miércoles, 31 de julio de 2013

Zahir

Zahir

 
Como un zahir con cuerpo de
mujer, en blanco aliento con
muslos de valle, a merced del
paisaje labriego que tus salvajes
manos provocan, huyendo de las
sombras que mis pájaros graban
en las piedras, lo que nunca ha sido
visto cae por fin ante mí, porque
no te olvido, porque te echo de menos,

como un zahir con deseos de piel, con
ausencia en los ojos porque esa mirada
no es lo que importa, importan más las
rosas que la voz, importa más el pubis
de tu sed que tu cuerpo de niña, importa
más la sonrisa que mis ansias sin límites,
no importa si sé que decirte o me abrazo
al silencio, soy el hombre que te sigue,
soy el hombre que te ama,

como un zahir envuelto en amor,
recostado en el crepúsculo de tus horas,
de sol y luna en racimos en vestidos
de noche, creciendo en tu alma como
un rumor de olas, quebrándose, atreviéndose
a la aventura de desear lo que tú quieres,
cuando quieres soltarte en mi delirio y
volverte río, un poema que te acosa,
besos que te anclan, humedad ansiada del viento,

como un zahir de espigas y cielos,
meciéndose y latiendo en mis labios de sentir
enamorado, entre los árboles mis cantos, por
entre las aguas mis hojas y fuegos inclinados,
para que tú me oigas, para que mis palabras dejen de
ser tan lejanas, para treparme por tu soledad y amarte
hasta en los sueños, así la sangre de mi amor y mis
versos, así los anhelos cual navío, lo que no se ha
podido es lo que es, girando y girando en tu alma,

como un zahir, oleando como el mar,
emergiendo de la costa, como una rosa derramando
los párpados de las estrellas, aleteo en tu cuerpo
desnudo, te confundo, te dejo, te busco para poder
encontrarte, amarte temeroso de ti, como un zahir,
he venido a dormir en tu vientre, a calmar mi
errante andar, aún vestido de gris aguas
arriba de tu cuerpo, como un zahir, mientras tu
sexo cae, en pedazos de amor entre mis manos,

como un zahir, enamorado.

T de S
MRGC
Namaste