sábado, 27 de julio de 2013

Sin ropas que vestir

Sin ropas que vestir

 
Fuera de mí, ámame, sálvate,
estoy perdido en tus labios,
no es mi mirada lo que dejé
allá atrás, no, es sólo el lento
caminar de un amor de personas
extrañas que hablan de quien fuí,
¡no hay necesidad ni siquiera de llorar!,

fuera de mí, ¿acaso no me reconoces?,
lentamente me desvanezco entre el
viento y aquellas promesas, barriendo
los detalles, muy muy lejos de las calles
donde todo morirá, un paso más acá
unas manos más allá, ¡si tú quiseras
encontrarme queriendo hallar mi alma!,

fuera de mí, en el umbral de ti a la
vuelta del mundo, sin necesidad de rumbo
ni de lazos, ni de brazos ni de huellas, tan sólo
fuera de los miedos hasta incluso del amor,
como acercándome al final que es en sí la eternidad,
¡no me voy ni te vas! , fuera de mí la verdad, que gira
en vidas y sueños y cielos, sin ropas que vestir,

fuera de mí, de cada mentira que dí creyendo
que daba mi vida, por cada debilidad que a veces
me domina, por toda brisa que es el precio de volver,
que me hiere cual flagelo de mi razón, sin medida
el corazón y la pasión que de a ratos he perdido,
fuera de mí el destino y una ley animal,
que no sé si alguna vez volverá en mí a despertar,

fuera de mí, hoy quiero amanecer de amor,
arrebatado en estrellas, desnudo de lunas,
como un quererte sin saber por qué te quiero,

fuera de mí, aquí estoy.

T de S
MRGC
Namaste