lunes, 5 de agosto de 2013

El amor siempre pasa

El amor siempre pasa

 
Brota el cielo su tierra
floreciendo en vientos su voz,
mientras el paisaje del amor
juega a florecer en sus manos,

los árboles parecen desatar al sol
cuando posan los ojos en el horizonte,
los sueños crean ficciones,
los recuerdos son hojas tras los cristales
de cuerpo vestido de libros,
abierto a los azules vergeles dispersos en las ramas,

y pienso, ... ¿cómo será cruzar un romancero?,
¿serán los versos cual piedra tendida
entornada en los labios cuando todo dueme?,
¿qué incendio será el que conmueve su bosque?

A veces imagino la noche como un reloj
de piel atrevida,
y ordeno atento los secretos
como un camino de lunas y auroras,
¡pocas veces creo que mirar sea descubrir el alma!,
¡pocas veces miro recordando su boca!,
¿sabes?, me gusta el remanso de un abrigo,
la palabra que dicha, me encuentra en el aire,

me gusta la hierba grande y el renacer de las semillas.

Me sucede a diario que siento el amor como quien lleva,
como quien renuncia a la razón,
a toda posesión sobre todas las cosas y se vuelve insaciable
de las olas del mar,
como levantarse a la virtud del poder
y simplemente andar,
porque el amor siempre pasa por allí,

por allí, donde todo su entendimiento es un momento,
donde el retorno es una gota al alba,
donde el ensueño es un concreto ahora,
una esencia que condujera por la armonía del azahar,

por aquí, un retrato,
para recordar de tanto en tanto que LA AMO.

T de S
MRGC
Namaste