lunes, 16 de septiembre de 2013

Hola

Hola

 
Una la banca que está al
borde de la voz,
una la ternura,
uno el amor.

De la cuerda de la vida,
de los espejos que sueltan
mudas costumbres,
el tiempo de salir,
el pasaporte que no se olvida,
el llanto que dibuja la caricia y una
mano tendida que sobrevive al amante,
y un poema inevitable como un objeto perdido,
rendido a la mesa vacía,
a esa batalla de espinas que a veces las rosas,
y una carta de amor.

Hola, un placer que juntos nos inventemos,
¡qué palabra extraña este HOLA mientras
miro el cielo, e imagino el sol por entre las nubes
y la lluvia y deseo a la luna, qué palabra
simple y tan inmensa cuando te pienso!,

hola, "un hilo invisible me une a ti cuando te miro,
y es que debo mirar lo que hay dentro de ti,
ya que al mirarte mirando, me olvido de mí y me encuentro"

Hola, el silencio escucha mi alma,
todo es un suave rocío de instantes,
mis sueños desbordan,
el amor logra siempre mostrarme lo que interesa,
llegar y abrazar,
hacer sin preguntar,
decir para no herir, hola,
te has adueñado de mí y mi conciencia y mi
absurda manera de perder la razón.

Hola, y me envuelves con tus brazos y tus cabellos
toda tú, y te enredas y me contemplas,
y acaricias mi espalda lentamente,
y descubres los míos ojos y te quedas,
en el puerto de mis labios reconociéndome,
y me declaras que tu boca me acepta, besándome,
y mañana y al día siguiente y así, hola, ¡hola!

Hola, permíteme amarte tan sólo un poco
y que estés cerca de mí,
al borde de la voz, uno el amor.

T de S
MRGC
Namaste