jueves, 31 de octubre de 2013

Pensarte bajito

Pensarte bajito

 
"Sólo el amor inocente
piensa bajito".

Sueñas con la lluvia,
y yo sueño con jardines
que me despiertan,
como el tiempo que lento
pasa entre mis dedos,
como ese fuego que es mi deseo,
la sombra de tu amor.

El romance del sol y la luna es el mejor reloj
a la hora del cielo,
se entrega abriéndose jóven,
parece aliento de cristal y nubes,
es una mirada y mil palabras,
una fotografía firme,
un silencio en forma de promesa,
una flor desértica buscando amanecer,
y entregarse a ti siempre cómplice,
terminando por necesitarte.

La sombra de tu amor,
la leve sombra de tu mano descubriendo mi rostro,
esa voz de amor pálido que me habla al oído,
que entibia mi pecho,
ese remolino que me abriga por veredas de ensueños,
y me rinde llamándome, llamándose
como un amargo café en sombras,
a la media noche, y como compañía una silla vacía.

Sueño por la mitad,
los pétalos secos a un lado de mi almohada esperan por ti,
que me mires,
que me ames,
quiero confundirme atrapado en el recuerdo,
quiero tu cuerpo lleno de mi corazón.

Tu boca sigue siendo mi primer beso,
ese pensarte bajito,
el sendero que jamás llega primero pero es lo que miro,
lo que siempre miro a través de la ventana,
percibiendo el aroma que emana,
cerrando los ojos donde comienza,
convirtiéndome en mariposa donde termina.

No sé si existías,
no sé si cada segundo, si cada palabra dicha
prentedió pensarte a fin de encontrarte,
no lo sé,
un día llegaste así, sin carta de presentación,
me dijiste TE EXTRAÑO y en tus labios me descubrí.

La sombra de tu amor y de mi amor
se aman en plenitud,
¿no lo crees?,
dime si no te pasa que lo que pasa
deja de ser real cuando me piensas,

y sueñas con la lluvia,
y yo sueño con jardines que me despiertan.

T de S
MRGC
Namaste

También

También

 
Ahora que te he besado,
y tú lo sientes,
ahora que despacio
es encontrarte y que tu piel
sabe a silencios,
ahora que tu cuerpo te hace
desnuda y me desnudas con
tu voz cuando me lees,

ahora, que todo está tan claro,
y se me ocurre que saberte viva
es hallarte distinta,
tu cabello agitado,
tus ojos abiertos como en sorpresa,
ahora que la tibieza de tocarte en mi cama
es la caricia, la bienvenida dócil y
de ti sorprendido,
y el pensarte después de la nostalgia,
y pintarte en las paredes, ahora,

que puedes ser otra y me abandonas,
que regresas porque el amor te recorre,
que en mi alma te reconoces,
que nosotros ya no es una utopía.

Ahora,
que el amor sin verlo amar se detiene
en los rostros,
ahora que atardece en las miradas,
que en los abrazos se está como una estatua de humo,
ahora que quedarse es tan breve,
que el mundo se ve a cuenta gotas,
que el olvido a veces duele demasiado,
ahora tus manos,
esperando que el viento sea mis manos,

ahora,
que soy los hombres que no fui,
que como árbol avanzo,
que me prolongo en ramas,
que descalzas y secas hojas sujetan mis pies,
como mordazas,
ahora,
que mi verdad es mi deseo,
que te quiero porque quiero hacerlo
sin habértelo dicho todavía,

ahora,
yo también te escucho,
también me siento niño,
también te amo en sueños,
también, de otros amores soy la mentira.

Ahora que te amo,
como en una página en blanco,
que soy consciente de que hoy.

T de S
MRGC
Namaste

Te quiero con urgencia

Te quiero con urgencia

 
Tu cuerpo acostado
está vuelto hacia mí,
tus manos me buscan,
como a través de un sueño
tus ojos avanzan, y se pierden
en suaves pisadas y tus labios
me encuentran, y amaneces
en mis labios en busca de ti,
de los vestigios del amor,
en busca de mí,
con la certeza de los astros que escriben.

Pienso en ti,
¿será que la noche te inventa?,
es difícil el silencio cuando el amor
es más que un instante,
el viento, mi travesía adolescente,
ansía las palabras que no dices,
en mis gestos insistes, en mi frente,
tu nombre es a mi voz como
todo lo que existe,
una flor,
un fruto,
una fuente,
el mar, tallo de mi alma,
¿qué será de mis manos sin decirte TE QUIERO?

Te quiero con urgencia,
con ojos húmedos,
con mesas que guardan caricias,
con testigos de lo que alguna vez borré
a prisa en la arena,
te quiero esculpiendo tu nombre,
seduciendo a las sombras,
definiéndote en suspiros,
porque mi pensamiento te envuelve en los
besos que quisiera, como quisiera tu mano en
mi mano hasta el último aliento,
como quisiera llamarte mía, como quien espera.

Te quiero con urgencia,
como una jóven madera,
como una estrecha puerta que de recuerdos se alimenta,
como un árbol gritando ...
¡aquí estoy!,
¡he resistido a los naufragios!,
¡tengo tanta sangre!,
¿cómo voy a perderme el amor por ti?

¡Te quiero!,
más que el amor, el deseo de amarte,
más que las manos, los pies perdidos en un sendero,
mis palabras te trazan,
eres ese secreto que me encierra
sin que verso alguno me halle,
por la mitad,
tu cuerpo en la mitad por mis miedos,
mi cuerpo en la mitad por encontrar la dicha,
te quiero con urgencia.

Las cenizas sobre el fuego están afónicas de amor,
¡no he muerto todavía!,
¡es lenta mi agonía!,

te quiero con urgencia.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 30 de octubre de 2013

Me doy cuenta

Me doy cuenta

 
Yo sé que un día será
diferente, estarás tú,
y no habrá motivo para
mirar asustado,
caminar de lado,
huir de lo que tiernamente
se imagina,
la distancia y el amor tienen esa
maldita costumbre de barajar
nuestros nombres,
pero siempre tú allá y yo aquí.

Yo sé que un día me iré quedando
sin ese corazón que dice extrañarte,
y ya no habrá silencios, ya no,
tan sólo dos cuerpos que despiertan,
que se encuentran desnudos y lo saben,
como sabe la existencia de abrir los ojos,
noble barro que se aproxima en la noche,
luna cayendo al mar desamparada,
formas que en los labios se posan,
como un pensamiento queriendo ser.

Yo sé que en mi razón tengo la espina de la pasión,
ese campo que suena en el viento como los álamos,
como esa voz que después de tantas palabras
no sobrevive,
¡mis manos te están tocando!,
¡mis dedos en tus cabellos, enredados!,
¿de qué valen mis brazos si no te abrazan?,
¿de qué me vale decirte,
si siempre seguirte no me acerca?

Me faltas por partes,
me duermo esperándote, pero no llegas,
despierto sintiéndote, preguntando
¿dónde estás?

Me doy cuenta que me dueles,
que nada hay de mí sin tu piel,
en algún sitio mis ojos son tus ojos,
y mis partes son tus aguas,
como las rosas a tus lágrimas,
como todo lo que te alcanza,
por ejemplo mi deseo de ti.

Yo sé que me lees,
que aprendes de mí más que mis letras a mí mismo,
¡me tienes a todas horas, estoy en tu sitio!,
ese sitio que te sabe a soledad y a recuerdos,
ese aroma que no te abandona desde la última vez
en que el amor y tú y yo,
me tienes, me doy cuenta,
eres cada momento que te hace y te ausenta,
me vienes,
¡déjame por tanto cuidarte!,

yo sé que en un solo beso tú cabes,
mi cuerpo emprende,
tu vientre arrulla,
¡me doy cuenta!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 29 de octubre de 2013

Otoño sin frutos

Otoño sin frutos

 
Cuando te amo,
y tu cuerpo en mi costado,
y tu cabeza en mi pecho,
y tu cabello en mis hombros,
cuando mis brazos te inventan en
esa casi quietud de tu vientre al respirar,
y sin hablarte te miro,
y sin mirarte te encuentro,
y ese silencio camina lento entre suspiros,

cuando conmigo te tornas breve,
y eres tan eterna como mis pies cuando cobran alas por ti,
y tus labios se llenan como se llena
mi cielo cuando te siento,
y mi torso limita con tu fuego,
con esos sueños que yacen pintados de amantes,

cuando ardes, y se han acabado las dudas,
y las cenizas ciegas y enamoradas son el gozo,
y en mi rostro nace de mí, tu sombra,
y amaneces tímida y me amas,

cuando tu nombre trata de escribirme un TE AMO,
y en penumbras pasea de un lado a
otro derramándote, derramándose,
cuando tu razón amordazada sabe del capricho del beso,
de ese corazón lobezno cuando me busca y me tiene,

cuando mis manos comprenden y en torrente se ensanchan,
cuando se encrespan tus ojos,
y una tempestad sin viento me alimenta,
y los espejos son puertas,
y los reflejos de la luna bañan de luz los rumores,
cuando ni mujer ni hombre, no más tú y yo mirando la azul lejanía,

y me da por amarte como una flor en el camino,
y a mi lado tu inmensa palabra me asoma,
y de ti copia la noche sus albas de ensueño,
y de mí, conserva el oscuro los pecados,

cuando enamorarse es despertarse natural,
un otoño sin frutos me ve, y me habla como a los gritos.

Mi cordura es un jóven de viejo madero,
mi poesía es una tierra abierta al aliento,
de mis aguas un momento, como un roto resplandor,
así el amor cuando te amo,
la vida misma,
una tersa savia,
una pequeñez que no importa si ser uno o dos,
sólo el amor,
porque te amo, porque me amas.

T de S
MRGC
Namaste

Cuando los ángeles caen

Cuando los ángeles caen

 
Cuando los ángeles caen,
al cielo le da por liberar a sus aves
oscuras, de escaleras y cruces por clavar,
de otro valor se torna el viento, de aire en
madero las gentes que corren,
por entre niños descalzos en apogeos de luna,
ternura de ángeles olvidados de amor,

cuando los ángeles caen,
empequeñan los cuerpos, los sueños se pierden
en un llanto incesante, el clamor va delante
de lo injusto que amanece, de las impuresas
que son huella, porque un ángel caído es
tristeza, tristeza de ironía, batalla a la esperanza,
perversidad ignorante que sin palabras habla,

cuando los ángeles caen,
los ojalá se vienen niebla que no te deja
dormir, de estrépido en jaurías tus enemigos,
de conversos y rencores las ventanas, cuando la
lluvia de ángeles acaricia sin alas, y los iluminados
son la diferencia de los caídos, tolerancia en clavos
de nubes en quiebras, así las estrellas en estruendos de amor,

cuando los ángeles caen, acaso el valor,
sorprendida quimera declamando ilusión, arrojado
corazón yaciente en tierra fría, como la vida alabanza
que deseos merecía, pálida piedra de sangre y ceniza, ángeles
sin brisa, caída la savia ya esparcida de ángeles sin mirar,
que por amar los pájaros se vuelven blanca aurora y los ángeles,
sus ángeles, una sombra del cielo, gemido en duelo de Dios.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 28 de octubre de 2013

Escribirte

Escribirte

 
Escribirte una carta
con los ojos cerrados,
así como una roca que no
logra abrirse en flor,
o como el azul que del aire
es rescatado por un poema,
o como esa mano que perdura
siempre donde la miseria,
así la entrega de este silencio profundo,
de esta caricia en el muro,
de estos cuerpos sin palabras.

Sueño con bordes,
con bordes que van desde un cristal hacia tu rostro,
que huyen despacio,
con sueños que en un soplo son la armonía,
la entrega de una coraza ingrávida,
la envoltura desnuda de los besos y las ansias,
y mis ojos cerrados que te piensan,
no a ti sino contigo,
buscándote encendida, fugitiva,
serena por menudos amores,
que los hay permitidos, que los hay prohibidos.

Sin palabras,
así le permito a mi boca nombrarte,
y encontrar el eco de los rumores
de la lluvia y de la intimidad,
como esa carta que hace años oyes a solas,
cuando toca la hora del reposo,
cuando afuera todo es fuerza y conquista, pero sola,
con una verdad solitaria y transparente,
con ese siempre inmenso de oscuridad y abrazo,
hombre y deseo y un cuidado TE AMO.

Escribirte,
con tinta púrpura de anhelos,
con versos que sepan a súbito otoño,
como un retoño seduciendo a la vida,
como un libro vencedor y amante y exaltado y pasajero,
sin palabras, como me gusta y suelo hacerlo,
mirándote confiado, ininterrumpido,
saciándome en suspiros los labios,
tranquilo, como una estrella que simplemente cae,
poeta, nacido de tu placer, rebelde, adonde no llega la realidad.

Con los ojos cerrados,
como estos cuerpos,
así el azar de extenderme y encontrarte,
así los vastos jardines alas en mi pecho,
así, sin más horizonte que tus ojos, escribirte,
donde no sean necesarios los nombres,
donde sin saberlo seamos allá y acá al mismo tiempo.

Escribirte un carta,
dejando los instantes libres como hojas que desertan.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 27 de octubre de 2013

El roce del amor

El roce del amor

 
Antes de tu voz,
mis manos húmedas,
es como si el agua junto
a mi cuerpo me desnudara,
como si los nombres de la luna
y el sol dejaran sus armaduras,
y la lluvia se balanceara en mis
ventanas con un mensaje conocido.

Antes de ti, el viento,
como si de mí fluyeran los sueños
de tantos lirios y pies descalzos,
de mis bordes, las palabras que mi sangre vierte,
de mi pausa de pensarte,
el silencio de un corazón que vibra de amor,
si por vibrar, la marea que se hace arcoiris
y sorbe poco a poco el ocaso de los días,

y este hombre que se abate con su pluma,
y esta ternura que se acuerda de mí, inclinado en ti.

Antes de tu boca,
una brisa navegando entre suspiros,
¡si he de amarte bien, al menos que sea permanente!,
que después de conocerte tu mirada no me sea suficiente,
¡tengo la edad de mi pecho!,
¡soy dueño del primer secreto que asomó mudo ante ti!,
soy el tiempo de llamarte,
el regazo que crece,
el atento a los gemidos,
esa raíz de raíces en verbo,
las noches en que mi voluntad te nombra y te nombra y te nombra.

Este día de hoy me apresura,
en mi cama conviven los afuera de mí y las
hojas de los árboles,
y se alborotan las formas,
y los espejos no reflejan, y todo gira,
gira la penumbra que rocía al poeta volviéndolo pájaro,
giran los rasgos de las estrellas que descienden,
giran las barcas que diluvian,
giran los brazos preguntando
¿quién eres?

El roce del amor me roba,
no temo arrojarme,
los amantes somos como la espuma del mar,
nos enredamos como tiniebla,
nos sugerimos la medianoche punzante,
somos lo mismo, la belleza y la oscuridad,
los labios del amor y la locura,

¡sé mis metáforas!,
el amor siempre perdura.

T de S
MRGC
Namaste

Prevaleces

Prevaleces

 
Revuelo el espacio
de ti, me asomo
a tu encuentro,
soy la media luz de cada
pedacito, de tu respirar
lento cuando me atrapas en sueños,
mi silencio coquetea con tus colores,
en blanco y negro tu vida me invita.

Mis caricias sugieren tu frágil aire,
mi pasión en tu suspiro,
mi aroma no se abstrae de tu amor,
ese amor que como piel es mi madurez,
ese fruto de mi paisaje que aún late,
esa mirada que cree en la cama compartida,
en esos labios que despiertan y se abren,
esa lágrima feliz de ser tu cuerpo,
mi gozo,
mi voluntad a mano de tu alma.

Estoy en la mitad,
te pareces a las estrellas que más brillan
cuanto más lejos la luna del cielo,
en tu pecho mis versos,
en tu espalda los besos,
esos que me entregaste sin hacer ruido,
después de haber recibido leído
un poema que escribí para ti.

Añoro el peso ofensivo de las sábanas
cuando nos guardaban,
en las esquinas del viento tengo la
memoria de aquellos abrazos,
como la vez que te pedí que me
sintieras pero no me tocaras,
que cerraras tus ojos y volaras,
astillando miedos,
huyendo de viejas fotos,
sólo tu rostro y muy cerca mi rostro,
como un trueno de pájaros tallando nuestros nombres.

En mi desvelo tú eres mi puerto,
me cautivas sin llegar al momento,
en la penumbra, cuando nada es el mar,
tú, el romance más cálido,
el milagro obrado,
la razón de mi manantial,
como un amante disimulado en tu desnudez.

Me tienes,
viajas en mi ánimo sin dejar de rozarme,
eres el extremo de mi pudor,
ese celebro de goce y consuelo vacante,
estás siempre delante, a por venir,
prevaleces en mis letras sin llegar a ser melancolía,
en todas horas yo te siento,
jamás eres presente,
jamás fuiste partida.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 26 de octubre de 2013

Si

Si

 
Me pregunto si sonríe
cuando me piensa,
como sonrío yo al nombrarla.

Ella

Ella me ama,
vaga por mi rostro sin
mediar que sangra,
me olvida sin desearlo,
me quiere al conocerse,
su tiempo no es ni ahora ni mañana,
ni la tarde que la soledad comprende,
ella que está donde antes,
que es entonces como la verdad que
inesperadamente cae,

si, ella me ama,
como una lenta gota pertinaz en mis párpados,
la dueña de mis manos,
los ojos que me convencen
de seguir de pie por su latido.

Enamorarse es escalar milagros,
el miedo de convertirse en osadía,
es la utopía,
es un presagio,
es la proeza de ver el cuerpo tal cual es,
el mundo que el tiempo pende
oscilando entre el amor en la piel,
y la rutina de extrañarla.

Ella me ama, si,
lo sé porque es un siempre que se abre a futuro,
ese jamás de tantos que sabe a sin embargo,
ese arrebato de la vida que pasa ante mí,
que vence mi libertad y me enfrenta a la distancia.

Suelo quererla cada vez
como si nunca hubiera existido,
con los ojos del alma,
con los labios en candor que me arrancan lágrimas,
con ese inmóvil otoño
que se niega a morir en las ventanas,
ella me ama, y yo la espero.

Me ama,
quizá por el resto de su vida,
tal vez por esta noche,
o por donde el sol seduce a la luna
en gajos de ternura,
mi aire acaba en sus aguas,
un torbellino es lo que en mi pecho llevo por pensarla,

¡todas las puertas están abiertas,
afuera no tengo dónde y cómo guarecerme,
la sueño!,

me ama,
montones de deseos me desarman,
el amor me hace de nuevo,
soy un hombre en camino de regreso
poniendo mi mano en su mano, me ama,

ella,
ese instante en que logro sentirme
sereno y estar adentro,
a merced de un sinfín de emociones clandestinas.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 25 de octubre de 2013

Tengo

Tengo

 
Esa última visita,
ese tiempo de despedida
llevándote muy lejos un
pedacito de mí,
recuerdos aferrados a mi
colección, y mis manos,
ahora quietas sin tu cuerpo.

Tengo esas voces de guardar silencio,
un árbol viejo cobijando con sus raíces
mis poemas, susurros conversando
con mi sangre, y mi piel, que sin tus brazos,
como una nube sin cielo,
que por tus besos, aquellos pájaros
repitiendo tu nombre, enfrentándote.

Tengo el cauce de algunas aguas,
una pluma que reposa descuidada de ser un arma,
una ventana de ruido limpio que mira indiferente, y por las
calles las gentes, tensas, inclinadas, agachándose
en hoyos que otros han cavado, tengo mis pasos,
que fírmemente empujan lo profundo,
como una botella arrojada al mar.

Tengo quizá, el momento preciso de cerrar los ojos,
de morder mis labios, de atrapar en un instante
los TE AMO, los TE EXTRAÑO, los TE NECESITO,
aquí en mitad del pecho tengo un grito,
que no es liberador no más un sendero,
esa palabra que es como una fría lluvia que me sonríe,
tu nombre, esa manera que tú tienes de estar en mi vida.

Tengo el ocaso en cada poesía,
los bordes que deja el amor cuando es intención,
cuando desespera en el infinito,
tengo los ánimos del deseo, y los tropiezos
de ir a tu encuentro, tengo el amor, el amor sin poder esperar,
ese amor que es de ambos,
envidia de cada amanecer.

Tengo esos sueños como pompas de jabón,
que por el aire andan,
que se evaporan fácilmente,
que se elevan hacia el sol,
valientes,
que se columpian con la luna,
mientras esperan por ti.

T de S
MRGC
Namaste

Salvo el amor

Salvo el amor

 
Que en tu piel todo sea
confuso, que dudes de
tus deseos, que si tus
manos a por mis manos,
que si tu regazo donde llego,
salvo el amor,

que en tus labios todo sea futuro,
que extrañes los besos que no has
besado, que si mi boca robando tus
ojos, que si tu rostro al sentirme
a mí, ruborizado,
salvo el amor,

que tus pasos se oculten de mis pasos,
que tu andar se vuelva inseguro y el mundo
un sitio al que le temes, y por temer,
me nombres claro y profundo
y me encuentres a tu lado,
salvo el amor.

Cae con fuerza ante mí, en este momento,
una lluvia que no es gotas todavía,
empero amenaza,
los cristales son un verdadero campo de batalla,
trincheras de mis libros a un costado,
sombras difusas en vieja lámpara, y tú en mí.

Salvo el amor,
que partas o te quedes,
que incidas sobre mi mesa de trabajo, vigilante de mis versos,
que trunques mi despertar, como la última tormenta,
que seas la definitiva premura de mis palabras,
¡pero jamás seas nada!,

un jardín se cuenta por sus colores
y por sus hojas caídas,
mis días no son de horas, el tiempo es un invento,
yo vivo de sueño en sueño,
cuento mi estar por lo que habito,
mis noches no son oscuras, soy de sonrisas, muy chiquitito.

Salvo el amor,
mírame,
despiértame,
corazóname,
encontrarte como quiero es que seas,
que simplemente seas,

no importa si llenando los centros o donde mi soledad,
si sentirte lejos o quizá caminar,
¡si nada tiene el color de tu mirada, qué más da!,

salvo el amor,
necesito que sepas que no puedo estar sin ti,
porque TE QUIERO.

T de S
MRGC
Namaste

Momentos

Momentos

 
Porque un verdadero amante
te protege hasta de ti misma,
no te expone, te ama
irremediáblemente.

Tu amante

Sigues en mi piel,
¡tan silenciosa,
tan sueño que aún me inundas!,
como quien escucha voces que regocijan,
como quien añora el tono dulce de una lágrima,

porque este amor jamás se fue,
me condena a mirarte cada día,
condenándome a amarte hasta el olvido.

El misterio de tus ojos yo descifro en mí,
después de adormecerte por largo tiempo
suspendida de la luna,
caes de pronto en un suspiro,
como volviendo y afloras exquisita,
y comprendo que tu inocencia
es de quien te espera,
TÚ, amante ofrecida en capullo,
TÚ, pintada de cielo, amante amor.

Ni inocente ni culpable, amante,
sin avisar, llegando abruptamente
tocándome la espalda, mi vida, toda mi alma,
sincerándose ante el loco raciocinio,
amante,
que me rozas y me abres,
que en roja flor mi sangre encendida de ti,
amante, lo mejor de mí,

¡porque amarte me sienta bien,
y cierro los ojos para que no haya silencio
y espacio y sentirte total!

Simplemente amante,
sin que medie la más absurda explicación,
cambias mi boca,
me dejas sin frutos,
fundes tus labios en mi existir sin nada decir,

"a veces, si me detengo a mirar lo que me rodea,
encuentro mi propia imágen al encontrarte a ti,
como en un espejo".

Amante,
me llamas y me llamas,
como un amor arrinconado aquí en mi pecho
que te extraña,
como ese asomo que cada tanto surge en
pedazos de mí, TÚ, enamorada,
amante de calladas palabras,
de mis noches sin alba,
de tu candor cada mañana,

¡siempre me pregunté cuánto podría quedarme quieto
y vivir el resto a tu lado!,

Mis manos responden que siempre fuiste TÚ
en mi existencia,
me quemas,
me inquietas,
eres el final y el comienzo,
amante,

¡me sabes a esa lluvia que el campo refresca!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 24 de octubre de 2013

¿Cuándo?

¿Cuándo?

 
En ocasiones mis sueños
congregan posibles e imposibles,
como un recorrido que se
abandona a los sentidos,
como un extraviado laberinto
que se inventa a sí mismo,
y se agazapa en las esquinas
del tiempo, esperando,

esperándote, como la luz al nuevo día,
como la lluvia dejándose caer en gotas,
como esos rayos de sol que a mis ventanas
roban las horas lentas,
llenándolo todo de preguntas,
y tú tan lejos de mí, sin respuestas.

El amor simplemente es,
como la hebra de un gemido,
como los ojos de un niño que
tan grandes se saben,
así de instantes el amor cuando en la
mañana nace en la voz y aguarda,
a que sus luceros sean senderos inventados,
a que le encuentren con las manos,
a que las sombras sean blancas
y sus ramas de nuestro cuerpo el costado,
y el silencio, una ventana grande,
tan grande como TÚ.

¿Cuándo serás real?,
los días pasan,
las noches ceden,
mi tiempo busca despertar en las
estrellas, y TÚ en ellas,
TÚ, que en aquellos besos dejaste
mis mejillas, que tus labios
llegaron a tocar mi alma,
desde la última vez,
mis deseos duermen sólo conmigo.

Aquí, un parpadeo recostado,
mirando los colores me observo y
me invento, la brisa me regala su mirada
y te recrea, eres verde, como el campo
verde en primavera, rojiza, como el trigal
cuando el sol despierta, azul, como los secretos
del cielo cuando ama y no lo grita,
de aroma, claridad,
tu sonido a jilgueros,
y te me escapas entre los dedos,
¡mil sentimientos podría yo acariciar si te quedaras!

Quisiera amarte con un simple roce,
una piel sólo conocida por el alma,
quisiera, más libre que las rocas,
cual barca sin ataduras pronunciar tu nombre,
TÚ, dueña de un amor que siempre
fue tu amor correspondido,

¿quién dice amarte igual que yo?,
¿cuándo?

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 23 de octubre de 2013

Estúpida manía

Estúpida manía

 
"... todo lo que deseas está al
otro lado del miedo".

Alguien

Dejo de morir cuando
me sorprendo,
y cojeo por las lisas hojas
de mis años, mi palabra
es el sueño donde se
acumulan abiertos mis ojos,
mi piel es la orilla de mi tiempo,
dejo de morir, cuando despierto.

¡Quédate!,
nostalgia se escribe nuestros cuerpos,
memoria va con letras de primera mirada,
una ráfaga de pájaros
no se guarda nada,
siente,
encierra sonrisas,
talla las madrugadas,
dice y deja decir, como un ángel sonriente.

Estúpida manía de pensarte,
como un mismo camino
que vez tras vez te nombra,
como un poema que se repite,
como la rutina de mi amor por ti
que ya es un hábito, ...

en la sinceridad te encuentro,
en la sencillez del agua, tus caricias,
en la servicialidad del viento, tus besos,
en la solidaridad de los momentos, tus lágrimas,
porque en la seriedad de mis ojos, tu alma,
porque en la simpatía de tu voz,
esta estúpida manía de extrañarte.

El amor es el silencio más suave que hay,
cuando es insoportable, duele y tiembla,
en breves alientos, despierta,
la ternura es su fuerza,
en el futuro tiene muchos nombres,
casualidad,
destino,
lo que se busca,
inalcanzable,
lo desconocido,
una oportunidad.

Dicen que el punto de partida de todo
logro es el deseo,
bien, yo te deseo,
tu inteligencia, lo que veo,
el conocimiento de tu poesía,
tus heridas,
tus bellas palabras para conmigo,
tu soledad.

Estúpida manía esta de encontrarte algún día,
y levantarme,
y perdonarme,
y cuidarte,
y llorar contigo si apetece llorar,
y entender que somos alguien,
tú y yo, a nuestra medida.

Tu amor no tiene límites en mí,
¡déjame ser!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 22 de octubre de 2013

Te prefiero

Te prefiero

 
El amor es el murmullo
de mi silencio,
¡TÚ me has enseñado a amarte!,
a encontrar uno a uno
besos en ti,
a extrañarte por ser TÚ la razón
de lo que espero,
¡te prefiero!,
yo quiero que tus pasos
dejen huellas en mi piel.

Un café al borde de mi cuerpo se levanta,
sus palabras de aroma son como esa voz
que sin que lo sepa, es camino,
que tibiamente se hermana con las sombras,
que es hábito entre tanto remolino,
y entre el ir y venir de esta vida,
¡te prefiero!,
aún siento abrigar en mi pecho
esa antigua ternura que nos nombra.

A ratos, por veredas de sueños me rindo,
donde está tu nombre es mi calle,
donde mis letras se confunden, mi abrigo,
¡si tan sólo estuvieras donde te busco!,
caminaría vagando respirando profundo,
sería la flor que entre los pétalos te espera,
¡te prefiero!,
tú lo sabes, creo que lo sabes desde siempre,
desde antes de conocerte fui ese verso
que en el fondo de tu alma fue tu todo.

Alguien me dijo una vez que el amor
jamás se malgasta,
que aunque llegue maltrecho
siempre hay que merecerlo y desearlo,
cuando venga, aceptarlo,
cuando parte, dejarlo salir,
los corazones de piedra no me gustan,
y si me preguntas, no sirven,
he aprendido a esperar tu despertar,
a detenerme y volver a empezar,
a enamorarme de ti, de ti, y de ti ...
¡te prefiero!

La sangre del verbo es este poema,
todo lo que de vos quiero
son cosas simples y cotidianas,
una carta de amor,
una mirada,
un aire de mi boca a tu boca
y hallarte en mi costado,
¡te prefiero!,
desnuda y yo desnudo,
con las manos libres,
con la sonrisa vestida,

día, tarde y noche pienso en ti.

T de S
MRGC
Namaste

Volverte

Volverte

 
Volví a soñarte,
una ténue voz me dijo
que es posible.

Volverte.

Un jirón de atardecer cuelga
irónicamente frente a mí,
el viento sopla imágenes como una
barca en un mar desolado,
los pájaros brotan en un pálido renovado cielo,
y mis manos, así también como mi amor,
ramas en flor de los árboles que aquietados en
mis ventanas, llenan mi corazón
con un aire impregnado de querencia.

A veces viajo sin mi presencia,
y me confundo con la eternidad como un
cabello en un bello paisaje,
¡tu rostro fresco y claro se deslumbra!,
¡los paseantes de tu espalda, gotas,
caen todas alrededor como un eterno
resplandor de tus deseos!,
y los colores en locos trajes de tanto amor,
y el dolor desgarrando la natural cobardía.

¿En dónde estoy?,
es larga y profunda la palabra
que pasa, a través del tiempo el
silencio es mi penumbra, en mis pensamientos
todos mis recuerdos me hablan de ti,
¿en dónde estoy?,
en mis ojos relampagueas fugitiva,
en tu mirada me siento renacer como si jamás
fuese lejos, como si quizá, mañana,
¿en dónde estás?,
tengo siempre algo de ti, conmigo,
no para acordarme de ti cuando lo miro, sino,
para mirarlo toda vez que te siento.

No soy bueno en las palabras, aunque no lo creas,
mis caricias guardan todas, lo que no te sé decir,
los ecos cuando respondo a tu aroma,
las verdes praderas del incienso,
el alma de la boca que en tu razón se ahoga,
esos besos que han quedado,
ese principio que no ha terminado y que a veces,
sus alas, nos impiden caminar.

Volví a soñarte,
tú eres la única dueña de lo que escribo,

volverte,
¡en tu espejo mírame,
siénteme, contémplame!,
la imágen que dejas son los abrazos que aún te estrechan,
esos momentos de tu propia intimidad,

volverte, una ténue voz me dijo que es posible.

T de S
MRGC
Namaste

Tiempo de amar

Tiempo de amar

 
Es tiempo de amar,
derramar en estrellas dibujando sonrisas,
corretear tras la brisa que por sentir tan
de prisa nunca pude conquistar, encontrar
unos labios que se humedezcan en palabras,
treparme a las alas que proponen un mundo
de una vida en un segundo y de aceptar,
que el destino está en las manos,
que para el alma no hay pasos cansados,
tan solo el tiempo de amar,

es tiempo de amar,
de cerrar en la mirada aquellas trampas de silencios
y de olvidos, de las rocas abandonadas en el río como
evidencia de lo que pudo haber sido, pero no me atreví,
de entender que vivir no tiene que ver contigo, de las
voces por descubrir que aún penden de viejos peldaños,
de los años de ausencias y de la presencia en tu piel,
del dolor, de la inocencia y del infinito de mi cuerpo entre
tus brazos, de amarte recostado en tu regazo,

es tiempo de amar,
de volar sin culpas sólo fluyendo por la aventura del camino,
de envejecer sabiendo que en tus hojas aún estoy,
de morir hoy y renacer mañana, de los lentos deseos del
alba cuando acaricia en besos de sol mi espalda,
cuando mi primer pedido fuese marchar odiando los espejos,
cuando los reflejos de las calles sean apenas el paisaje,
cuando en un guiño de vida yo dispusiera equipaje,
porque un TE AMO en tu boca, será mi tiempo de amar,

es tiempo de amar,
de gastar mi propia sombra y borrar mis huellas,
de volver harapos mis ropas y confundirme de luz y de luna,
tiempo de dudas sobre el banco de un parque, tiempo de
llegar siempre tarde a la cita, de aprender de la ternura de
un pecado, de volverme ladrón de brumas, tiempo de amar
conjeturas y decir adiós, pero adiós conmigo e inventarme
cada noche un cuento de amor,

es tiempo de amar,
porque ha llegado mi tiempo de soñarte.

T de S
MRGC
Namaste

Hazme el amor

Hazme el amor

 
Hazme el amor
en clara evidencia de lo cotidiano,
como si mi vida fuese una sumatoria
de palabras llévame a tu mirada,
derrama vino en mi cuerpo
y cae en mi boca, junto al abismo de
tus labios, silenciosa y enredada en
mi árbol dime que me amas,
quebrando mis ramas y detenida en el
aroma salvaje de mi piel,

hazme el amor,
tus blancas colinas erguidas, en mis ojos,
tu entrega labriega de mujer, en mis noches,
tus rosas indecisas sin límites, en mi aliento,
tu sexo, unido al crepúsculo de mis ventanas, cayendo en mí
encendido en gajos de sol y de luna, deseo en mitades
errantes de estrellas, algunas, riendas de luz vueltas locura,
otras, niña tempestad, remolino que acarrea,

hazme el amor,
y desgarra mi corrazón como el viento a la espiga,
llévate mi vida por la ansiedad que pariste,
aléjame de todo no más, quédate abierta a mi rocío,
me bastará tu lecho para mi libertad, llegar a tu ilusión
y acogerme a tu voz falta de pájaros,

hazme el amor,
tenme, ten sed, acorrala mi mar con tus alas,
desnuda mis gotas al temblar y mientras tanto yo,
soltaré amarras de las barcas que tus nubes muerden en mí,
hazme el amor y acostúmbrate a mí, te oiré desde lejos,
mi vuelo no te tocará, cerraré tu boca con un poema
y sin promesa mediante te pediré, hazme el amor.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 21 de octubre de 2013

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste

Nada se compara

Nada se compara

 
Nada se compara a estirar
la mano y encontrarte,
a rozar tu suave cabello
donde termina, mía,
como el viento que no puede
encarcelarse pero sientes,
libre, como el ancla que se
adueña del mar cuan lo conquista,
un umbral en la mirada,
una esencia común que nos abraza,
nada se compara, trasponer la última
frontera y amarnos.

Todo está de nuestra parte,
la voz se entrelaza a los labios con cada palabra,
el temblor se derrama por los ojos,
por los tuyos y los míos,
y el agua sonrosada se posa en el silencio,
de cada momento a los hombros,
de los rostros a la noche,
del deshoje constante de nuestra piel,
a esa sigilosa asechanza del amor,
cuando es amor todavía,
cuando la pasión cautiva,
cuando todo muerde y es eterno,
como no esperar un nuevo día sin tu cuerpo y sin ti.

Nada se compara,
cuando el amor despierta hay un instante
en que tú y yo somos todo,
y cuando digo todo me refiero a esa necesidad de llegar,
a la luz artificial que nos desnuda,
a la luna que nos quema y nos brilla como jóvenes,
a fundirnos presos de la costumbre
de los colores, a estrecharnos amantes caídos de los sueños.

Somos apenas el tiempo enamorado,
el verbo que improvisa,
la savia prolongada,
la sangre que pausada es simiente y entrega
y poesía y siempre siempre un poco más.

Las apariencias se desmoronan y
se dispone un punto exacto donde precipitar,
si principiar nuestra boca,
si liberar nuestras manos,
si escribir en trazos de velos este sentir desobediente,
alzado, valiente, consecuente con su
corazón pero también, cotidiano,
¡nada se compara!,

hoy me pasa el amor,
hoy me acuerdo de ti.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 20 de octubre de 2013

Para siempre

Para siempre

 
¡Sálvame!,
no te alejes,
no sé como decírtelo,
tampoco si lo entenderás pero,
te estaré esperando,
en alguna parte,
en alguna hora donde yo me juntaré con tus sueños,
quiero que sepas una cosa,
¡es lento el tiempo en mi ventana sin ti!

Es la historia de mi pensamiento,
cuando vuelo pasajero jamás doy con el olvido,
y vuelvo a tu nido como a mis versos
pensando las letras que pueden más acariciarte,
y no me refiero a una sencilla rima, sino,
a esa palabra en pradera que se refleja en una rosa,
que respira su aliento,
que percibe por ella el más profundo amor
y se declara tuyo.

Mirándome te miro,
te digo que TE QUIERO y al hacerlo
dejo que la brisa tímida piense en ti,
y se columpie entre las flores,
y encuentre tus ojos,
como aquella vez en que el sol te besó por vez primera.

La propuesta que te hago desde entonces,
es para siempre,
¡sálvame!,
que el amante le robará a la esencia el vapor del cielo,
y te esperará gimiendo sobre los techos,
y soplará naciente los murmullos de mi voz,
y se alzará niño sobre tus alas,

¡sálvame!,
que todo bien, apura,
que todo césped despierta,
¡bésame tomando mi rostro entre tus manos!,
¡busca mi frente y apaga la sed de desearte tanto!,
que el viento arrulla alrededor,
que ligero nos lleva por sus aromas,
que con acento de silencio nos dice que el amor es una huella,
que aparece en el seno de una nube,
que estremece al infinito,
que brotando en lágrimas se vuelve suspiro,
para siempre.

¡Sálvame!,
que el aire invita a las sombras,
que la verdad se vuelve silbo,
que de la nada he venido,
¡que yo TE AMO!

T de S
MRGC
Namaste

Rastros

Rastros

 
Hay rastros tuyos en todo
lo que escribo,
será porque te siento
en la distancia.

Puedo olvidarme de los límites,
pero no de las fronteras de tu cuerpo,
a mí el amor me gusta sin adjetivos,
no me importa lo lejano,
menos aún lo imposible,
si vibras es que estás,
si me llenas es porque vives,
si me sonríes, es que tú también sientes lo mismo.

Siempre me pongo a buscar otras formas de morir
y termino enamorándome de ti,
es como si mi alma estuviese tatuada en tu piel,
como si mi amor comenzara siempre allí,
donde escuchas a tu corazón,
donde se atan mis besos de aire a tus labios.

Dime si te encuentras en mis letras,
porque si lo haces,
es que aún hay tiempo entre tus manos
y las mías. Mi poesía es mi tormento en tu ternura,
el suave ritmo de mi silencio en tu universo,
el eslabón a lo eterno cuando Romeo se demora,
y en el balcón un manojo de rosas para que no me olvides.

Te lo diré una vez más,
hay rastros tuyos en todo,
alguien dijo "que los sueños son
de quien los escribe y de quien
se atreve a soñarlos", bien,
tú eres mi complicidad,
mi mirada llena de ganas,
escribir en ti es entregarte en cada rima pedacitos de mí,
si no lo sabes, acostúmbrate,
pienso en ti aún con la mente en blanco.

Te amo porque te amo,
tú y yo somos el mañana que sembramos juntos,
cuando por fin entiendas que el mundo no gira
a nuestro alrededor, me encontrarás en tus ojos,
y es ahí, justo ahí cuando el amor ganará la batalla.

El pasado y el amor nos acechan,
los rastros nos atraviesan,
nos pueden,
nos esperan.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 19 de octubre de 2013

Vámonos

Vámonos

 
Con tus sueños y mis pasos,
con esa suerte que prometida
al viento es nuestra guía,
vamos juntos,
porque puedes,
porque quiero,
porque mañana es ahora,
y el ahora es esta caricia que tiembla
en tus manos cuando me miras,
vámonos,
que las ramas son de agua,
que el remanso es el lucero,
que tu boca y mi boca el cielo,
¡vámonos!

A mi alma enamorada la esperaba una
amante como tú,
cuyos hombros recuesta en mis labios,
que derrama su frente luz en mis momentos,
¡vámonos!,
veré por ti toda vez que me digas TE AMO,
que empieces con mi nombre,
que me encuentres con ojos del corazón,
que descubras mi verdadera palabra cuando me toques,
¡confía en mí, apóyate!,
juntos abriremos radiante
la hierba que bajo el rocío dejó la esperanza.

Vamos,
si tú me miras mi voz sabrá que me miraste
y que vienes conmigo,
y desnudo me sentiré alborado,
y descalzo miraré largo la belleza de toda tu piel,
que al poniente es suave,
que es aura de las huellas,
que de mar se forma y brilla como la luna,
¡vámonos!,
buscando el universo,
desembocados en cauces infinitos,
rodando entre el azul y las palomas y nuestras pupilas,
¡vámonos!

Andar se llama amor desde mí,
un soplo de viento, un ensueño,
un trébol augura la pintura del calor de tu cuerpo,
y mis pinceles en ti,
jugando a la armonía,
¿por qué suspiras?,
¿por qué no caes de una vez en mis brazos y me
dices voy contigo dónde sea?,
¡vámonos!,
que el misterio se inspira,
que la pasión es suprema,
que amarnos es QUIJOTESCO,
deshojando delicadas y pequeñas margaritas al tiempo,

vamos juntos,
será presente en ti cuando seas mía,
será presente en mí, cuando sepas,

¡vámonos!,
no tengamos salvo nosotros,
que todas las estrellas esperan.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 18 de octubre de 2013

Haremos el amor

Haremos el amor

 
No hacen falta las palabras,
el aire seduce a las gotas,
la lluvia corre por el gris
jugando a ser presencia
y la luz respira pájaros,
como un dibujo que emigra
desde el papel arrugado que es el cielo.

El amor es la misma hora,
cuando toda mi alma y todo mi cuerpo
siente en nosotros, o no siente,
y tú piensas en el trabajo y la falta de dinero
y yo, yo en esperarte, en decirte que TE QUIERO,
en recostarme a tu lado,
aceptando que eres TÚ, quien me convence de ello.

No es secreto que TE AMO,
mientras crece el silencio, bajo mis pies
las piedras amanecen como si quemaran de repetente,
como si todos mis poemas se perdiesen junto a tu mirada,
y tu nombre fuese la eterna rima que brama,
como el alba que da paso a nuevos caminos,
porque la vida, nuestra vida comienza todos los días.

Amarte desde la ausencia no es lo que deseo,
me cansa inventar distancias donde el miedo
debate con el coraje, si usar el traje del infinito,
si arrojarse líbremente al abismo
abrazando el vacío de atreverse,
quiero un amor que se abra de improviso,
que atraviese los ríos, que me quiera.

No me sobra el tiempo,
no quiero más un solo minuto sin ti,
déjame que te escriba y que mis letras te lleguen en alas
de mariposas, porque eres la tinta que me derrama,
el amanecer cuando estoy perdido,
la vigilia de mi viento y mis manos,
y mis labios que te esperan.

No hacen falta las palabras,
la luna solitaria está abierta en mi ventana,
la brisa pregunta por ti, a mi alma,
una pequeña estrella se posa en mis ojos cortando mi aliento,
un suspiro se ahoga, lo siente mi cuerpo,
y me acuerdo de ti,
tengo una lágrima por testigo.

En el jardín de los brazos prófugos te espero,
haremos el amor
hacia donde el amor nos lleve.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste

Para que sepas de mí

Para que sepas de mí

 
No es necesario que me digas
que me amas,
siempre amanece para las almas
que se reconocen en su esencia.

Para ti

Confío en que una tarde
te acercarás,
me mirarás,
te miraré mirarme y sin más gesto
que tomar tu mano,
caminaremos despacio,
con sol de cielo abierto o
con nubes cargadas de lluvia,
y andaremos perdidamente
enamorados, pero con ganas,
entregados en la persona que nos
complementa, en pedacitos,
así nacen las flores.

Esas palabras tuyas que pronuncias despacio,
que recorren la distancia y depositas en mi piel,
esa caricia de miel como un beso de aire,
cuando llamas mi nombre,
cuando sueñas lo que imagino,
ese último instante de preguntar
por ti a las horas,
si en tu boca me extrañas,
si en tu alma aún me sientes,
esa noche junto a ti cuando tú duermes,
esa poesía que los mismos
árboles susurran al viento,
cuando en tu cuerpo mi cuerpo
y en aquel espejo, ¿recuerdas?,
desnudos y encantados.

Este mundo de colores es todo una poesía,
y yo me dejo llevar por tus abrazos,
y yo me permito resbalar
y no me canso de estar en ti,
¡ya sé que no todo está bien!,
que a veces vivimos en un
pasaje constante de luces
y aromas y momentos fugaces,
pero estamos aquí,
tú y yo estamos aquí,
como una diminuta gota de grano
y arena ante el inmenso azul,

¡pintemos los tallos!,
¡miremos el mar, peregrinos!,
¡levantemos las alas y seamos finalmente vuelo!

Cuántas veces amor te amé, y no lo dije,
cuántas el recuerdo en otras miradas,
cuántas mañanas y en el café humeante
un TE AMO que sobrevivía,
cuántas veces callé necesitarte,
¡me haces falta!,
¡te quiero!

Confío en la poesía porque nace antes de mí,
en pedacitos,
y tú en ella, mi pensamiento,
mi más profundo ensueño,

¡estás presente hasta quién sabe cuánto,
estás ausente y TE AMO,
me cuesta ser razonable, ya me conoces,
mi amor es así!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 17 de octubre de 2013

Pensándote

Pensándote

 
Cierro los ojos como profundo,
a tientas por mi deseo
aquieto mi voz, ese preciso
momento en que los suspiros
parecen ajenos a mi voluntad,
no te pido nada, tan sólo quiero
compartirte mi silencio, el sueño
de este mundo que imagino
por detrás de las puertas,
el siempre quizá de esperarte
aunque lo niegue,
el abismo de estar sin tu nombre,
pensándote.

No quiero abrir los ojos,
mi cuerpo vibra por el amor,
siento tus manos,
desde aquella vez en tu cama
en que tus ojos parecían desnudarme,
y tu voz soñaba con escapar de
tus labios e inundarlo todo,
tus manos desde ese día tienen
mi corazón, este absurdo corazón
que con los años se ha convertido
en tu alma, en un rincón de mí, en tu morada.

De entre las sombras me visto
con la alquimia de renacer,
será por eso de igualar el misterio
cuando te pienso,
estás en mi pecho,
como un árbol interior
desciendes de la nada, pero te siento,
tus cabellos despojados en mi costado,
eres como un ritual que arde,
que me invades desde dentro,
que te derrumbas en mis ansias,
TÚ, dueña de mis miradas,
que duermes en mi aliento,
que turbas mi lecho encontrándome,
en auténtica libertad, certera, plácida.

Con los ojos cerrados me arrastro hacia ti,
soy implacable, me abro al sendero
de la noche, sin saber cómo o por qué,
mis dedos rompen paso a paso
y cruzan de mi habitación a la tuya,
te llamo, el tiempo se desliza,
te busco, procuro convertirme
en ese momento cuando despiertas,
cuando me piensas, cuando apretadas
en tu cuerpo tus manos y tu voz
murmurando ... ¡quisiera que estuvieras aquí!

Pensándote,
los recuerdos y olvidos se aparecen en instantes,
mis pensamientos sólo se escuchan,
las gotas de viento y lluvia me arrullan
junto a las ventanas,
pensándote mi razón vaga entre ramas,
se sacude en el aire,
de ti se embriaga.

Mis párpados, mis espejos
asumen el cielo de pensarte,
y entonces tu sonrisa,
tu sencilla boca, pensándome.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste

A eso me refiero

A eso me refiero

 
Algún día soñaremos en
la misma cama, y entre
los árboles del parque
seguiremos creciendo,
y pasaremos otoños entre
hojas secas de soledades, y
andaremos locos cuando las
gentes nos miren, y algún día me
oirás en tu piel, cuando dormida,
y yo como siempre tal vez llegue
tarde a ti, pero llegaré, algún día.

Algún día cerraremos tú y yo males y
recuerdos y aprenderemos, a retirarnos
a tiempo del qué dirán,
a aceptar nuestro fuego,
a conquistar las calles con una mirada,
dos preguntas y tres deseos, mientras las
ciudades abruman a tantas y tantas
vidas pero no a las nuestras, algún día,
cumpliremos con los planes de vivir y ser feliz,
y viviremos y seremos.

Algún día lloraremos juntos,
y perseguiremos sombras cual si fuéramos
niños, y estaremos libres de reir porque
nos gusta, y la ternura de un beso y una caricia
nos robará a cada instante, algún día,
nos querremos como soñamos hacerlo,
tanto como lo haríamos si nos quedáramos,
teniéndonos, seduciendo al destino con un guiño,
algún día, olvidaremos todo aquello que
aprendimos y naceremos en mil inicios, algún día.

Quizá algún poema un día lleve tu nombre,
un nombre de nuevas formas del amor,
de otros secretos y confesiones,
y recostada en mi pecho,
simplemente tu cuerpo a un lado y la cabeza en mí,
leer para ti, mientras acaricio tu cabello
y te miro, a eso me refiero cuando digo "algún día".

Algún día olvidaré las llaves al salir de casa,
y será especial encontrarte a mi vuelta,
y sentir que tú eres la poesía de mi vida,
que mi amor comienza en ti cuando al pensar en mí
digo nosotros, algún día,
¡tantas cosas nos daremos,
nuestro cansancio,
nuestros temores,
hasta nuestro labios!, algún día,
seremos fruto y será temprano,

¡a eso me refiero cuando digo que TE AMO!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 16 de octubre de 2013

Cosas del amor

Cosas del amor

 
Toma mi mano,
fluye de amor mientras caminamos,
de las cosas del ayer que jamás dijimos,
de los por qué de estas miradas,
toma mi mano, los besos
y las caricias aguardarán,
¡quiero sentirte al caminar!,
nada es pequeño en el amor,
los que ansían grandes ocasiones
para probar su ternura, no saben amar.

No hables,
el amor es aquello que jamás se pierde,
la libertad de imponer a la vida una palabra
que no sepa decir adiós,
de vez en vez quisiera huir contigo a un lugar lejano,
donde nadie nos conozca
y empezar de nuevo los dos.

Retoma los sueños,
no busques el amor, escúchalo,
no leas sobre el amor, ningún escrito se le acerca,
no lo esperes, salvo en la emoción de quien se
atreve a estar vivo, me refiero a un sentir simple
y verdadero, a un TE QUIERO que trascienda los días.

Las cosas más hermosas son fugaces,
las palabras más bellas duran lo que el misterio en el corazón,
un suspiro, una lágrima, una sonrisa,
una historia a la que siempre recordar,
porque el amor, para mí,
es la firme voluntad de saber elegirte al alba,
es ese oculto interior que sólo tú conoces,
¡tú lo sabes!,
estar enamorados es amarse en las diferencias.

A veces de madrugada mis pájaros se vuelven amantes del
sol y de la luna y del canto del viento, y
de las hojas secas que en los cristales son brisa,
a veces todo lo que de vos quisiera es ...

reirnor juntos de un algo que pasa,
hacer nada de tantas y tantas cosas cotidianas,
mis cabellos al viento y el aroma de tu cuerpo,
y cualquier cosa que se te ocurra pero conmigo,
en mis brazos,
¡no es tanto lo que pido!,
mirarnos, que me ames de mañana
igual que a la tarde y por la noche,
que te entregues y yo entregarme contigo,
y que inventemos juntos esta libertad de ser así.

El amor me hace contigo
siempre una vez más,
porque el amor es para siempre,
y para siempre es el miedo más grande de todos.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre


T de S
MRGC
Namaste

martes, 15 de octubre de 2013

Destinada

Destinada

 
De estas ventanas que miran
insistentes las sierras,
una habrá, no sé cual,
que te nombre, no estaré
indiferente a su voz,
ni a su sombra, ni a los
sueños que en mi balcón
dejan cuando tejen y destejen
tu silueta, cuando las estrellas
sin saberlo, tras el cristal,
me dejan tu próximo poema.

Por lo pronto las flores son
alguna puerta, un espejo de
la memoria cuando
no es luna,
no es sol,
no es luz dispersa,
tan sólo viento que arrecia,
que pasa por mi vida,
que arranca orillas de mi corazón y
siento que a mí tú estás destinada.

Cada día,
cada hora,
cada fuego que se repite
me hace querer llevarte por
el lenguaje del amor.

Los árboles ya no tan blancos
parecen quemarse con mi tinta sangre,
mi herida es el ocaso, mi camino
se esconde de mis dedos cual laberinto
y se acaba en puñal,
y las rejas abiertas
como el silencio,
como el infinito,
como estos versos de mi
recinto que la pasión
enturbia, entre tu desnudez y mi garganta.

El aire se levanta,
en los arroyos de mis deseos
te encuentro,
si por encontrarte digo el tiempo
de pensarte y que me duela,
de quebrarme en el interior mientras te espero.

Las sierras siguen encima de los techos,
las puertas y las ventanas suenan con sus luces blancas,
alrededor de mi piel las nubes parecen niñas,
niñas que conmueven con sus brazos,
que giran mientras todo gira con los ojos cerrados,
y tú, destinada,

como una muchacha de agua
y por agua las ramas,
como una gota enamorada que vuelta
brisa me llama,
como un alba de dos caras,
como una paloma y sus alas,
mujer que por la rosa eres,
que por poemas derramas,

porque eres esa palabra y ese misterio,
porque eres la vigilia y el tiempo,
y mis labios,
porque siento que a mí, tú estás destinada.

T de S
MRGC
Namaste

Te propongo

Te propongo

 
Y se detiene el tiempo,
y se alzan mis sentimientos,
y el cielo se hace visible por un instante,
y yo pronuncio tu nombre,
al quererme querer en tu boca.

Cuando en blancas nubes tú eres luna,
sobre tus párpados mis pensamientos
con la serenidad del agua,
porque letra a letra tan sólo quiero
hacer la diferencia de este amor.

Te propongo regalarle al aire una palabra,
soñar con hadas de vez en cuando,
llorar hasta la última lágrima de pasión,
perdonar por más que el dolor haya dejado
huellas en el cuerpo,
levantar el vuelo agitando los brazos
como aspas,
valorar a la nada y el silencio,
guardar en un cofre los momentos,
rescatarnos del naufragio,
compartirnos en los labios con todo lo que nos rodea,
lo mejor de ti, lo mejor de mí.

Si me preguntaras que regalo quiero este día,
te diría que estar a tu lado,
no hay mejor ahora para ser feliz
que este amor, entre tu espíritu y el mío,
por sentirte en mi piel como mi poeta
hasta cada amanecer,
cubierto de verde grama lleno de lluvia,
y mirarte como se mira un espejo,
sabiendo que miro el alma.

Mientras uno sea dos,
y dos sea el sendero,
y los pájaros se muestren ventanas
y dejemos de pensar el amor,
encontraremos la manera de ser TÚ y YO,
TÚ, en busca de la poesía que viste de seda en las noches,
YO, un deshoje libre y errante.

Caminar lento es buscar un sustento,
escuchar correr por el rostro las ramas de un árbol crecido,
embestir cenizas recobrando,
vagar sin rumbo marcado,
como los niños que murmuran sonriendo en juegos.

Te propongo en la última arena
abordar el viento, sin ningún instante
con navíos de vela,
te propongo encontrarnos,
sin jamás habernos visto.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 13 de octubre de 2013

Una línea

Una línea

 
Mi poesía renuncia a su
prólogo, lo que está
escrito ya está, lo que ella
aprendió del amor ya se
hizo mayor, el silencio es
una barrera, no un depósito
entre el estruendo de la vida
y la garganta,
el amor comienza justo allí,
detrás de los párpados,
es una línea.

Mi propio deseo está encadenado
pero a la vez es libre como un ancla,
se sumerge, imagina, acaricia los
fondos que nadie se atreve, aprende
de las oscuridades, su viaje es de otros
paisajes, admira el entorno, prevalece, guía.

Hay cierto amor que de las manos se me ha ido para siempre,
como una línea, que ha pasado a ser después,
que encontró y quitó y fue ayer porque así la vida,
una emoción venida,
un recuerdo de lo que dejó.

La calle transforma en caricias las inciertas llaves,
la memoria es un patio en mitad de la niebla,
en un cuarto de juegos el tiempo,
que nada más agoniza en su eternidad,
como la nada,
como los ojos ante una casa vacía.

Una línea, extraño es este mundo
que clausura los espejos,
que dibuja en el agua los años
acabando en literatura,
escultura, pintura, música,
¡qué más da!,
los colores, las formas, las letras,
las notas, todo es fugaz,
como el mar, como la bruma,
como el aire, todo es una línea,
la mirada es un equipaje abierto a lo bastante,
a lo que comienza en si mismo y simplemente arrasa.

Detrás de los párpados una línea, el amor,
el amor de un niño que juega para cumplir las leyes
sin conciencia de ello, el amor que lleva en el azar
la maleta de un náufrago,
que la luna ha cegado,
que la sombra ha tallado en los relojes,
que los sueños recogen como el viento
que golpea las puertas,
una línea, dos cuerpos,
que frente a frente son dos raíces entrelazadas.

Una línea en el cielo,
dos pájaros como el amor,
dos palabras que a veces la noche me murmura.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 11 de octubre de 2013

Poesíame

Poesíame

 
Sin poesía
la luna solamente es la luna,
¡poesíame!,
¿quién no tuvo alguna vez un amor?,
¿quién no acarició una flor
y gozó con su aroma?,
¿quién nunca habló con su sombra
y la llamó por su nombre?,

¡recuerda!,
las manos danzan salvajes cuando las convoca
el corazón, el sol siempre es decir ayer,
cuando se espera ese instante que no se olvida.

Que mi poesía rechace los relojes,
que tu poesía desnude mi sangre y me ampare,
y a cobijo del fuego de tu cuerpo,
me abrace, y convulsionando toda mi piel
frente al futuro, suspire,
humedeciendo mis únicas palabras,
todas mis mariposas,
la delicada tenencia del rocío.

Mi voz está vestida de pájaros,
hay un rumor en tu silueta que siempre busca
asilo en mi garganta,
como si el silencio pegara saltos de alba en alba,
como si nacer fuese un agujero y un encuentro
de dos manos,
quiero ser viento por un momento breve en mi vida,
quiero mis ojos abiertos y ver rimas por doquier,
nombrando lo que no existe,
brillando entre las piedras,
versos de verde amor llenos de rostros,
poesía, sentada en el umbral de la mirada.

Poesíame,
que el poema que no escribo sea el que debo,
que mis miedos se muestren camino,
que los espejos un extraño,
que peldaño a peldaño pueda yo escaparme de las horas,
para hablar lejano,
para ir transparente por los hilos de la vida,
para en la memoria de aquí,
en las cenizas de allá, pueda yo concluir en que todo
consiste en estar de pie frente a una rosa,
y dejarse caer, ingénuo,
y dejarse caer, poesía inocente cual si no pasara nada.

Dentro de mí están tatuados los ecos de tus latidos,
estoy expuesto a ti,
tú corres la distancia que se abre entre el nombrarte
y la mano que te busca,
¡poesíame!,
el aire arroja las cadenas pero no las llaves,
a ti TE AMO si te atreves,
mi vida es un contínuo sin ser demasiado tarde,
¡poesíame!

T de S
MRGC
Namaste

A ti

A ti

 
Dame sueños,
saber que estás me llena la vida.

Tu mirada es un puente,
un talento especial,
una curiosidad que me hace creer
que no puedo cerrar el corazón a las
cosas que no quiero sentir,
como soñarte a todas horas,
como pensarte,
como desear que estuvieras aquí,

¡por mucho tiempo fui todo lo que quise,
ahora sin ti, sé que no soy todo lo que quiero!

Quiéreme,
sin motivación,
sin sacrificio,
sin disciplina,
el silencio tiene un lenguaje para hacerte
saber que te quiero,
¡quiéreme! y suelta amarras,
abandona el puerto seguro,
atrapa los vientos y explora, sueña, descúbreme.

Sé tu misma,
detrás del miedo estoy,
los únicos límites que existen son los que
nosostros mismos nos imponemos,
no levantes barreras contra el amor,
nunca es demasiado tarde si quieres,
no hay tiempo si te dejas sorprender,
la fortaleza para empezar de nuevo está en ti y está en mí,
hay que luchar por lo imposible,
lo posible ya no está.

Tu presencia me hace feliz,
aún tengo el sol para besarte,
todavía la luna me cuenta cuentos con tu nombre,
el amor es arriesgado, lo sé, pero siempre ha sido así,
mujeres y hombres se buscan, se encuentran,
se pierden, se extrañan,
ten en cuenta que lo que esperamos, nos está
esperando a nosotros también.

Tú eres mi primer y único amor,
¿sabes por qué?,
porque hice y hago por ti cosas que nunca imaginé
y que jamás olvidaré,
sé que he sido y soy un hombre afortunado en la vida,
te conocí, y por conocerte digo ...
vi lo invisible,
creí lo increíble,
recibí lo imposible.

Una historia no tiene ni comienzo ni final,
tiene momentos,
tú y yo decidimos si mirar hacia adelante,
si mirar hacia atrás,

¡dame sueños!,
quiero hallar el infinito cerrando los ojos.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 10 de octubre de 2013

Un poema pendiente

Un poema pendiente

 
Quiero estar contigo
en un lugar,
en donde sé me dirás
TE AMO.

Déjame pensarte,
dibujarte en el silencio,
colorearte con pinceles revelándote
en secretos, desnudar tu alma
y caer rendido a tu amor,
quiero beber de ti,
saberme sueño al estar despierto,
ser el tiempo largo en un estanque
donde las hojas son la luz del agua,
déjame pensarte,
no importa el modo ni el motivo,
déjame encontrarte.

Déjame invulnerable, no es poco,
quiero sentir esa vida entera de tu bien
más intimo, quiero la poesía de lo
poético de tus labios y dejar tu sombra
indiferente, y volverte un poema pendiente,
para ser una sensación semejante toda vez que te miro,
déjame la tímida pasión,
la dura convicción de una intuición muy personal,
déjame casual,
un encuentro con mi voz que no conozca el desmayo.

Déjame el nosotros, tú y yo somos libros,
no sólo las imágenes que destellan los poemas sino, su lectura,
la increíble escultura que esculpimos letra a letra,
la silueta de la misma materia emoción con que soñamos,
como una puerta que permite entrar todo en conjunto,
un mundo de apariencias,
un ritmo que sólo los ojos capturan,
una comprensión de la libertad,
un espíritu precipitado y caprichoso.

Déjame en tu rostro caer y caer y caer lentamente,
acercándome despacio,
eligiendo,
demorándome cual flor en su aroma,
vigilando, sin preguntarte nada, muy lento,
sabiendo bien que todo llega de pronto,
sin necesidad de aviso,
déjame escapar de tu boca y morir suave
de a poco muriendo, como cuando se nace en pedazos.

Déjame en las manos largas horas sobre tu cuerpo,
quiero yacer en recuerdos,
quiero llegar a ti con noches y días sin nombre todavía,
como un poema pendiente del mar,
del aliento del mar que todo lo envuelve,
como el viento golpeando las ventanas,
el viento desnudo,
esa vislumbre que no tiene dueño.

Quiero estar contigo en un lugar,
de la tierra también,
de algunas ropas viejas,
derramando mi corazón ´
cómplice en ti, TE AMO.

T de S
MRGC
Namaste

Poesía abierta

Poesía abierta

 
Voy a confiar en el instinto,
voy a abrir la poesía como
si fuese ventanas,
de par en par,
y buscaré en el aire un lugar
donde quedarme, una palabra
que me pueda sostener,
una síntesis de mi voz en
una mirada, un arco eterno
desde donde escribirle a las causas,
al tiempo que está en tus ojos y sin
embargo es distinto a mi tiempo,
al silencio donde crecen las flores,
a los colores de la luz que me conmueven,
llevándome en sus manos y sin saberlo,

¿quién eres?,
¿por qué me miras como me miras
y te detienes como cayendo?

La ansiedad de esta puerta comienza
en mí como la infancia,
se abre,
se extiende en un blanco mantel sobre la mesa,
se juega con una pieza de sombras,
se convoca a la sonrisa de los sueños,
la poesía no es visible empero
está ante los ojos del amor,
de quien ama, de quien no ama,
de quien ante la nada acaricia una fotografía
mientras su piel desnuda a mitad de la habitación.

Sobre el horizonte un laberinto,
que gira y canta a lo secreto,
que con manos de brisa se arma de mañanas
moviéndose por el cielo,
enredándose entre las nubes,
sintiendo poemas libres como sendas de bosques,
como viento seduciendo troncos,
como paisajes que sólo quieren volar alto,
como todos, todos los días.

Hay algo llamado nombre que me sacrifica,
las estrellas devoran a las estrellas,
es así como viejos deseos
traen nuevos momentos
vez tras vez.

Este oficio de poeta se parece
mucho a un grano de arena
frente a la máquina del mundo,
como una carta abierta
por cierto bastante inconclusa,
que habla de miedos pero también de cunas,
de ocurrencias armónicas,
de anhelos culpables,
de madres y padres que forman parte
pero no han sido invitados,
de ríos verdugos que no se conforman
con ninguno de nosostros.

Voy a confiar en el instinto,
toda vez que caigo rendido
una palabra me dice que soy vírgen todavía.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 8 de octubre de 2013

Poesía de la existencia

Poesía de la existencia

 
Mira conmigo la poesía de la
existencia, nada es igual
cuando son dos los que miran.

Dos palabras acarician la luna
entre las ramas, por dos veces
su luz de plata y su largo velo
se vuelven agua, una flor en mi
mano silencia a tu mano que tiembla,
son dos las razones que preguntan,
las nubes y el cielo su respuesta,

dos ventanas se abren estrechas,
por dos veces las hojas de otoño
enturbian los sueños,
y se entrega el poeta como rendido,
y la brisa lo acompaña con rosas en llamas,
son dos las pieles enamoradas,
un alma y un suspiro.

Dos bocas abiertas provocan,
una lentamente recoge el aire,
la otra débilmente cierra lo ojos,
son dos, el blanco y negro de un poema,
el amor que crece por los muros,
la máscara de las letras, dos sombras que miran
y levantan la voz cual ave,
en dos el paisaje, la espera y la memoria.

Un hombre y una mujer son dos,
el amor nuevo sin lastimar,
el encanto de una gota de rocío,
el que se va, el que se queda,
el viento que puede donde los niños juegan,
son dos los sosiegos de una mirada,
la que te bate dormido,
la que te envuelve madura,

la ternura que en los labios libra
si conceder el hilo, si reservar la lluvia,
son dos, todo lo que pido,
que la casualidad se cruce en tu camino,
que viendo muchos soles yo te vea pasar,
dos, para poder florecer,
para aprender a respetar,
para entender que la felicidad es un amor enamorado,

dos manos, como el tiempo de las horas,
mientras el alba asoma pintarrajeada y grotesca.

¡Mira conmigo la poesía de la existencia!,
la llama nace, sueña, se despliega,
y en cántaro roto es un interminable cometa de agua,

¡nada es igual cuando son dos los que miran!

T de S
MRGC
Namaste