miércoles, 31 de julio de 2013

Red de lluvia

Red de lluvia

 
Como tu primera lluvia,
te aclaras en silencios y caes,
minuciosa de momentos, entre
cielos que te oyen caer en gotas
de amor, te vienes en aroma
de flor amanecida, los árboles se
pierden a tus pies y caes, como la
tardía voz que trae el deseo, como los
sueños que van y vienen de ti, como la lluvia,

como tu primera lluvia,
avanzas a tientas entre rostros de brisa,
te detienes en la cornisa de un espejo
y miras, contemplas, ¡qué oxidado vuelo
el de los pájaros, cuando temen!,
¡qué banal es contentar con un amor
que no consuela, incertidumbre de dolor,
cuesta arriba de las estrellas!, como
la lluvia, te sientes promesa, y no
importan las distancias, ni los mares, ni
los presagios nada importa salvo,
la lluvia que desgarras sintiéndote
cómplice de un amor,

como tu primera lluvia,
tu corazón es una certeza única de
que estás aquí, aún estás aquí, de
invencible ternura, con una cordura
a veces cuestionada pero ¡qué locura
la de las alas!, se extienden en la
tempestad, se abrazan a la pasión
desoyendo la razón de las palabras
y nada importa, ni la ausencia ni lo
que no te atreves a preguntar,
como la lluvia, te buscas, te encuentras,
te rodeas, eres irremediable con tu voz,
como los niños, como la lluvia, resbalas
en los brazos como la niebla desandara, y sin embargo,

como tu primera lluvia,
el mar a veces te vuelve inevitable,
como el sueño permanente que sueñas,
que sientes, que temes despertar,
¡que no sabes si ha sido ÉL!,
como la lluvia, dejando tu alma a destajo,
gota a gota en sus labios, como si quisieras quedarte allí,

como la lluvia, como tu primera lluvia,
atreviéndote, buscando al ladrón de ti y de mi.

T de S
MRGC
Namaste