jueves, 1 de agosto de 2013

No pidas

No pidas

 
No tengo cárcel para ti en mi ser
así que, deja ya de exigirla,
pídeme si quieres que te ame
como la noche a la distancia,
cuando parece solo oscuridad,
y no es más que un tenue parpadear
de los ojos, o que te mire con el gozo
de un silencio, cuando el ser amado
es un momento, es un aliento al lado
nuestro, es el ritmo de un cuerpo que se sueña,

no tengo estrellas en mi sendero que te
hablen de esperanza por tanto,
encuéntrate con mi viento, con mi
fragancia, la ansiada voz de mis labios,
las manos que amanecen cuando te
vuelves dicha y sin prisa trocas tu
oferta de luz, en paraíso. Apenas te he
amado y te has vuelto mis latidos,
te vas pero te acercas, vagan tus pasos
de alas en mi, y sin embargo me dejas, las
hojas secas te empujan despacio, el crepúsculo
vibra en el alba, el cielo sabe de ti.

No tengo por qué descubrir tu libertad,
¡claro que eres libre!, como tus sueños
de ojos cerrados, como tu cansancio
de olor a maderas, a humedad en
bandada de gorriones, a sentir
como siente el agua, parada de rama
erguida, ardiente de vuelo en lucha,
luna que se posa en el azul y goza, y tiembla,
suelta de mar pese al tiempo,
hundiendo y naciendo de cada naufragio.

No pidas, que el amor no admite reflexiones,
el amor debe volver tus pensamientos en locura,
debe desgarrarte los brazos,
incendiarte en mil besos y arrojarte a la
aventura de una copa de vino pura,
de una palabra que es lluvia en el lago,
brisa en la cumbre, sombra en el valle y lágrimas
en el cristal, no pidas la verdad,
por amor se muere al amar,

por amor se muere cuando debo fingir que hay
otros y sin embargo, sólo TÚ importas, porque
sólo TÚ eres, mi desmesura, mi ventura,
inagotable en dudas, mi mirada.

T de S
MRGC
Namaste