lunes, 30 de septiembre de 2013

Y yo te regalo

Y yo te regalo

 
Mi seguridad a tientas,
mi rostro de cenizas,
mi sonrisa que opaca los miedos,
lo común de ser un hombre,
el consuelo de amarte así,
la distancia sin horarios,
la noche, mi cómplice siempre,
mi reloj, para llegar tarde,
y mis hombros, cuando no estés conmigo
y te sientas sola en el aire,

"mis párpados no piensan ahora en el tiempo,
ahora que sólo existe mi cuerpo desnudo
y quisiera que te quedes conmigo
hasta el alba, y yo te regalo este poema que tal vez
alguna, deje de ser mío".

¿Quién eres?,
¡te presiento tan cerca,
te miro tan lejos,
te toco las manos con mis silencios,
y me arrimo a tu amor!, ¿quién lo hubiera dicho?,

y yo te regalo,
el instante que vences cuando preguntas quien soy,
y vuelas palomamente entre los espejos,
y tienes los ojos abiertos porque has venido
a buscarte en mí, y te regalo mi piel hasta mi alma,
porque soy tuyo aunque todavía no he llegado,
porque te miro doquiera mejor tu boca,
porque me provoca amarte hasta las heridas,

y yo te regalo mi sencillez,
lo simple de ser poesía,
el reclamo de llorar,
las ganas de este parque o aquella flor,
y el madero que los rayos de luna castigan sin piedad,

y yo te regalo una migaja de amor en la sangre,
una sola gota de tinta que sea un amor
bisagra en tus sueños,
un cielo de una palabra,
un beso de utopía, en síntesis "un yo te diría",

que mi amor en ti hace escala,
que tú eres mi mayor osadía,
como una ventana abierta a un nuevo árbol y su brisa,
que entre tú y yo rebosa la calma cotidiana,

y yo te regalo mis ojos,
¡no tienes más remedio que mirarme así!

T de S
MRGC
Namaste

Barca blanca

Barca blanca

 
Creo que una brisa de
hierba amaneció en mí,
la primera vez que te vi,
cuando tu voz acarició
mis manos, cuando mi
cuerpo se manifestó a intervalos,
sabiéndose a si mismo sin conocerte,
pero tu destino.

Cuando todo era flores, tú te mostraste camino,
cuando los pájaros estuvieron pendientes,
tú fuiste esa palabra repentina y diferente,
que me abrió los ojos tan sólo
con el soplar del viento,
que supo del árbol besar los cielos
y brotar en hojas secas de amor,

esa palabra,
en larga agua convertida,
en nido requerido a cobijo de las tempestades,
en verdades que por el aire, bien pudieron
ser llamadas montañas, valles,
tiempo solitario, río,
esa palabra que a sol y luna no creyó de rendiciones,
que fue por el amor porque lo vibró en sí,
¡como un noble verso de pasión abierta!,
¡como un canto libre inmenso en el corazón!

A los pies del mirador que se abría cuando mirabas,
esa mano fanal de sueños que te esperaba
como pensando,
ese poeta que pudo reclamarle a las puertas,
y grabar un poema en los mares,
y aparecer en el eco como un pórtico que la sombra encendía.

El atardecer se desgarra y todo tiene tu nombre,
como una góndola te deslizas por las ramas
del viejo sauce,
te arremolinas con las nubes,
te sonrosas cuando te llamo,
en tus plumas brillan las estrellas cuando la noche,
eres TÚ en todas ellas,
te escucho volar,
veo tu primer beso,

"mi amor es una barca blanca
con olas pequeñas de papel,
con sabor a ti"

T de S
MRGC
Namaste

No despiertes

No despiertes

 
No despiertes,
quédate por un minuto dormida
y apuesta mi vida,
¡tú no imaginas todo lo que
llevo dentro!,
siento que tu amor me muestra,
no preguntes qué o por qué,
no importa,
no despiertes,

quiero mirarte atreviéndome a tu alma,
y velar tus labios inquietos,
y soñar los extremos de tu boca,
y humedecer tus cabellos con palabras,
no despiertes,
en el murmullo de tu aliento dejaré mi corazón,
mi amor te enseñará.

Todo lo que aprendí de ti es este amor
que ama con un amor perfecto, ese de
besos inesperados, y correr tomados de la mano
para guarecernos de la lluvia,
y cantar canciones que nos hablen,
y entender que la vida es un momento
por eso, no despiertes,

permite que mi voz te necesite,
que las miradas sean aquellas que sólo tu
interior reconoce,
que no puedas decir lo que piensas
e imagíname,
con una rosa en la mano, esperándote,
siempre a tu lado encontrándote,
extrañándote,
amándote,

no despiertes por el próximo minuto,
todo estará bien, ¡déjame cuidarte!,
mañana seguramente no recordarás esto que digo
pero aún estaré para ti,
gastando mi albedrío en tu cuerpo,
aceptando tus TE AMO y tus silencios,
¡juntos enfrentaremos los miedos, ya lo verás!,
¡juntos recuperaremos los tiempos ahí donde
el mundo siempre se quivoca!,
y aprenderemos de la vida boca a boca,

mientras tanto, dejaré mis fotos y tus fotos por el piso,
¡tú no imaginas todo lo que llevo dentro!,

no despiertes,
roba mis momentos, todos y cada uno,
no puedo seguir si no es contigo.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 28 de septiembre de 2013

Tiempo de definiciones

Tiempo de definiciones

 
Se acercan mujer
tiempos de definiciones
entre tú y yo,
¡hay tanto de ti para
siempre en mi piel!,
¡tanto en mi tinta de tus besos!,
tú toda en mí.

El instante del amor es una espada
en mis sueños, es un leño que se
erige en la rutina del reloj,
un rostro que me mira desde los
espejos, un deseo fugaz, suave y eterno,
como si estar dentro de ti sea esperarte,
como si aguardar por ti sea un
extraño ocaso justo antes,
antes del viento siempre viento,
y mis manos imaginando tus manos por todo en mí.

Se acerca el abismo como quien mira por
primera vez, el ir y venir del camino,
el puro amante que siempre nos ha robado
los momentos, el despojarnos de las ropas en un
acto tan íntimo que sólo traducible por las bocas,
tan sólo deformado por las sombras
al otro lado del muro,

y cuando no quede nada en la noche y
ninguna estrella, morirme contigo,
mirando el horizonte unidas las manos, naciendo contigo,
quedando hombre y mujer y su alma
en desgarro constante,
para ser incesante el tiempo,
para converger en secretos de días y noches infinitos,
y todas las cosas como un lento tapiz,
batallando en la sangre lenta de los colores, ...

¡y me desperté contigo dejando de ser reflejo!

Tu peso y tu fragancia te hicieron real,
fuiste la alquimia de la que siempre está,
la jóven flor de la dócil cerradura,
la ternura que me queda cuando es inolvidable el olvido,
y te besé como se abre la verja de un jardín,
frecuente de miradas sin mentir privilegios,
la curiosa experiencia de ser para siempre, sin haber sido,
el espacio que pregunta por el azar temiendo la respuesta,

¡hay tanto de ti para
siempre en mi piel!,
para todo hay un término,
¡para siempre eres TÚ!

T de S
MRGC
Namaste

Cierta puerta azul

Cierta puerta azul

 
Suele mi mirada asomarse
a la puerta y ver
viandantes árboles que
intrigan mi imaginación,
si una mano que persigue su
encuentro, y por eso su constante
ir y venir, si la luna de un rastro de sol azul
como un poema tardío,
suelen mis ojos hallarse junto a la puerta,
y lo que se ve como un escritor salvaje,
o la exquisita desnudez de los secretos.

Por mi parte me entrego a las calles,
a todo lo que se mueve y pasa por mi lado,
al misterio de la poesía que es el misterio
de todos los sueños,
al hombre que mira a la mujer,
a la mujer que siente que la miran,
a la poesía sucia y despeinada por el viento
como el perpétuo recuerdo de los cambios,
a las manos que permiten el robo de una caricia,
a la sonrisa que seduce a una lágrima y la invita a salir,

"me gusta el más quieto de los silencios
no para decir amor, sino para tocarlo".

Ante el agua que me imita, mi profundo cielo,
ese rostro que me mira y es mirado
como atento, como la puerta,
como todo lo que acontece y es azul y detrás,
y al momento seguido
ya no se lo recuerda,
como los libros que se leen sin entusiasmo,
como las noches que se arman de sueños y de formas
pero no son más que un espejo,
un absurdo reflejo entre el amor y las veces
que escribo tu nombre en la pared.

Tu nombre, suele mi mirada asomarse
con la esperanza de mirarte,
¡el tiempo cambia toda vez
que abro la puerta!,
y el día se vuelve laberinto,
y yo soy el que se va e incesantemente
vuelve para ser olvido y perdido,
para que tú, el aire que me sigue viendo todavía,
¡yo sé que TE AMO, oh vida!,
¡yo sé que ambos nos reconocemos en esta
red eterna de estrellas!,

para que tú,
ya no mi alma ni mis ávidas calles,
no el desgano de las cosas habituales,
no el ocaso que piadoso se hunde en la inmortal distancia,
sólo tus manos,
que descubren invisibles mis rasgos,
que me alcanzan cuando te pienso sabiéndome tuyo,

ya no es compartida la luna,
la puerta nunca basta para ser sólo uno,

"azul, un instante cualquiera y profundo, el amor".

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 27 de septiembre de 2013

Me gusta amarte

Me gusta amarte

 
¡Oh silencio que como el
tiempo o como el cristal,
vibras en las hojas secas,
en los senderos que abrazan
los sueños, en la cuna de las
miradas de las piedras!,
¡oh estrellas quien pudiera
derramarse en poemas, y ser
simplemente la voz!

"Me gusta amarte cuando la luna cae,
y sentirte recostada en mí, haciendo la noche".

He visto la voz de los atardeceres,
cada uno lleva tu nombre,
he comparado todo rojizo de otoño con tu alma,
un racimo de paisajes es tu estación,
pensarte es simplemente que las palabras se
apoderen de mí,
que me susurren con su voz de lento crujir,
que vaguen solas por mi dentro en
una infinita red de deseos, y no tenga más
motivo que dejarme llevar,

por esa voz, por ese reencuentro con el canto
del crepúsculo, de las aves,
por esa manera que tú tienes de amarme,
apareciendo y desapareciendo,
de todos los colores y también, acento de madrugada,

porque me gusta lo mismo que a ti,
ser rebelde de las utopías,
hacer de cada ruido un espiral
y de cada manantial una melancolía,
brindar con la vida y escuchar su voz por doquiera que vaya,
porque me gusta amarte a media voz,
a mitad de pasadizos cenicientos,
de caminos habitados sólo por nubes,
de preguntas que preguntan insisténtemente por ti, a los árboles.

Me gusta amarte, lo sabes,
pero no quiero acostumbrarme,
quiero cada día correr el riesgo de perderte y entonces,
nunca evitar la pasión,
no dar nada por cierto,
enamorarme de ti vez tras vez y que tú hagas lo mismo,
compartir contigo los sueños,
tal vez viajar o no, pero leer,
no quiero amarte y dejar de intentar el amor,
me gusta amarte, y en horarios imposibles robarte un beso.

¡Oh silencio!,
dile que yo la quiero sin principio ni fin,
que la quiero para siempre,
que para siempre es hoy.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 26 de septiembre de 2013

Y me llama poesía

Y me llama poesía

 
Me gusta cuando me besas,
cuando tu palabra es tan simple
como el peso del aire,
cuando el amor callado y débil
como una ténue hoja me embiste,
y se adueña de mis labios,
y me deja sus paredes de viento,
y me acorrala con sus pupilas
de silencios, y me llama POESÍA.

¡Nunca podré sentir la música de mi cuerpo,
como tú, cuando acaricias mi alma!

Me gustan tus besos,
el te quise, te quiero y te querré aunque no
estemos destinados a ser,
aunque en algún lugar pueda ocurrir
un día una inquietud,
aunque aceptemos que es inevitable
el amor cuando la noche tiende su manto,
y se visten de azul tus ojos,
y mis dedos se mueven al compás de mis deseos
como queriendo aflorar en ti,

me gusta, ¡bésame!,
tan pronto como comience la lluvia,
muy cerca de mí no me dejes resistir, ¡bésame
como dando besos lentos!,
quiero saberte de maneras tantas,
quiero mi boca pertenecerle a tus labios,
¡bésame!,
aunque suene cursi o peligroso o fanático,
yo quiero que tus besos no acaben nunca,
aunque suene soñador.

¡Aunque suene prematuro, TE AMO,
la vida pasa, huye, no se repite, TE AMO!,

no será el viento cuando tu boca esté dispuesta,
no serán las puertas abiertas por tu piel
cuando mi piel y sus ansias,
no será el camino por los vastos sueños mientras tu cuerpo,
no será el tímido silencio de una sola palabra obvia
en la distancia, ¡bésame!,

me gusta cuando me besas, ¡bésame!,
tú eres a quien llamo poesía,
por quien siento poesía en los labios.

T de S
MRGC
Namaste

Cuando desnuda

Cuando desnuda

 
Pura cuando desnuda,
cielo que desgrana
caído el viento,
un abismo lento,
un sueño suave que resbala,
mis dedos y mis labios son pétalos
de tus dedos y tus labios, cuan
silencio del alma,
a veces pequeña como el agua,
a veces transparente como el día,
pura cuando desnuda, secreta como el mar,
eres un libro que se escribe
cuando te miro.

Sólo cuando te miro me descubro,
comprendo, escucho, suspiro,
me entrego naciendo hasta que me haces,
hasta que modelas mis ojos como mis letras
en un papel arrugado.

En mí se incorporan después de ti, los pájaros,
esos que me dan motivos para viajar muy lejos
cuando te sueño, los que se acercan
como hojas de hierba pequeña, así,
arrojándome al puente imaginario de lo que es preciso,
en mí, prendada en algún sitio mi alma,
¡oh mi alma, sólo cuando te miro!

Pura, penetrándome como un cristal azul,
reflejándome al amor que no tiene palabras,
me miras, como una delicada gota que recorre
mis mejillas, me encuentras, me inclino, me acaricias,
TE AMO, al roce de tus labios TE AMO,
y arranco de ti una sonrisa.

Sin prisa, el duro cerrojo de las armaduras cae,
tú y yo libres por el aire sabiéndonos deslizar,
nos vencemos al amar,
nos ganamos al amar,
nos permanecemos extendidos llameándonos
en silencios, al vernos, al queriéndonos recrear,

pura, me entrego a mí mismo que es a ti
como al barro, para brotar en el amor
ceñido a tu desnudez.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 24 de septiembre de 2013

El amor no espera

El amor no espera

 
Te mueves a lo largo
de esta página mientras
escribo, el día se vuelve
noche, la tarde es abrazada
por el viento y tú te mueves,
lejos de todo pero siento
que te mueves,
tu amor no espera.

Te mueves,
miro por la ribera de mi hombro
y ahí estás, viéndome como a
ninguno, respirándome, mirándome,
tu voz es el último y el primer rincón
donde mis ojos caben,
te mueves,
aromando todo el aire tú te mueves,
como los árboles cercanos a mis ventanas,
como las palabras que mis ademanes
encuentran mientras te mueves,
entre los versos que imagino tú te mueves.

Te mueves,
tus besos, porvenir de mis labios a tu boca,
palpitas, me recorres, te mueves entre
el clamor de las pasiones que me debaten,
si escucharte y sentir el arrullo de tus
amorosos cauces,
si ser el sol de tu humedad y simplemente
enamorarme y enamorarme de ti, mientras escribo.

Me muevo, como un mundo entero,
soy el deseo y las puertas de par en par,
me pregunto, ¿cómo es que tienes el poder de brillar así?,
puedo verte cada día,
quiero estar contigo cada día,
ser tu amante, la más profunda y emocionante caricia de tu piel,
te mueves a lo largo de esta página, mujer,
puedo ver tus ojos y mis manos en ti.

Te mueves,
desordenadamente desbordas,
suenan tus pasos ardidamente sombríos,
llegas a estar, a reir junto a mi río,
te mueves es decir, me amas,
y ruedas como pájaro, y caes como pluma,
y eres mañana y ayer toda vez que te espero,

te mueves, me muevo,
pasión de movimiento desde el fondo hasta mis brazos
mientras escribo, el amor no espera.

T de S
MRGC
Namaste

Palabras en la arena

Palabras en la arena

 
Te busco,
eres una rosa en el
tiempo, un olvido sin
una marca, un nombre
que me emociona
por primera vez,

te encuentro,
en esa flor cuyo silencio acerco
a mi cara, en esas manos que
acarician el río hecho de agua,
en ese saber que no me he perdido,
si siento que puedo soñar y otro sueño y otra vez,

te convierto,
en un ocaso que es inmortal y pobre,
en una poesía que siempre mira desde el fondo
de los espejos, en un deseo de verde eternidad
que no es otro, que es uno mismo, que es
una memoria hecha para ti, como el Universo,

te doy,
interminables exageros de lo que ignoro,
una palabra en un índice, una tarde, el canto
de un ruiseñor, unos días sin red de pie junto
a las ventanas, un "contigo todo es más fácil",
a la vez que los libros, a la vez que ceden los versos,

te muero,
a unos ojos afanes del alba que miden la sombra
con la locura, parecida al tiempo te imagino gris,
cenizas de polvo de azar y nada como a veces el alma
queriéndote descubrir, y me dejo caer en la arena
por eso te muero, resbalando y declina para que renazcas.

Donde todo acaba y todo empieza hay un espacio,
ahí el azul es un constante vuelo,
ahí el temblor agita en un terrible silencio,
ahí se repiten vagos esos labios que me miran,
infinitos los veo y se multiplican,
son todas las mujeres en una mujer,

una mujer,
erigiéndose en arduo manuscrito que según sé,
me recuerda la armonía, musa que la luna clara
en mi sangre pinta, tinta de mis días abiertos que quisieron
que yo también fuera poeta, una mujer que me impone la
obligación de escribirla, una mujer con palabras de arena,

¡quien las oye caer, entenderá!,
la voz es la voz deseada cuando repite su nombre.

T de S
MRGC
Namaste

Ámame entonces

Ámame entonces

 
"Y ahora que estás frente
a mí metiéndote en mi
capricho, ahora que me
dices que me amas".

Ámame entonces, con un beso y un
YO TE AMO, ámame sintiendo
en el alma un huerto de ternura,
ámame murmurando en cada
verso lo hermoso que de ti brota,
ámame en silencio,
ámame y que así sea mi piel
cuando tú me agitas, ámame
y contempla nuestro placer,
que al sol romperá tu corazón
esa hoja arrebatada de ti y de mí,

y escucharte a mi lado,
y sentir tu aliento,
y tu dulce boca unida a mi cuello
como el goce más profundo,
como el agua,
como el prisma en colores que todo lo convierte,
ámame así, olvidando mi nombre,
acariciando el mundo que en vuelo sigue,
que el cielo cae en rincones torrentes, ámame,
ámame entonces latiendo en un solo latido,
a veces dulce, a veces infierno, ámame.

Ahora que estás aquí hazme un favor,
cuando el amor encierre los besos
mantén su lazo constante,
vuélvete inmensa hasta arrancarme el corazón,
hasta encontrarte nuevamente en mis ojos,
hasta ni muy lejos ni muy cerca uno del otro,
todo hable de ti y de mí,
de la cita a la misma hora,
de la aurora que acompaña nuestra piel,
de la brisa que va rodando en el suelo con nuestras ropas,

ámame entonces, y despierta en mí,
que tu despertar ligero será un cielo eterno de
estrellas enamoradas,
mírame que nos besaremos más,
ámame que entre arrulos y esencias seremos
el acento sobre el blanco lecho,

ámame,
me alzo frente a ti plácido y grato,
ahora que estás frente a mí metiéndote
en mi capricho, ¡ámame!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 23 de septiembre de 2013

Dos rosas

Dos rosas

 
Igual que la lluvia,
paseo dos rosas por tu
espalda para que me
sientas, ¡frágil es tu boca
que arroja mi nombre!,
cada cuerpo abre las puertas
y nos deja ver que estamos
desnudos, tú y yo corremos tras
el amor cual si las manos vacías.

Una vasija de barro nos
sorprende siendo río,
como el aire de tu espalda
cuan lecho de mi camino,
nos la quedamos viendo,
nos lo imaginamos,
abandonados pero en calma,
exhaustos y a la vez pródigos en silencios,
dos paisajes a la noche, nosotros,
como una pregunta de una pregunta sin respuesta.

Dos rosas, que por tu espalda descansan,
que después de haber amado se refugian
en la poesía, dos besos que
tienen el fin de cada día,
el deshoje de tus labios que nada son sin tu piel,
sin tus ojos, sin tu voz, y el amor,
que se desliza como niños,
que se arremolina en la frontera del sueño,
que se adosa a cada latido lento
igual que dos hojas secas, así.

Toco tu espalda desde dentro que casi el amor,
¡quiero que ese instante se detenga para saberme de ti!,
perdurando en tu aliento,
susurrando el roce,
algo más que el deseo hecho forma, dos rosas que
saben que tienen toda la noche por delante,
rodeando casi siempre el olvido.

Dos rosas,
la plenitud de tus flores abiertas,
el vestido erecto embriagante de la cercanía,
el espejo de tu deseo encerrado entre mis brazos,
y en mi regazo tu nombre completo,
y en mi voz tus pasos que sólo a mí te conducen,
gota a gota resbalando como un barco que se acerca,
sueño a sueño tu color como una trampa
del cielo que no despierta,

dos rosas,
¡déjame tu cabello a mi sombra
y que me encuentre el niño de tu inocencia!

T de S
MRGC
Namaste

Encuentro

Encuentro

 
El deseo amoroso a mi
cuerpo trae después de
cesado el viento,
cae envuelta la noche en
momentos que de mi
pecho cuelgan,
como una voz cuán íntima
caricia recibo los besos de tu
alma de poesía,
y libres mis brazos, piensan,
y despojado y desnudo, te encuentro,

"somos tú y yo,
sabiendo que a mis sueños tu despertar alimenta,
cada instante es eterno sintiéndote,
cada vez que mi corazón late,
le susurra al viento un TE QUIERO".

Guardo un silencio para escucharte,
la brisa mira al cielo a fin de poder pintarte,
¡píntame!, dices, en un tono invadido de recuerdos,
¡píntame con sólo suspiros!,
imaginando hasta no poder,
esperando hasta llegar tarde.

Miro el reloj como si mirarlo pudiera
depararme una sorpresa,
y amarte como un ave que ha sabido
de palabras aromadas,
y hallarte baja y amarte ahora,
temblando en tus labios y deshaciendo
mis dedos poco a poco,
ahora, desbordando en tus ojos con mis ojos,
en tu boca, en tu dulce y hermosa vuelta,

"todo de ti me llena,
la bruma en plumas,
los besos de la lluvia,
la inocencia de los para siempre entre tu vida y mi vida".

Para siempre,
¿podría amarte luna si no existieras?,
¿podría seguir amándote si la vida fuese otra?,
tu voz,
tu mirada,
tus palabras, tus labios,
¡no quiero más nada que tu amor,
ese amor que sólo tú vibras,
el amor de solamente tú y solamente yo!,

"y libres mis brazos, piensan,
y despojado y desnudo, te encuentro".

T de S
MRGC
Namaste

Espada de caballero

Espada de caballero

 
Así, como una suave caricia de guitarra
desnudando tus caderas, entre plumas de
noches sin estrellas pero con hadas, mis
alas al besarte yo he dejado, en tu cuerpo,
mis labios, en tus sueños, mi vida, ¡ay amor!,
desde aquella vez primera en que
me dijiste TE AMO, mi piel se ha vuelto gajos,
de tu manos, ¡ay mi amor!,

así, silencio de arroyo que dejas en mi rostro
cuando me miras, brisa vuelta calles cuando
te busco en los paisajes, ¡ay amor!, en el
valle cada ave me habla de ti, con la esperanza
de quien sabe que estás, ¡tú estás!,
en el horizonte abierto que siempre más allá
me reconoce, que me viste entre poemas de
hombre, fruto en mujer de ti, mi amor, mis palabras,
la noche que no acaba amándote hasta
el alba, frente a frente tu mirada y la mía,

así, ¡ay mi vida!, así te amo porque no sé
amarte de otra manera, se parte mi realidad a
diario y me rescatas una vez y dos y cada vez
y siempre más, como si fueras un amor de ensueño,
como si tus cabellos deshojaran mi boca cuando
me provocas, ¡ay mi amor!, dentro de mí te apretas,
fuera de mí tú sabes, sabes que en tu pecho yo
cierro los ojos, y me entrego a ti, a tus deseos,
a tus silencios, a tus versos que vienen a mí
palpitantes, como tu aliento que cambia sus
vestidos cuando en mi río descansas,

TE AMO, te amo con un amor que no reconoce
la altura del sol, con un amor de vasija interminable
de poemas y de caminos y de luces de espada de
caballero, con un amor de viento que me vuelve dos,
dos copas de luna, dos torres y un dragón, dos besos
flor a flor y una estela fugaz a merced del mar, ¡ay amor!,
te propagas en mí, tu aroma cierra mis puertas y hace
que no te olvide ni por un instante,
me reinas y te reino, te amo desgarrando el tiempo,
así mi amor por ti.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tu nombre inevitable

Tu nombre inevitable

 
Un día un poema llevará
tu nombre tratando de
escribir TE AMO, pero sin
decírtelo, y que te enteres
cuando me mires lleno de ti
y enamorado, pero sin palabras,
un día le diré tu nombre al silencio,
y estoy seguro que sabrás que hablo de ti.

Tu nombre,
que en mágica dulzura arremete en mi cuerpo todo,
que despierta en la musa que se sabe mía
besando a la brisa,
tu piel que de pétalos de rosas es mi poesía,
tú, que me buscas y te deseo,
que te amo y mi corazón te llama,
que al aire, frágil como una línea
entregas tus manos, esperándome tú,
tu nombre, a mis puertas golpeando.

Cuando la noche me sorprende en suspiros
eres ese sueño de amor,
que no repite tu nombre pero te mira,
que dice "quizá por el resto de nuestras vidas".

Un ardiente torrente de río quisiera,
para convertirme en remanso,
para que tu nombre de pies descalzos
sea un instante de la sombra cuando es
baja la voz, un azul sereno de ilusión quisiera,
para compartir lo no realizado,
para sentir el amor aún no vivido,
para gozar de nuestros labios,
para temblar de nuestros cuerpos cuando dormidos,
para que tu nombre nos pierda en el tiempo
de cada momento a todo momento, tu nombre,
que nace tímido de mí.

Un día un poema llevará tu nombre
sin que lo sepas,
y me despojaré de ropas como la sombra al aroma,
como la caricia a la mano,
y tu nombre inevitable sobrevivirá al amante,
ese amante que procede del amor y tu desvelo,
ese silencio de la carta de amor que nunca llega,

tu nombre, poema,
es lo que quiero de ti porque a ti te quiero.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 20 de septiembre de 2013

Amor de espino

Amor de espino

 
Junto al espino estoy,
podría pensar "ojalá que el
amor nunca cambie" pero
también, "ojalá que cambie
y lo haga con el tiempo",
que se vuelva delicado y una
fantasía de su placer,
como las verdes hojas que se
quiera retorcer,
cuando el agua cuando las encuentra,
o cuando el sol las despierta
y el hallazgo es profundo y completo,
me pregunto, ¿sueñas en mí mientras te pienso?

Estoy agazapado como esa vieja luz
otra vez en la tierra,
mi rostro ha venido a escribir un vertedero de
palabras junto al espino,
siempre empiezo por las ramas rojizas
y su aliento blanco y de pronto el cuerpo y el lecho,
¡se llenan mi ojos con el reflejo del cielo!,
¡amándote dulce caricia!, ¿cómo intentaste regresar?,
¿cómo es que sin tener que mendigar,
sin necesidad te volviste aprendiz,
dime cómo te muestras manantial?,
los suspiros son aire y van al aire
dijo Gustavo una vez,
¿te anuncia la noche mi llegada?

Con palabras que fuesen tiempo y hoy tienen
tus manos, este poema,
que pudiera ser oído arrojado al azar pero también,
una arrebatada lluvia que vuela y pasa,
sacudiéndote y creciendo,
apareciendo en tu paisaje y remedándose en ti,
en el espino vibro,
somos dos siluetas él y yo,
dos seres imposibles pero uno en un momento,
cuando hablo y su cadencia es mi memoria,
cuando leo y sus deseos son mi mayor impulso de llorar.

Junto al espino, hilo de mi luz y de mi pensamiento,
me escurro entre los dedos como la piel que se abandona,
todo cambia pero todo es conocido,
el agua sigue siendo agua pero ahora es diferente,
como si mojado tu cuerpo se posase en este lugar,
o quizá tu voz que me grita otras formas de amar,
o tal vez envuelto en tibiezas tu silencio,
para ver si te sigo,
para ser otra vez,
para que seas conmigo,
para ser tú y yo por fin.

Espino, amor, ¡tan cerca!, ¡ámame!

T de S
MRGC
Namaste

Hablarte de amor

Hablarte de amor

 
"Podría hablarte de amor,
pero prefiero invitarte a
vagar en mi alma".

¡Mira como crecen las flores!,
el viento parece engendrarlas,
el silencio, cuando atrás
y en su sitio nunca olvida,
¡quédate conmigo sin palabras,
sin costumbres!,
yaceremos juntos cada mañana,
tu cabeza en mi pecho,
tu voz como apoyada,
¡quédate y abraza hasta mi corazón desnudo!,
estoy enamorado de ti y de cuanto
crece en la vida.

Creo en la brisa,
y de todo cuanto en ti es fugaz y repentino,
me gusta la corriente del camino,
el sol cuando hace del destino un incesante vuelo,
asomarme cuando te reflejas en los espejos,
cuando el árbol besa los cielos ya rota la noche,
y te deshoja en alientos,
y te brota atravesándome,
¡porque quiero amarte y hallarte a mi lado!,
¡porque quiero tu boca unida a mi boca
en el goce más profundo!,
porque te quiero a ti.

Saldré a esperarte,
si el aire me dijera un día que debo rendirme
será en tu nombre, y me volveré carmesí,
y el humo azul brotará
y te diré dos palabras,
como un pájaro TÚ,
como un pájaro YO.

Podría hablarte de amor
y despojarte en suspiros,
y cerrarte cuando desnuda en mis labios
hasta el final, y penetrarte sorprendida
cuando desierta de caricias,
y buscarte contra los muros de las flores
que luchan con el agua,
podría sostenerte cuando cierras los ojos, como con alas,
y desprenderte flotando y adormecida,
de rama verde en mi horizonte, tendida,
junto a tus hilos, uno a uno, rastros de nuestros sueños.

Vaga en mi alma,
que mis ecos acarician tu pelo,
que mis encendidas manos bregan por tu piel,
que TE AMO,
escondido estoy de tu ausencia,

¡podría hablarte de amor,
prefiero que me descubras!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 19 de septiembre de 2013

Pensando un poco en mí

Pensando un poco en mí

 
Ojalá pienses en mí,
no sé,
con tus ojos perdidos
en el horizonte un minuto
antes de dormirte,
cuando pienses en cualquier
otra cosa y de pronto,
me recuerdes,
cuando bien acompañada o sola
puedas imaginarme y preguntar
en silencio por mí,
¡ojalá pienses en mí!

La luna no es luna cuando se
refleja en quietas aguas,
no está lejana,
no es una ceniza sabedora de cuerpos
por la cual amantes y amantes juran,
la luna es un regalo del cielo a la ternura,
es un arrugado cuerpo de leña aromado al amor,
y yo, un pequeño barco que navega en
su reflejo aguardando por ti,
¡ojalá pienses en mí!

El viento pasa,
decide a diario entre vagar en la orilla preso
de mis raíces o levantarme los brazos,
siempre duda,
si apegarme a su piel u olvidarme,
si esperar danzar en suspiros y volverse
torrentoso río que cree todo saber de ti,
o simplemente soñar mirando el cielo,
¡son tantas las noches que espero,
tú allá y yo aquí!,
¡ojalá pienses en mí!

Quizá el resto de mi vida siempre clame
por lo mismo, ¡ojalá pienses en mí!,
y seas tú desde la primera vez,
ojalá cada minuto que cierre los ojos te pueda sentir,
ojalá que el amor, que podamos,
que volvamos a vernos,
que caminar tomados de la mano no sea una utopía,
o si, si nos hace perseguir el sueño de vivir enamorados,
¡ojalá pienses en mí!

Quisiera merecer que me llamen loco,
y poder humillar a la conciencia con el sentido común,
y tener amnesia de ciertos tiempos,
y que la voluntad de tu belleza
sea la frontera de mi alma,
ojalá esta historia continúe y seamos nosotros,
¡ojalá pienses en mí!

T de S
MRGC
Namaste

Creo que lo sabes

Creo que lo sabes

 
¡Déjame contarte el cielo
que ven mis ojos!,
la transparencia de las olas,
la pasión que brota del verde
no tan azul como la hierba,
los colores empujados por
cada latido del corazón,
el tiempo que se detiene a
mirarte cuando tú pasas,
cuando tú amas.

Imaginando tu boca en otras bocas
he sabido del placer del esclavo,
que se rescata del dolor a sí mismo,
que siempre está a un paso de empezar a querer,
de encontrarte en un café,
de jamás renunciar a lo que no ha sucedido,
déjame acordarme de ese olvido,
como aquella vez que transcurrí toda la noche
de pie junto a la ventana.

Toda flor tiene un momento en nuestros dedos,
esa caricia que da vueltas en un paseo de luna,
esa penumbra de la piel poblada de su aroma,
esa fugaz lluvia que me exime de ti y sin embargo
me deja tu nombre, un poco porque sí,
otro tanto porque es preciso,
¡que me lleven mis ojos a tus labios!,
¡que mi poesía sea tu manera de sentir!

Mis manos están libres a la ansiedad de cada puerta,
¡no preguntaré si estás despierta o si es
muy grande el mundo que sueñas!,
poco a poco solamente a tu lado,
poco a poco como un trocito de noche en un tramo de tu aire,
poco a poco el paisaje de tus palmas,
como si de ellas dependiera el amor,
poco a poco la brisa como un toque en la frente
y una voz ¡aquí estoy!

Te levantas del deseo,
me dibujas por tu piel en el espacio de tus besos,
te posas mientras me miras y me dices,
¡déjame contarte el cielo
que ven mis ojos!,

¿será que siempre fuimos dos al ser uno más uno?,
¿será que siempre fuiste el espejo y
las sábanas y mi desnudez?,
¿será que por veredas de sueños te llamo,
y al llamarte me faltas y al faltarme mi desvelo?,

¡déjame contarte que el tiempo se detiene a
mirarte cuando tú pasas,
cuando tú amas!

T de S
MRGC
Namaste

Desharé el tiempo

Desharé el tiempo

 
Desharé el tiempo para llegar a ti,
enredaré mis otoños en tus cabellos,
descansaré mis inviernos sobre tu piel,
y en cualquier instante, mujer, seré los gajos
de la humedad de tus besos,

desharé el tiempo de mis deseos por ti,
me volveré viento cabalgando cada atisbo de sol,
de tu amor haré mis ojos, mis estrellas se vendrán
tu amanecer, tu despertar encenderá mi luna y después,
por cada momento yo te amaré,

te amaré a través de cada brisa,
cada palabra será mi cielo y
te prometo tan sólo oir de nadie sus nadas,
titiritero de un lugar sin naves yo partiré,
me dejaré llevar por el lecho del río, que el recuerdo del agua
siente y vigila lo que a los sueños, mis sueños, de tanto
en tanto les da por soñar,

desharé el tiempo y el ocaso aurora y ocaso,
y me desharé en pasos y espejos,
reflejo de un amor que desharé, cuando el árbol me llore
triste y humilde, asintiendo el interminable cristal de la lluvia,

desharé el tiempo, creyéndote sola en el aire,
naceré en la ocasión de cada puesta,
despojando al silencio de lo que no me atrevo a nombrar,
por quererte amar, desharé los gritos de asombro al encontrarte,
lo que fuímos por lo que seremos,
el haber llegado al crepúsculo fundido en ti, en ti,
reclamándote el alma con mi voz en el azar,
desharé el tiempo cuando mi soledad sea un tibio corazón de sábanas,
¡ya lo verás!

T de S
MRGC
Namaste

Ebria de toda esencia

Ebria de toda esencia

 
Tan sólo quiero tus ojos y un pedacito
de tu voz, tus ojos para que cuando yo
deje caer mis párpados,
pueda venirme aire y arrebatarme contigo
para sentirte en mis labios,
para tropezar con tus alas, tu voz,
para hacerte posible a mi lado,
entregándome tus manos en palabras
y tu voluntad, distancia que me abraza, y me
señala y me conmueve,

tan sólo quiero tu risa cuando llueve,
y tus caprichos, tu risa para desnudar
todos mis besos con sabor a ti, y cautivar
mi miedo a perderte,
desatando mis lazos por detrás de tu pelo,
tus caprichos, para mirar con ruído a cristal
como caes ingrávida, ardiendo en espejos de amor,
porque el amor para ti no necesita tiempo,
el amor es lo que callas, cuando te ilusionas y sueñas,
con lo que estás viviendo,

tan sólo quiero tu asombro de eterno
vuelo, y conocerme en tus tormentas,
tu asombro, repentino desgarro
de tinieblas, luz que escapa, desnuda amazona de
estrellas que camina a ciegas sin nada pedir,
que se atreve a sentir sin conocerme en poemas,
tus tormentas, de colibrí sin nombre, de viento sin
roble y junco que espera, un barco lanzando a las nubes, los
puertos por los que has naufragado como excusa
para volver.

¡Te quiero libre, pura y valiente!, libre,
irreductible de cenizas, pura,
que entre los distintos mundos e historias,
seas Tú, tan solo Tú,
valiente, que me quieras tuyo
y que sepas y puedas pelear por mí,

porque me desprendo de ti y te quiero,
te deseo ebria de toda esencia,
mi mujer,
de pies ligeros, de cielo azul
y mares con espumas y brisas.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cuando callas y me miras

Cuando callas y me miras

 
Cuando callas y me miras,
tu aliento casi se puede tocar,
tus ojos se abrazan al vuelo de lo que
tu boca tiembla, parece cerrarse tu alma
emergiendo del mar, como un sueño
en mariposas, melancolía vuelta distancia,
cuando callas me arrullas,
con un silencio de luz tenue y casual,

cuando callas y me miras,
no es cierto que migran las aves, no
es verdad, en mis cielos el ocaso escribe
TE AMO con tus nubes, tu color es mi aroma,
mi sombra te quiere mía, como mío el infinito
y el vino que vierto sobre tu piel, cuando
callas y me miras, mujer, atardecen mis sueños,
mi voz grita en la brisa, como un agua nocturna
mi orilla muere, a los pies de tu arena,
entre las rocas y mis manos,

cuando callas y me miras, soy un hombre descalzo,
sin viento y pensando, enredado entre mis pájaros y tú,
y camino largamente, corro libre, como un Dios en abanicos
desbocado, ardo, llameo, me incendio herido por la
nostalgia de mi cuerpo, porque TE AMO, a pesar de los pinos
errantes que persiguen mis días, a la niebla en palomas
que pende de los ángeles, a la vela en estrellas que abandona
a mi barco, yo TE AMO y amanezco, mis besos son un ancla
que en tus muelles, la luna suele aquietar,

cuando callas y me miras, te encuentro niña al amar,
frágil en frutas, desnuda en trigos, alegre de alas,
ansiosa de hebras, porque cuando callas tú juegas,
juegas a las escondidas con el remanso, te acercas a mí,
te alejas, y cuando miras, cuando miras te vienes delirante
embriaguez de olas, te sonrojas y te sueltas, se acelera
tu corazón y descansas, cuando miras y te
callas, el sol cae en racimos recién nacido de ti, y me amas.

Me amas, me llevas dentro, tú posees mi voz,
como cuando estás atrapada queriendo escapar,
como cuando sueñas con que alguien te libere.

T de S
MRGC
Namaste

La diferencia

La diferencia

 
Dime amor
si los ruiseñores aún son los amantes
de los primeros lirios, pregúntale a las rocas
del río por las eternas rosas, ¿acaso el cielo
las ha teñido de azul espino, derramándose
en fina hierba y rocío?, dime amor, ¿tienen
los sauces algunas lágrimas nuevas?,
dime trigal, dime lluvia de Abril,

dime amor, ¿hay violetas florecidas en las estrellas?,
¿hay ciruelos de pasión en el ocaso?,
otra vez se desnuda el árbol de su ligero
otoño y de su primavera en alba, y las acacias,
y las nubes que el sol rompe y arroja a las
sombras que asoman, a mis centinelas de olvido,
quise gritar y volverme verdugo,
quise infantil despertar en el mundo,
quise partir pero no he podido,

¿hay maderos en la aurora?, dime amor,
¡son tantas las veces en que el cielo y el suelo se
me confunden!, dime amor, ¿es mi alma quien
necesita un cuerpo que acariciar, o la vida, que como
el agua, se me escapa en cada verso por los besos
que no he dado, por no tenerte aquí, en mi costado?,
dime amor, ¿me permites recostar mi cabeza en los
hombros de tu luna?, ¡dame amor mío tu ternura!,
dime amor.

Calla amor los ruidos tan sólo un poco,
y llévame, el infinito intentará llenar mis días
con susurros de quizá, conversos perseguidos y
destino que cual lluvia, me hablará en sueños dejando
de par en par, abiertas mis ventanas.

Ilumíname amor, ¡sé conmigo la diferencia!

T de S
MRGC
Namaste

Aquellos tiempos

Aquellos tiempos

 
Amor, enséñame a oir la lluvia,
ver las gotas que al sur aún me desnudan,
aceptar, que el cansancio es no querer,
que la razón, es una pasión de estrépito
que en mí ha naufragado,

amor, sé por un instante mi dueño, quédate
a mi lado y vénceme gajo a gajo, quiero me digas que
no todo está perdido, regálame la libertad de
venderme y de creer, a veces vivir y por qué
no morir, ya agotado de mí, a pasos de tu frontera,

amor, aquieta tus estrellas en mis labios,
y mientras tanto desvelaré mis sueños en palomas,
y me entregaré a los recuerdos de tus manos,
a tus pies descalzos y mi aliento enredado en tu cabello,
el quizá de una ocasión de encontrarte entre la gente otra vez,

amor, un breve destello de luz es lo que quiero hoy,
sentirme en desgarro sin saber muy bién qué decir
o qué hacer, quisiera no estar seguro desde el último
ayer y permitirme cambiar, porque cambiar es el deseo de
inventarme apareciendo bajo el sol, desapareciendo ante la luna,

amor, ternura, llévame a aquellos cielos en que
fuímos eternos, salvajes e invulnerables, amor,
desecharé las horas, desmontaré la culpa y el abrigo vacío
de palabras hirientes, me quedaré con las cenizas y los
fantasmas que lloran y abrazan, y volveré a ti, por ti, amor,

el tiempo es demasiado lento para seguir esperando.

T de S
MRGC
Namaste

Como una hoja

Como una hoja

 
Como una hoja,
tú te apresuras despacio entre mis manos,
como con calma me hablas,
de colores y acordes de recuerdos vivaz
y hadas sin nombre, me amas y esperas,
por todas mis simples complicaciones,

eres parte de mi vida, tú, mi verdad, mi lluvia,
mi brisa, mis puertos de luces oscuras y rutinarias, ¡ay amor!,
a veces me encuentro perdido entre pactos de no
estar seguro y este mundo de días en tregua,
se queman los cielos hoy, casi como siempre,
y ocurre que no amanece, la luna se ha ido,

como un río, tú y yo,
somos dos niños de nubes que deambulan entre
sueños de algodón, y el corazón, el fin de la historia
de gorriones que se esconden entre ramas de rocío
de susurros y estrellas, y estallas en mis labios, subida
a la utopía de una sesión contínua de amor sin razón,
ni azúcar, ni cicatrices azul en temblorosos TE QUIERO,

así los vuelos, TE QUIERO,
los cristales por el suelo por quererte, TE QUIERO,
contigo pero sin ti,
deseando tu cuerpo sin por qués ni mañanas,
como una hoja, TE QUIERO,
me dices que si,
y caes en mí entre reir y llorar,

como una hoja,
tu alma y mi alma al descubierto.

T de S
MRGC
Namaste

Café solo por favor

Café solo por favor

 
Antes de mañana caminaré
despacio, lo haré de pronto
por donde deba esperarte,
la prisa será mi cuidado,
una flor toda mi voz esparcida
por el aire, caminaré igual que
antes y me dará poco que piensen
lo que piensen,
no estoy cansado, sólo observo,
no es mi silencio, es que no quiero perder,
yo quiero caminar por dentro.

Tras alguna puerta o en algún rincón
sé que descubriré el rostro de vos,
¡tan llena de nostalgia como mi bienvenida!,
¡de tantos colores tu piel como
mi abrazo lleno de sombras!,
y concurriré a tus sueños porque
no más quiero estar en ti,
y te miraré como se queda la noche
al cerrar los ojos, así.

Creo que se nota demasiado que TE AMO,
toda vez que empiezas por decir tu nombre
yo lo acabo por ti,
¡no me preguntes nada, nada digas!,
extiende tu mano, tu mano extendida como
un viejo a un mendigo, así,
y sabrás que siempre estuve contigo,
que nunca me fui,
que los dos nos conocemos
desde cuando los papeles no sentían,
desde que entender sin nada hacer era todo el tener,
era la vida, - ¡café solo por favor! -

Mi servilleta padece mi garabateo,
aunque me porte como un hombre ante ojos
que no importan ¡sé que lloraré!,
ahora somos tres, mi palabra, mi deseo de ti y yo,
y caminaré, y lo haré antes de mañana,
y lo haré despacio,
y lo haré concentrado intentando repartir pequeñas
dosis de felicidad, ...

gritar que TE AMO bajo el sol,
esperar que la luz de la luna brille en mis labios,
que no me dé verguenza estar perdido en la acera
como en una ciudad desierta, y sentarme en el cordón
con mis pies descalzos en la calle,
ponerme nervioso y ruborizado ante un HOLA inesperado,
caer de espaldas repleto de letras
y reir y reir y reir sin excusas, así.

Sé que nunca volveré a este lugar
por el resto de mis días,
odiaría no volver a sentir lo que siento,
a no encontrar este encuentro y los dos tomados
de la mano, - ¿otro café Señor?, ¡no, gracias!,
¿qué le debo? -

T de S
MRGC
Namaste

martes, 17 de septiembre de 2013

Me lo digo

Me lo digo

 
Brúscamente el día cae
y la lluvia sucede,
la ventura se revela y ya
no hay nada que no esté
mojado, la arena, los techos,
los árboles y su sombra,
la verde hierba ahora más
verde, las voces lentas que
te buscan en las ventanas,
hoy quiero una hoja en blanco
para escribir por ti.

Está lloviendo,
mi mirada cruza la lluvia como
desconociendo que llueve,
es el principio que lo convierte a todo en uno,
uno el que mira,
uno el que piensa,
uno el que sueña atento al viento,
mientras los dedos golpean insistentes la mano,
y la mano espera el ritmo de la lluvia en el pecho,
y el pecho, el corazón mismo que se llena de lágrimas.

Entre resignado y amable cojo la tinta y me dispongo,
en mis ojos crecen niños y todas aquellas cosas
que sonríen, y entonces piso desnudo algunos
papeles como cuando mi cuerpo dijo
tu nombre a pesar de ti misma,
y le escribo a tu mirada en mis palabras,
y le escribo a tu alma,
y le escribo a la rebeldía de mirar sin ganas de mirar,
¡el sol siempre viene de lejos hacia mí,
y más hoy que está lloviendo!

Me lo digo, ¡tóntamente te quiero!,
te quiero en estas palabras que mudan en mi boca,
te quiero en los abrazos inventados,
en los besos que me provocan extrañarte y pensarte y desearte,
te quiero mientras te amo,
y te amo al tiempo que espero que la noche se haga el día
y los suspiros, y te quiero,
tóntamente te quiero por el resto de nuestras vidas.

Brúscamente la lluvia sucede,
no estoy allí pero así siento,
lo que llevo por dentro escribe por ti entonces escribo,
¡si sobrevivo nunca sabré quien soy,
si muero, que sea en tu boca!,
te escribo para quedarme, como los árboles,
¡siempre hay hombres que quieren ser más que un parpadeo!,
¡casi siempre el cielo advierte de lejos
que el horizonte es otro amor!,

me lo digo,
¡tú siempre me miras cuando dices
que no me quieres amar!

T de S
MRGC
Namaste

Pájaro de luna

Pájaro de luna

 
Amor, quiero volverme pájaro de
luna, de lejanos desnudos, de escondidas
flores de tela, robarme el tiempo con un
poco de tiempo y tus manos, y entre
escaparates de ficción, convertirme nadie
de verde corazón, de tierno y
alocado mar adolescente,

amor, acércate vestida envuelta en ríos, de púrpuros
ojos de asombro, descansa tu alma en mi hombro
y confunde tus alas con mis labios, haz de mí un presidiario
de tu cuerpo, en traje de noche, vuélvete el deshoje
de mi piel ante un espejo, o quizás el reflejo de dos
sueños que se buscan, mi rostro,
mis besos, tus dudas,

amor, pájaro de luna, quiero un día prometer lo que tus labios
quieren encontrar, una puerta hacia el mar de los recuerdos,
un silencio cómplice de marfil, tú, que al abrir tu amor
te agitas, te despiertas en brisas y me conmueves, tú,
que estremeces las hojas de mis álamos, tú, con besos
vibrantes de alas y una tentación de
pétalos viejos, haciéndome temblar.

Amor, yo quiero poderte amar, con un amor frágil de quejidos leves,
sin miedo a la tempestad de las caricias,
sensible, como si huyera de mí aquel ruiseñor que guarda
mi fruto en su nido, pájaro de luna y niño,
de manos abiertas, de torso de luz al alba, de palmas hacia
arriba conteniendo el agua de lluvia,
de nadie tu amor y mi amor.

Pájaro de luna, razón de mí,
mi ilusión de luna espera por tus sueños.

T de S
MRGC
Namaste

Paraguas al cielo

Paraguas al cielo

 
Cada vez que te amo, ruedan las gotas
de rocío por mi sangre, cae el viento por
mi espalda desgarrándome en cristales,
paraguas mordiéndome,
humedeciéndome en un llanto,
entre el quebranto de una palabra,
cada vez que me amas,

cada vez que me amas, te duermes niña
en las manos de mi corazón, los paraguas de mi razón sigilosa,
huyen de las sombras y de los besos y de los ojos,
y escucho mi voz en sollozos por la
mitad de ti en la pared, cada vez
que me ama tu piel,
cada vez que te amo,

cada vez que te amo, la tristeza no puede
entrar por ninguna de mis puertas, las estrellas palpitan
más que siempre, me vengo hombre simiente de bella mujer
que pisa en plumas, los paraguas de ternura cambian el destino, por
el aroma del mar que amamos juntos, cada vez que te amo
cambia mi mundo, por tu mundo,
cada vez que me amas,

cada vez que me amas, paraguas al cielo se ve mi
sendero, y me salvo de caer en las feroces fauces de la rutina,
y la vida, brisa envuelta en caracoles y cigarras, me roba,
me conmueve, un niño somnoliento enturbia mi mirada,
es tu aliento, cuando tus párpados caen recorren tus labios mi deseo,
y tengo un solo propósito, AMARTE,
cada vez que te amo.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 16 de septiembre de 2013

Por como eres

Por como eres

 
Un TE AMO por como
eres, ¿y cómo eres?,
veamos si te lo puedo
explicar ...

eres un poema,
esa ventana que sabe lo que
atesorar del cielo,
el desvelo de esa pasión que
proviene profunda,
el respiro significado del verbo estar,
tu sentir que es mi razón
y mi corazón,
ese palpitar, que tú sueles robar,

eres la agilidad,
esa paloma que no confía en la rama sino
en sus propias alas,
ese día que de pronto se hace noche y añora,
esa sombra que despierta agitada
y espera, tal vez por el resto a mi encuentro
y me descubre a su lado,
y se recuesta en mi pecho,
y me besa radiante por estar allí,

eres así,
quien mira el mundo con ojos
desnudos, y descubre que hay
más de un sueño y un quizá,
eres esa verdad que es más
verde en los paisajes,
la fruta al amanecer,
esa flor que no sería más bella si no estuvieses TÚ,

eres azul,
más que el viento cuando brisa,
más que el agua cuando cómplice,
más que el bien y el mal en un mismo camino,
eres TÚ, quien se hunde en mi alma,
quien camina en mis pensamientos,
quien vuela de mi aliento hacia los cristales y me hace
dibujar corazones en la niebla,
TÚ, todo el tiempo de mi cántaro
en donde calmo mi sed.

Veamos si te lo puedo explicar,
el árbol tiene de florido lo que eres en mí,
el árbol, de sus hojas secas, lo que renuncio por ti.

T de S
MRGC
Namaste

Hola

Hola

 
Una la banca que está al
borde de la voz,
una la ternura,
uno el amor.

De la cuerda de la vida,
de los espejos que sueltan
mudas costumbres,
el tiempo de salir,
el pasaporte que no se olvida,
el llanto que dibuja la caricia y una
mano tendida que sobrevive al amante,
y un poema inevitable como un objeto perdido,
rendido a la mesa vacía,
a esa batalla de espinas que a veces las rosas,
y una carta de amor.

Hola, un placer que juntos nos inventemos,
¡qué palabra extraña este HOLA mientras
miro el cielo, e imagino el sol por entre las nubes
y la lluvia y deseo a la luna, qué palabra
simple y tan inmensa cuando te pienso!,

hola, "un hilo invisible me une a ti cuando te miro,
y es que debo mirar lo que hay dentro de ti,
ya que al mirarte mirando, me olvido de mí y me encuentro"

Hola, el silencio escucha mi alma,
todo es un suave rocío de instantes,
mis sueños desbordan,
el amor logra siempre mostrarme lo que interesa,
llegar y abrazar,
hacer sin preguntar,
decir para no herir, hola,
te has adueñado de mí y mi conciencia y mi
absurda manera de perder la razón.

Hola, y me envuelves con tus brazos y tus cabellos
toda tú, y te enredas y me contemplas,
y acaricias mi espalda lentamente,
y descubres los míos ojos y te quedas,
en el puerto de mis labios reconociéndome,
y me declaras que tu boca me acepta, besándome,
y mañana y al día siguiente y así, hola, ¡hola!

Hola, permíteme amarte tan sólo un poco
y que estés cerca de mí,
al borde de la voz, uno el amor.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 14 de septiembre de 2013

Mira mis manos

Mira mis manos

 
Mira mis manos, de tibia sonrisa,
de blanca colina en entrega de sol,
diciéndote aquí estoy, el traje de mi cuerpo
un poco rasgado, mis brazos cansados de
tanto andar, un camino de pájaros mis pasos
por buscarte, mira mis manos de mí,
van delante, cayendo en tu piel, ávidas de ti,

mira mis manos, de rosas por miel,
por sombras la sed, por ansias un cauce de
entrega, mis manos, crepúsculo cayendo desde
tu ventana a tus labios, con manos ponientes
que te encienden de a gajos en silencios,
por momentos con palabras que tú sabes, por instantes,
sangre rodando a los pies de tu cama, herida pero en calma,

mira mis manos, como sin cielo venido del sueño
de una estela fugaz, me clavaré en ti, como una cruz,
y mi corazón ya no dará vueltas, ya no, tan sólo
detendré mis vientos, dispersaré los árboles y le
preguntaré a las hierbas por tus hojas, mis manos, sosobra,
revuelto turbio de tormentas que me aleja de todo
abierto a ti, por ti, bastará que duermas para llegar a mí,

mira mis manos, en la ilusión de cada día seré
el rocío de las ausencias, como un viaje de voz en ecos
me vendré nostalgia cuando me llames, cuando no sepas
que decirme mira mis manos, emigraré de tu alma
como una flor nocturna, seré la ternura que acaricia tu pelo,
que te desnuda en deseos y juega con el universo entre
el agua y el sexo, mira mis manos, escribiré tu nombre con gotas de lluvia,

mira mis manos, como si el beso esperado te cerrara sin más la boca,
como un laberinto mira mis manos, bohemio estoy de ti.

T de S
MRGC
Namaste

Para besarte

Para besarte

 
Para besarte después
de tanto, y soñar
arrancarte el tiempo,
y arder en el dulce sosiego
de tu silencio, y morir en
la herida que empieza,
la del amor abrazado a tu vida,
la de la vida que me mira cómplice,
la complicidad que me abraza y me dice ¡ven!

Para besarte,
y vibrar hasta levantar el alma como
una espada, hasta llegar a ti tendiendo
sembradíos, soñando caminos,
imaginando que mis besos tienen
alas y poder vestirme de ti,

de ti,
porque sé que la distancia no te hiere,
porque sueñas con mi amor aunque no lo dices,
porque esperas una mirada de un Te AMO
añorando aquellos días, en que la luz se hacía de noche
y vuelta el alba y las sombras y la luz y así,
haciéndonos y haciéndonos el amor, de ti, por pensarte.

Para besarte sin nada decir,
sin palabras de amor que dar,
sin guardar caricias para mañana,
¡no hay mañana,
no hay nada que entender,
no hay quizá!, tan sólo besarte,
por todos los rincones pensando,
queriéndote al viento y escuchando,
el silbo que desgarra y que siento al mirarte,

y besarte, agotando mi aliento y
mi corazón inquieto
y mi eco que responde, para besarte.

No tengo motivos para amarte más
que el amarte, tu sliencio, soñarte,
beberte plena de amor entero,
robarle a tus ojos lo que guardas,
sentir tus besos desnudos
al borde de la noche y que no sepas,
que nada sepas, para besarte,
y la leve sombra de tu mano pasando por mi cara.

T de S
MRGC
Namaste

Compartirte la luna

Compartirte la luna

 
Como gotas insistentes en
mi cabeza mi sueño de
barrilete, como un volver a
aquel niño y esa diaria
fantasía de soñar, ...

las flores despiertas escapan
volando en remolinos lejanos,
un pájaro muestra su cara de payaso,
un viento trepa por subir
amarrado a una ilusión
y me invento niño, en un trozo de papel
como un sueño de barrilete, aquel.

Aquel que finge estar solo cuando sabe que
hay otros, aquel que tú eres cuando en mí
tu ventura, tu nostalgia, tu mirada en paz
y pura, mi razón. Ya lo sé,
no es mágico el mundo,
no vivo abstraído no te confundas,
pero a veces quisiera compartirte la luna,
que la soledad sea un espejo,
que con las manos pueda arrancarme un pedazo
de amor para dártelo.

¿Sabes?, en las horas largas soy silencio,
me gusta mirar de lejos una caricia,
sentir cuan se desliza la brisa en la cercanía de la piel,
la voz de la mano celosa,
la rosa que pesa como una estrella después
de haber visto al sol,
el vértigo del tiempo en palabras tejidas,
el amor, cuando el ocaso último se ha hundido.

Mi sueño de barrilete,
siempre es conmovedor verlo brillar
batallando con el viento,
desesperado tirante y distinto,
demorando hasta el alba sus colores, mi sueño,
de encendido rigor encarnizado con el destino,
que si el amor sabe de la mano que lo espera,
que si vibra tu nombre en este corazón de hombre,
que si fluye arrebatado en este poema y su marco, mi sueño.

De barrilete soy,
alguna vez te llamaré agua,
alguna vez te negaré las llaves
y curiosa de sombras, despertarás,
que si el amor es un sueño de almas,
que si el amor es una enredadera que doblega la razón,
pero a veces quisiera compartirte la luna.

T de S
MRGC
Namaste

Mi propósito

Mi propósito

 
Tú, mi propósito,
sentirme tuyo como un simple anillo,
un silencio sencillo cuando sólo una
mirada basta, una nube de sueño infinito,
una lámpara que atardece solitaria
aquietando los pasos, desnudando el regazo,
robándole ojos a una vieja canción
que rasga el corazón, un poema a ciegas pensado y
enredado en tu sombra,

tú, mi propósito, mi amapola,
mujer de cielo derramada en luz y yo, tu albur,
pasión y quebranto anudada a mi alma,
desplegadas alas danzantes de ocaso,
sentirme tuyo como hojas en descanso, hojas de puerto
cuando amanezco sin ti, hojas colibrí,
cuando cae lento el crepúsculo,
hojas de saberte mi mundo, como míos los
labios de viento que ansiosos te arrollan,
bregando por tu niña morena y salvaje,

tú, mi propósito y anclaje,
la embriaguez de mi voz vuelta mariposa
en tus aguas, mi trigal de mujer enamorada,
mi propósito, tú, envuelta en racimos sin rosas,
heredera de la noche, girarás como loca,
le escribirás a la luna que me quieres, ¡sí,
tú me quieres!, me besarás en los versos
que he perdido al caer en ti y yo,
yo te tendré entre mis brazos, te miraré y
me quebraré en ríos, y me quedaré
perseguido de ti,

tú, mi propósito, besarte,
ansiar tu humedad, ser tu misterio,
amanecer en tu piel,
ladrón de tus latidos trepando culpable
por tu sangre hasta que tú entiendas,
que eres mi propósito, mi tierra, mi compañera,
mi cómplice, tú, amarte,
suave como el último otoño apegado a mis párpados,

sentirme tuyo, como el tiempo delgado errante de mar.

T de S
MRGC
Namaste

Prendado de ti

Prendado de ti

 
Tu nombre, cuento de hadas, de hierbas y
caminos, destino y palabras que amanecen
cuando disuelves la luna con una caricia,
brisa envuelta de versos de fuego lento y
besos de alcoba, tu nombre sabe a paloma,
a agua de río, a cenizas de corazón,

tu amor, descubriendo mi nombre en un aroma
que abraza, tu caminar descalza cuando tu piel
no sabe si navegar o dormir, cuando prefieres morir,
entre las ropas que caen y el otoño de tus caderas,
¡son tantas las piedras y sin embargo el amor!,
precipitado en sueños, coronado en noches y espinas,

tu sonrisa, de corazón inquieto que se desnuda
en cielos queriendo gritar, y te quiebras caprichosa
palpitante de pájaros, una a una tus manos
y tu cuerpo y tus labios y tus miedos, estallando
en un mar de TE QUIEROS, gota a gota los deseos
desatados en vertientes que florecen y deslumbran,

tu ternura vuelta luna, tu sol, tú y yo sellados
en un silencio de miradas, de arena desbocada
y arrebatos consentidos, ¡tienes frío y te cobijo!, ¡tengo sed
y tu boca me calma!, en la cama tan sólo rastros que atraviesan
el paisaje, relámpagos húmedos que caen, que arden, que
dejan, tú y yo la tibieza de un amor cómplice y natural,

el amor entre tú y yo, un árbol entreabierto
que nos pertenece y nos quiebra,
de ti, prendado de ti.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 13 de septiembre de 2013

Con el acento del amor

Con el acento del amor

 
¡Tan calmo y pacífico el
cielo!, ¡tan asombroso el
paisaje de mis sueños!,
¡tan agradable el sonido
de la lluvia!, ¡tan suave la
armonía de pintarte
en mil colores!,
que te pienso, y lo hago
al tiempo que camino refugiando
mis sentidos.

Los niños fantasean en el parque,
los adultos permanecen de pie
mientras paso y me observan,
¡el mundo en la palma de la mano!
y te pienso, y en un largo beso
las gotas de este rocío
me llevan tu nombre a mis ojos,
y te pienso,
vez tras vez andando, envuelto, en los
pensamientos de la tarde, perdido,
en los puertos de las escondidas pasiones,
náufrago, de las caricias silenciosas
de la brisa, te pienso.

Toda mi energía parece puesta en derribar
las palabras vacías, y construir puentes hacia
un romance de ti,
que recorra contigo el viento,
que acaricie tu piel cuando seas,
que te quiera, que te ame,
que escriba por ti sintiéndote cerca,
siendo quien te sueña, quien te anhela,
quien te piensa,
la memoria donde verter mis fantasías y cumplirlas,
el justo equilibrio donde mi alma se expresa,

te pienso,
¡ay verso con qué rapidez te deseo!,
me miras y te estremeces,
te miro y bato mis alas con inquietud,
no sé respetar a la inocencia,
no entiendo de flores y de hojas secas,
no más te pienso,

te pienso, con el acento del amor,
como esa altura con libre vuelo
mirando el azar te pienso,
como si nada importase más que enfrentarme a
la verdad de estar enamorado de ti,
así te pienso,
¡puedes amarme o dejarme aquí, tú decides!

El camino refugia mis sentidos,
me cercan por doquier las sombras,
ya es hora de volver, te pienso.

T de S
MRGC
Namaste

Un beso todavía

Un beso todavía

 
Estoy rendido a la nostalgia
de los mares del cielo,
¡a quien me llame le pediré! ...

que fluya en mí a través
del tiempo, que me olvide en la
voz y me descubra en el aire,
que imagine mi silencio un manantial
y trepe por mis sueños,
que me vista como se viste la noche,
de manto azul revelando secretos,
de silbo susurro en la hierba
cuando el alma se esconde,
a quien me llame le pediré que me ame,
¿dónde se supone que estaré sin un suspiro?

El acto simple de amar me conmueve,
una taza de café entre las hojas,
un beso en el cuello y una caricia en el pelo,
una blanca palabra desnuda en el fuego,
una sangre ardiente que de tus pechos a mi boca,
una velada a solas desarmando el día,
una lejanía que cruzan la lluvia,
de tus manos y de mis manos.

Me gusta la voz cuando me provoca mirarla,
me gusta la paz cuando de tus labios
brota un ¡TE ESPERABA!,
me gusta necesitar lo que no quiero esperar,
me gusta el mar y los pies descalzos en la arena,
me gusta la tibieza de la flor que me inspira,
me gusta secar mi piel en un abrazo,
que tú me abrazas.

Escribo "a quien me llame"
mientras siento ¡si tú me llamas!

Si tú me llamas hazlo fuerte,
el lento invierno en mis ventanas está dormido,
¡despiértame!, como si todo lo que existe fuera
el amor, ¡quiéreme!, y déjate querer un poco al
buscarme, ¡nunca más me olvides!,
recuerda que mi corazón no tiene raíces sin ti,
¡ámame y bésame!, que cada beso será perfecto
apartándonos en momentos,
echándonos hacia atrás,
ensanchando el mundo a por mañana
y besándonos otra vez, porque siempre hay
espacio para un beso todavía.

A quien me llame le pediré, ¡ámame como ELLA!,
y si la que llama eres TÚ, ¡ámame como ayer!,
estoy rendido a la nostalgia de los mares del cielo.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 12 de septiembre de 2013

Léeme

Léeme

 
Léeme,
que mis palabras un día
reconocerás en un silencio,
que mis sueños sólo podrán
imaginar cuando tú me cuentes,
léeme, píntame,
déjame un poco de ti en cada suspiro,
léeme despacio, dibújame con tus manos
cuando recostada en mi pecho,
léeme, en un lugar como de tantos,
un día lejano del ayer
yo quiero hablar contigo, léeme.

Tú, en un amor de compartidos cafés,
con ganas de llorar un Domingo por la tarde,
pudiendo sentir mis brazos en todo tu cuerpo,
sin mis manos, sin mi piel,
sin mi aliento al decir TE AMO,
sin ser tanto en ese momento y que tú me leas,
léeme, porque quiero estar a tu lado,
bésame, y perderme en tu mirada,
abrázame,
¡que no termine nunca la noche!,
¡que no te apartes de mí!,
léeme, donde sólo tú importas,
donde no es necesario nada decir.

Siénteme, por cada gajo de lluvia acaríciame,
por cada susurro de viento solo, sécame,
que las lágrimas existirán cuando me desgarres el alma,
cuando caigas en mí inmensa de ti, léeme,
que de color inocencia sean mis colores,
que me vuelva rocío de cada mañana,
que me pinte el amor que hay en ti.

Léeme,
en la poca luz haremos un río de ternura,
por entre el azul del poema que tú me leas
nos echaremos al suelo y rodaremos,
empapados de promesas,
sujetos de nuestras raíces,
cayendo gota a gota apenas las hojas,
apenas la hebra soñada de una mirada,
léeme,

¡empieza con una sola frase y
el amor nos hará!,
que yo quiero amar contigo, ¡léeme!

T de S
MRGC
Namaste

Amor desnudo

Amor desnudo

 
Y volar,
con mis manos creídas
en pájaros hasta el azul
que me conmueve, y más,
reinando en todo lo que el
plumaje pueda, ascendiendo en
libertad, falto de cadenas,
respirando el horizonte donde el
aire es mi nido,

¡y volar, amor crédulo, amor desnudo!

Simples, como cualquiera de las manos
o los labios cuando esperan,
tibias, ¡ay quién pudiera entregarse
al viento y no más, fluir!,
simientes, en capullos que dan vida
entre las líneas de la tierra,
redondas, como la luna cuando
libera a sus amantes deseosa de besos y caricias,
transparentes, como el silencio que aguarda por ti,
así mis alas, así mi amor.

Tengo enredados mis cabellos,
mi cuerpo brega por volver a lo inacabado,
mis ojos se abren a lo crecido y a la
sonrisa de las cosas,
mis pies y algunos papeles se arrepienten
de no mirarte,
de no ir a tu encuentro,
de no abrazarte mientras yo inmóvil,
¡no me salves, salvo en tu piel!,
¡no me dejes caer, tan sólo en tus labios!,
¡no me reserves al mundo, hazme tuyo,
no pienses en mi sangre!

En un rincón tranquilo quédate,
quiero dormir junto a ti esta noche,
quiero leerte y recordarte que siempre fuiste mía,
¡ya sé que estamos lejos pero!, ...
¿y si abrimos las ventanas al mismo tiempo,
tú allí y yo aquí, y una vez de par en par
gritamos nuestros nombres?,
podrán nuestras almas reconocerse,
podrán las puertas del viento ir y venir, beso a beso,
deseo a deseo, y entre las ramas sin memoria
ser el espacio reflejado de nuestro más profundo amor,

y volar en un eterno oleaje sin cuerpo,
y derramar en ecos el sosegado despertar de la hierba,
y ser la quietud que se consume,
y vibrar en las hojas desvanecido entre alas,

mientras tú flotas dormida y giras,
mientras vuela mi cielo siempre de viaje,
¡y volar, amor crédulo, amor desnudo!

T de S
MRGC
Namaste