jueves, 4 de julio de 2013

Quédate en mi mente

Quédate en mi mente

Ojalá me oyeras esta noche,
y me besaras, de una forma
tal que me abrazaras, en la
penumbra titilante de un café
humeante, de unas manos que
me encontraran, saltando por
encima de mí, quedándote en mis ojos,

ojalá no te separes de mí esta
noche, y seamos dos que quieren
lo mismo, tus labios y mis labios,
tu piel y mi piel, ¡ojalá mujer!,
sobre mí, vestida de entendimiento,
desnuda de sueños y simplemente
caída desprendida de si,

ojalá no se marche tu cielo de mi
goce, y puedas esta noche confundir
tus brazos con mis ramas, y seas
clara como la blancura de los pájaros,
y sola con tu silencio me despojes
de palabras, y te sientas enamorada,
y mi voluntad mortal, de mi mismo hacia tu alma,

ojalá estar a mi lado te signifique el
amor, y esta noche el dolor sea como
un viento invisible que se va, se va sin
dejar rastro, sin importar lo que tenga
o lo que deja, ¡ojalá!, ojalá las estrellas,
como llama que tiembla te pidan estés en mí,
que me toques, que te abras hoja por hoja,

ojalá tú y yo podamos mirar,
sin sentir las alas capaz de hallar nuestras
orillas, y miles de palabras nos secuestren,
y distantes poemas nos conmuevan, y
podamos labrar principalmente por la noche,
lo que está húmedo y sin llorar, ¡ojalá!,
de ti y de mí por una vez más,

¡quédate en mi mente!,
te prometo que no serán ni tuyos ni míos, sino nuestros,
¡quédate!

T de S
MRGC
Namaste