viernes, 16 de agosto de 2013

Tinta sangre

Tinta sangre

 
Entre árboles de palabras
desciendo, soy como una lluvia
de hojas que te busca, la brisa de
tu cuerpo es mi cuerpo en
pequeña luz, ¡quién pudiera el
albur de mirar el cielo!,
¡de quién, la sombra de unos ojos
detrás de un vidrio!,

el rocío me llena como de nadie,
la sencillez de mi piel
flota sin espacio ni tiempo,
¡entre hilos se asoman los instantes!,
¡acechan los pájaros que aguardan!,
mi alma se parece a un Quijote de silencios,

de mi vientre el llanto de los hombres,
el lucero que tiembla mientras besa la luna mis pies,
por las noches te nombro, tú lo sabes,
es mi prisión también aquel recuerdo,
mi manantial cuando apenas te siento,
mi tarde, cuando un amor lejano fue
mis infinitos labios, en tu vírgen viento,

siento que es largo el cansancio que me cubre,
duerme quien tuvo que bajar a por la alianza,
entre pechos rugientes y agitados,
entre manos de inmensas llamas y tinta sangre,
soy un soplo que se corresponde a la espera,
la silueta de una musa suave,
¡quién pudiera amanecer sereno muy dentro de sí,
quién fuera feliz por simple serlo!

Muy cercano y al pendiente fluyo,
agradezco el poder amarte como TE AMO,
quisiera convertirte en realidad y volar,
y prontamente latir ligero y sagaz,
y estar a tu lado sin culpar a éste o aquel,
y sentirte mi mujer y yo tu hombre enamorado.

Es desnudo el tronco que se yergue,
su madera quiebra mi deseo,
tallo presuroso tu nombre y mi nombre cual sendero
y se alarga el cielo en su mirada,
es verdad, tal vez no debiera quererte como te quiero,
pero TE QUIERO,
quizá no debiera amarte como te amo,
pero TE AMO,

y una palabra, una rosa mira mis ojos en perpétuo milagro.

T de S
MRGC
Namaste