jueves, 1 de agosto de 2013

Llueve

Llueve

 
Y sobre tu piel tibieza,
los cielos de largos brazos de entrega,
y caen lágrimas sobre ti, y los senderos
se desnudan en dudas regresando las
nubes a tus labios, llueve, y tu ternura
se viene un espacio en blanco que tal
vez una palabra, que quizás un poema,

llueve, y el tiempo es una rama que por ti
espera, que golpea insistente tus ventanas,
que brama en el silencio como un recuerdo,
como una caricia desmedida que busca su
cuerpo en soledad, llueve y no es casual,
a veces la melancolía baila, y los ángeles
sobre el techo pagan por una ronda más,

llueve, huyen los pájaros, caen las horas
sobre tu piel gajo a gajo, en pedazos de deseos
te envuelves muda en un racimo súbito de alma,
y naces perseguida en la transparencia de tus brazos,
húmeda, ansiada, necesitada mientras llueve, los
cristales anclan resonantes y mueren en ti,
en tu mirada, en la boca de tu viento,
en este día lleno de tempestad,

llueve, así el mar, corazones innumerables se
enamoran de los árboles, laten en sus cantos,
danzan en su sensualidad que se inclina, llueve,
mientras la vida derriba en el aire a un manantial de
besos que arrojas, por si las cosas, para que te oiga,
como las huellas de las palomas en la hierba,
llueve, culpable de mi sangre,
mi voz sólo la llenas TÚ.

T de S
MRGC
Namaste