lunes, 22 de julio de 2013

Si acaso ella

Si acaso ella

 
“Si acaso ella forjara un eslabón
con sus besos, uno tras otro,
y me encontrara”.

Marcelo

Si acaso no hubiera nada
más, y no alcanzara el aire,
y la llave del mañana no
fuese ni más ni menos que
el amor, si acaso su voz se
volviese aquel agua que en
las noches me acaricia,
si acaso el silbo de sus labios
murmurara un TE AMO,

si acaso mis ojos le preguntaran
al viejo árbol, por aquel fruto de
sus manos, por aquel aliento ciego
que daba vueltas y más vueltas
por mi rostro, si acaso mi sed
abierta se cerrara a la ambición,
y mi corazón repitiera su nombre,
y huyera en busca de sus
clavijas entre deseo y deseo,

si acaso el cielo fuese la voluntad que
manda, y la niña que me llama, y la
mujer que me ama, y la sombra de
una por otra me de y me quite,
si acaso la luna danzara en mis
ventanas, y las lámparas encendidas
dibujaran su silueta en la pared,
si acaso mujer seas una nostalgia en
castillos, en blanca paz por mirarte a ti,

si acaso la verdad un barco de vela,
una puerta entreabierta al descubrir,
un alma que se rescata por disfraz
ante el espejo, un reflejo vacío que
sólo con alma podré llenar, si acaso
el mar, un arlequín de tierra firme en
equilibrio, un abismo de granos de trigo en
apenas trigal, un tiempo infinito en peñascos
de su piel, un placer ¡oh Dios!, ¡oh vida!, ¡oh muerte!,

si acaso la gente, de soledad en soledad
se vuelva compañía, y las heridas
suenen a un latir cercano, y los pasos
escapen de mi, vergonzosos y ligeros,
si acaso mi fuego sea consciente de ti,
y sólo calle cuando el viento y las
palabras, y no me importe el alba
si es que no me lleva a ningún puerto,
y me quede siempre sentado por lo que pudo,

si acaso mi mundo, si acaso aún persigo es porque ella.

T de S
MRGC
Namaste