lunes, 8 de julio de 2013

Mis palabras hablan de ti

Mis palabras hablan de ti

Para que tú me mires,
para que puedas volar entre las
sombras de mis huellas en el cielo,
para que entiendas el deseo, el
deseo de ser un ebrio de mis
manos en tu cuerpo, el anhelo de
enredarme a tus labios verso a verso,
para que el dolor no sea eterno,
para que te trepes a mi sangre,
para que huyas de mí, llena de mí,
para que tú me mires sin mirada,

para que tú me encuentres,
para que el viento me arrastre entre
tus sueños, y la voz de tu amor sea mi ola,
¡infinita paloma de blancas manos y suave aroma!,
como el último otoño cuando era de brisas en tu
rostro, de ocasos en el alma y ventanas ajetreadas
como hojas, cayendo lento, en calma,
para que tú te sepas enamorada,
con mi corazón en tu cama, así,

para que tú me sientas, girando,
inclinado a tus tardes, ardiendo en tu
regazo como los brazos de un náufrago,
así, al aguardo de tus orillas,
¡tú mi amor, tú, tan distante, tú, tan amante, tú,
tan mía!, para que tus espigas sean el desierto
de mi última rosa, para que cierres los ojos al
silencio y tu sexo desnudo me desnude,
para que de nubes maquilles la noche,
y tus senos en flor, ¡y dormida en tu vientre el agua!,
y descalza en mi árbol me robes el tiempo, ¡tú tiempo!,

para que en un velero mi vida, amarre en tus puertos,
y vestido de luna me derrame en tus caderas,
y mis altos pájaros se pierdan entre el rocío de tus
estrellas, y mis poemas sean un rumor que sólo
habla de ti, pero sin versos, para que solitaria
te sientas demasiado, demasiado cabello sin mis caricias,
demasiada sonrisa sin mis besos, demasiado cielo
en el alba sin mí, ¡mis palabras hablan de ti!

¡El café siempre se enfría!, mis recuerdos
oprimen las mañanas, ¡un laberinto puntual es el
universo de mis relojes!,

para que tú me oigas,
presto a morir, encendido de ti,
¡afuera se ahogan la monotonía y el éxtasis dulce
que nos dejó ciegos!, ¡el fuego se vistió de palabras!,
siempre, siempre, siempre,
¡mis palabras hablan de ti!

T de S
MRGC
Namaste