jueves, 8 de agosto de 2013

Entre mis amantes brazos

Entre mis amantes brazos

 
Pensándote,

pensándote despacio, muy despacio,
más que cuando quiero recordar
un sueño, y cuanto más esfuerzo,
más infructuosa la tarea,
pensándote, como adivinando en tu rostro
no más que tus ojos, de aquella mirada que
escogí entre todas, de ti,

pensándote, como quien peina su
cabello con la delicadeza de una traza
de ensueño sobre el agua, de luna
primera y descalza tu piel, y a la sombra
de mis manos tus caricias, pensándote
como brisa, lenta, profunda y eterna, como esa
palabra que me diste y aún no puedo olvidar,

pensándote despacio, como un pensamiento
casual que se enreda, como entrando
poco a poco en tu rescate mientras
duermes, pensándote, como entregándote
el alma rozando tu frente, fugando de
tus labios, aludiendo a tu tierra desnuda
dejando en tu oído, un rumor cálido a hojas secas,

pensándote, sangrando dulcemente, escapando
de ti sin prisa, pensándote ¡oh mi vida!, agoniza
el crepúsculo en tu cuerpo a ras de la hierba
cuando tiemblo pensando en ti, pensándote, lleno
de tu falta, yo estoy inclinado y abandonado a ti,
brota mi voz sin tu nombre, pensándote,
las ramas de mi árbol se claman a si mismas,

pensándote, como lágrimas de nubes en
la tormenta, porque un amor que duele es
capaz de todo,

pensándote despacio, muy despacio,
y entre mis amantes brazos, TÚ.

T de S
MRGC
Namaste