viernes, 25 de octubre de 2013

Momentos

Momentos

 
Porque un verdadero amante
te protege hasta de ti misma,
no te expone, te ama
irremediáblemente.

Tu amante

Sigues en mi piel,
¡tan silenciosa,
tan sueño que aún me inundas!,
como quien escucha voces que regocijan,
como quien añora el tono dulce de una lágrima,

porque este amor jamás se fue,
me condena a mirarte cada día,
condenándome a amarte hasta el olvido.

El misterio de tus ojos yo descifro en mí,
después de adormecerte por largo tiempo
suspendida de la luna,
caes de pronto en un suspiro,
como volviendo y afloras exquisita,
y comprendo que tu inocencia
es de quien te espera,
TÚ, amante ofrecida en capullo,
TÚ, pintada de cielo, amante amor.

Ni inocente ni culpable, amante,
sin avisar, llegando abruptamente
tocándome la espalda, mi vida, toda mi alma,
sincerándose ante el loco raciocinio,
amante,
que me rozas y me abres,
que en roja flor mi sangre encendida de ti,
amante, lo mejor de mí,

¡porque amarte me sienta bien,
y cierro los ojos para que no haya silencio
y espacio y sentirte total!

Simplemente amante,
sin que medie la más absurda explicación,
cambias mi boca,
me dejas sin frutos,
fundes tus labios en mi existir sin nada decir,

"a veces, si me detengo a mirar lo que me rodea,
encuentro mi propia imágen al encontrarte a ti,
como en un espejo".

Amante,
me llamas y me llamas,
como un amor arrinconado aquí en mi pecho
que te extraña,
como ese asomo que cada tanto surge en
pedazos de mí, TÚ, enamorada,
amante de calladas palabras,
de mis noches sin alba,
de tu candor cada mañana,

¡siempre me pregunté cuánto podría quedarme quieto
y vivir el resto a tu lado!,

Mis manos responden que siempre fuiste TÚ
en mi existencia,
me quemas,
me inquietas,
eres el final y el comienzo,
amante,

¡me sabes a esa lluvia que el campo refresca!

T de S
MRGC
Namaste