aliento


No importa si creemos o no,
o si vivimos en torno a una fe,
menos aún la veneración
a ciertas imágenes y edificios,
lo cierto es que el tiempo oprime,
que somos una huella en la que todo sangra,
como un Cristo que no pidió ser crucificado.

Siempre hay dos puntos de vista,
el eterno y el audaz,
el oscuro como un bosque y el deseo,
el que le pide al cuerpo que no olvide la noche
y la memoria de los ojos que tan poco dura,
siempre recorremos paredes sin red
construyendo fortalezas,
siempre vacilamos si hablar o no
cuando los árboles recuerdan y el olvido es el después.

Por mi parte un amor diferente es mi rutina,
donde mi corazón suspira y
mi acaso me condena,
y mis pensamientos buscan afanosamente
el almibar de un destello de estrella,
y una nube no vale en mí más que la locura,

¡por ti pretendí ser largo para llegar donde estabas!

Sé que amarte así sin olvidarte,
bajo tu sombra,
dejándome estar a tu lado es una poesía,

¡oh poesía de piedras lisas y robles en llanto!,
¡oh quebranto que encubierto llegas,
y en sentimientos te exhibes,
y vistes de luces dejando que el poeta cante!

El silencio atestigua este romance,
me acompaña lo que ella quiere,
mi amor es un amor de amante
y a veces cansado estoy de la espera,
de no ser nosotros,
del calor de la soledad que me rodea,
su gran amor proclama pero no puede,
mi gran amor silente en mitad del alba tan sólo mira.

Contigo,
mi tierra, mi gente,
mi aire paciente,
mi ceguera y mi muerte, mi vida,
están donde estás TÚ,

eres TÚ,
el amor que me entra por los ojos
mientras te miro y suspiro,
y con un dedo el borde de tu boca yo dibujo,
y te imagino,
como en un breve aliento.

T de S
MRGC
Namaste