miércoles, 18 de septiembre de 2013

Aquellos tiempos

Aquellos tiempos

 
Amor, enséñame a oir la lluvia,
ver las gotas que al sur aún me desnudan,
aceptar, que el cansancio es no querer,
que la razón, es una pasión de estrépito
que en mí ha naufragado,

amor, sé por un instante mi dueño, quédate
a mi lado y vénceme gajo a gajo, quiero me digas que
no todo está perdido, regálame la libertad de
venderme y de creer, a veces vivir y por qué
no morir, ya agotado de mí, a pasos de tu frontera,

amor, aquieta tus estrellas en mis labios,
y mientras tanto desvelaré mis sueños en palomas,
y me entregaré a los recuerdos de tus manos,
a tus pies descalzos y mi aliento enredado en tu cabello,
el quizá de una ocasión de encontrarte entre la gente otra vez,

amor, un breve destello de luz es lo que quiero hoy,
sentirme en desgarro sin saber muy bién qué decir
o qué hacer, quisiera no estar seguro desde el último
ayer y permitirme cambiar, porque cambiar es el deseo de
inventarme apareciendo bajo el sol, desapareciendo ante la luna,

amor, ternura, llévame a aquellos cielos en que
fuímos eternos, salvajes e invulnerables, amor,
desecharé las horas, desmontaré la culpa y el abrigo vacío
de palabras hirientes, me quedaré con las cenizas y los
fantasmas que lloran y abrazan, y volveré a ti, por ti, amor,

el tiempo es demasiado lento para seguir esperando.

T de S
MRGC
Namaste