viernes, 26 de julio de 2013

Para siempre

Para siempre

 
“¿Sabes?,
estuviste anoche en mis
sueños y en gemidos decías …
mi amor, a veces siento que te he
amado en innumerables formas,
incontables veces, vida tras vida,
edad tras edad, para siempre”.



Para siempre, como si los
árboles me llamaran hacia
adentro, confundiendo a sus
ramas con mis brazos y a mis
manos, con un egoísmo propio
del amor, y el agua vuelta el
dolor de un seno materno que se
abre, y así, se venga mi alma un
ave, sin palabras, entre tierras
profundas y cielos lejanos,

para siempre, devolviendo la
tarde a los espejos, a los rostros
el reflejo de un viento que marcha
hacia atrás. Para siempre no es un
casual mortal que comparte su pena,
¡no!, para siempre es una estrella,
es la tentación de un instante, es
voltear la cabeza y darnos cuenta
que siempre estuvimos, que el destino
nos hizo un hombre y una mujer
pero nos amamos desde antes,
somos el uno en el otro el retorno,
de nuestro ser mismo,
de nuestra esencia, de nuestra alma,

para siempre, tu mano franca abierta
al cielo, dibujando senderos allí donde
nunca ha llovido, para siempre, a ti
y a mi escapando entre lágrimas de
cristal y pecados, como mirar asombrados
el despertar de cada día, la osadía
de volar sin tener alas, para siempre,
¡oh mujer enamorada, hombre de
inevitables huellas en la arena!,
¡oh amor!, para siempre,
sin darnos cuenta siquiera de tu otoño,
de mi primavera, para siempre,
como una luz que guarda los secretos
de este deseo, rompiendo
en un latir, o tantos, para siempre,

para siempre, por eso podemos andar
despacio por las calles mientras todo
el mundo corre, porque el universo
es el tiempo en nosotros, somos
para siempre, y para siempre es vernos
en un susurro, ¡¿para qué gritar?!,
para siempre es jadear en la intimidad
por tan sólo repetir nuestro nombre,
para siempre, como pasar la noche
como si estuviéramos esperándola,
tú, descalza, donde los ángeles
duermen, yo, tranquilo, un tanto distraído de
tu increíble belleza, para siempre,
sangre de mi sangre,
tinta de mis poemas,
para siempre.

T de S
MRGC
Namaste