sábado, 10 de agosto de 2013

Piedra

Piedra

 
Una piedra,
¡quiero poder beber de su seno!,
¡quiero mirarla como un manantial!

"En una piedra sabrás mi alma,
sólo TÚ"

Es su cristal de huesos y sueños
un canto del mar,
un refugio herido por pura
blasfemia, un corazón que engendra
un alma en silencios, un cazador sin
presa, momentos del paisaje en el
que una estrella, acaba en alboroto
con las manos vacías,

anoche cuando dormía,
una vieja esencia me visitó,
en su pelaje de color era el sol dentro de mí,
una intimidad en mi frente clara pero
en un cuerpo misterioso,
una sucesión asumiendo mis palabras,
y fui caricias y miradas,
y sentí como si el cielo se adueñaba de mis brazos.

Mediaban las horas y se quebraba la luna,
lentamente respiraba jadeante, como vencida,
lejos del horizonte,
arrodillada sobre la hierba y apegada a mí, una piedra,
escuchándome latir,
asombrada de vivir pero a la vez, segura,
¡no pensé más que en sus sienes!,
querida del azul eterno y olvido,
de los rocíos frescos de las rosas, ella era,

una piedra, a merced de mi sombra,
y mi alma merecida a la orilla de su orilla blanca,
¡da un paso más hacia mi rostro despacio!,
parecía decirme,
¡quiéreme en la entrega de mi aliento,
mi extraña desnudez cuando te espero!, renunció.

¡Aquí, abriendo mis ojos cuando mis sueños,
como un árbol una y otra vez temblando en el aire,
una piedra enredada a mis pies!

Como un ave que se abre en flor,
así temblaron mis labios en sus manos,
las hojas fueron mi cintura y mis largas capas,
y una piedra fue el gesto que se me daba,
cuando me creí rendido, entregado a la ilusión.

¡Una piedra para ser piedra contigo,
quiero un vuelo en mi garganta,
quiero mi boca en libertad, cada mañana!

T de S
MRGC
Namaste