lunes, 22 de julio de 2013

Pegado al cielo

Pegado al cielo

 
Pegado al cielo,
como una gota que separa
el horizonte de la contínua penumbra,
como un verso de infantil dulzura,
que volviese una vez a mi alma
una gota fresca de tu voz,

pegado a ti.

Pienso en ti sin cesar,
con la profundidad de un interminable eco,
como un vuelo de palabras de caer,
de siempre caer en ti,
con estos ojos que no quieren mirarte empero sentirte,
para oirte hablar de la lluvia,
para pensar en tus párpados de libro nuevo
y posarme en ti,
desnudo y yerto sobre tu piel,
¡alto el silencio que me abraza por la espalda,
flotando de tu cuerpo la aurora
que colora mis sueños y me enamora!,

una luna de agua rueda mientras escribo,
y se descubre el viento por los espejos,
y lo que ayer fue mi querer hoy es la infancia mía
en tu jardín,
la flor de un día me despierta mi ilusión de ti
como si pisara los últimos pétalos,
como si una senda abriera tu cielo a mis manos,

pegado al cielo,
¡no tengo más que unos labios, los tuyos!,
¡tan sólo un corazón que ya te di!,
huyo a diario de tu sonrisa para inspirarme en la lejanía,
y sentir tu amor cual trovador,
y descreer de mi cuerpo sin tus gemidos,
te amo sin dejar de amarte desde que te conocí,
con una pasión que apasiona,
con un tiempo de queriéndote querer,
mi amor de mujer, mi amor.

Princesa,
estas estrellas que tú tocas, son para ti,
son rosas de seno de esencia del cielo,
son un amor en colores y gotas,
tiernas gotas que brotan cuando te pienso
y te miro delante, pegado al cielo cual amante,
y mi frente y tu frente, penetrándonos el amor.

T de S
MRGC
Namaste