martes, 10 de septiembre de 2013

Aprendiendo

Aprendiendo

 
La casa en sombras y quieta,
en soledad,
afuera se levanta de repente
un viento y existo sólo adentro,
puedo rezar,
puedo perder,
puedo ganar y también creer,
¡he aprendido tanto del árbol
que tengo mucho que decir, callándome!,
el silencio se conoce creciendo
hasta convertir la inocencia en alma.

El tiempo pasa sin tiempo,
y me entrego al abandono de la nada,
a todo lo que sobra sin saber exactamente qué,
no me importa abrir o cerrar las puertas,
menos aún que que se azoten las ventanas,
sólo he de nacer, muriendo un poco,
sólo habré de morir, al darme cuenta que es necesario.

En un rincón, mis sueños,
creo que uno aprende tal vez tarde,
que sostener una mano
no significa encadenarla,
que el amor no siempre es sexo,
que un beso no es un contrato,
que una mirada no tiene por qué decir "te prometo",
que es mejor caer con los ojos abiertos,
a fin de aprender.

La casa tiene una forma extraña,
como de hablar en la mitad,
como un viejo calzado en la calle,
sólo, sucio y abandonado y una voz ...

"tú no puedes volver, no te entregues,
empuja y alegre de llorar, con bravura,
siéntete ciego,
que no te acorralen las pérdidas,
que no temas haber venido,
cuando todo pese piensa en ti,
y escribe estas palabras por ti y por otra gente,
tu poema es sus poemas,
tu camino, el aquí me quedo,
no tienes elección, o si,
tus manos son las caricias que mis ojos miran,
tu rebeldía mi quererte,
en tu boca tuya que es mi boca mía",

"¡tú no puedes volver, no te entregues!"

Allí donde mi corazón polvoriento,
la casa en sombras y quieta, en soledad,
como un naufragio hacia adentro,
como si me fuese cayendo desde la piel
hasta no sé donde, allí,
donde el tiempo es sólo un sucio calzado que
parece decir ...¡cuando todo pese piensa en ti!

T de S
MRGC
Namaste