martes, 9 de julio de 2013

Sentir alado

Sentir alado


¿Quién?,
si el tiempo corre sin
aprender, si agradecer es
la exigua limosna de la vida
de todos los días, dime
quién será el cielo y la rutina,
la torpeza del agua cuando
las piedras, y la caricia del
alba cuando despiertas,

¿quién te mirará de cerca?,
¿quién será ese alguien que te convenza
que hay una puerta lista para
que tú abras?,
en el crepúsculo crecen arcoirisados
pasos en melodías, poemas en hojas secas,
rastros que fueran brisa
que quisiera la aurora soñar,
cuando tus manos ¿quién?,

¿quién?,
en el rameante husmeante de tus ojos
es grata la voz de la bruma
en laberinto, la mirada es un solo jardín
cuando te afanas en un libro de amor,
y eres la historia bella de las rosas
tempranas, y las caracolas de tu alma
desnuda en estos versos, quizá pueda
el silencio su sangre cálida regar en ti,

¿quién?,
la lumbre del hogar se sienta a tu mesa mientras
el poeta escribe, el viento azota en remolinos
tus cabellos al tiempo que el candil parece
alimentarse de un manto de estrellas,
y estás clavada en el fuego,
y haces noble a este escritor,
¿de quién tu amor?, se afrentan el río
y el olvido por ser uno u otro, y tú miras,

¿quién?,
los espacios me entregan a tu querer
al brotar de tu palabra,
en ti vibro y crezco,
porque soy el impulso que me lleva atento a tus alas,
porque soy la torre más alta de la luna,
porque soy la quietud entre dos caricias profundas,
porque tú, ¡tú!, una bajada en cantidad cuando subes conmigo,
y conmigo secretas abrupta en las noches,

¿quién?,
tras las gotas de rocío
se quiebra como siempre el primer albor,
porque tú amas.

T de S
MRGC
Namaste