martes, 13 de agosto de 2013

Atardecer de un óleo

Atardecer de un óleo

 
"Esta es la historia de un poeta,
de no importa que ayer,
de palabras de amor
que jamás pronunciara,
no más escribiera,
amor que pudiera
por una mujer".

Y el poema abrióse a los vidrios espesos,
y parecieron sus cabellos, pedazos de cielo
por el que el silencio pasaba,
y pudo el amor pausado y austero
rozar su cuerpo con aire resuelto,
dibujando su vuelo,
recelo en su mirar,

y la mar de mirar intenso se abrazó al recuerdo,
y pasando el tiempo descubrióse en poema
desde sus ventanas pidiendo y sintiendo,
como en costa lejana entre si es cierto y no es cierto,
creyó verla, a ella,
como la rima de un verso en pasos de dos,
como agua rendida de pecado mío, naciendo y muriendo,

y el poema en silbo quiso volver,
como vuelve el amor libre en su surco,
con sus alas de viento, sin excusas,
rehusando el pensamiento, ¡el amor no se piensa!,
- murmuró el poeta, - ¡es una voz de mujer!,
que me escucha latir turbando mi aliento, que suelta en mi pecho
resbala en mis brazos, como el atardecer de un óleo, huyendo callado,

y el amor entonces cometió mil errores,
¡quiso ser perfecto!, - las tonteras, dijo el poeta, -
son para los jóvenes, y en un instante
dejó de correr riesgos, y no contempló amaneceres,
y no fue a lugares a donde nunca había ido,
y el amor fue olvido un día cualquiera,
y se rodeó de gentes sensatas por el resto,

y el poeta perdió los momentos de estar perdido,
de ir sin equipaje, de viajar liviano,
y en sus manos encontró palabras y palabras que hubiese querido,
más no pudo, de andar descalzo a principio del otoño,
de sufrir en el rostro los ojos de albas,
y las manos orientadas a su piel y sin ruido,
y el alma en fuga y enloquecida por el aire,

y el amor que pudiera por una mujer
pintó sus rosas heridas, y llenó su puerta en rendijas
y en su nombre escribió este poema,
de un amor que supiera verla pasar,
por aquel camino hasta mí, hasta mi sombra,
por ser más que una palabra de mil colores y formas,
pero el amor no pudo, o si, eligió al poeta,

"de palabras de amor
que jamás pronunciara,
no más escribiera".

T de S
MRGC
Namaste