martes, 30 de julio de 2013

Luna

Luna

 
La luna descansa en su luna,
en cuna de sueños se arropa
en el cielo, engaña a sus dudas
flotando en el agua,
la luna es la esperanza,
de una noche que arrebata,
deseos en vuelo que algunos llaman destino,

la luna anhela simular en el río,
una traza en jirones azules y blancos
y verdes, azules como el tiempo,
cuando deja en el sendero un vago
rastro fugaz, blanco como el mar,
cuando desnuda sus secretos en
recuerdos del alma, verde como el alba,
sostén eterno de un aleteo que desespera,
que conmueve, que entrega, portadora
de un aliento que por aliento muere,

supo la luna una vez, ser una lluvia
de piedras en Tandil, el candil de un mundo
frágil que levemente se movía, una
herida que se contaba en siglos,
que llamaba, un amor que cobijaba techos,
y por techos silenciaba nubes, y por nubes
confundía a las aves, y por aves al aire,
atravesando soles en incontables gemidos
y lágrimas,

la luna descansa hoy, en un collar de estrellas,
desierta, sin flores, ¡pero tantas veces
cobijo, tantas veces refugio de un amor!,
azares de un hilo que parece sostenerla
a mitad de la nada, la luna descansa feliz,
desliz de una mirada donde se busca siempre,
la luna, amor inventado sin tierra ni
aniversario, un amor en vilo de escenario
de años, la luna, presidiario de un farol,
meciendo tiernamente mi cabello en las sombras,

la luna, un vago poniente de labios
en el aire, paisaje rendido a la pasión
de los brazos, suelta de color, de formas,
libre de sospecha de misterios, luna,
¡tiéndeme tus manos, tiéndeme tu cuerpo!,
juntos habremos de morir,
juntos buscaremos un valor, una
promesa, un pecho en otra luna, un sol,

luna, tras un biombo de amantes,
desde mi ansiedad yo te espero,
impregnado de ti.

T de S
MRGC
Namaste