viernes, 5 de julio de 2013

El poder de lastimarme

El poder de lastimarme

Te doy mi cuerpo,
como quien entrega el fondo
de su actitud, como cada uno
de mis pájaros, como escribir
persistiendo en una misma palabra,
en un ansia sin límites,
en un camino indeciso,
mi cuerpo infinito perdido
ante el crepúsculo,
entre tus muslos blancos,
mientras la noche desde mi ventana
cae cual torrente entre mis manos,

te doy mis sueños,
a veces como moneda arrojada al aire,
otras como paisaje que se debate
entre pedazos de sol y retazos de luna,
y entonces, como si la ternura
recordara el alma y se debatiera
en un amor de golpe,
te doy mis instantes cuando tú eres siempre,
y siempre es el ancla que aferra
mi corazón a tu corazón, porque
tú eres el sendero de mis hojas en otoño,
porque tu rostro es mi pecho
revuelo de tormentas,
cuando me miras,

te doy mi ansiedad,
esa hora de alejarme de todo
con los ojos abiertos
para que me bastes TÚ,
TÚ, desde mi boca hasta mi piel,
TÚ, que llegas a mí como un
horizonte en fuga, porque tu voz es el
viento que me acoge de ecos y de voces,
porque despierto a veces cuando
me duermo en ti,
en ti, entre tus labios y mis alas,
por ti, como un gondolero
entre poemas cuando te nombro,

te doy mi silencio para sentirte lejos,
porque mi silencio es simple,
sencillo como una sonrisa,
brisa como una nube que a tu cielo le da
color y forma,
porque tuyos mis ojos de mi mirada de agua,
porque mía la orilla de tus ojos cuando te encuentro,

pienso y me enredo en ti,
siento y mi vida es antes de ti,
porque corro libre como un abanico inmenso,
porque a veces amanezco y otras veces,
húmedo caigo en tus brazos,

"te doy el poder de lastimarme
porque te amo,
a sabiendas que no habrás de hacerlo".

T de S
MRGC
Namaste