jueves, 11 de julio de 2013

Déjame

Déjame

 
Déjame,
mis manos como vientos,
mi corazón con brazos de agua
extendiendo sus alas, recorriendo
los sueños que en tu cuerpo
descansan, ¡ay déjame!, mi sangre
tiembla en tus sentidos, ¡me vuelvo
gemido cuando caes en mí!,

déjame,
mi brisa llena tus noches,
mi piel se desnuda en tus estrellas,
mi libertad es tu deseo, mi amor
se precipita en imposibles cuando
me acaricias, ¡ay vida déjame!,
te deseo, te recibo, te consuelo,
me derramo en ti, ¡déjame!,

déjame,
donde las piedras no hablan,
donde la luz no tiene sombra,
gira y abrázame con tu voz, ¡que mi
vida sea tu vida!, ¡que la distancia
se venga cercanía!, quiero erguirme en
el vértigo de tu sexo, quiero mi sol
de un solo cielo, ¡déjame preso de ti!,

déjame,
mojaré tus palabras cayendo gota por
gota, las olas del mar serán mi grito,
mi deseo, mi dolor, mi puerta, la ausencia
un río de viejas heridas, el mañana, un
largo collar de sentires a los que hilvanar, ¡déjame!, soy yo
el del temporal, soy yo el que carga la cruz de una mirada
que aún duele, ¡déjame!, mis labios infinitos te esperan,

déjame, ámame,
contigo el ocaso es vago, sin ti, los pasos son una
poesía fría, cuando te alejas en mis ojos dejas niebla,
¡mucha niebla!, cuando te acercas, ¡ay amor cuando
te acercas!, eres lo que está dentro de mí, lo que vibra,
lo que clama, el eco de mi voz en mitad
del silencio, ¡déjame!, el miedo de ser pájaro
se desvanece en tu tiempo, ¡déjame!,

déjame,
voy a abrirme y a encerrarme en ti.

T de S
MRGC
Namaste