viernes, 26 de julio de 2013

Reloj de mi corazón

Reloj de mi corazón

 
Por el reloj de mi corazón
cada atardecer arde mi piel,
se desnudan mis ojos como
aquel árbol que nos cobijara
en lánguido argumento,
como los días que pasan como hojas
de libros que jamás habremos de leer,

así mi alma te piensa,
mientras la ciudad de murallas viejas
contempla mi silencio desde su sombra,
y yo corriendo tras el gris de mis párpados
en sol exiguo,
y tú dispersa envuelta en niebla,
por el reloj de mi corazón tu viento sube jadeante,
eres ella, en la torre más alta.

A la orilla del amor aguardo,
mi cabello cano,
mi cuerpo de fugaz niño,
mi mano expresiva y volando de papel,
que juega en el aire,
y el reloj de mi corazón en los labios
tocando mi pecho lentamente,
secreto, armado y dormido,
encendiendo su avidez como un fuego
que cede a las palabras,

¡oh poesía si tan sólo soñaras!,
¡si del otro lado de la puerta fueses una noche inmortal!,

el reloj de mi corazón tiene tiempos de brisa,
como si una mano indecisa sacudiera sus cristales,
y los paisajes más aprisa por un corazón incierto,
y el reloj agazapado de unos cielos que te buscan,
los míos,
por las ramas trémulas desvanecidas de alas,
entre los pajaros que derraman sus notas de ternura,
y tú, tú en la torre más alta,

y el reloj de mi corazón húmedo de rocío.

T de S
MRGC
Namaste