sábado, 30 de noviembre de 2013

Lo conoces

Lo conoces

 
En sus hojas duerme
el viento, en sus manos
se puede rastrear la lluvia,
la magia de sus noches
es el silencio,
cuando te abriga y te eriza,
cuando jugando a ser espiga te recuerda
y con aroma a lirio desnudo te confunde,

como cuando te enamoras,
no necesitas
creer en el amor,
lo conoces.

En el hueco de mi boca se cambia
de ropas un TE QUIERO,
de brazos largos se disfrazan arrogantes sueños,
el ocaso se vuelve costados,
la voz, la memoria de un espejo,
y entre las horas que pierden los ojos
y la distancia ansiosa de una palabra,
lo conoces,
es ese deseo de suspiro,
ese rendido pecho desatado en llanto,
ese vertido amor en versos,
esa curva del tiempo, nuestro tiempo,
esos requeridos pasos.

El amor te amará, lo sé,
y lo hará en todos esos instantes en que no has vivido,
tu corazón tomará la delantera,
a sugerentes caricias despojarás de vendas,
se volverá frágil tu aire,
recién llegada será tu piel cuando se acerque,
y existirás en el fruto que se agita,
¡lo conoces!,
él prevalece en tu almohada,
es tu paisaje cuando abres las ventanas,
es tu creencia cual gota y melancolía,
es esa herida que sin labios se asfixia,
y te sorprende,
haciéndote añorar.

¿A qué hora llegas?,
¡tócame!,
¿me besarás?,
¡no lo hagas sin sentirme!

Quiero tus caricias, y tus miradas,
quiero entregarme a ti,
quiero ser de ti
en esa pausa de tu cabello en mis dedos,
en ese aroma que no puede dormir si no es conmigo,
lo conoces,
él es feliz con lo poco,
en sus letras te habla del mundo y de sus
muchos caminantes,
lo conoces,
es esa rima enredada que no puede saciar
la timidez de sus musas,

es como cuando te enamoras,
te arropas entre sábanas,
presumes ante la nada,
y deliras como el amor en un laberinto.

¡Lo conoces,
te desnuda al atraparte con sus lazos!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 29 de noviembre de 2013

El madero de mi piel

El madero de mi piel


¡Entonces mírame!,
como a la lluvia que ni sujeta
del cielo ni herida del aire
se columpia y se desliza por los paisajes,
sin tiempo,
con los ojos profundos y abiertos
como si me miraras desde dentro,
como si con pasos suaves y rumor de sílabas
fueses ese instante que le pone tu nombre
a cada estrella,
para extrañarte como nunca,
para esperarte como siempre.

¡Entonces háblame!,
aunque para ti soy como un sueño lejano,
tuyo, mi último pensamiento de cada día,
tuyo, mi rezo al despertar.

¡Entonces ámame!,
pero con un amor más allá de la palabra,
con ese amor que puede sentirse tan sólo
con la cercanía de los labios,
con los brazos que cobijan,
con la dulzura que se sostiene,
con esa voz cuando dice TE AMO,
que es la poesía más bella que se pudiera escribir.

¡Entonces camíname
añorando el regreso!,
sé mi camino y mi cambio,
¡llévame contigo!,
que tu alma luce los vivos colores de mi mente,
que en las noches soy cómplice de tu silencio,
terciopelo que llega como un bello manto,
anaranjado amante que no has podido olvidar.

El madero de mi piel te reclama niña,
con cada letra,
tengo el corazón expuesto al mejor lienzo
de tus manos,
te dibujo en un tierno fresco plagado de vientos,
tengo el deseo y tú tienes la fragancia,

tengo el dolor de no tenerte
y tú el valor de la distancia,
tengo el puente entre nosotros
y tú la locura de llegar sedienta,
tengo lejos el olvido
y tú la princesa de mis cuentos.

¡Entonces hay amores que duran para siempre!,
que la nostalgia rima,
que el deseo permanece,
que una lágrima siempre seduce a la luna
entre el partir y ser libre,
que la brisa es el roce de una caricia,

¡entonces dibújame sobre hojas de agua,
que yo haré lo mismo!,

desde que yo TE AMO,
he aprendido a vivir intensamente.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 28 de noviembre de 2013

Usted no sabe

Usted no sabe

 
Usted no sabe de que trata mi amor,
desde que la llamo por mi nombre
me he vuelto un hombre de luz,
tan azul como los jardines de agua,
tan deshoje de alas de nubes,
como las olas que mueren de coronas blancas,
como el vergel labrador de estrellas rezagadas,
de cielos de mar,
naciendo en el albor
de un capullo que estalla,

usted no sabe de que trata mi amor,
nunca le pedí - ¡no me sueltes! -,
la pierdo a diario en el viejo cristal
donde a veces la lluvia,
para salir a buscarla en el arroyo en
donde una tarde de Abril
en un momento de arrojo,
yo le hice el amor,
y más nunca me pude apartar,
me duele la mirada de querer verla en el aire,
la suelto como un niño a su cuento,
la sueño, como un recuerdo que
se desprende de las orillas de una brisa,
y entonces yo, de alma tendida, me siento suyo,

usted no sabe de que trata mi amor,
mi aliento se viene roca en deseos, de ese rio
torrente en senderos que lleva dentro,
usted no sabe,
me reflejo en el latir de su propio existir,
me da por momentos contar desde 6 hasta años
luz en el infinito y ahogarme en un grito de tres
letras, me ama, lo sé,
me lo dicen las estelas
que me advierten que si la miro a los ojos,
naufragaré en la pasión que me desnuda su calma,
me reconozco en su veta de amor,
me encuentro, me siento vivo,

usted no sabe de que trata mi amor,
y el valor de la sencillez que esta mujer provoca,
mi mundo se vuelve boca,
mis poemas lo que no he dicho,
un capricho del destino se vienen
mis ansias y mi noción,
conocerla fue darle mi corazón,
descubrirla en las noches,
volver inocentes mis manos, usted no sabe,
usted no sabe lo que es el coraje
de vencer el miedo de quererla así,
usted no sabe lo que sabe mi amor,

¡enamorado estoy y es de ella!,
usted no sabe, yo lo sé.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Mi puerto, mi barca

Mi puerto, mi barca

 
Apenas he partido y tú vas en mí,
herida de una promesa que por vibrar te entrego,
como cuando tus ojos me encuentran,
y las aguas se aquietan a la espera de una sonrisa,
tu voz es mi brisa,
tus labios mi sendero,

apenas he llorado y tú me acaricias,
deshojas mi rocío por las mismas estrellas,
de tus distintos cielos que estremecen mi sol,
mi sol, mi mar, mis sueños,
tengo sed de lo que me has dado,
quiero descansar mi corazón en ti,

apenas he mirado y tú desnudas mi viento,
adivinas mis pájaros que en cascada humedecen tu piel,
tu piel, mi ser, mi camino, tu miel,
me envuelves con el crepúsculo de tu silencio de fuego,
eres todo lo que quiero,
mi puerto, mi barca, mis ansias, todo mi amor,

apenas he caído, y tú creces desde mi alma,
de enormes raíces te aferras a mis secretos,
y me propones un vuelo,
junto a ti como dos cómplices,
eres como el último otoño de mis flores,
tus hojas recogen mi cuerpo hambriento,
y te apegas a mis brazos,
derramada en mis besos como brasas,

apenas he dicho TE AMO, y tú te pierdes en mí,
¿por qué me vendrá este amor de golpe
cuando repito tu nombre?,
¿me habré acaso enamorado?

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre



T de S
MRGC
Namaste

Gustándome

Gustándome

 
Desperté y ahí estabas,
gustándome,
tu boca intacta pese a tanto beso,
tu cabello húmedo,
tus caderas en un ritmo como
si aún me sintieras,

¡fuiste mía,
y la inquietud de mis fibras,
y mis manos asidas a tus manos,
y mi sangre que te habita, mía,
con un amor de agua viva que
atraviesa y cautiva, mía!,

mientras mi aliento
juega con el viento
y acaricio tu cuerpo,
gustándome una vez más.

Mis ojos bohemios germinan en flores,
capullos de mis deseos,
mis labios tendidos contemplan el
laberinto de tus brazos,
y me siento dueño de un pedazo
de cielo mientras te observo,
celebrando el espejo de tu cuerpo
que es mi cuerpo, aún sediento,
demorando tu actitud de entrega
y mi actitud labriega, gustándome,

así mis pájaros,
mi ansia sin límite,
mi camino, cauce de mis palabras.

Despertaste y yo ahí estaba,
mostrándome desnudo,
erecto, sabiendo a tus labios,
ofrendándote mi dulce veneno,
y tú mostrándote desnuda, extendida,
temblando entre versos reclamándome savia,

ya me conoces,
en mis muslos guardo pétalos,
silencios de besos suaves,
naves pudorosas convidadas al placer,
como una conjunción de amores,
amantes oficiándose con fervor y con belleza,
hacia un cálido refugio donde morar.

¡Me gustas!,
una mano furtiva se desliza por tu piel,
por tu húmeda piel recuperando tu voz,
a mi lado yaces,
tus pechos nacen,
la tersura de tu vientre es mi
ternura, y te miro,
como se mira esa cadencia
que suena a suspiro,
y te beso,
con largos gemidos de locura
y más locura,
y te amo,
con ese grito tan guardado que es
libertad descubierta, y fruto,
y bruma que se abre al tacto fondo de una caricia.

Gustándome me cubro de ti,
arrebatado de ti,
resbalando como un roce breve, fugitivo,
como el aire que encierra un latido entre
tu cuerpo y el mío,
sabiendo que ese momento es para siempre,

¡para siempre!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 26 de noviembre de 2013

Después de la lluvia

Después de la lluvia


Después de la lluvia
todo es como lo ves,
el alma que amanece
y despierta,
los ojos que saben de las mismas
certezas que un espejo,
los silencios que no son más
que labios que miran desde el cielo,
y las llaves, que ya no cierran puertas,
que simplemente vuelan,
para mostrar surcos de tu nombre
y de mi nombre, juntos.

¡Sin resistirme a nada,
siento que el aire me reclama después de la lluvia!

Mi casa tiene un amplio ventanal
por donde el sol se cuela,
y la luna desnuda estrellas,
y las gotas de agua se deslizan,
y el viento graba su voz en heridas,
y en ese paisaje,
tan viejo y tan jóven como permaneciendo ahí desde siempre,
TÚ, meciéndote como en un perfume
que viene de los jardines,
y me detengo,
más bien imagino a no creerte pero sucedes,

por eso el después de la lluvia,
¿sobre cuánta fragilidad reposan mis manos?

Soy una gota,
el madero que le devuelve a las olas,
el aroma que las piedras robaron por sólo mirar,
soy el quizá de una larga noche,
ese extraño cuerpo recostado por todas tus partes,
soy quien soy pero de nadie,
casi invisible, como esa presencia
en sorbos de mirada,
esa gota de agua que me dió una vez
tu desnudez, sin censura.

Después de la lluvia te necesito,
porque nadie como tú,
esos segundos frente a la boca,
ese suspiro consumido y ligero,
esas ganas de ti hasta el desespero,
como esos párpados que se envuelven en rimas
y versos mojados de infinitos besos,
y versos cruzando fronteras,
y versos como testimonio de amor infinito.

Después de la lluvia,
siempre hay un sueño
con el que marcharse hasta el amparo,
hasta los árboles,
hasta el manto de las hojas,
hasta las caricias seguras de que habrá un lucero,
como si nacer y morir fuese más que partir,
como si todo se limitase a cambiar de color,

porque después de la lluvia no cuesta nada soñar,
nada construir en el corazón una imagen,
una simple imagen de un amor simple,
como un beso al despertar.

T de S
MRGC
Namaste

Mira las horas

Mira las horas

Mira las horas,
un solo espacio de tiempo
separa tu vida y la mía,
un solo espacio,
como esa voz que no conoce
el camino, hermana del destino,
como esa liviana sombra que
persiste entre tanto remolino,
como esa palabra dicha al oído,
y tu mano húmeda sobre mi mano tersa,
y tu abrigo en mi pecho como aquella ternura.

No temo quererte, es más,
mi cabello suelto es la muda costumbre
de esperar por tus dedos enredados en él,
por tu perfume
que dibuja silencios en mis labios,
por ese amante que precede al amor
aunque no haya huellas en mí de tu presencia,
mira las horas,
es inevitable esta habitación que se rinde a ti,
a tu nombre,
a tus sueños,
a ese respirar cuando caminas y te hace
la más querida,
mi más querida.

Este café parece cortar las distancias,
creo que lo sabes,
soy quien te despierta en las mañanas,
quien pasa por tus ventanas cotidianas,
quien cobija tu cuerpo cuando descansas,
¡te quiero!,
no sé si aún me quieres o si esperas verme,
¡pero te quiero!,
como se quiere esa muerte lenta que es dormir
junto a quien se ama,
como se quiere ese breve amor que dibuja
corazones en la espalda,
como ese anhelo hasta que el beso roba,
y una brisa es lo que queda de mí y lo que queda de ti.

Hay árboles azules,
el cielo parece haber dejado
pedazos de sí en sus ramas,
el amor no quiere saber,
simplemente va juntando las hojas
cual papeles de recuerdos, que el
viento ha regado a su paso,
son otros tiempos del mismo tiempo,
la ansiedad de esa puerta, de esa boca,
ese pequeño instante que provoca
cuando llevo mis manos a mis ojos,
y una poesía brota, así como así,
algunos verán lágrimas,
¡son los que no saben de este amor!

Mira las horas,
sin ti digo tu nombre,
te tengo por momentos,
de la penumbra cuelgo mi piel,
no hay excusas para otra taza de café
más que seguir escribiendo,
máxime sabiendo que no dejo de pensar en ti.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 24 de noviembre de 2013

Por si hoy es todo

Por si hoy es todo


Por si hoy es todo 
camina conmigo,
sin preguntar dónde es que vamos,
sin saber nada más que la firmeza
de mi mano,
atravesando con tus ojos mi mirada,
escribiendo en las páginas que el aire tiene
con su tinta de agua,
camina conmigo,
con tu cuerpo junto al mío,
en silencio, a merced de la fragilidad.

Por si hoy es todo
siente conmigo,
seamos como ese sueño de trigo que en cualquier
momento deja de ser instante,
o ese paisaje que simplemente sucede,
que nos hace ser diferentes sin necesidad de buscarnos,
siente conmigo,
un espigo siempre está y no hay nada más,
como la luna sabe del sol,
como una piedra es al desierto,
inalterable en el tiempo,
como hoja seca a los pies de su árbol.

Por si hoy es todo
habla conmigo,
que tus labios me roben el alma
ya húmeda de lluvia,
que los versos sean dictados por el viento,
que la voz golpee la puerta de la memoria
como un recuerdo lento y latido al pecho,
habla conmigo,
en mis cielos un manantial brota,
soy un hombre parado entre los ecos,
enséñame que el traje que me cubre de poco importa.

Por si hoy es todo
encuéntrame contigo,
ligero de equipaje, casi desnudo,
buscando raíces de alas, pero contigo,
en la mitad de la sangre como una copa de vino,
subiendo por las paredes, resbalando, gimiendo,
contigo, con palabras que fuesen a un tiempo,
suspiros, contigo,
capaz de encarcelarte, arrojando las llaves al mar.

Por si hoy es todo
baila conmigo,
poco interés tendré en acertar el ritmo,
quiero que seamos tú y yo como una ola,
una inmensa ola gigante sin pensar,
y nuestros pasos nos llevarán
agitándonos como un tropel,
elevándonos y creciendo,
¡qué imposibles siluetas nos naden con su luz!,
baila conmigo,
un cincel calmará nuestra sed,
así nuestra razón.

Por si hoy es todo
ama conmigo,
el amor le es dado cuando dos son
los que luchan sin que haya un vencedor.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 23 de noviembre de 2013

A tu niña

A tu niña

 
Quisiera volver a tu niña,
esa que palpita en un jóven corazón,
que teme al dolor casi
como una primera caricia,
volver como se vuelve al amor,
al leve roce de las manos,
a las palabras sin palabras,
a la mirada que se siente tan dentro,
a tu niña y ser como soy,
cuando te miro,
cuando estoy contigo.

He aprendido de grande que el amor
es el triunfo de mi alma,
que si pienso más en ti no es
que pierda el tiempo,
el amor pueder ser cielo, infierno,
pero sigue siendo amor,
en la soledad de no darme cuenta que te amo,
en los sentimientos dejados regados por el suelo,
mientras ciego y ¡qué se yo!

Tu niña siempre responde,
es como si las fuerzas ante ti jamás se
hubieran rendido,
tu libertad es mi madurez y mi firmeza,
mi entrega de conciencia es el amor,
y el amor siempre duele,
más, si no me pongo en tu persona.

Saberte niña para mí es un comienzo,
cualquiera diría que tan sólo observo y sin embargo,
inclino mi cabeza hacia atrás para sentir la brisa,
esa que tu niña es recuerdo de mi niñez,
esa que viene,
juega en mi mente,
disfruta un instante y después se va.

Nada carece de otoños si se dejan huellas,
nada se desvanece si las palabras llevan sangre,
no dejas de existir para ser,
tú eres la dueña del silencio,
la que amas con miedo al amor
sin miedo a soñar, la que espera.

Es tu niña el lugar de las cosas invisibles,
como una conjura que atraviesa la calle,
como un caminante que bajo la lluvia vaga,
un cielo hecho con lienzos,
líneas que el tiempo no detuvo
pero que tú no escuchas,
niña, siempre consciente de las primaveras
en los senderos de tu jardín.

Eres un poema desnudo, impredecible,
un desahogo pasional,
eres mi madre,
esa niña que resiste.

¡Duérmete luna,
las estrellas nunca sueltan las manos de mi madre,
siempre están a su lado!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 22 de noviembre de 2013

Poema abierto

Poema abierto


En mi cama la noche
refleja su arte,
la luna en mitad de la ventana
parece robarse los supiros,
y mis manos a su encuentro,
pero las estrellas se van,
como las flores un día sin sol,
como la calle cuando no es más
que un sin embargo,
y un cartel dice ...
¡déjate libre, tu nombre será
esta ciudad bajo la lluvia!

Podría conversar con mi última palabra, lluvia,
esa continuidad que se esparce,
esa luz que se deshace en una respiración anónima,
como poesía abierta de todo pensamiento,
un ave que se traslada a los ojos,
un libro y entre sus páginas,
mil lágrimas,
fugitivas líneas asumiendo la quietud del silencio.

Los sueños sellan el horizonte ante mí,
los límites se derrumban frente al alma y su ramaje,
todo se renueva,
el amor es el presente,
el pasado se vuelve siempre,
y la esperanza es el fin de la porfía frente a cada día,

y aquí estás,
saliendo de ti viene por ti el valor,
ese que parte de mirar sin memoria,
ese para quien ninguna novedad basta,
tan sólo la presencia,
como si el amor en la cima fuese todavía,
todavía frente al vacío,
todavía tras los muros del tiempo,
todavía, donde tu nombre y mi nombre se mecen.

Ahora que para encontrar la luna debo inclinarme un poco,
la cuna parece acecharme con
la imagen de mis hijos,
la vida me dió tres,
tres círculos alrededor de mi sonrisa,
tres pétalos ligeros como una danza,
tres convertidos en plumas, más allá de mis miedos.

Las alas de mis versos se abren y se cierran,
estoy sentado a la orilla del sin rumbo
siempre fresco del viento,
soy un poema abierto
aún en mi lecho que refleja la noche,
y pienso en las nubes como el revés de mi pañuelo,
y pienso en mis hijos girando como el sol,
y pienso en ti,
eres el nuevo amor que me inspira,
eres mi pausado aliento.

Todo poema abierto es madre,
dime que quieres correr a mi cuerpo,
dime que me amas.

T de S
MRGC
Namaste

Acariciándome

Acariciándome


Nunca me importó deshojarme,
siempre quise sentir el placer
del viento,
acariciándome.

Envuelto de ti en el silencio,
beso tu mirada detruyendo todos
mis miedos al amarte,
grito que soy tuyo,
que mi alma te espera de mis
brazos abiertos,
y soy el tiempo de tu cuerpo,
tu boca que me desea,
mis manos que incanzables frente a ti
sólo desean más de ti,
más de los dos y la fuerza de esta piel,
¡dame tu refugio y tu amanecer!,
hazme sentir el hombre de tu vida.

Acariciándome,
así vuelven mis caricias del ayer,
acariciándome, desairando al amor y a esas
absurdas veredas que a veces obliga la vida,
mis alas son tan libres como el aire,
mis manos sinceras me recorren como si
quisieran vivir dentro de mi ser,
acariciándome,

¡yo quiero ser correspondido como las olas que
van y vienen, y desnudan sus secretos en la arena!

Desnudo estoy,
soy como ese nacimiento que llega,
y acariciándome busco abrigo,
como el viento dejando
su voz entre las ramas.

Entre las sábanas te siento,
tienes ese olor a copa de vino y penumbra,
me encuentro,
tengo ese aroma a piedra y madero que saben de caminos,
te veo única e inolvidable,
me veo instinto por culpa del azar.

Las palabras te despiertan junto a mí,
tus manos y tus dedos humedecen mi piel
como ese aliento que se desprende,
como esos besos de alborada en las ventanas
que funden los cuerpos,
que sueñan añorando el amor
de un mismo sendero,

acariciándome,
porque este deseo me recorre como brisa,
como esa madrugada que sólo los rincones guardan
sabiendo y yo, yo acariciándome,
tocándome, apilando recuerdos
entre mis versos y mis labios,
resbalando como hojas,
como lluvia entre las manos cuando no hay
más voz que mi voz,

y el silencio que a veces el agua,
otras el viento,
acariciándome.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre



T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Artesano

Artesano


El amor es toda mi poesía,
es la sola parte de mi reflejo,
el sol, cuando darme amor es el camino,
la certeza, cuando mi mano tiembla
volviéndome artesano.

No puedo escribir dejando de sentir,
¡enamórame TÚ con tus poemas!,
como aquella vez en que amarte
y desearte fue todo,
¡alcanza mi alma!,
¡enamórame!

En el espacio del amor hay dos poesías,
el verso que celoso de su tinta deja
sus rimas incompletas,
la silueta que otro poeta audita en la voz,
y en sus letras valgan las piedras,
y las musas,
y las ansias con aroma a retoño.

En mi rostro tu rostro se diluye,
se deshacen en mí, lentamente,
colgadas, una a una las ventanas interiores,
no es que mi corazón no sepa amar,
es que busco a veces un poco allí,
otras algo más acá,
un lugar donde estar sólo contigo,
compartiendo nuestra fragilidad a punto cierto
de volvernos más y más pequeños,
y ser nosotros atravesando lo cotidiano.

¿Quién hubiese jurado vez alguna,
que el amor fuese esos silencios de ternura,
que cuando escribo me acompañan,
casi siempre pensando en ti?

¡Enamórame!,
no quiero la lentitud de tu sonrisa,
quiero tu boca,
y la mirada que dejas en mis ojos,
y las palabras que no dices,
y esos casi siempre de tus dedos que sin tocarme,
me encuentran,
¡enamórame!,
elijo aquí y ahora la confidencia.

Soy apenas la nostalgia cuando no estás,
la constante pregunta,
¿por qué no te quedas?,
quiero todo como al principio,
latir, buscar,
abrazarnos a lo insólito que TÚ y YO llevamos dentro,
ser nuestra única poesía,

¡enamórame!,
TÚ me llevas
donde todo es posible.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre

 

T de S
MRGC
Namaste

martes, 19 de noviembre de 2013

Alma mía

Alma mía


¡Qué pobre es el amante
que sólo llega a su boca,
que cree que el café de la mañana
es empezar a quererla!,
¡qué pobres los minutos que dan
vuelta entre los dedos,
la penumbra que cuelga sola de la piel,
el gozo que presiente la distancia,
un poco porque sí,
otro porque puede!

Mis manos libres son la ansiedad
de esa puerta abierta para nadie,
esa dicha que no convida,
esa nube en la tormenta que tiembla,
en mi frente se vienen las sierras de mi lugar,
esas voces que a mi espalda despiertan,
esa cara encubierta preguntando por mí,
como si el horizonte acabara en un nombre,
y ser hombre fuese un verso por la mitad,
entre el cielo y la tierra.

¡Qué pobre es el amante
cuando cae en la rutina!

Me tomo el tiempo para recordarte
con la calidez de tu aliento a mi lado,
con las ilusiones hablando de nuestro encuentro,

¡qué bello es saberte,
y sentirte,
y contar contigo,
y quererte así!

¿Cuán feliz puedo ser sin tus gemidos?,
¿qué tan afortunado soy si me confieso de ti?,
mi amor no admite vanos intentos,
si me quieres, es amor,
si me amas, ven por mí,
¿qué es tu vida alma mía sin mi alma?,
¿una queja?,
te comprendo,
yo puedo amarte más todavía.

No puedes ser mía sin ser poesía,
tengo ganas de mirarte
como una gaviota ligera a los ojos de la mirada,
como ese agua risueña que es una breve palabra,
mirarte a mi lado con esa tentación de dos
cuerpos cuando se aman,
mirarte como el viento
que se mece en el otoño, que es arena cuando besa,
que es de día como de noche
cuando sólo son sueños los que saben.

Si hacia el mar encaminaras tus deseos,
la lluvia le hablaría a tu alma de mí
aún sin verme,
creyéndote de a ratos abandonada,
y entenderás que el amor es siempre el que lucha.

T de S
MRGC
Namaste

Me acostumbro a ti

Me acostumbro a ti


Como un espejo,
le niego a la
luna su nombre
y tiemblo en los brazos
del cielo, cuando ya tarde
descansa en el mar.

En la frontera del ventanal,
arrumbado mi deseo
que mi corazón acaricie mi cordura,
que mi costado
se haga húmedo de tus ojos,
que mis manos te recorran hasta
sentir tus latidos,
que mi boca sea el rumbo buscado
cuando tú te deslizas,

porque me acostumbro a ti,
porque soy brisa,
la flor del aire que sólo vuela caminos,
el ave que es juego villano de dos siluetas.

Me importa
cada suspiro que guarda mi alma,
cada grito de mi memoria,
cada lágrima que dice AHORA,
cada conciencia que se astilla en mi pecho
dejándome desnudo entre tanto viento y sin hablar,

me importa porque es mío el cuerpo en el que caes,
porque mía la palabra
como quien mira por primera vez,

porque me acostumbro a ti,
porque en lazos escapo del silencio
para hallarte en los rincones con la piel intacta,
porque me arrastro por el mundo con la ternura del sol
y me vuelvo a enamorar entregándote mis manos,
acostumbrándome a ti,
a esos reflejos que bregan ser brillo en tu mirada.

Me acostumbro a ti
como el iris a la luz que llena,
como el fuego a ese momento transparente y vacío,
como los fragmentos que esperan la condena del infinito,

me acostumbro a ti,
¡despierta!,
¡sé mi cómplice!,
que tus contornos se hacen míos,
que distraes mi razón,
que me llamas a gritos,
que mi cuerpo no queda en el olvido.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 18 de noviembre de 2013

Lo que me gusta de ti

Lo que me gusta de ti


Lo que me gusta de ti
es de nuevo el amor,
ese medio del amanecer
que se alimenta de la indiferencia,
esa palabra que es abismo y silencio,
esa profunda sombra siempre dispuesta,

y mi camino interminable
promesa de mis raíces,

¡es curiosa la inocencia!

En las noches me descubro con mis
manos incrédulas,
¿cómo aceptar que no estás aquí
si toda mi poesía es tu voz?,
de la simple huella de mis dedos
hasta mi sangre,
desde el tiempo que fluye más allá de mis recuerdos
hasta tu silueta que me cubre toda el alma,
¡todo eres TÚ!,
mis versos que tejen mi vida,
mi pasión, mi razón, mi soledad, mi pensar, mi bravura.

Me gusta tropezar con el amor
como si éste fuera una cuestión de azar,
entonces te ignoro
mientras me muero por ti.

Y cubro mi piel con tus labios, imaginándote,
y siento que me abrazas por dentro hasta
volverme grietas,
y me arrancas uno a uno mis sueños,
y transparentas mis ojos volviéndolos un instante,

y somos amantes de la carne desolada,
TÚ y YO esa ansiedad de besarnos hasta ser,
por esos momentos que por más tiempo y distancia
simplemente no se olvidan.

Sé que TE AMO con todo lo que hay en mí,
hasta con mis defectos,
incluso los días Domingo,
y doblemente si llueve ya oculto el sol.

El acento que hay aquí no está en ningún lugar
por eso te siento,
siento tu presencia en mi boca húmeda,
siento un frío alrededor cuando te pienso,
siento tu imagen colgada de mi deseo,
siento un suspiro cuando te escribo y te leo
y sé que es cierto.

Me quieres,
tal vez no exista una intimidad más grande
entre TÚ y YO, pero cuando me miras
te encuentras,
y es de ese amor del que no nos podemos apartar.

Lo que más me gusta de ti,
es que mis sentidos me delatan.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 17 de noviembre de 2013

Nada más

Nada más


Que acercarme en las noches
y enredarme en tu aire,
que las horas de amantes
para poder mirarte,
que tus palabras en caricias,
que volver a creer para sentirte destino,
nada más que me ames
con un amor correspondido.

Si el color se volviera el amor
y en gotas se formara y rodara
como el agua,
o como el alma de las historias de las
que ya nadie habla,
o como las ropas abandonadas al borde del llanto,
nada más que las manos en un brote sin nombre,
como una piedra en un manantial,
como lo que está por dentro y al mismo tiempo tan lejano.

Un poema nunca termina cuando
el recuerdo es más grande,
es una herida abierta como la lluvia,
un sueño que da vueltas besando
en medio de tantos árboles,
y entre besos y hojas y savia,
un gesto me dice que nada más
el silencio oscila como un verbo,
como si entre TÚ y YO no hubiese más que
tinta que se derrama mientras te pienso.

Te espero,
no creo que asistas pero de todas maneras te espero,
y te miro sin mirarte,
y te beso entre murmuros que no me das y vacío,
sólo el alma me rescata de tu forma,
sólo TÚ como YO te quiero,
con tus dedos,
con tu cuerpo,
con el amor de entonces,
con tu aliento que es mi tronco sin ramas,
¡nada más!

Nada más que palpitando e inquieto,
como si todavía sin quererlo soñara despierto,
como si olvidara que el tiempo es dueño de mis brazos
y mis ojos un solo suspiro,
¡qué TÚ estuvieras siempre conmigo!,
nada más.

El amor sólo es amor contigo,
los infinitos afines no pueden menos
que esperarnos,
nada más.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 16 de noviembre de 2013

Desde siempre

Desde siempre


Tan simple como si alguien me
preguntara sobre mi labor y yo
dijera ... TRAFICANTE DE SUEÑOS.

No me gusta vivir apurado para
llegar primero,
ni simular urgencias,
ni pasar desapercibido,
no me gusta vestir de ansias
ni estar cansado,
ni hacer lo cotidiano en sitios inesperados,
ni correr tras de las horas desnudando
a mi paso árboles en flor.

Una moneda en mi bolsillo me recuerda
que debiera buscar una fuente,
aventurarla a esa mezcla de aire y agua
y pedir un deseo,

un deseo mientras la redondez gira
y el destino parece jugarse a una fugaz entrega,
si la belleza, el instante mismo que se imagina,
si la vida arrojada como en una especie de nido
donde el alma ejercita su libertad,
donde las palabras son praderas abiertas
pendientes todas de un cielo inmaterial.

Desde siempre me levanto en las mañanas para mirar,
me gusta cuidar de los anhelos que tengo al
alcance de la mano,
como si TÚ me despertaras con un beso,
con ese destello que sólo brilla en tus ojos
cuando me dices TE AMO,
y que TÚ y YO llamamos COMPLICIDAD.

Un hilo de luz deja al descubierto mi mirada,
el horizonte de mis pensamientos es una gota de agua,
un ritmo escapa de mi tiempo y de mi cama,
se consumen mis sentidos,
mi cuerpo se derrama,
¡es que pronto me ha de arrastrar la cordura,
la certeza, el aliento que responde a tu nombre!,
¡es que el silencio se volverá gris
y apenas podrás resbalar por entre mis labios!

Desde siempre trafico sueños,
ya sea entre mantas o cartones
de pompas de jabón o retratos de la calle,
agraviando a los paisajes que nada dicen,
esperando el cambio de los que se atreven,
desde siempre me gustaron las respuestas sin preguntas,
la ternura sin nada esperar,
el amor como el querer,
la verdad que atraviesa.

Dicen que la lluvia es de aquel que consigo habla,
que el principio es poder escribir,
que la tierra todo lo aquieta,
que el amor es una tormenta,
y que el árbol siempre se recuesta cuando las máscaras
del día ya no conmueven,

tan simple como si alguien me
preguntara mi labor ... TRAFICANTE DE SUEÑOS.

Desde siempre palabras y silencios,
y TÚ y YO,
y palabras en el viento,
y silencios en el aire.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 15 de noviembre de 2013

Las 4 y 8

Las 4 y 8

 
Las 4 y 8 de mi reloj
han dado la hora,
¡tómame ahora que es tiempo!,
que mis manos húmedas,
que mis dedos crecen,
que voy voceando el aroma del
viento cuando escribo,
que me agito en mariposas como
la brisa danzante en los trigales,
que requiero de tu piel,
de tu pelo y de tu boca,
ahora que las 4 y 8 han quedado clavadas
en mis ojos, y TE AMO con un amor jóven,
con aroma a dos cuerpos que se deslizan.

Te doy mi alma desnuda,
mi falso pudor sereno,
mi pensamiento sin velos,
mi cuerpo temprano para hablarte de amor,
un amor de ramas grises pero con cientos
de árboles, una quietud que a la mirada ligera
parece triste pero, es un capullo que se viste de acentos,
un huerto diluído en la tarde apenas ocaso,
un imprevisto de tu mano en mi mano,
una promesa en los labios,

las 4 y 8 son un amante lento y grave,
un instante vibrante,
un murmullo suave.

Iluminan mis párpados el momento desnudo que te siente,
rebosan mis latidos como viviendo en un reloj
equivocado, pero son las 4 y 8, no hay error posible,
el sonido de la lluvia sobre el sueño, me ama,
y la verdad se descuelga y me condena sin importarle nada,
como si buscarte sea presentirte,
si escapar fuese quedar atrapado de las horas,
de las 4 y 8 adormitadas formando una sola palabra,
una mirada que sólo habla,
un beso adolescente,
un abrazo con consecuencias,
un reloj y arena acariciando mi piel y mi cama.

No se necesita estar presente para amar,
en ocasiones el espacio es creer,
es pretender saber que estás y que eso sea suficiente.

4 y 8 la misma hora,
y la valentía del recuerdo,
y el ego que se marchita cuando no se esconden los misterios,
y te siento deshojando cientos de sentimientos,
¡y te siento!,

¡las 4 y 8 de mi reloj han dado la hora!

T de S
MRGC
Namaste

Sin razón alguna

Sin razón alguna

En mí nunca falta
espacio para amar
sin razón alguna.

En mí,
que no me dueles demasiado,
que recorro este mundo a
paso lento como un susurro,
que se oprime mi pecho por lo
que he buscado,
que lo perdido es lo
encontrado cuando mi alma
se atreve a sentir,

en mí,
que en el silencio escondo las miradas,
que en caricias anido quimeras,
que en tu nombre dejo mis
labios en clara intención de quedarme
en ti, y por un instante ser el dueño de tus sueños,
para encontrarte en mí,
en mi libertad y anhelo,

en mí,
que el naranja sol de cortos brazos me hace
desearte a mi lado, y las nubes en sombras
parecen traerte, y el espejo del agua semeja
alejarte hacia ese paisaje en donde siempre estás, en mí,
que la incipiente oscuridad me hace verte hermosa,
que la soledad te vuelve más dulce,
que tu belleza es sutil y ardiente,
que me consume el vacío de tu eternidad,

en mí,
el primero que volvió para regresar a ti
y decirte que jamás partió,
que dolió mi ausencia pero nunca te olvidé,
que tanto sentí quererte que mi amor es para siempre,
que soy el resto del amor que el tiempo no descansó.

En mí nunca falta espacio para amar
sin razón alguna,
sin memoria,
como un libro en blanco,
como un suspiro que tiembla
y tiembla a la sombra de la luna,

en mí nunca falta espacio para amar
sin razón alguna,
como dos cafés,
quien acaba y quien espera,

mientras un aparente punto azul
parece flotar en el infinito.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 14 de noviembre de 2013

Tinta de Sangre



T de S
MRGC
Namaste

Lágrimas de ti

Lágrimas de ti

 
Rescátame de crecer sin haber
crecido, y de las alfombras de insomnios
que penden de mí cuando me cuelgo,
cuando te sueño, cuando mis deseos se
vuelven palomas de humo, y en
una botella arrojada al mar, mi esperanza.

No me apetece nada salvo descansar en
tu vientre, anudarme a tus sentimientos y
derramarme en tu cuerpo sin luna y tan siquiera
el sol, rescátame del amor y del paso de los
años que sólo alimentan los besos que no te he dado,
y del instante más allá de los espejos, y la razón.

Rescátame, no quiero tu amistad, quiero
ser el aroma que descubres en tu cama cuando
despiertas, y las auroras que en las playas desnudas
cuando me encuentras, y el ocaso y el ancla que
descansa en ti cuando me nombras, y la sombra
que se tumba a tu lado, como un amante leal.

No es mi intención amarte acabando el otoño,
recibiendo el invierno y así vez tras vez sin ti, no
quiero horas sin tu cuerpo y regresar y aprender
de la soledad, no quiero, sólo deseo ser en ti
de ahora en más, quiero la verdad de tu aliento
y ser tus momentos, y saberte enamorada de mí.

Rescátame, fracasa conmigo,
nada está escrito ni predeterminado, quiero ser
tu destello de felicidad, tu naufragio, tu oportunidad,
tu mañana y ver que te vistes para mí,
encender tu cigarro y caminar de tu
mano en silencio o hablando,
¡qué más da!

Ya no veo ni el cielo ni las estrellas,
mi alma ha salido huyendo directo a tu corazón,
como una hoja seca, sólo lágrimas de ti.

T de S
MRGC
Namaste

Así vives en mi mente

Así vives en mi mente


Me gustas tanto que
a veces creo que tengo
dos corazones,
uno que es fuego desatado
en amantes, marcando los
cuerpos húmedos y jadeantes,
otro, que es lluvia tibia que
agoniza hasta la próxima rosa,
te siento como el todo que me completa,
te imagino al alcance de mi mano,

¡libérame del tiempo!,
quiero gritarte al oído que soy libre,
que tus palabras se clavan en mi alma
como el viento,
que quiero ser tuyo,
en tu interior,
ser tu fuerza.

Mientras tanto he de pintar la cama que te espera,
que tantas historias ha de contar cuando
despertemos uno en dos,
y dibujar los insomnios con pinceles de mañanas,
y rescatar los pensamientos como sábanas
que tantas lágrimas han cobijado,
y dejar a las almohadas las caricias,
esas de tu cuerpo tinta que me envuelven cada noche,
como un deshoje constante de amor,
como un deshoje.

Me gustas tanto,
que creo que fuimos desnudez
tú y yo en otras vidas,
cuando los días semejaban anchos brazos,
cuando lejanas las orillas eran el deseo
sintiéndose boca,
como un amor vertical que habitaba
desde el pecho hasta los pies,
como un TE QUIERO tan sujeto
que nada más importaba,
¿habremos tú y yo sido esa
desnudez en una mirada?

Así vives en mi mente,
me disfrazo de horas que no te tienen,
me refugio en arrogantes cielos que me elevan,
y me rompo al hablar cuando tan sólo anhelo tu voz
como un recodo de tus ojos en mis ojos,
como un pedazo de mi rostro en que
tu ternura a diario me inventa,

y memorias cayendo como hojas de otoño,
y palabras al aire volando sin rumbo,
y suspiros que al suelo tocan vestidos de colores,
y retoños que vuelven a empezar,
así, porque me gustas,

¡mis letras te buscan despertar!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Corazón de niño

Corazón de niño


Me gusta el café al borde
de la noche, como esa voz
que dulcemente me hermana,
me gustan las sombras que me
aguardan y me susurran versos
al oído, y el destino que en una
barca abriga en mi pecho tu nombre.

Soy ese que sale,
que se da cuenta que es feliz,
que hasta de estilo cambia todo el tiempo
y le pregunta a los espejos
y se olvida del arte,
y se abraza al llanto de tanto en tanto,
y acaricia sus manos con el agua.

Dicen que el amor sobrevive al amante,
por mi parte, por veredas de ensueño
vago vigilante a falta de ti, llamándote
entre letras,
respirándote en el aroma a rosas,
caminando por silencios,
esperándote entre pétalos,
como en mitad de una flor,
como en una carta de amor,
así, entre cosas cotidianas como TÚ conmigo,
porque TE QUIERO.

¡Mírame!,
puedo darte todo el amor que es cierto,
el ser dos siendo uno,
el ser uno en un constante vuelo,
dos cuerpos entregados al placer
y sábanas y besos, y
más besos y sueños
y TÚ y YO desnudos y el amor.

Un corazón de niño me late,
es profundo el perfume
que me deja en los dedos,
en el espacio hay un beso a fuego lento
que se confunde en ti,
que empieza en ti como brisa
en un constante ir y venir,
sin un adiós,
sin un he vuelto,
sólo un corazón de niño acompasado que no has tocado
pero que reconoces tuyo.

No pido mucho, salvo tus ojos y
tus manos y tu aliento y un pedazo de tu aire,
también tu tiempo y lo que tomas
y lo que niegas,
y tus preguntas, que dejas a las golondrinas su respuesta,
y tu ternura
y tu libertad
y esa puerta que has dejado abierta para mí.

Soy un corazón de niño,
te creo mi corazón de niño,
es mi manera de sentir.

T de S
MRGC
Namaste

Breve aliento

Breve aliento


No importa si creemos o no,
o si vivimos en torno a una fe,
menos aún la veneración
a ciertas imágenes y edificios,
lo cierto es que el tiempo oprime,
que somos una huella en la que todo sangra,
como un Cristo que no pidió ser crucificado.

Siempre hay dos puntos de vista,
el eterno y el audaz,
el oscuro como un bosque y el deseo,
el que le pide al cuerpo que no olvide la noche
y la memoria de los ojos que tan poco dura,
siempre recorremos paredes sin red
construyendo fortalezas,
siempre vacilamos si hablar o no
cuando los árboles recuerdan y el olvido es el después.

Por mi parte un amor diferente es mi rutina,
donde mi corazón suspira y
mi acaso me condena,
y mis pensamientos buscan afanosamente
el almibar de un destello de estrella,
y una nube no vale en mí más que la locura,

¡por ti pretendí ser largo para llegar donde estabas!

Sé que amarte así sin olvidarte,
bajo tu sombra,
dejándome estar a tu lado es una poesía,

¡oh poesía de piedras lisas y robles en llanto!,
¡oh quebranto que encubierto llegas,
y en sentimientos te exhibes,
y vistes de luces dejando que el poeta cante!

El silencio atestigua este romance,
me acompaña lo que ella quiere,
mi amor es un amor de amante
y a veces cansado estoy de la espera,
de no ser nosotros,
del calor de la soledad que me rodea,
su gran amor proclama pero no puede,
mi gran amor silente en mitad del alba tan sólo mira.

Contigo,
mi tierra, mi gente,
mi aire paciente,
mi ceguera y mi muerte, mi vida,
están donde estás TÚ,

eres TÚ,
el amor que me entra por los ojos
mientras te miro y suspiro,
y con un dedo el borde de tu boca yo dibujo,
y te imagino,
como en un breve aliento.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 12 de noviembre de 2013

Mi desnudo arte

Mi desnudo arte


Y se transformaron en
amor los besos que no
riman, y los nombres
que dejaron de decir lo
que no podían los versos,
y la amé igual todas las noches 
porque yo quería quererla.

Nunca pretendí ser lo que ella buscaba,
así como tampoco quise saber lo que
pensaba al rozar mis manos
con el suave silencio de su alma,
yo siento en mi corazón que revive
en mí la magia de cada momento al amarla,
nunca perseguí ser unas horas,
simplemente lo que falta 
y conocer su mirada 
y besar sus labios y así.

Y te volví a soñar
decidida a volver
deseosa de tener un romance,
y nos vi juntos contemplando ayeres y mañanas,
no es que muera de ti, yo muero de amor,
de la fragancia de una desconocida flor,
del haz de luz que escapa de una estrella y su fulgor,
del cantar del ruiseñor,
del brillo de tus ojos al verme suspirar,

yo muero de tu cuerpo en mi cuerpo,
de tu boca en mi boca,
de mi desnudo arte en el centro de tu pasión,
de tu corazón que transforma mi espacio,
de todo y nada en respuesta a este poema.

¡Quise ser aire,
y que me respiraras fuerte y te quedaras!

He visto a la verdad vivir furtiva,
a la libertad sacrificarse,
a la facilidad ser arrogante
y a la tristeza mostrarse placer,
he sentido mancillarse oportunidades,
sufrir malos pensamientos,
engañar lo preciado,
he llevado a la estupidez a ser natural,
a probar lo no deseado,
a imaginar castillos en caminos de azar,

¡llévame, dónde todo es posible!,

y otra vez las alas en los cristales jugarán a llamarnos,
y el vuelo contemplará lo que hemos aprendido,
eres mi todo,
mi fuego despacio,
mi desnudo arte,
mi instante sin fin.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 11 de noviembre de 2013

Silenciosamente me haces falta

Silenciosamente me haces falta

 
Tú me haces falta,
como el pleno gozo de euforia
simple que se apodera de tu rostro,
cuando me dices TE AMO me haces falta,
como el curioso ventanal que se
desnuda  en alondras,
jugando con las sombras del viejo árbol,
mientras nuestros hijos suceden alrededor,
me hace falta tu amor,

tú me haces falta,
como la palabra mayor de un barco que naufraga,
que entrega sus alas al infinito que lo acoge en pedazos,
silenciosamente me haces falta,
como el abismo sin límites de pan,
cuando el mar se vuelve una estrella y las promesas,
una sirena que siempre de noche a veces inventa mi vanidad,

tú me haces falta,
como el asombro que aguarda en mis sueños,
como la impaciencia de saber que estás pero aún no
puedo verte, me hace falta tenerte, y morir,
bajo el cántaro eterno de tus dos bocas,
una, la que sonríe y sonroja cuando te beso,
otra, el deseo que brota por mí desde tu alma,
me hace falta la calma, que espera por tu Dios,

me hace falta tu amor,
y los ojos en llanto cuando te pido me salves,
me rescates del ayer que vacila aún en mi sién,
a veces me acobardo y me hacen falta tus hadas,
y que siembres en mi libertad deshojando mi inocencia,
me hace falta la sospecha de imaginar sin ver,
de creer sin hablar, porque el amor para mí es cosa seria,
un segundo natural donde dos cielos se encuentran,

me hace falta enamorarme,
y el milagro de saberte aquí.

T de S
MRGC
Namaste

Quiero tu nombre

Quiero tu nombre


De tantas horas conmigo
reclamándole al corazón
el estar contigo,
de tanto valor desperdigado
por tantas promesas de
haber prometido,
de tantas veces que por irte
a buscar me quedé en el umbral,
de tanto silencio desprotegido,

¡quiero irme, dónde nadie me juzgue,
dónde nadie me diga qué hago mal,
dónde no más que el amor!

Ya no quiero el disfraz de
andar para encontrarte,
ni la fantasía de salvarte desde
el adentro de mi alma,
ya no quiero la calma de negar
lo que por años no debí callar,
ni la esencia de quien busca ser
comprendido, ni el tropiezo
que es mi única forma de censurarme,

yo quiero tu nombre, y con él,
el dilema con que cada mañana
el destino despierta,
el tal vez de cada alerta,
el quizá del sin saber que depara,
yo quiero historias incompletas,
finales que no han sido escritos,
el cariño que se revela al intentar,
la valentía de salir corriendo
por mitad de las calles,

yo quiero esperar para poder escapar,
escapar por un callejón sin salida,
salir con cada poesía,
poesiar toda vez que me
atreva a vivir sin miedos,
y simplemente en el lecho,
piense en ti.

Te imagino tras la ventana,
desnuda,
tus pensamientos incesantes
desesperan como brotando
de tus ojos, sujetas tus manos
como acariciando,
como si toda tu libertad dependiera del cielo,
como quien busca un consuelo
y un suspiro rompe en acompasado ritual,
y entonces comprendo,

mi mirada se estremece,
mi mirada profunda me mira y sonríe,
es que la voz es el aire,
y el aire es la inocencia,
y mi aliento se quiebra cuando
el tiempo es algún día,
y la distancia es un paso incierto,
y tu nombre es una puerta
que espera paciente
a que mi anhelo seas TÚ.

Quiero tu nombre,
con esos abrazos que prevalecen,
con ese amor que es constante y para siempre,
con el color de tus ojos,

¡quiero estar contigo,
irme y tú conmigo,
donde no más que el amor!

T de S
MRGC
Namaste

Mirándote despacio

Mirándote despacio

 
Anoche tu cabeza durmió
en mi hombro,
comenzó en sueño,
derivó en cuna y se
quedo allí,
donde residen las estrellas,
anoche los ángeles me susurraron
que me quieres,
que me besas suavemente
cuando me guardas,
que puedo sentirte comprendiéndote,
que hilas cada pensamiento cuando
encuentras mis palabras,
anoche todo lo que soy fue lo deseado,
mi última puerta,
tu arrullo, mi razón,

anoche aprendí la lección,
todo lo que vivo y todo lo que muero tiene tu nombre,

¡gracias hijo!

A menudo me quedo mirándote despacio,
y recorro las callecitas de tu sonrisa,
y tejo con la brisa de tus cabellos y llego,
con el corazón empapado de amor
por lo que me brindas,
perdido, cuando te escucho llamarme PAPÁ.

Yo siempre espero entre ramas sin que te des cuenta,
verte llegar o partir,
queriéndote descubrir o descubrirme en ti,
sintiéndome niño otra vez
cuando miro tus ojos,
porque tú eres mi consuelo,
mi vestir por los rincones,
las canciones y los deseos que siempre se escapan
de mi alma hacia la tuya,
tú, ese pájaro dormido que siempre despierta alborozado,
tan cerca mío,
brillando como el sol en lo alto.

Yo sé que un día vendrán los días de nostalgias,
y tal vez un suspiro busque refugio en el aire,
y el remanso de la piel se me escape de las manos,
y el amor tan vivo se vuelva mariposa,

¡así es la vida, hijo!,
a veces el cielo se ahoga y necesita liberar algunas estrellas,
a veces se desborda el agua y sólo podemos
mirar despacio,
mirar donde todo es tan amplio,
donde la luz es un campo que viaja de prisa
por el tiempo que resta.

Si alguna vez me desvío,
enséñame el camino,
compréndeme,
ser PAPÁ es el primer amor,
no es cosa de hombres,
no es pasar por la vida,
es no perder una sola oportunidad de decirte
TE QUIERO,
TE NECESITO.

Anoche tu cabeza durmió en mi hombro y
te miré despacio,
me sentí complacido,
compartido,
distinto,
gozando cada instante,
anoche todo lo que soy fue lo deseado,
y te miré despacio,
y te miré despacio.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 9 de noviembre de 2013

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste

Significas

Significas

 
Quiero nada decirte,
que mis manos recorran tu cuerpo,
que mis dedos te sepan a besos
y hadas, que mis sentidos te
persigan cuando tú vueles,
que mis labios te llenen
y mi corazón
sea todo, y dártelo,
para que tus ojos se acerquen a mí
lo más posible,
para que precipitada en mí, me tengas,
y el amor sea esperarte,
y encontrarte,
y recibirte.

Quiero contigo,
mis brazos son inmensos como el viento que abraza,
quiero cruzar los anhelos,
quiero gemidos largos y cortar las
últimas cadenas que me aten,
quiero alzarme en las alturas sujeto de tu cabello,
quiero sueños como el mar
y caricias como puertos.

Ámame,
quiero ser contigo el ocaso que despunta,
el alma en mis pasos,
mi propio silencio que crece como una
unidad entre tú y yo. Hay algo que se repite,
que toca todo el tiempo, que me rodea,
como una palabra vuelta noche
sujeta a las paredes,
que te piensa con esa sed que suele un viejo espejo,
que es de pronto mi pecho,
un definitivo beso arraigado en el corazón.

Significas, te considero,
en mis hombros comienzas desde siempre,
eres esa debilidad natural de mis ansias,
sin límites, sin edades acumuladas,
te extiendes como la luna,
creas como un desierto,
tu voz, tu poesía vuela por mis cielos erizados,
en medio del otoño vives,
eres cenicienta y ríos de agua.

Lo que tengo es vivir ahora y otras veces perseguir,
tocar tu rostro,
no preguntar tu nombre,
no dejarte en mitad sino perdirte que te quedes,
con tus ojos aún vestidos de sueños.

Yo vivo en un barrio en donde la lluvia a menudo golpea,
y las palabras se llenan solas de balcones,
y el sol y la luna son grandes voces,
y todo palpita, y mis pies y mis manos
se llenan de calles, dime,
¿entonces o para siempre?,
¿preparo café o preparo mi vida?,

¡quiero nada decirte,
simplemente en esta hora te recuerdo!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 7 de noviembre de 2013

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste 

Pájaros

Pájaros

 
Yo elijo esperarte,
a tu locura,
a esos disparates
cómplices de amor
que hicieron mi vida,
a ti, por quien perdí
la cabeza, quien derritió
mi tiempo hasta irritar lo que
jamás me había irritado,
esperar la espera a tu lado,
para ser completo, vulnerable, invencible.

Por si el tiempo me arrastra
pájaros de papel yo creo,
de barro su aire y su vuelo,
de sueños sus alas y viento,
pájaros de barro, de papel y esmero,
pájaros de agua, su piedra y su suelo.

En mis cielos tú eres mía,
mi amor no tiene cura,
¡por si te preguntas qué siento por ti,
piénsalo de esta manera!, ...

¡muero tantas veces de amor
y tantas me resucito,
que en cada TE AMO me suicido,
y vuelvo a caer a fin de levantarme!

En mi corazón podrás estar
una caricia o la noche entera,
un día o la semana, si te quedas,
un año o el resto de la vida,
si te enamoras,
yo elijo esperarte.

Perduras en mí,
eres un pensamiento que va y que
viene diariamente, puedo mirarte,
complacerme en tus sentidos con un
caudal de palabras, estremecerme de
amor sacudiendo mi alma en mi pecho,
quererte amar, un poco sediento otro
ambicioso, sentirme pleno, ...

amar, amarte es ir contigo.

Si pudiera ahora mismo
hasta la voz te besaría,
te quiero conmigo y el coraje de arriesgarnos
a estar juntos,

yo elijo esperarte,
ojalá podamos tenernos.

¡Los pájaros al igual que el amor,
no se explican,
se sienten!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Deja que el amor

Deja que el amor

 
Tu nombre acaba en un
suspiro piel adentro,

si, tu nombre.

Miro al cielo, y un beso
parece enmarcar lo que miro,
lo que espero,
lo que resta,
el quererte como te quiero,
todo lo que permito está allí
cuando te pienso,
como si la vuelta a tus dedos
no tuviera recuerdos,
y mi alma,
y mis sueños, simplemente a tu lado.

Un capricho me mira pero nada hay,
una voz sin párpados se diluye en el viento,
¡búscame! - murmuro -,
¡no te detengas!,
dile a mi corazón que es tuyo,
que ya es tiempo,
no hay vacío cerca,
ni contigo sin tus brazos,
tu nombre duerme en mis caricias, ...

tuyo, soy la respuesta a la pregunta que
no le has hecho al alba.

Cuando quiero estar cerca de ti, rozo mi piel,
imagino tu aroma,
cierro los ojos y te contemplo,
dibujo en mi razón todos tus aires,
tu brillo,
tu desnudez y tus silencios,
y me hago palpitar descreyendo del "no puede ser",

¡puedes!,
te yergues en mi entorno,
sin comprenderlo me respiras,
me descubres por debajo,
me prolongas,
me sostienes,
desmenuzas las sombras de la noche
hasta agarrar tus manos con las mías,
tuyo, como si de tus labios dependiera.

Digámosle al amor que ha ganado,
que el deseo se deshoja en nuestras ropas,
que no tenemos miedo a encontrarnos,
que no importa cuánto hemos caminado,
tú y yo somos la urgencia de estar.

Piel adentro te siento,
la nada nos separa.

T de S
MRGC
Namaste

Tengo un poema

Tengo un poema

 
Así, cómplices,
amantes de miradas
de caricias y silencios,
inmensos y desconocidos del
exacto próximo segundo,
de color extraño e intenso
perceptible sólo para el corazón,
fundidos en esa brisa dulce que
besa los árboles,
cómplices,
así el fresco manantial de esta
palabra llamada AMOR.

¡Acúdeme!,
tengo mis manos cargadas de tinta,
tengo un poema.

Esta mañana asomó en mi ventana un aroma,
un pétalo me despertó con ganas de cambiar,
aspiré su perfume,
amé su azul ajeno,
sentí besos, miles de besos como
una voz en el alma,
y aunque el tiempo no cuenta sentí
la presencia,
¡TÚ me haces falta!,
¡TÚ me desvelas,
te alojas en los huecos de mis yemas,
te abres abriéndome,
te abandonas y entregas!

Cómplices,
serenos de un mundo que como una gota
de lluvia cae sin más en una rosa,
un amanecer imaginado por los labios,
rostros sumergidos en la vida
volviéndose mariposa,
recorriendo los cuerpos hasta
hacernos sentir, hasta decir ...
¡cuida de mí!,
¡cuido de ti!

En mis ojos abiertos acumulo los sueños,
como tus brazos tan amados rodeando mi cintura,
o mi cabeza en tu pecho,
o una canción para dos, por cierto,
¿aún ruedan mis besos en tus mejillas?,
¿todavía el cielo se colma de dicha cuando
te invade mi recuerdo?

Tengo un poema,
un poema que acude a mí como un incendio,
infinito, abierto,
un paisaje que talla hasta el hastío tu nombre,
tu nombre que recojo y con ansias coloco en su lugar,
donde es tenue la esencia,
donde las tardes se juran amor eterno frente al mar,
donde la vida a veces regala lágrimas,
donde jamás te podré olvidar.

Tengo un poema y no es casual,
hoy amanecí y no me dejaste excusa,
TÚ, mi musa y me desnudas,
TÚ, mientras mi voz sin voz te estaba llamando.

T de S
MRGC
Namaste

Confidencia

Confidencia

 
Tuve un día una ilusión,
forjar el amor día por día,
y así fue como que un día
te pensé, y al siguiente te soñé, para más
tarde extrañarte y volver imposible mi estar
sin ti, y comprendí al mirar que el amar en mí,
se había vuelto una cadena.

Para ti

Mis ojos se han venido árbol en las orillas
de tu cuerpo poco a poco, mis manos la
certeza de las hojas, con las que nuestros
niños juegan cuando el otoño todo lo desnuda,
mi aliento la ternura que desde el cielo cae,
siempre dispuesta a tus secretos más profundos.

Ambiciono tus frutos, tu luz y tus silencios,
a veces me cansa el manoseo absurdo con
que el mundo trata la palabra, me gusta pensar
que una poesía y un niño pueden cambiar los
sueños, y la voluntad del dueño, y la verdad
que rueda sin nombre como alma sin sendero,
como lámpara olvidada en un oscuro rincón.

Por mis puertas entreabiertas cada mañana se
cuela el sol, y un aroma a flores de hijos,
y una mirada sin paisaje traicionando los
espejos de mi casa,
¡ahí las brasas!,
¡ahí los besos que llenan el alma,
rescatándome de un disfraz
de equilibrista!,
se hiere mi tierra de lluvia callada y vida,
el trigo es un tiempo infinito,
acompañando tu propia promesa de libertad.

Sólo un ángel acaricia mi viento,
tus momentos cuando recaes en mí,
o cuando tu fuego de deseos y alas,
o cuando enciendes un cigarro como un
cantar ignorado de sombras,
y es justo ahí que por ti me descubro gaviota
en el vaivén de tu coraje,
como un barco sin rumbo ni puerto,
ni atajos, ni arena pura, ni vista al mar en verdes rocas,
por ti corazón mío, estoy rendido ante ti en confidencia,
como el amor que acepto desde mi ventana.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 5 de noviembre de 2013

Pedazos

Pedazos

 
Si mi para siempre durara
un segundo,
tomaría tus manos,
te regalaría un mundo,
te diría ...
¡escuchemos juntos el
murmullo del viento,
desnudemos el agua,
deshojemos momentos!,
que la vida es ahora,
que llenarte el alma es la verja en el jardín,
es avanzar lentamente,
es abrir un libro,
es encontrar a la luna y al sol en sus páginas,

si mi para siempre se entrelazara y me mirara,
y mi piel se inundara de tu piel
cuando al fin te tenga,
mantendría mis ojos fijos en tu cuerpo,
sólo mi boca estaría despojada de vergüenza,

si mi para siempre aprendiera a amarte,
y por amarte los sueños llegaran,
y un viaje imaginario sea todo el espacio del silencio,
y me desearas,
se colarían en mis palabras caricias,
de apasionadas y besos, espejos,
de rostros que acompañan la pasión adormecida,
¡en la transparencia estás,
cuando me hablas, yo siento poesía!,

si mi para siempre cual hoja de árbol
sea un beso callado,
si haberte encontrado sea tenerte y no tenerte
pero hallarte a cada paso,
si despertar en mi cama sea acostumbrarme a ti,
a ese amor que se explica solo,
a ese todavía cuando te acercas,
a esa calma de tus labios y su tibieza,

estaría en todas partes, y TÚ la brisa,
en el estruendo de la lluvia y TÚ distante,
en la lejanía misma de pensarte,
y TÚ en esas ganas de quererme tanto,
en las sombras por tu esencia penetrado,
y TÚ en cada TE EXTRAÑO,
en cada último suspiro,
en cada pedazo, de tu alma y de mi alma.

Si mi para siempre fuese cuando te vi,
gritar tu nombre sería que te quedaras a mi lado.

T de S
MRGC
Namaste

La causa

La causa

 
Me veo,
por encima de mis
hombros me percibo,
empujado a quererte cada
vez que respiras.

Si mirarte sin tenerte
es desembocar en palabras,
entonces me encuentro,
todo en mi pecho,
todo en cada rincón en
donde tus ojos quisieran,
y la intensidad de mi sangre pudiera,
y la suma del aire, besos por venir.

Me veo,
vengo rodando por palpitares
que pocos perciben,
mi boca cerrada a la edad,
mi pelo libre,
como libre el camino de
cada trueno sin salida,
broto, vibro,
soy un callejón del amor,
un árbol solo que siente el
arrullo de la humedad,
que sabe de la verdad
de una puerta de par en par,
de un hijo,
de una sola rosa,

me veo,
soy aquel horizonte
por donde no puede pasar la vida sin emoción.

Si tocarte sin manos es como pasos en el mar,
entonces mis alas están muy lejos,
son como una torre muy alta,
como el alba que sabe de pájaros,
como un niño que quiere todo y ahora,

todo es movimiento,
la sombra y la luz, el silencio,
el desierto que calma el oásis,
las arenas que nunca son de dos,
tu cuerpo, el mío, la luna y el sol.

Mi amor empieza como un amor de mortal herida,
que vencedora me escoge,
que es verso de mi primer sueño,
que contemplo cuan pecado,
que es la fuerza de mi deseo,

y yo me veo,
esquivo de lo que más quiero,
¡cuando al corazón me vienes,
mi corazón se ve!,

será que TÚ eres la causa
de ser yo mismo.

T de S
MRGC
Namaste

Descanso y marea

Descanso y marea

 
Tres letras y me conmueves,
no hay respuestas,
no más tu luz en mi jardín,
no hay velero que en tus sueños naufrague,
ni reyes de Enero, ni lluvia de Abril,
no hay pasión en ti que de mí descanse,
ni pequeñez de estela de una estrella fugaz,
sólo tu amor que sabe de universos y tiempos,
sólo mi amor que acepta que de su cielo, tú eres,

y eres esa sonrisa que en la distancia abriga,
y esa brisa cómplice que en mi almohada desnuda,
y la ternura frágil que de palabras se abraza,
y la sensual descalza que por amor deshoja,
y el aroma sutil de tardes perdidas y sangre en mi piel,
y eres esa mujer que vuelta a casa cansada,
de boca arrumbada en el viejo sillón
de corazón que vibra, pensando en mí.

Tres lágrimas de vela encendida y una pregunta,
¿por qué no estás?,
dime, dime si el mar podrá calmar la
tempestad en tu vientre, el imperio de volar,
dime si has de poder contar las horas
que faltan para caer y sentir,
dime si vivir es morir en tres poemas,
como tres las palabras que palpitan cual estrellas, dime,
¿podrá tu viento romper la copa de mis miedos y robarme sin más?

Tres caricias al alba y te vuelves el paisaje de mis ojos,
el silencio que me acompaña,
el café de mis mañanas cuando la vida
se viene urgente y sobran los impulsos,
¡mírame!,
soy yo, quien desde siempre te ha esperado,
de ti enamorado desde antes,
tres momentos tan distantes,
te beso sin labios,
me humedezco sin tu piel,
el amor graba en mí en traje, tu corazón de mujer.

Tú, descanso y marea, me atas a tu cama y me dejas.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 4 de noviembre de 2013

Entre noches y miedos y sueños

Entre noches y miedos y sueños

 
Hoy he muerto y resucitado
entre el desayuno y tu recuerdo,
una complicidad, eso busco,
una suerte mejor y tu sonrisa,
esos ojos de brisa y nostalgia que
acarician mi piel cuando mi nombre,
como aquellas jóvenes promesas
cuando los susurros eran cada huída,
y la vida se resumía en ti,

en ti, mírame,
abre tus ojos y descúbreme,
las primeras luces del alba de mis días te
sacarán a bailar, y serás el centro de
mi universo y me amarás, me amarás,
tócame, la gente no entenderá jamás que
muero por ti y me abrazas en tu soledad,
frágil y desnuda, de ternura extraña
derramada en sol, de amor de luna y quizá.

Hoy te siento mi verdad y voy por ti,
a buscarte, a robarle al paisaje retazos de tu piel,
a quitarte con arte tus besos y acariciar tus cielos
y meterme en tus brazos de alcoba, siénteme,
no te censures por mí y vuélvete mis caprichos,
esos que adivinan en mí este amor presentido,
este río de deseos de historias de dos,

dos, espejismo que nos devora
entre ilusiones y pasiones de realidad,
estrellas de tormenta que te muestran adolescente,
que me vienen rebelde e insolente atreviéndome a soñar,
¡como si el amor se pudiera aprender!,
¡como si la vida se resumiera en suspiros queriendo volar,
lejos de aquí y escapar!,
ayúdame, ayúdame, a veces me sé perdido entre
noches y miedos y sueños dime,
¿serás tú las alas de luz que me hagan despertar?

T de S
MRGC
Namaste

Intemporal

Intemporal

 
Te prometo que en esos días
en que el sosiego no habite
en mi alma,
que no encuentre ansias y sueños,
que el destino no florezca de nuevo,
y que las palabras no dichas
sean esas caricias que tanto anhelo,
te prometo revolotear libre en el viento,
libre de aire, lleno de besos,
prométeme que estarás.

Te prometo que cuando la oscuridad
no sea la de la luna y las estrellas,
cuando la soledad se haga dulce,
cuando la ausencia sea belleza,
sutil y quemante,
te prometo irte a buscar,
pertenecer a algún lugar,
escapar de todo lo que me hace perderme
en mi propio mundo,
prométeme que escucharás.

Te prometo que si en el fluir de un TE AMO,
yo dejara de pronunciar tu nombre,
y junto a las ventanas el silencio sea de miedo,
y mis versos conspiraran en mis manos desnudas,
te prometo hallarte en la ternura,
verte con esos ojos que nada miran salvo a ti,
y descubrir tu boca,
esa que al viento parece lejana, diluída en la nada,
esa de memoria distraída cubierta de sombras,
prométeme que sentiras.

Te prometo que si no pudiera sentirte a mi lado,
que si las promesas de amor no me hicieran
volar contigo, que si el lugar donde mis alas
quedaron no alcanzara para mirarte,
y cercar tu brillo,
y ser el verdor de tus pasos cuando juegas a recorrerme,
te prometo repetir incansable que soy de ti,
porque nada más el amor me roza,
porque en tus pétalos me abro,
porque donde la vida me lleva a encontrarte,
prométeme que acudirás.

Prométeme un porque sí,
y yo te prometo un TE QUIERO,
prométeme un cielo de suaves solapas cada alba,
y yo te prometo enamorarte hasta el suspiro de las aves,
prométeme esa palabra indecisa que me hace desearte,
y yo te prometo el clamor de mis labios,
prométeme que a raudal me amarás,
estando yo despierto o dormido,
te prometo el infinito, sin más y al descubierto,
un amor de una pieza por entero,
un corazón ciego,
querernos como dos locos, tú y yo.

Te prometo un beso intemporal,
prométeme me besarás.

T de S
MRGC
Namaste