viernes, 26 de julio de 2013

Los cuatro lados

Los cuatro lados

 
“Hacia una luz cada vez
más creciente,
mis poemas se consumen”.

T de S

Los cuatro lados de mi luna
tienen sed, el del hombre,
el de la mujer, el de la visión
de un cielo azul y el del corazón,
puente hacia un mirar tan
profundo como desnudo,

y entonces el amor, esa
inconfundible razón de pelear
por lo que creo es mío, el surco de anhelos
que asoma por tus labios cuando
te miro, los ojos siempre abiertos,
un alma sin cercos y un todo del
tiempo, hacia un mañana inagotable,

y de tanto por tanto extrañarte,
se alquilan las nubes en sueños de
almas fugitivas, yo soy quien te mira,
quien escapa por los ríos entre los
reflejos del cielo, y así la piel, la mejor
de las bailarinas, y así el cuerpo, un aire
revuelto de hojas deshojadas, una breve
dosis de retorno, un alquimista en el rostro,
manos que se afanan buscándote cuando no estás,

y me pierdo descubriéndome en el mar,
allí donde nadie sufre, ni tú, y las sombras son
olas que se deslizan, dos amantes naufragando
en un deseo, un amor de oscuras golondrinas.

Los cuatro lados de mi sol corren detrás,
de los secretos que aguardan, de los luceros
que descansan, de los espacios abiertos como
bosquejos de utopía, y de la vida, escapando
del tiempo al tiempo del amor,

y entonces el asombro pone manos a la obra,
amanece en cada espejo, los ángeles se
convocan en aleteos incesantes de auroras,
el viento se viene un manto en masa verde,
algunos troncos se muestran cresta, y en el aire
solo hay silbos que erizan, cada día es cada día,
las horas pasan sin saberlas, ¿a quien le importa,
te preguntas?, … ¡al amor!, yo respondo,

"el amor, la sangre de mi silencio
entre los escombros de mi última batalla",
y simplemente caigo, "envuelto en colores".

T de S
MRGC
Namaste