sábado, 31 de agosto de 2013

Soñarte, que me sueñes

Soñarte, que me sueñes

 
Aquí, abrazado a la orilla blanca de tu
descanso, ¿por qué acaricio tus manos
al borde mismo de tu sueño?, ¿por qué
parezco robarte el alma mientras te miro?,
¿por qué caigo en tu aliento cuando te siento,
tú trepada a tu cielo, repetir mi nombre?,

aquí, pegado a tu cuerpo, latiendo,
¿por qué te amo desnuda, mientras mis
ansias y mis besos esperan?, ¿por qué
no tengo prisa y el arrebato renuncia a mí?,
¿por qué me encuentro en tus silencios,
y me sueño deseo de tus secretos conmigo?,

aquí, después de tanto tiempo sin ti, aquí estoy,
¡tus labios!, siempre pensé que a medio
vivir era morir lejos de ti, las estrellas del
callado mar fueron como un invisible
ventanal de hierbas, y tus perfumes
un agua muda, cuando la luna
necesitó de tu amor, y tú no estabas,

aquí, con afán de tiempo, entrando en ti sueño
a sueño, dejo de amarte por amarte más,
más, como un enigma escrito en el aire de
colores celestes, grisáceos, azules y rosas,
¡si sintieras mi voz leve en tu boca!, ¡ay mi amor!,
buscarías alrededor de ti, me besarías
y nosotros, seríamos la aurora que nos llama
tempestad, cuando dos amante se desbocan,

aquí, ¡despierta mi amor, brota en mí, mírame!,
¡sé como el ave de aire y de luz y descúbrete
en una palabra!, TE AMO, ¡no es porque me
ames, qué va!, TE AMO porque no es casual
que me haya visto al verte a ti, ¿cómo pretendes
que no me entregue a ti si no dejo de pensarte?,
¡qué entusiasmo de olas amarte!, te sueño en un
sueño infinito, tan quieto, tan fráfil, como un árbol
en otoño tan cierto de descubrir,

aquí, como siempre, quiero amar contigo,
a soñarte, a que me sueñes.

T de S
MRGC
Namaste