sábado, 31 de agosto de 2013

Bienvenida al borde

Bienvenida al borde

 
Como los álamos verdes encontrados
en tronco, como las arenas de silencio y
descanso ruiseñor, como el amor de voces
que despierta al sol, que agita los juncos
de la orilla, como el peñasco que da forma
a las sombras, que nace en las aguas y se desnuda
entre las sierras y el ocaso, así, despacio
vuelta ribera, humedéceme,

humedéceme entre tus dos montes soberbios,
como un manso arroyuelo teñido
de mudo pasar de aves,
quiébrame al alba y no me dejes dormir,
guárdame algo de ti junto a la ventana,
y enséñame las hojas tiernas de tu follaje gorrión,
estallará mi corazón sin pensar, corriendo, sintiendo,
entregándose al reflejo artero de tus estrellas,

humedéceme, párate en puntas sobre la alfombra
y asesíname, ingrávido, escapando, átame en busca de las
caricias que una vez pudo la flor, flor de aire que va
y que viene, flor que palidece si mis pájaros echan a volar,
flor de niño que al ver el paso de nubes, se confunde,

humedéceme, hazme vertiente de tu piel morena,
ansia simiente raíz de tu anhelo, remolino de pasión que
de tus llamas, arde, humedéceme, se consumirán mis cielos
cuando caiga en tu amor, tu amor, que aún duda si ser calle
o escalera, que por mis tierras rueda incesante, fruto de luz
que me espera a su manera, como pequeñas huellas de
pétalos sin tregua, humedéceme, no tendrás tiempo cuando
me detenga frente a ti y te diga AQUÍ ESTOY.

Humedéceme, me veré en tus espejos,
heredero de tu amor, seas tú BIENVENIDA AL BORDE.

T de S
MRGC
Namaste