jueves, 4 de julio de 2013

La oculta ley de lo probable

La oculta ley de lo probable

Es probable que el amor haga
cuentas, y reparta cartas entre
vuelos que no juegan ni sospechan,
y quiera engañar, como un furtivo
ladrón de caminos, y busque una
respuesta cuando dice que te ama,
y se arrepienta un minuto después,
y abandone a un lado las máscaras,

¡sólo saben de amor aquellos,
aquellos que no saben nada!,

es probable que no aguante ni un
día más, y hasta la luz de la luna lleguen
mis brazos, y me robe un gajo del cielo,
y me secuestre una nube, ¡a veces
el amor se confunde, y teje una red
desnuda, y deja en mí la locura!,
¿qué puedo hacer yo entonces?,

¡sólo saben de amor los nombres que
en solitario esperan, un paso más allá
o más acá, una huella, una tarde
deslizándose sencilla!,

es probable que lo único que quiera
sea estar junto a ti, junto a ti reclamando
a tu boca, arrebatado en tus ojos,
enmarañado en tus cabellos,
¡nunca me he sentido así antes, nunca tan
distante de mí mismo cuando te pienso,
cuando te siento, cuando te extraño!,

¡sólo saben de amor los años,
cuando otra vez el fuego,
cuando siempre quizá las aguas!,

es probable que tú, mujer enamorada,
te vuelvas ahora hacia tu ventana
mientras me lees, y me busques en las
calles vacías, húmedas y presurosas cuando llueve!,
porque el amor para ti es como manos pequeñas,
un reloj sobre la mesa, una media voz que
en penumbras te arrastra, ¡no despiertes,
no mi amor, no lo hagas!,
¡se queman las horas mientras tú te sueñas,
como los pétalos de ensueño de una flor!,

¡sólo saben de amor el tiempo y aquel
frío lugar para dormir,
una espera que se supera días tras día, una gota
mínima, apenas, en mitad del silencio!,

es probable que seamos tú y yo, pasajeros
de ninguna y nadie, una oculta ley de partes,
una tibia oscuridad que se ilumina.

T de S
MRGC
Namaste