miércoles, 20 de noviembre de 2013

Artesano

Artesano


El amor es toda mi poesía,
es la sola parte de mi reflejo,
el sol, cuando darme amor es el camino,
la certeza, cuando mi mano tiembla
volviéndome artesano.

No puedo escribir dejando de sentir,
¡enamórame TÚ con tus poemas!,
como aquella vez en que amarte
y desearte fue todo,
¡alcanza mi alma!,
¡enamórame!

En el espacio del amor hay dos poesías,
el verso que celoso de su tinta deja
sus rimas incompletas,
la silueta que otro poeta audita en la voz,
y en sus letras valgan las piedras,
y las musas,
y las ansias con aroma a retoño.

En mi rostro tu rostro se diluye,
se deshacen en mí, lentamente,
colgadas, una a una las ventanas interiores,
no es que mi corazón no sepa amar,
es que busco a veces un poco allí,
otras algo más acá,
un lugar donde estar sólo contigo,
compartiendo nuestra fragilidad a punto cierto
de volvernos más y más pequeños,
y ser nosotros atravesando lo cotidiano.

¿Quién hubiese jurado vez alguna,
que el amor fuese esos silencios de ternura,
que cuando escribo me acompañan,
casi siempre pensando en ti?

¡Enamórame!,
no quiero la lentitud de tu sonrisa,
quiero tu boca,
y la mirada que dejas en mis ojos,
y las palabras que no dices,
y esos casi siempre de tus dedos que sin tocarme,
me encuentran,
¡enamórame!,
elijo aquí y ahora la confidencia.

Soy apenas la nostalgia cuando no estás,
la constante pregunta,
¿por qué no te quedas?,
quiero todo como al principio,
latir, buscar,
abrazarnos a lo insólito que TÚ y YO llevamos dentro,
ser nuestra única poesía,

¡enamórame!,
TÚ me llevas
donde todo es posible.

T de S
MRGC
Namaste