sábado, 31 de agosto de 2013

Bienvenida al borde

Bienvenida al borde

 
Como los álamos verdes encontrados
en tronco, como las arenas de silencio y
descanso ruiseñor, como el amor de voces
que despierta al sol, que agita los juncos
de la orilla, como el peñasco que da forma
a las sombras, que nace en las aguas y se desnuda
entre las sierras y el ocaso, así, despacio
vuelta ribera, humedéceme,

humedéceme entre tus dos montes soberbios,
como un manso arroyuelo teñido
de mudo pasar de aves,
quiébrame al alba y no me dejes dormir,
guárdame algo de ti junto a la ventana,
y enséñame las hojas tiernas de tu follaje gorrión,
estallará mi corazón sin pensar, corriendo, sintiendo,
entregándose al reflejo artero de tus estrellas,

humedéceme, párate en puntas sobre la alfombra
y asesíname, ingrávido, escapando, átame en busca de las
caricias que una vez pudo la flor, flor de aire que va
y que viene, flor que palidece si mis pájaros echan a volar,
flor de niño que al ver el paso de nubes, se confunde,

humedéceme, hazme vertiente de tu piel morena,
ansia simiente raíz de tu anhelo, remolino de pasión que
de tus llamas, arde, humedéceme, se consumirán mis cielos
cuando caiga en tu amor, tu amor, que aún duda si ser calle
o escalera, que por mis tierras rueda incesante, fruto de luz
que me espera a su manera, como pequeñas huellas de
pétalos sin tregua, humedéceme, no tendrás tiempo cuando
me detenga frente a ti y te diga AQUÍ ESTOY.

Humedéceme, me veré en tus espejos,
heredero de tu amor, seas tú BIENVENIDA AL BORDE.

T de S
MRGC
Namaste

Por saber amarte

Por saber amarte

 
Por saber amarte,
por volverme tu manantial, por mirarte,
enfrentado a la incertidumbre de sentirte
a tientas, por tocarte, vacilante,
deshojándome en palabras por tus labios,
presumiendo que no acaba el amor con la distancia,
poesía silenciosa enamorada,

por saber amarte,
paciencia invisible de ternura, por la voz
de luna que no tienes ocasión de callar
y sin embargo el mar, ese mar que tanto
amas y me niegas, como una ofrenda de
lluvia en ruínas le pone tu nombre al ocaso y me dice ven,
no tienes nada que temer salvo a mi noche,

por saber amarte,
abro de par en par las puertas a tu inevitable
corazón, ¡sé que vendrás, me lo has prometido!,
para saber quien eres yo necesito morir
en tu boca, desconfiar de los sueños,
sorprenderme de ti, de tu nostalgia, de tus lágrimas,
y de ese trazo invisible de tus labios, cuando me amas,

por saber amarte,
me olvidaré de tu rostro, pasearé por los parques,
me desnudaré ante los pájaros, atardeceré con el viento
entregando mis ramas a tu piel de aguas
y arena, de las estrellas haré barro, del cielo un
trueque de voces y algodón, por tu amor,
por amor ofreceré mi última confianza a tus ventanas,

desgarraré mi alma por saber amarte,
¡soy tantos y tantos hombres en ti!

T de S
MRGC
Namaste

Soñarte, que me sueñes

Soñarte, que me sueñes

 
Aquí, abrazado a la orilla blanca de tu
descanso, ¿por qué acaricio tus manos
al borde mismo de tu sueño?, ¿por qué
parezco robarte el alma mientras te miro?,
¿por qué caigo en tu aliento cuando te siento,
tú trepada a tu cielo, repetir mi nombre?,

aquí, pegado a tu cuerpo, latiendo,
¿por qué te amo desnuda, mientras mis
ansias y mis besos esperan?, ¿por qué
no tengo prisa y el arrebato renuncia a mí?,
¿por qué me encuentro en tus silencios,
y me sueño deseo de tus secretos conmigo?,

aquí, después de tanto tiempo sin ti, aquí estoy,
¡tus labios!, siempre pensé que a medio
vivir era morir lejos de ti, las estrellas del
callado mar fueron como un invisible
ventanal de hierbas, y tus perfumes
un agua muda, cuando la luna
necesitó de tu amor, y tú no estabas,

aquí, con afán de tiempo, entrando en ti sueño
a sueño, dejo de amarte por amarte más,
más, como un enigma escrito en el aire de
colores celestes, grisáceos, azules y rosas,
¡si sintieras mi voz leve en tu boca!, ¡ay mi amor!,
buscarías alrededor de ti, me besarías
y nosotros, seríamos la aurora que nos llama
tempestad, cuando dos amante se desbocan,

aquí, ¡despierta mi amor, brota en mí, mírame!,
¡sé como el ave de aire y de luz y descúbrete
en una palabra!, TE AMO, ¡no es porque me
ames, qué va!, TE AMO porque no es casual
que me haya visto al verte a ti, ¿cómo pretendes
que no me entregue a ti si no dejo de pensarte?,
¡qué entusiasmo de olas amarte!, te sueño en un
sueño infinito, tan quieto, tan fráfil, como un árbol
en otoño tan cierto de descubrir,

aquí, como siempre, quiero amar contigo,
a soñarte, a que me sueñes.

T de S
MRGC
Namaste

Me seduce de ti

Me seduce de ti

 
Me seduce de ti lo que supe que
hallaría, tu mirada de aire, tus
secretos de ocaso en tus labios,
este sentirme despojado de todo
silencio cuando te inclinas a mí,
este descubrirte cada día, a sabiendas
que no he visto nada de ti, aún,

me seduce de ti, tu nombre, el saberte
cómplice desde antes de ser nosotros,
una sonrisa leve en el rostro que no
sabes disimular, una lágrima rebelde
en soledad cuando abarcas y no me
encuentras, este dejar por si acaso la
puerta abierta, tu increíble mañana, quizás,

me seduce de ti, el crepúsculo que se
funde en tu piel en tu descanso, los
párpados que dejas caer de cielo frágil
cuando me sueñas, el tiempo de anhelarme
desnudo en tu costado, tus manos
desprendidas de nubes, y el rumor de
tu voz cuando reclamas paisajes,

me seduce de ti, que seas quien me
espera, que el azar de tu alma aprenda a
gemir por mi, cuando te tocas, que te
vuelvas paz en la aurora, entre tus
sábanas, que camines descalza sin
excusas, que busques mis ojos, sin que
el horizonte te haya prometido sus ventanas,

me seduce de ti que de mí,
tú estés enamorada,
como enamorado el sol,
del color eterno de tus alas,
me seduce de ti amarte y tu libertad,
porque yo te amo en tres letras,
de profunda palabra.

T de S
MRGC
Namaste

Lo que fuera

Lo que fuera

 
Lo que fuera,
por volverme el aire de tu piel
en gajos, porque me sobren los
ojos y los labios, por hundirme en ti,
yendo y viniendo, de cara al cielo
y tú, tú rendida sobre mí,

lo que fuera,
por estar tendido en un beso de
temblor, por un amor ingrávido que
me haga tu amante, que te vuelva mi amada,
por vibrar en tu mirada y pensar lo que tú quieres,
que nos encuentre amando el alba,

lo que fuera,
por terminar más allá de tu cuerpo,
por querer el reto de repetir venciendo
las estrellas, por sentirte cerca, delante,
llena de abismos y detrás, dejando sobre el mar de
tu hierba, la arena invisible simiente del después,

lo que fuera,
por renacer cada vez que empiezas,
por esa hermosura tuya que abres, cuando me amas,
cuando te entregas, por conquistar muy dentro de ti
tus dones, por el espejo complacido que deshaces,
como las mariposas y las nubes, cuando quieres que te espere,

lo que fuera, por que me arranques el corazón,
¡ay de mí, mujer!, quiero despertar en cada uno de
tus cielos, quiero el silencio de mi pecho cuando me
ofreces tus latidos, quiero ser como agua de río, que sin
mirar y sin tocarte te descubre, quiero la forma de querer que
tú me quieres, que es dejando que mi querer te quiera,

lo que fuera,
entre auroras y lunas, tú, desnuda, yo,
ascendiendo de ti hacia ti misma.

T de S
MRGC
Namaste

Provocaré

Provocaré

 
Provocaré el sonido de las palabras
que mi voz, cuando te llama, arroja
a los remolinos del viento, provocaré
los besos cuando no pueda decirte
cuanto, cuando mis brazos en torno
a tu cuerpo, sean un árbol a punto
de balancear, provocaré las ganas del mar,
cuando mi gorjeo de madrugada te
entregue las alas, y desnude a la luna
con caricias de sol,

provocaré al amor, a la hora de las
estrellas rutilantes y gotas de rocío,
como el destino de un instante en la
noche, provocaré el desborde de la
espera por una mujer, y sentiré el placer
sensible que se cobija en la intimidad,
una verdad de pieles que saben solamente
de privilegios, manos curiosas vagabundas
de labios, presidiarios donde las bocas
detienen las sonrisas, nubes místicas y TÚ Y YO,
amantes latiendo,

provocaré el encuentro, desde el ondulante
océano de tu sombra, y me susurrarás TE AMO,
¡¿qué será de mí cuando yo asome a que eres
la que siempre esperé?!, nos descubriremos,
nos miraremos, a salvo estaremos de los
sueños que se contentan con vernos pasar,
TÚ Y YO Y EL MAR, aproximándose,
tocándonos, en un herbaje de pecho que
vibra en hojas, que tiembla provocándome
un suave aroma de capullos en mi sangre,

provocaré los suspiros apenas sofocados,
los juramentos rotos, las promesas incumplidas,
la obstinada y salvaje voluntad de tu alma,
provocaré mi rebeldía, el sutil aire de tu nombre,
y me vendré hombre hambriento de ti, confesado
en tu cielo, provocaré tus desvelos, murmuraré en tus
sueños acariciando tus praderas, y en tus cabellos de
libertad, seré la indomable audacia de mis cuarenta y tantos,
que provoca al carruaje de tu arco iris, llorando y volviendo
a llorar, declinando en flores, provocándote a ti.

T de S
MRGC
Namaste

Mi suelta palabra

Mi suelta palabra

 
Mi suelta palabra
no me es indiferente,
está en desorden,
es un poco infantil y vaga
por momentos, pero pregunto,
¿qué poeta alguna vez no estuvo
lleno de ilusiones?,
¿qué diminuto cristal no supo abrise
paso a las lágrimas del ocaso,
al amor como aman las aves,
al capricho que evoca la noche,
a las absolutos silencios de tu boca?

No te ignoro aunque no te llame,
no te olvido por más que no te reclame,
a mi amor le gusta beber del agua
contenida en el hueco que encierro con mis manos,
a mi tiempo le gusta asomarse a la reja para verte pasar,
o imaginar que pasas,
o dibujar la brisa que alternada dejan las palomas,
tu inconfundible aroma y mi voz que es tu voz,

no te busco, aunque mis pasos son un lugar
pequeño en el que disputan mi conducta y mi sentimiento.

La arboleda me arropa lento como dueña
de mi primer suspiro,
me recorre desolada y mansamente como envuelta en descanso,
y mis manos, como si un manto en soplo me viniera la conciencia,
y mis manos, porque siempre van a ser tus manos
a la hora del amor.

Al descubierto estoy,
se ensancha mi pecho, escapan mis versos
mientras me mira el azul,
tendido estoy junto a la orilla de ti,
en suave espacio de miradas largas,
con mis brazos atravesando la transparencia,
desnudo, y mi sangre flor en pájaro,
desnudo, con mis alas de aire y pureza,
desnudo, a certeza y mentiras del mundo,
desnudo y desarmado.

Mi suelta palabra
no me es indiferente,
está en desorden, TUYO,
no puedo corregirme, a veces no me invito ni a mí mismo
pero soy TUYO, absurdamente TUYO,
increíblemente TUYO, terríblemente TUYO,
hay días en que me visto de arena,
otros, libro batallas con gigantes y su corteza,

¿qué poeta alguna vez no estuvo
lleno de ilusiones?

T de S
MRGC
Namaste

Si pudiera mirarte

Si pudiera mirarte

 
Si pudiera mirarte,
si mi piel una vez brisa se colara
grano a grano como arena
entre tus dedos,
si la mera noción de mirarte
fuese como un ave insistente
al borde de lo desconocido,
si un tiempo invisible fuese
toda mi memoria,
y en un disfraz o en una hoja
cambiara mi destino por sólo escribirlo,

si pudiera mirarte cuando me duele
tu nombre,
si pudiera mirarte para siempre,

mi amor.

Todo el espacio en mi alma se mueve,
las horas transcurren, resuenas, ligeras,
en leve murmullo mis ojos se lanzan al viento,
recorren las calles,
golpean las puertas,
abren las ventanas con loco soplo arrastrando suspiros,
y sin palabras comunico mi ansío,
¡si pudiera mirarte!,
mi callado albedrío de rayo de luna sutil,
de un amor en tanto llenas, cuando se atreve mi pensamiento.

Me doy cita con mis ansias,
esos sueños que se agitan en mi pecho conmovido,
mi deseo de tus labios,
del aire que respiras,
de tus ojos que esconden mi escondida alma de ser tu amante,
¡ay si pudiera mirarte!,
sentir un día de lluvia sabiendo que hay un despertar,
contemplar tu cuerpo al igual que a una rosa
y bajo la mano de la luz, inundar el cuarto
cuando pareces dormida,
cuando herida en manto la mar, rendida a tus pies.

Si pudiera mirarte,
si mis pasos avanzaran a ras,
si los pétalos pudieran decirte algo,
seguramente en tus ojos el amor sería un blanco en la pared,
un papel sin hojas brotando,
lágrimas de uno en el otro, como ayer.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 30 de agosto de 2013

Llovizna en racimos

Llovizna en racimos

 
¡Ay amor!, solo en ti desataré
el aire que desgarra mis cielos
desgranando mis días, solo mi
brisa acariciará las aves, cuando
tintinen las voces de lluvia y repose
tu sangre en la mía, mía, como tu simple
ternura sin fin, como el desvarío salvaje que
nos hace amantes, que nos vuelve transparentes,
como si la noche y el alba fuesen un solo lecho,

¡ay amor!, yo digo amor y sobre mis ojos
parece reposar tu piel, recostaba, bienvenida,
esclava profeta de arena reclamada en jazmines,
¡amor!, maderas tu corazón en el mío y determinas
mi viento, te vuelves dueña de mis momentos
y me llenas con tu aroma tenaz e impasible, amor,

¡ay amor!, las hojas mojadas de aliento se
han vuelto travesía de nuestros sueños, me
amarras a tus pechos, me sumerges en tus
alas y como una llave enamorada, abres sin
preguntar todas mis puertas, la de mis manos
que vuelan a ti, la de mis besos que reinan tu
tierra, la que labra sin tregua tu frágil luna,
la que te desnuda, de enramada en enramada,
mientras giras y duermes, en las aguas de mi tiempo,

¡ay amor!, me llevas, me traes, caes en mí,
te cuelas, repartes mi aurora en pétalos, me
completas, me das vida, vacilas en mis versos
con una lentitud que prepara, vagas, una copa
de vino se vuelve corriente en tu piel y me dices ¡bebe!,
¡sacia tu sed de mí!, y me conmueves, mi boca
promete treparse a tu palpitar crepitando en tus
senos y por un deseo, un breve destello y deseo
te vienes tres luces, temblor herido incesante
de pasión, apenas razón de pájaros que antecede
la miel, mujer, flor que abarcas mis silencios
como llovizna en racimos,

amor, ¡ay amor!, ¿qué será del amor después de nosotros?

T de S
MRGC
Namaste

Una palabra de amor

Una palabra de amor

 
Me he olvidado por ti,
mis labios en la arena,
entre los secretos de tu mar,
he celebrado tus cabellos,
los deseos se han vuelto amantes,
de puertas sin cerrojos,
en el rostro yo he sentido de ti,
una tenue palabra de amor,

una palabra de amor en verso,
bautizada en ocaso sin sol,
una palabra de amor en ramas,
extraviada de ríos y recuerdos,
una Torre de Babel ardiendo, derramada
en miel y caricias, brisa de piel y palabras,
una dulce palabra de amor.

He besado una vez, en ti,
tu espalda mientras dormías,
y una palabra de amor dejé,
en verde silencio de luz,
y el mar se volvió piedras, y tembló en
tormenta en tus labios,
agrietado de espigas un poema,
una lágrima escondida, un momento,
una palabra de amor fue mi amor.

Palabra de amor en mí,
de esplendor y pureza de hojas,
una sed de fuego abrazó, al amor, cuando dijiste TE AMO,
y en las manos un agua corrió,
dejando a la luna desnuda,
y de ternura el mar se envolvió,
una palabra de amor fue su ola,
ola ondulante en mujer, de ojos, en apenas diviso,
retratos escurridizos de un amor que nunca llega,
por amor yo olvidé en la arena, una palabra de amor y gemido,
una palabra de amor diminuta,
un latido de palabra de amor.

T de S
MRGC
Namaste

Por ti

Por ti

 
"Verso,
verso de mis pasos,
hierba del camino que es mi mano,
amor mío de mi blanco mañana,
verso que te yergues y balanceas,
del rizo de tus labios yo naceré"

Por ti

De la tempestad airada soy barca,
del mar de las pasiones un ave,
quiero lo que siempre quise,
lo que tú sabes,
ser la voz de tus ojos,
el rubor del rumor de tu cuerpo,
el silencio de tus sueños cuando construyen
con mis sueños un mundo para dos,
el refugio de tus celos cuando acaricias una flor,
el aire soberano de tus noches que te consuela,

que tus besos me maten,
que no me defiendas,
que me llames con tu corazón cuando me extrañes,
que me asaltes cuando me hables,
y que no te vayas de mí por mi vida entera.

¡Ay verso!,
dile que para ella yo tengo el cielo,
que para su corazón un gemido profundo,
que despertar a su lado al alba, es un anhelo que da
vueltas y más vueltas en mi alma,
¡cuántas veces me desvelo por las noches sintiendo
en mi boca a su boca!,
¡cuántas veces su mirada de amante me detiene,
y desnudo en mi sombra la siento,
y besar su piel es el momento justo!

¿Sabes verso?,
por ella me abandono al para siempre,
a contemplarla,
a desearla tanto que soy como un constante rocío en floración,
¿cómo puedo no correr a sus brazos?,
¿por qué me contengo?, ...

las ventanas se acumulan de mí,
como piedra fresca,
como agua en despiadado relámpago,
como tu cabello andando y andando por mis dedos,
como tu rostro que cabe en mi rostro por donde yo camino,

¡oh verso!, ¡ay verso!,
dile que del rizo de sus labios yo naceré.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 29 de agosto de 2013

Desde antes de conocerte

Desde antes de conocerte

 
Desnúdate para mí,
pero hazlo despacio,
con mis manos hambrientas de caricias,
marcha por los relojes sin prisa y
provoca en ti mis temblores,
los días empequeñerán,
pasajeras se vendrán las noches juega con tus
cabellos y mírame derroche,
verás humedecer mis labios,
descolgarás el tiempo inmutable, y como si
fueses un agua que huye del pensamiento,
me dirás - ven aquí un momento -,
corre tras el sol y cae en mí,

desnúdate para mí,
arrástrate sin ser hasta que dejes de ser
mujer para venirte palabra vacía de trajes,
sin piel, solo de ida el pasaje saliéndote
del camino entre mi pecho y tus ansias,
desnúdate de fragancias,
yo espero por ti desde antes de conocerte,
desde el amor que acecha hacia la vida
que no deshojas, me vengo el hombre
de amor completo, y tú, tú el deseo,
el deseo de un amor libre de prisión,
un amor de grandes ojos de manantial de pura piedra,
desnuda para mí todas tus hierbas,
y ligera, envuelta en luz,
necesítame sin argumentos,

desnúdate para mí,
yo pasaré con calma por las ropas
arrumbadas en el suelo, desolaré tu sonrisa,
golpearé tu frágil entendimiento
y en un beso de amarre,
quebrado y herido vacío de sueños,
me fundiré a ti,
desnúdate y desnúdame,
la luna apenas movediza poblará tu mar,
mis barcos serán un susurro,
un aroma a café descenderá por nuestros cuerpos,
y los cielos bajarán del viento
como un aliento de lluvia en hilos,

desnúdate para mí,
los pinos lanzarán erizos,
su copa destilará sangre,
una nueva sombra tendrá el fuego,
de cenizas la canción,
las raíces un Dios de plumas,
la ternura una aurora ciega,
la lentitud una lámina de estrellas,
desnúdate, muéstrate bella, más bella que de costumbre,
yo te miraré como un tesoro arbolado que se balancea sensual,
desnúdate casual, y déjame en medio,
me vendré de pronto, mi amor perderá el juicio
de los prejuicios y la razón,

desnúdate para mí, tú, desnúdate mi amor.

T de S
MRGC
Namaste

No duele el amor

No duele el amor

 
No duele el amor,
lo que duele es no poder alcanzar
las estrellas que despiertan a nuestro
alrededor, el amor es la intención y no
el hecho, el amor es el deseo y la elección,
y no el viento que desnuda y vibra,
haciendo del cielo un querer de nostalgia y melancolía,

no, no duele el amor,
lo que duele son los besos que no has dado,
duelen los brazos cuando no se han correspondido
en caricias, la finitud de saberla querida, de
haberte encontrado en sus ojos y hoy aceptarte
perdido, pero no duele el amor, lo que duele
es el frío, de sentir la inmensidad de la noche y su rocío,

no duele el amor,
duele la lejanía de un cuerpo que no se
contenta, duele mirar perplejo la puerta abierta,
esperando lo que no sucederá, el amor no es casual,
no son los mismos árboles ni siquiera nosotros
somos los mismos, el amor es el camino,
es el último dolor y los versos que por amor,
a diario sangro y escribo,

muchas veces hablamos de amor,
al haber cumplido un anhelo o varios, y es un error,
el amor no es llegar, el amor no es una meta,
el amor es intentar pese a todo una vez,
y otra vez y otra más, es saber que por amor
repartiría mi piel y mi alma, es entregar las
alas por una oportunidad, el amor es la verdad y no el
fin en si mismo, el amor es el abismo y el atreverse a saltar,

no duele el amor, lo que duele es la cobardía,
duele sentir la vida en un quebranto, duele no aceptar
el llanto de un árbol muerto en la arena, el amor es la
piedad que se estrella en un amor que separa
y priva, es desnudar la esencia entregando el corazón,
el amor es el amor, es un sutil aliento que
despierta a la luna y al sol, no, no duele el amor,
lo que duele es descansar junto a mi cuerpo sin ti.

T de S
MRGC
Namaste

Romance de un hombre enamorado

Romance de un hombre enamorado

 
Un hombre enamorado bebe
de un manantial al mirar,
siente su lado un cristal,
que sólo una lágrima de lluvia consuela,
muere cuando ama, ama cuando besa,
un hombre enamorado es la tibieza,
de centelleantes labios heridos,
el refugio del pecado, un beso
robado al corazón, que acaricia el alma,

un hombre enamorado es la calma,
de un amor prohibido que existe,
de un palpitar de los errores en árbol,
de un espejo amarrado a una poesía,
porque cuando un hombre ama,
se viene desnudo y descalzo,
le habla al mar cantando en gemidos,
se redime de sus pesares y entrega a cada ola,
sus secretos, lo que no ha podido,

un hombre enamorado se mira río,
agua que todavía desea, nombre que se
viene medianoche interminable de luz,
resuelto eco, un hombre enamorado gravita
sin alas, agobia a la esperanza,
migra en dedos por su cabello,
por su cuerpo, imaginando sus manos,
sintiendo en su piel su aliento,
un hombre enamorado no tiene momentos,
su silencio es su fuego, su cielo es toda su verdad,
cuando un hombre ama ya está, lo demás,
lo demás un amanecer vanamente eludido,

un hombre enamorado acaso,
te sorprenda en una sonrisa de tinta y niebla,
se lleve el caudal de tus miedos,
y libre de surcos batalle al viento de amor
en pensamiento, y ave sin dueño rasgada en flor,
un hombre enamorado del amor, es un sueño,
que alcanza a la ilusión cada día, es la vida que vibra
justo antes del olvido, es sentirse perseguido por un amor,
es un ruego tímido en la voz de una mujer,

un hombre enamorado tal vez,
te eche de menos mientras lees,
como un amor que despierta al amor.

T de S
MRGC
Namaste

Si pudiera llorar

Si pudiera llorar

 
Si pudiera llorar lo haría sin mi cuerpo,
me volvería río azul y me poblaría de
plumas como un ángel herido, herido
de ausencia, por no estar a tu lado,
con manos que sangran desnudo y
muriendo en el otoño que vives,
deshojando tu piel en lamentos porque
no entiendes, porque no comprendes, si
pudiera llorar crecería súbitamente en ti,
con ojos llenos de lágrimas,
en silencio, caído en tu luz ,

si pudiera llorar, llegaría a la raíz de
tu dolor, como el viento me volvería niño
y te diría ¡cobíjame!, ¡hazme tuyo otra vez!,
si pudiera llorar como ayer, un relámpago
libre se quedaría en ti, en tus labios, en tus ojos,
mis versos serían rocío como el crepúsculo
cuando golpea al corazón, ¡y tendría razón!,
morirían las ventanas, las estrellas se
correrían en velos vez tras vez, los
umbrales se despedirían de las piedras
y como la hierba o el junco, ¡aceptaría que toda
lágrima es en sí misma una verdad!,

si pudiera llorar, si un árbol me llevara a
cuestas en su copa, si mi sombra se volviese
melancolía y la vida, mi vida, cobrara sentido
por solo estar a tu lado, si renaciera un día
sin temer a los recuerdos, y los cielos
prohibieran las sonrisas de todo aquel
que no lucha por lo que quiere,
si cuando llueve, por gotas de nubes yo
creyera un manantial de sueños, y me
atreviera a sentir como un último suspiro,
si pudiera llorar olvidando el camino,
muriendo lentamente, arriesgando lo
incierto por un deseo, o dos o varios,
y los años, si volver a ti fuése un regalo
que de vez en cuando se me permite, si
pudiera llorar lloraría, por no saber qué decirte,

¿cómo hablarle a tu boca cuando tus
ojos me reclaman?, ¿cómo besar tus labios
si me pierdo en tu mirada?, ¿cómo sonreírle al
silencio cuando eres tú, quien ahora llora?,
¿cómo llevarme tus miedos, cuando sigo siendo
un soñador que se resiste a despertar?,
¿acaso el mar?, ¿acaso las sierras?,
si pudiera llorar, si pudiera detener el tiempo,
invariáblemente en ti.

T de S
MRGC
Namaste

Te debo

Te debo

 
Te debo mi voz,
el principio de la penumbra
cuando la piel revelada,
el contemplar el poema
de ser tu costado,
las cerradas ventanas,
el envolverte y besarte,
los secretos de perseguirte
por tu cuerpo y que te sepas mía,

te debo mis labios,
el silencio que me afirma a ti,
el vibrar y temblar hasta romper,
el afán de agotar tus reservas,
el llorar e invitarte al llanto
cuando esparcidos uno en el otro,
cuando sueltos y liberados,

te debo el hombre que sin querer te ame,
que no quiera tus pájaros sino ser tu causa,
que en los aires te encuentre
por donde quiera que vayas,
el momento inoportuno de reir,
la caída imprevista al descubrir,
la mano tendida robándote una mano,
te debo el ahora y el jamás me iré,
y el sueño que alguna vez tus puertas abiertas
confiaron conquistar,

te debo una mirada juntos frente al mar,
empezar otra mañana,
desnudar el alma aventurando a los árboles,
la realidad fugitica escapando de los colores,
la lenta nostalgia de un café donde estabas,
la fragancia de una rosa como vaga huella,
el ansia cual estrella y la madera más pulida,
de mirarte tanto soñando que te miraba,
imaginando que eres el amor de mi vida,

te debo un quizá al abrigo de tus párpados,
un papel prometido al tiempo,
una llegada que me haga dentro,
un ocaso en gracia de dos,
te debo un amor desnudo sin ser amante,
la memoria de mis manos en los extremos,
el caudal de tus manos cuando me busques,
te debo el paisaje de la distancia,
te debo un cielo que se quiebre sin preguntas,
te debo la ternura de mirarme en ti, y tú, enamorada,

te debo la quietud del pleno goce,
hacernos el amor esta noche y no decir nada,
¡tan sólo entregarme!

T de S
MRGC
Namaste

Vuelvo

Vuelvo

 
Saltan las aves de rama en
rama sin que el viento les
importe, se mecen las hojas
con sus trinos,
las nubes algo bajas
parecen llenar sus alas de sueños,
y junto a las ventanas yo te pienso.

Vuelvo,
mis ojos escapan de momentos,
¡es todo tan claro cuando perdidamente me alejo!,
mi erguido deseo y mis aguas,
y tus ojos que se tiñen con aquella nostalgia
en la que todo tenía respuesta,
arena yaciente en espera,
las horas serenas del mar cuando el cielo lo abraza,
el consuelo piadoso de la palabra sutil,
y mis lágrimas de ti y tú, perdida.

Recuerdo bien aquel pequeño desertor,
se enfrentó a los árboles convirtiéndolos en llanto,
casi como decir gaviotas,
casi como sombras de la luna en ilusión
trepando a por las manos,
casi de pies descalzos asaltando al amor sin tiempo,
con una realidad tímida sin saber nada de puertas,
casi el amor, soñado bien, en descanso muy cansado.

Nunca fui muy formal, tú lo sabes, no me gusta,
siempre viví al dia siguiente,
siempre me hablaron los papeles,
siempre me gustó merendar besos
y desayunar caricias,
y sentir que todo corría de prisa sin que me importe,
como las aves que de rama en rama saltan
desoyendo al viento, será por eso que vuelvo,

vuelvo, a un amor que cuide lo descuidado,
a un valiente que no huya de mi cobardía,
a un solitario que me quiera amar
aunque sienta como un niño,
a un distante ayer que nunca perdí en el alma,

vuelvo,
¡aquí en mi mano una moneda
que quizá debiera guardar!,
pero entonces te envío suspiros
para llenar tus alas de sueños,
y junto a las ventanas yo te pienso,
cercana estás, a un paso,
me miras y te derramas,
¡te estoy viendo y amando!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 28 de agosto de 2013

Casi invisible

Casi invisible

 
A media voz,
junto al esplendor sereno
de la nada, te pienso,
se aquieta mi mundo
a esta hora, la rosa que te
sueña cuando tú despiertas al
alba, no es la del principio,
el final del día se asombra de
la noche que estalla en
transparencias, a media voz mi
razón por ti se compromete con el viento.

El azar que me acaricia
entreabre mis labios, al tiempo que
mi mirada se hace desde adentro,
desnudo y sin tu amante parezco
perpetuarme en el silencio,
soy arena y carne vírgen y en los extremos estás tú,
siempre tú
y a media voz te amo,
como aire, sin preguntas, mirándote.

El tiempo sabe de mis piedras
y de los maderos de mis libros,
de la memoria de mis manos y de lo que creen mis dedos,
a media voz busco la presencia casi invisible de una palabra,
que te defina, que te comprenda,
que te detenga cuando te marches,
que sepa donde buscarte cuando te siga,
y junto al esplendor sereno de la calma, te desee.

Mi media voz, tu orilla,
mi solo pájaro de centenar de trinos,
mi aliento cual río que se multiplica y el inmenso oleaje de tus cabellos,
y mi esencia sin fin que nada te ofrece más que ...

un querer, sin que nadie al horizonte,
dos nombres sin sigilo, naciendo cada mañana,
una voz desnuda, sin armas, quieta y dormida como nube,
un destino de lluvia lenta,
una canción antigua,
una fantasía secreta y por supuesto mi eterno blanco,
mi eterno blanco vacío a las promesas.

Todo se cierne de inmediato,
la profundidad es la más clara de las distancias,
los espejos el espacio esbelto,
y la vaga imágen de ti persiste contemplativa,
y a media voz te toco, y mi piel infiel a la penumbra.

A media voz,
mi razón por ti se compromete con el viento,
y bajo el viento la flor,
era el amor, era el sol,
y a media voz tan simple, tu alma,
¡fábula de muchas tardes, de fuentes, de clamor a media voz!

T de S
MRGC
Namaste

Completamente TÚ

Completamente TÚ

 
Completamente TÚ,
como la brisa sobre el
campo del alba,
como la voz del silencio
ya entrada la noche,
como la ternura
de la dulce razón perdida,
como las flores que cantan al pasar,
como la vida,
completamente TÚ.

Dicen que para concretar algo
hay que perder algo,
que para ser dueño de todo hay que ser
dueño de nada,
que para encontrarse muy dentro hay que llenarse de aire,
que las mariposas son sueños que envidian
al niño que no se culpó.

Por mi parte me rodeo de ansias,
envuelvo mi pecho de gozo
sin dejar de mirar al mundo,
y me deslumbro con el viento
y me convierto en su magia,

y entonces te encuentro,
completamente TÚ en el alma,
en el surco de fuego de mi semblante,
en la bohemia que no es amor pero sí los versos
en que te sueño y escribo,
en las lágrimas que no remedan al árbol caído,
en la frescura de mi senda en que te retengo, a ti,

y entonces te pierdo,
completamente TÚ en la torpeza de extrañarte,
como un barco encallado que sólo la oscuridad puede quebrar,
y me arrojo sin piedad cual mensaje en una botella,
y me anticipo a las olas que sostienen la cordura,
¡son las gaviotas mi ternura,
a por ellas pediré y a por ti!,

por ti, la otra mitad de la luna de mi sombra
que nace de mi silencio,
y completamente TÚ besándome para siempre,
y mi cuerpo sobre tu cuerpo, y completamente TÚ
en el tiempo sin horas entre todos los espejos,
y completamente TÚ,
porque deseo ser tu pájaro y no tu vuelo.

Completamente TÚ,
que me haces leerte y soltarte,
que me consuelas enamorada de mis versos,
que me invitas a vencer a este deseo que nos invade,
amantes, tú y yo, donde el color de nuestra piel desaparece,
amantes, como una hoja sin rocío,
como ese saberse definitivamente ¡vivos!,
como los labios de arena del viejo navío,

y completamente TÚ,
como la brisa sobre el
campo del alba,

¡por besarte es que me escapo,
por el tiempo del tiempo mío sin encontrarte!

T de S
MRGC
Namaste

Espejo del que soy

Espejo del que soy

 
A un tiempo bajo la luna,
descubrí un racimo de manos
orgullosas de ser,
sus sentidos abiertos,
su plenitud en labores,
su largo tiempo en cadenas
a fuerza de conquistar,
de nunca olvidar,
de abandonar el azar y volverse
un ímpetu de silencios.

Las creí un portal,
sólo con el correr de la razón entendí al niño
que ellas revelaban,
y a las puertas del cielo fui un farol,
y una mente despierta a la conciencia en blanca flor.

Mis voces callaron,
sin color la perfección me dió sentido,
surgieron lluvias de mi copa de vino,
creció mi pecho salvaje en unidad con el agua,
de ásperas espinas mi paisaje,
de sangre ardiente mi primera edad,
y mis ojos arañaron los secretos,
esos repentinos e invisibles agrestes en los caminos,
esos de alma en olivos y vuelos, dignos del viento.

A un tiempo el miedo se pobló de rumores,
se congregaron las rosas,
se endureció la verdad,
por mera casualidad se calló la luz y fue rechazada,
y los besos ya no derribaron paredes,
y las manos ya no erizaron la mentira,
y de la vida todo se pareció a un ave extraña,
y los hombres en la corteza del orgullo,
y los hombres, en miserable alimento tan sólo sol y polvo.

Recién hoy me doy cuenta,
a un tiempo bajo la luna de esas manos, descubro que
soy un espejo del que soy,
el mango de la madera,
el útero que asoma,
la máscara de sangre que vive abajo y que recuerda,
la tarde de la traición y el estandarte que cayó contigo.

En tu nombre encuentro mi canto,
el deber y el amor reunido,
el sitio de estar aquí o en la calle o en todas partes,
¡y en un racimo de manos orgullosas de ser,
me multiplico en hojas infinitas!

Siempre esperaré entre las piedras sin destruir el día,
siempre dormiré despierto en tu esencia,
a fuerza de conquistar,
de nunca olvidar,
de abandonar el azar y volverme
un ímpetu de tus momentos.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 27 de agosto de 2013

No hay palabras

No hay palabras

 
Ignoro si lo sabes pero,
me acaricias sin tocarme,
me desnudas lentamente
con tus dedos,
entreabres mis labios y
mis ojos, mis pies cobran
alas cuando tú me llenas
con tu boca y no lo sabes,
¡tú me encuentras, siempre lo haces,
y yo ignoro si lo sabes!

Encontrarte no es casual,
la senda de tus manos inquieta mis cabellos,
el apenas suspiro de mi alma se torna breve y eterno
cuando murmuras mi nombre,
cuando el paisaje del amor que cabe en tus manos
juega a ser, y encontrarte,
al tiempo que miro el horizonte y tu mirada crea sueños.

Una fuerza nos une, ¿la sientes?,
¡como si se desgarrara la razón y todo se explicara en la pasión,
en el atreverse a sentir!,
el amor nuevo aparece cuando turbio, lo que otros llaman amor,
el amor nuevo es palabra vuelta alarido,
el amor que viene de tan hondo, desde antes del pecho,
el amor nuevo, esa sombra hecha luz
que temblando nos crea,
que cómplice nos comprende.

¡Tú me encuentras, siempre lo haces,
y yo ignoro si lo sabes!

y mi piel, encendida como las brasas,
lenta como una daga,
incansable como una durmiente ira,
mi piel, perdida en los espejos de la memoria
como si un lazo kármico nos dijera y nos dijera,
porque cuando me tocas sin tocarme me acaricias y me desnudas,
porque el viento le da curso a tu intemporal boca,
mientras la aurora asomada,
y el cántaro roto de tu interior se vierte.

No es normal sentirte así,
los silencios no son necesarios, entre nosotros no hay palabras,
nos invade lo blanco en racimos de piedras,
en maderos cuan fuente,
cuan río arriba estallamos,
somos dos almas que se potencian tú y yo,
un rumor de pies descalzos y hojas secas,
y mil colores,
y un medio llanto petrificado,

¡tú me encuentras, siempre lo haces,
y yo ignoro si lo sabes!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 26 de agosto de 2013

Azul

Azul

 
¡Te puedo sentir!,
¡déjame hacer tu amor,
el fuego de tus noches,
el resguardo cuando llueve,
el estar allí cuando me necesites!

La luna se ha vuelto azul,
los sueños me oyen repetir tu nombre,
mis brazos mantienen el susurro mientras yo de pie,
de frente a las ventanas,
¡de una nube parece escaparse un carrusel!,
¡de un silencio, semeja la distancia un reloj solitario!,
¡qué difícil es callar mi cuerpo cuando desea tu cuerpo!,
¡qué amarga mi boca sin ti,
sin TÚ aquí, a mi lado!

Los azules de la luna no se detienen y
la noche me prolonga,
es franca y suave la oscuridad,
es ligera la armonía del corazón que sabe,
y azul y ... ¡pienso en ti!,
¿me besarás como el mar cual si fuere a desbordarse?,
¿será tu verdad sencilla al amarme?,
¿me esperarás arrobada cuando recién despiertos tus sueños?,
¿piensas en mí?

Nada me respondes, sin embargo,
siento que emerge de mí algo muy azul y profundo,
una memoria en mi piel,
unas llamas envueltas en un brote agitado,
¡mis manos parecen pasajeras del tiempo!,
¡mis labios una vida plena deshojándose en palabras!,

¡amor en brasas, desnúdame sin prisa!,
¡amor en brisas, encadéname a tu surco y déjame en temblor!

Es azul el amor,
todo cuanto crece es un breve instante,
como la flor que palidece,
¡como tantas cosas que tienen que pasar entre tú y yo!,
como el matiz del alba y este darte el corazón
y este amor azul,
por razones que ni yo mismo conozco,

porque pienso en ti,
porque te sueño,
porque te espero y por todo lo que tú haces, ...
me llenas de ti al final del sol de cada día.

¡Te puedo sentir!,
azul es el suspiro por lo mucho que te deseo,
por el amor que renuevo de ti
azul es mi amor, cuando te amo.

T de S
MRGC
Namaste

Madero y café

Madero y café

 
En amorosos sueños te siento,
mis dedos imaginan tu rostro,
un lento y obstinado andar
me vuelve claro placer
y arboleda,
una lluvia lenta degrada en mi boca
al tiempo que me toca a mí alejarme,
desnudándome en silencio,
estremeciéndome en la calma.

Me vulnera tu piel, la pasión corpórea
me apura, el viento es una palabra
húmeda deseosa de encontrarte,
si el amor en penumbras es sólo una parte de mí,
si mis ansias agonizan al abrir mis ojos,
si mi último suspiro es el crepúsculo de las estrellas marchitas.

Soy la doble vida de mí mismo,
el que se mira en los espejos sintiéndote a su lado,
el que abandona los prejuicios,
el que se dice que el amor todo lo puede si es infinito,
eterno y corazonado, pero también el otro,
el que te busca entre los pliegues de su cama, el que siente arder
el alma porque lo abraces, porque lo beses,
el que envilece por la distancia, y rompe y gira
y llena los abismos de preguntas.

En amorosa ternura, mi sueños,
los que se levantan en álamos,
los que remontan alas vez tras vez,
los que cruzan y tropiezan y quisieran ser,
los que en pequeños jarros se detienen
y encuentran consuelo en una ilusión,
y en un soplo aciertan a reconocerse en una mirada,
y sin saberlo el amor, como una casa abandonada
hacia el final de la escalera.

Mis manos me acarician mientras tú te quedas,
y en el primer peldaño de tus labios
tu levísimo barro inconsolable de tus miedos,
tu palabra ni tan siquiera al borde,
¡el tiempo es todo el tiempo cuando el amor lo
graba en el aire quieto!,
¡el momento es un viaje en donde todo viene,
de donde todo va!

En amorosos sueños tú estás,
el aroma de los pétalos,
el alma de las piedras,
el sitio de la diaria costumbre, de ese breve y nocturno
madero y café,
confortable en promesas,
callado de repente,

¡y en un dibujo lento una mujer enredada,
parece reclinada e inmóvil,
ansiosa y encerrada en mí!

T de S
MRGC
Namaste

Ese instante

Ese instante

 
El futuro me propone
su medida,
la de las cosas,
la de tus manos
que son mi tiempo,
la de la boca y los abrazos
de mi aliento,
la del silencio que consiento
cuando me acostumbro a la nada,
a través de la barca de mis ventanas,
la del amor, que sólo brega por
rozar la piel de tus esquinas.

A veces la nostalgia me deja navegar,
y aunque la brisa se vuelve por momentos
incierta e inventaria,
me entrego al convite de repetir,
aquel destierro,
aquel inhóspito desierto en que en un ayer, dejé la voz.

Mi equipaje me reconoce,
me despierta el peregrino que me presta
y me entrega cada día,
el desvestir que me obliga a un gesto cómplice,
el paisaje que llena mi espacio de una vida que vive,
que respira, que existe, que sueña.

Una madera mecida y quebradiza es mi raíz,
mis palabras desde mi cuerpo escriben en un contínuo desorden,
¡te estoy hablando desde mi último grito que derrama!,
¡te estoy amando desde la distancia precisa en que te escribo!,
de nada sirve callar si mis dedos alargan por tocarte,
de poco sirve correr delante,
si muero por el deseo del regreso a ti.

Las aves me inspiran a perseguirlas,
en su centro espero mi andar, mi comienzo,
el primero de mis pasos que enmudezca los ruidos,
el reposo preciso de ser yo, cuando te contemplo,
¡sólo tengo este cuerpo que conserva tu atardecer!,
¡por ti he descubierto cuando no más
un secreto en realidad dos,
cuando el poema,
cuando el amor!,
y más arriba del cielo cuando apenas un arroyo,
y tú el desborde que propaga,
y yo tu tempestad.

Mis ojos se deciden al azar por encontrarte,
porque desde un lejano tiempo somos el ímpetu,
porque mi vida es un solo día cuando te siento,
y me presto al juego cotidiano de perderte,
mientras el futuro me propone su medida.

Mi sed de ti palpita,
cada segundo y con tentación,
en ese instante inédito, en ese instante.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 24 de agosto de 2013

Más tarde fuego

Más tarde fuego

 
Si a la medianoche,
como aquella vez que te
conté me extrañas, si sientes
que te falta la mirada, que
el cantar de los pájaros es
el más suave de tus tiempos,
que te deslizas entre el sueño
de hallarte viva y mis deseos,
si el poeta es tu razón y tu locura.

Si el amor que sentimos,
si llegara a morirnos cual estar de haber
vivido, si el sencillo arte de amar me
volviera tuyo por única ventura,
si me buscaras desembocando en cauces infinitos,
si la ternura fuese víctima,
si amanecida la nostalgia se quedara dormida
entre tus brazos, si por amor llamaras
amor al inicio de tus labios,

apenas el hombre escribirá por ti,

por ti,
por ese siempre cielo abierto y revuelto que convocas,
por esa crespa de arena que es mi pecho cuando me nombras,
por ese niño disperso y valiente cuando me sientes,
¡es clara la noche cuando es bruma toda!,
¡arde el alma en la luz de los besos de la luna!,
tu nombre, lleno de ti y de mí enamorados,
tu nombre y al pronunciarlo,
el silencio de mi sola boca.

Si a la medianoche,
si caminas lentamente por la senda de los pétalos,
si tus cabellos se inquietan por cobrar alas
que más tarde fuego,
si una voz que no conoces te hace temblar,
si asoma a tus ojos el aire y parece,
y brotas y creces,
si te desvaneces en un grito y el cielo sube hasta caer,

entonces el amor asumirá sus riesgos,
siendo el principio del término preciso,
y apenas el hombre escribirá por ti,

por ti,
donde todo acaba y empieza,
donde el amor agita,
donde se repite como un sueño el azar en antiguo pacto,
que si los pasos libres y por libres sensatos,
que si la vida en absurdo teatro,

todo acontece y nada,
como formas y formas de un gran reflejo,
y apenas el hombre escribirá por ti.

T de S
MRGC
Namaste

Hoy toca

Hoy toca

 
Sigue mi pensamiento,
¡mírame!,
fuimos uno, siempre seremos
uno, las arenas movedizas
son simplemente agua
que fluye, que nos deja
sentimientos en extinsión,
que renueva esa maldita costumbre
de sentirnos hábitos en un rincón,
somos dueños de nuestro tiempo
si es que el tiempo existe,

¡óyeme!, ¡hoy toca amarte!,
venciendo a las tinieblas
haciendo singular cada vacío,
valorando la pasión de un regalo sin valor,
¡sin valor por estos días!, como un gesto,
una caricia, una sonrisa, una mirada, una palabra,
un niño que juega sin juguetes, simplemente porque imagina,
¡la utopía de un baile que no se baila!,
¡la fragancia de un aroma que no es esencia!,
¡quédate aquí!, se disfrazan las pieles por si acaso.

Hoy le toca a los pasos volver para no regresar,
observar acudiendo al corazón, desoyendo a la razón que
suele preguntar lo que no tiene respuesta,
el amor eres simplemente TÚ cuando arrojas los miedos
y conquistas la calle,
y entonces el paisaje se vuelve alas,
de inocentes nubes,
de lágrimas en versos,
¿por qué te acorralas?,
¿por qué te escondes?,
¿por qué te esperas?,

suéñame, sin mirar, sin ser ni siquiera TÚ no más
dejándote ir por el viaje,
¡siente como tus deseos te rodean!,
¡vibra en el acoso de la paz que siempre trae el alba!,
en un parque más allá o más acá enlaza los valores,
¡que no te importe si te entienden o no, tú y yo,
en mares turbios navegamos, por mares de sombras
y labios húmedos seguiremos!,

hoy toca, hoy le toca al error aceptar que existes,
que eres el espejo,
la evidencia del ayer,

¡hoy le toca al amor amarte!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 23 de agosto de 2013

Curiosa llave

Curiosa llave

 
Sumo y resto en la conciencia
de la memoria de mi vida,
porque el amor me quema
cuando tu boca me nombra,
porque agitado el sendero
cuando me dices TE AMO,
porque me tiemblan las manos,
porque me acecha tu amor
hacia toda mi vida,
porque te vistes y amas,
porque te levantas y sonríes,
porque ligera como el agua caminas,
y me enseñas a esperar envuelta en mí.

Un viento sacude las ventanas,
no sé que trae, no sé que lleva no le pregunto,
escribo al amor por si te acercas y escuchas,
por si te acuerdas de mí y acudes presta a mi piel,
bien sabes que te espero en mi regazo sin tiempo,
las flores frescas de mis tibios árboles son mi tibio nido,
¡tus besos!, ¡el aliento salvaje de tus cabellos!,
¡la dulce rima de la aurora cuando despiertas!

Sumo y resto en la conciencia
de ser y no poder negarte,
porque me basta abrir los ojos para tu ventura,
porque mis lágrimas son estrellas
que me retan a un mañana,
porque de mis labios oirás los secretos,
de mi amor observador,
de mis espejos,
del silencio y el reflejo de mi cuerpo en el aire,
¡curiosa llave!

Combato a la resistencia de la gravedad,
la liviandad de las palabras no me parece,
no entiendo al amor salvo
como un niño que no teme,
que no pretende más que ser aquel
que empaña la mirada,
que siente que ser amante es ser libre,
como libre el después de la razón y las promesas.

Sumo y resto en la conciencia de abrirme,
de sentarme a la puerta de los sueños y esperarte,
de volar por las horas sin dejar de llamarte,
de ser la tempestad sin viento, como la verdad,
esa verdad de todas las hojas en absoluto páramo.

Las ramas del eco espesan,
es mi voz que a veces tu boca.

T de S
MRGC
Namaste

El orígen de todos mis poemas

El orígen de todos mis poemas

 
El orígen de todos mis poemas, TÚ,
porque en ti he de querer el vuelo,
que por quererte querer te sueño,
que por soñarte el amor encuentro,
que de tus ojos descansa mi cielo,

TÚ, labios en ruego que por mi llegada aguardan,
descalzas sombras de pasión a la espera de
una palabra, orígen de mis alas TÚ,
luz de amor que me robas la razón y el deseo,
corazón desvelado, historia que sin ti,
no tendría razón de ser,

TÚ, mujer, orígen que caes en mí,
como una gota persistente y temblorosa,
rosa sola de un mar que se abre, de un
palpitar que confunde, una nube olvidada
en lo alto entre el quebranto y el delirio,
TÚ, orígen de mi río,
beso de agua y susurro de amor.

El orígen de este amor, TÚ, que como
poemas me das el alma, desnudas mi
fragancia llevándote mi esencia, TÚ,
que miras sin mirar, que hablas en la
lluvia enredada entre tus manos y mis versos,
TÚ, anhelo, soneto que descansas en mi piel
cuando regresas a mi tierra, empapada de destino,

TÚ, mi orígen, mi sentido,
el aire de tu aire trina conmigo
como una gota de arena vuelta sal,
como un privilegio de princesa amanecida,
TÚ, cuna de mis miedos resuelta sendero, por ti.

T de S
MRGC
Namaste

He soñado contigo

He soñado contigo

 
Sueño y en mi sueño, tu nombre,
agua en la noche y silbo menor
del viento, en tus labios me tienes,
por el aire, por tus manos, alma
sin cuerpo dentro de mí, como
aquella última mirada de la luna,
sin que tú y yo lo supiéramos,

sueño y en mi sueño, nuestros hijos,
romántica nostalgia blanca en la
pared desolada de la habitación,
“todas mis alas para ti”, murmuro,
todo mi mundo cuando te miro sin mirarte,
como un equilibrista rendido ante el abismo,
como granos de trigo abiertos en surco,

sueño y en mi sueño, eres una lluvia
callada, y te inclinas dócil, suave, lenta
y perdida ante el ayer, cuando los
recuerdos son una forma familiar en el
espejo, un reflejo de tu propia libertad,
suena tu voz aquí cuando mi boca arrebata
y te besa, cigarra en árbol, rama que te cobija en áureas,

sueño y en mi sueño, buscas atajos por
anchos caminos, mientras brillan las estrellas
como niñas que brincan del cielo, hacia los
verdes campos azules de brisa en cauce,
como la arena, en tu piel dormida y hoy,
herida en los pechos del mar, de piedra,
hierro y fuego en hebras, lumbre de mi vida,

sueño y en mi sueño, te pido que me abraces,
todo tuyo, toda mía, he soñado contigo,
tú eres esa palabra que siempre estuve a punto de decir.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 22 de agosto de 2013

Fatal pensar

Fatal pensar

 
¡Tú sabes cómo alcanzarme!,
llenando mis ojos,
desatando mi alma,
con un afán ansioso de arder
y de entrega,
haciendo del mar un instante,
cubriéndolo todo con la llama que
apaga la penumbra, y arena,

y de pronto, ¡tú sabes que soy así!,
quiero estar contigo,
tocarte, como deseas,
acostumbrarme a tu boca inventando sueños,
quedarme a tu lado en cada TE QUIERO,
desnudarme en tus manos, AMOR MÍO MI AMOR.

Yo hubiere podido beber de ti por tan sólo mirarte,
sentirte a mi costado al costado mío
sabiendo amarte en caricias,
amarte más y más todavía cayendo en tus labios,
buscando refugio en tu pecado,
sangrándote dentro muy dentro de mi corazón,

¡hazme el amor!, ¡tú sabes cómo alcanzarme!,
sucede en la intimidad asumiendo las palabras y los silencios,
implicada en mis brazos eligiendo mi cuerpo,
siendo tú misma, arrojada en mí. Mi tiempo
media las horas mientras tú te quiebras,
y me buscas lentamente como un ave rapaz de las alturas,
y tu ternura es un campo de fuego a puro cielo,
a puro escudo, y en harapos esparcidos de claro
sol de estío, mientras la luna en lo alto,
y tú y yo, ¡hazme el amor!

El fatal pensar me revela,
¡claro que quisiera arrancar las ventanas,
rescatarte de tu cama de solo lado
y decirte AQUÏ ESTOY!,
aquí, al borde mismo de ti,
entre tus cabellos hasta tu rostro,
a un soplo, exactamente a un soplo de tus besos,
aquí, ingrávido de tus cielos,
esperando que renuncies a tu ser y me sigas,
¡tú sabes cómo alcanzarme!,

tú, tan sólo tú, ¡no es secreto que TE AMO!,
en el silencio de la noche al borde mismo de tu cuerpo
SOY TUYO, y tú lo sabes.

T de S
MRGC
Namaste

Alma de poeta

Alma de poeta

 
A un guerrero jóven le diré ...

los sueños son como flores,
tarde o temprano se convierten
por mérito del fuego y las manos,
se vuelven piedra a sortear en el camino,
el paso que cruzan los pies desnudos
que ambicionan la entrega,

"la belleza que se pierde al andar,
se gana por dentro".

Dices que entiendes,
ten por seguro que conocerte es empezar por no
saber quien eres,
si los ojos en el corazón,
si la aurora que te hermana,
si la quietud que descubre un íntimo sentir en tu boca,
¡nadie se conoce mientras mira y camina!,
cuando las contínuas lágrimas te bañen
y rompas el aire con suspiros, sabrás lo que tienes
por lo que te falta, y en esa calma, tan sólo TÚ.

Ríndete y déjate abrazar,
del más callado de los guerreros serás reflejo,
como los salvajes pájaros en la sencillez de los vientos,
ambicionando la armonía del mar,
resonante y discreto, de sol esbelto, de manto de luna,
camina en la brisa por todos los silencios y fluye,
que las mariposas yacen pintando el amor,
con vestidos de rosas y vuelos sin alas,
que las mariposas mueren rigurosas y esquivas,
¡para renacer hermosas necesitan sentirse cenizas!

Ten el alma de poeta,
extráñate de encontrar tus pasos,
si lloras, hazlo con el desgarro de un niño que sueña,
si tiemblas, descansa en la corteza de un árbol hembra,
abre senderos con tus versos,
acaricia el horizonte con tu corazón,
de cada espina logra pasión,
de cada momento un álamo meciéndose,

"una mujer y un hombre un día se quieren,
el amor une los cuerpos, la belleza que se
pierde al andar, se gana por dentro".

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 21 de agosto de 2013

Deshoras

Deshoras

 
Frente a las ventanas,
un poema de mujer
se muestra ante mí
mientras la ciudad se apaga,
y la oscuridad avanza,
y los cielos son un silbo
en un quieto corazón.

A veces el amor es un recién parido pájaro,
que besa momentos desordenadamente bellos,
que ignora el dorso de un retrato,
que en las noches se envuelve en cuerpos sin
nunca pedir permiso,
el amor que cabe en una gota entre libros,
y mientras el poema de mujer es mi decir vivo,
yo me dejo caer,
tenaz y huyendo.

He despertado,
soy esta inocente mano de mi mano de hombre,
que dibuja sin sentido o consentido de ti,
seguro estoy que algo en mi sangre espera todavía,
tu voz o mi voz cuando te llamo,
la mañana aquella en que encendida fuiste mi eco,
el reflejo de las brisas que orean,
como la brisa de mi alma rumor de mis ansias,
como el amor,
ese amor que es en mi vida toda mi herida
de fuego y aire fresco, como el amor,
de tu nombre y de mi río,
ese silencio expiro,
mientras un poema de mujer se muestra ante mí.

Al descubierto sé,
me anima mi pecho resbalando,
¡será que estoy en todo lo que creas!,
¡será que estás, como todo tu amor!

Los paisajes cuadriculados me buscan,
soy cada vez que te amo,
el tiempo que pregona mi insistencia, me corteja,
en una carta de ojos cerrados le pido que me persiga,
que te traiga a mi lado,
que en mi boca deje tus sueños,
que reconozca mi traje con tus labios,
que se detenga en mi piel y que salga a tu encuentro,
mientras un poema de mujer se muestra ante mí.

Un poema de mujer posándose en ti,
a deshoras,
como mi pensar.

T de S
MRGC
Namaste

De esta manera

De esta manera

 
Todo este tiempo te miré
a través, vi la niebla y a las
golondrinas perderse,
vi el caminar de la luz rumbo
a la feria, vi el tiempo que
corría sin ti y sin fin,

¡he sido jóven y viejo tantas y tantas veces!,
y el último en aprender,
y el último en enseñar,
y peleé con el viento a mi manera
heredando las palabras que escuché,
creyéndome eterno en los silencios,

todo este tiempo construí,
y viví y morí sin ningún sonido,
y mordí mis labios y callé uno tras otro
los versos sin atreverme,
y soñé con la lluvia y con jardines de arena,
y desperté mi dolor al tiempo que el amor
era mi cómplice ternura.

¡He sido velos y promesas, y me he movido sin partir
volviendo de mis deseos!,
y los cielos que las miradas jamás encontraron,
y el café de mi solo lado
como una sola pierna al caminar,
he aprendido que amar no me hace héroe,
ni la ignorancia sin preguntar, un villano,
he encontrado honor en la pobreza,
y una vez a la noche, iluminar más que el sol.

Todo este tiempo recordé los olvidos y celé,
y miré un rato al amor y solté mi cabello,
y me acerqué como un amante a los besos de tu boca,
y me sentí ligero,
y corrí como niño,
y me encontré con el viento que se convirtió en mi sombra,
y desesperadamente quise huir o huirme, no sé.

¡He sido la piel posada en el gran reloj,
como queriendo detener las horas,
amarrado al árbol de su ladrón de instantes!

Todo este tiempo dije la verdad cuando dije que te amaba,
me enamoré al detenerme en ti,
me rescataron tus ojos,
a veces te miro y soy yo,
a veces el amor es así, de esta manera.

T de S
MRGC
Namaste

Porque te amo

Porque te amo

 
Tus ojos,
tu piel cuando mis manos te
encuentren, tus labios cuando
mis labios te propongan,
tus silencios cuando el mar
y abrazados, sin nada decir
más que nuestros cuerpos, ...

"todo el tiempo pienso en ti".

Mi palabra es ese nombre de madera,
donde mis versos de agua y
la quietud que te espera es desconocida,
la boca que rueda hasta ti no amanece aún,
para ser TÚ y YO necesitamos de la simpleza de amarnos,
dirigir inciertos caminos al alma,
llenar de alba todas las copas de vino
y entregar el corazón.

¡Ah si, el amor!,
ese quebrado aroma que palpita y nos trepa,
ese pájaro vestido de locura que por ramas,
nuestra sombra, que por voz, nuestro cielo,
¡si supiéramos ir allí donde nada nos espera!,
¡si pudiéramos contemplar no más que las estrellas!,
el barro sería la luz donde hicieron nuestros ojos,
nuestros pies el nuevo trigo que alguna
vez contemplaron nuestros besos,

¿vendrás conmigo?,
quiero partir a la vista de nadie,
quiero desnudar el paisaje color de luna
y encarcelar el aire y amarte,
y que los momentos en tus brazos y en mis brazos existan,
para estallar en claridad,
para propender una rosa,
para ser esa sola gota que te arrebata y me derrumba,
y me vuelve incesante de ti y transparente,

¿vendrás conmigo?,
quiero recorrer contigo la lluvia,
y las secretas flores que anidan en tu piel,
y tu ser que cierra mis ojos como en un sueño,
y los miedos tan cerca de mi pecho que se vienen brisa,
y las heridas invisibles como un rumor de espiga,
mientras tú, desnuda y yo a tu lado,

¿vendrás conmigo?,
sin tu cuerpo sólo soy un niño perdido,
sin tus manos, la noche entre hojas desiertas,
yo TE AMO, ¿vendrás conmigo?

¡Cuántas veces el amor, el terrible amor!,
¡cuántas veces el fuego de pétalos!,
¡cuántas los ojos adivinan el crepúsculo!,
¡cuántas!, antes de amarte,
antes de conocerte habitando en mí,
antes del centenar de preguntas insistentes en la arena,
¿cuántas veces te deshojas latiendo, muriéndome?

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 18 de agosto de 2013

Un pétalo y otro pétalo

Un pétalo y otro pétalo

 
El murmullo de tus manos
cuando me dices TE AMO
me hace poeta, Tu poeta.

Para ti

Tu poeta,
y tú una flor a la que conmuevo,
como un frágil arrojo que emerge
de la penumbra,
como un navegante hundido en la luz del ocaso,
como el aire cuando los ojos cerrados,
así la palabra en trébol de pocas letras
que acuna tu nombre,
así transito por tu piel sin que una red me contenga,

tu poeta,
y tú un muro ardiente y delirante
por el que trepo, con versos de sangre y espíritu
adolescente, bebiendo de ti arrancándote la ropa,
cuando lenta me cubres,
cuando desnuda eres el único pájaro que me atraviesa,
¡tú sabes hasta donde llegar con tu boca!,
¡bien sabes que la gloria de tus labios es el reino que deseo!,

tu poeta,
¡no esperes más a derrotar mis párpados!,
¡que mi silencio no te detenga!,
¡sublévate a mi voz!,
quiero de ti dejarme amar por tus brazos,
de ti para siempre,
como siempre es el borde de las hojas vestidas de alma,
¡recógete en mi regazo!,
¡que mi tibia luna se acurruque en tus ojos!,
tu poeta, tu gemido, tu constante lluvia caída en llanto,

tu poeta, y también tu forma misma,
siento que te contemplo cuando te deseo,
que soy aquel a quien nunca has visto cuando me buscas,
y en un roce,
y en un HOLA apenas,
te adentras en mí como mi corazón
que sueña con tu corazón,

tu poeta, tu otro viaje hacia el amanecer en ti,
y tus anhelos quijotescos entre palmas de aire,
y dos cuerpos de arena haciendo eterno al tiempo,
tu poeta,
tu decidido encuentro,
tu abanico de cielos rizando los gritos de la noche,

tu poeta,
mientras cae a tu piel un pétalo y otro pétalo
y otro pétalo de sueños y así ...

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 17 de agosto de 2013

Tres palabras

Tres palabras

 
Oigo contar en cascadas ruidos
que ruedan, y me despierto por
encima de mi rostro con mis
manos buscando,
que si la brisa nace de las estrellas,
que si el camino que me lleva
siempre durmió dentro mío,
oigo sobre el sueño un breve paraíso
que sabe a ti.

De los polvos del fruto,
de las eternas musas soy soplo,
y me derramo en vibración y versos como savia,
y me desangro en la perpétua aventura de enamorarte.

Mi suerte está echada,
mi esencia es una hoja lenta que me vuelve niño
y amante y hombre y poeta,
y un suave ocaso que pierde su luz,
¡es tan débil el baño del sol cuando descansa!,
busco tus labios en cada suspiro,
desnudo tu aire turba mis ojos,
busco tu amor cuando te nombro,
¡te busco, te quiero mía!

Mi tiempo es ingrato,
mis ventanas esconden mis ansias,
me vierto cada vez que me llamas,
me contento con ser alguien, queriendo ser tuyo
en todas tus horas,
que me sientas en tu alma,
que de gajos de ternura sean tus silencios,
que tus momentos se llenen de mí,
que me ames, liberada en mí que me ames, como yo a ti.

No quiero tener límites al desearte,
mi corazón no debe callar lo que calla,
no quiero saber y no saber nada sin ti,
y en tus manos deshojarme,
y en mi tronco seco tus nuevas hojas,
y en mis alas tus rosas,
y en tu mirada mi sueño,
dibujando el mismo sueño que una vez nos imaginara.

Tres palabras, ... amor mío, espera.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 16 de agosto de 2013

Tinta sangre

Tinta sangre

 
Entre árboles de palabras
desciendo, soy como una lluvia
de hojas que te busca, la brisa de
tu cuerpo es mi cuerpo en
pequeña luz, ¡quién pudiera el
albur de mirar el cielo!,
¡de quién, la sombra de unos ojos
detrás de un vidrio!,

el rocío me llena como de nadie,
la sencillez de mi piel
flota sin espacio ni tiempo,
¡entre hilos se asoman los instantes!,
¡acechan los pájaros que aguardan!,
mi alma se parece a un Quijote de silencios,

de mi vientre el llanto de los hombres,
el lucero que tiembla mientras besa la luna mis pies,
por las noches te nombro, tú lo sabes,
es mi prisión también aquel recuerdo,
mi manantial cuando apenas te siento,
mi tarde, cuando un amor lejano fue
mis infinitos labios, en tu vírgen viento,

siento que es largo el cansancio que me cubre,
duerme quien tuvo que bajar a por la alianza,
entre pechos rugientes y agitados,
entre manos de inmensas llamas y tinta sangre,
soy un soplo que se corresponde a la espera,
la silueta de una musa suave,
¡quién pudiera amanecer sereno muy dentro de sí,
quién fuera feliz por simple serlo!

Muy cercano y al pendiente fluyo,
agradezco el poder amarte como TE AMO,
quisiera convertirte en realidad y volar,
y prontamente latir ligero y sagaz,
y estar a tu lado sin culpar a éste o aquel,
y sentirte mi mujer y yo tu hombre enamorado.

Es desnudo el tronco que se yergue,
su madera quiebra mi deseo,
tallo presuroso tu nombre y mi nombre cual sendero
y se alarga el cielo en su mirada,
es verdad, tal vez no debiera quererte como te quiero,
pero TE QUIERO,
quizá no debiera amarte como te amo,
pero TE AMO,

y una palabra, una rosa mira mis ojos en perpétuo milagro.

T de S
MRGC
Namaste

La mujer de mi día

La mujer de mi día

 
Porque quiero amarte sin recordarte,
y ser yo mismo cuando me encuentres,
y caminar sin buscarte
simplemente porque me llamas,
porque seas TÚ, la mujer de mi día,

y en un suspiro,
y en un aire que se despierta en un gesto,
y en un suave ritmo de sutil argumento
descubrir que tu nombre surge de entre mis manos,
como la arena que rompe en las olas,
como la sombra que no calla a ese corazón que inoportuno grita,

la mujer de mi día,
ese ser de mi aliento que me prenda,
esa hoguera que es deseo altivo,
esa semilla de viento que es ancha y camino, aquí,
donde comienzan mis sueños,
donde mis labios todavía temen perder la última palabra de los pájaros,
allí, donde el cielo en mis párpados no es más
que una ráfaga que me deja una sonrisa,
que es inútil encarcelar,
que me lleva a por mis lágrimas
remando por las aguas en donde habita el olvido,

¡háblame, escapa de mis brazos y existe
donde nada existe, o quédate en mi pecho y extiende mis alas, háblame,
no quiero más horizonte que tu piel, háblame!

Seamos tú y yo un solo cuerpo,
¡dime lo que sientes, no temas si me matas!,
la vigilia me sumerge y soy tierra y agua y aire y fuego,
y el laberinto en donde me pierdo,
y dos ángeles estremecidos, uno, meciéndome como el mar
volviéndome ceniza, otro, que me eriza cual silencio
y eres TÚ, siempre TÚ, la mujer de mi día.

La mujer de mi día,
esa balada interior en donde siempre estuviste pintada,
esa lámpara que arrumbada siempre supo a beso para mis labios,
esa lluvia fresca del primer verso que imaginé,
ese paisaje que como fuente pusiera en mi boca,
¡ay amor si tú supieras!,
¡si mis vacilantes hojas fueran tu ruido!,
¡ay amor si atardecieras en mí y la noche no tuviera dudas!,

si recostara tu ternura y me rodearas con tus miedos,
si me amaras,
porque seas TÚ, la mujer de mi día.

T de S
MRGC
Namaste