sábado, 7 de septiembre de 2013

Porque

Porque

 
Por la simpleza de amarte,
por pensarte,
porque te traigo a mí al
nombrarte,
porque eres fácil de imaginar
inmersa en lo que siento,
porque con tu niña a cuesta llegas,
porque las estrellas me conquistan al acariciarte
y me alejan del dolor.

Inmensamente imperfecta y atrevida,
audaz, un poco loca morando en la libertad,
así, siempre sentada en el parque
y mis besos en la distancia,
aquí, saberte aquí cuando quiero conversar contigo,
cuando quiero que me ames y me reclames así,
aquí, mientras el tiempo gira y me convida
a aceptar tu corazón sin excusas.

¡Abre mi alma y entrégate!,
no voy a dejar de enamorarme si en mí crees,
nos merecemos (discúlpame por hablar en plural),
un amor vivo,
algunos pecados más humanos,
la envidia de las señoras y los señores,
un poema desnudo en claro oscuro,
una manojo de manos,
y mirarnos, en la simpleza del amor.

Por un instante me vuelvo a tu mirada
para encontrarte más linda,
para estar donde tú estás,
para acabar contigo sin preguntar si nos debemos,
¡tan sólo interrumpir el nunca te olvido!,
¡tan aprisa que no nos alcance el alma!,
¡tan cuerpo como un profundo suspiro!

Eres fácil de imaginar inmersa en lo que siento
mientras afuera llueve, corriendo libre,
y cada gota que cae es una razón de mi pensamiento,
¡se trata de mí y de saberte amar!,
¡se trata de estos versos arrancados y temblar en tus brazos,
y querer que el amor resista!,
sin excusas,
al roce de eso que tantas veces hemos dicho sin palabras,
al acoso del desafío de nuestras ropas por el suelo,

porque te traigo a mí al nombrarte,
porque lejos de ser una máscara o mil máscaras que
temo quitarme,
por amarte.

"... y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades, (Mario Benedetti)"

T de S
MRGC
Namaste