jueves, 15 de agosto de 2013

Nunca pude (parado)

Nunca pude (parado)

 
Permanece aquí
y hazme proclive a tu imprevisto,
que no te baste pintarme sin estilo,
en un lugar de mi alma, parado,
aún aguarda el amor,
ese amor que los sueños siembran
con la palabra nueva de la siempre mujer,

quédate,
y en mis largos cabellos trenza las ramas
que arde el viento, y verás cómo parado
en los silencios descalzos te nombro,
como un desafiante niño sin ropas,
como aquel misterio,
cuando tu cuerpo y el destino parecían un espejo,
dibujando sin formas la inocencia,

tócame, engaña a mis momentos,
y a mi razón de sueños encadenados mientras
tú despiertas, y déjame parado mientras despierta la vida,
y en tus manos la suelta aventura de mi nombre,
y en tu cuerpo el cielo de este cielo cotidiano,
el tiempo es lo demás, y bien tú lo sabes,
caricias que conmueven,
besos que encarcelan,
la tibieza de dos pieles vueltas una,
la ternura de una carta sin palabras entre espasmos de silencios,

quiéreme, a veces eres el aire que respiro,
otras, los espacios que no entiendo cuando parado,
si una hoja en un árbol,
si el amor en un latido,
o un pedazo de luna en mi bolsillo que me recuerda la noche,

suéñame, es preciso el aroma para tus dedos,
tus ojos, idénticos a la melancolía le dan color a mis deseos,
si enamorarme de ti otra vez
porque sólo en ti me encuentro,
si tender mis labios a tus labios abiertos,
si dejarme abarcar por ti y ser, parado, irremediáblemente tuyo.

Nunca pude preveer que el amor fuera mi
primera vez en ti,
dos palabras, tú y yo detenidos
frente a frente,
y tú me miras,
y yo parado.

T de S
MRGC
Namaste