sábado, 6 de julio de 2013

Cuando el amor no es suficiente

Cuando el amor no es suficiente

"Porque amarte es encontrar tu
nombre en mi palabra, es dar fin
preciso a la llave oscura que me encierra,
es respirarte en el ancho viento y
respirarme en la razón de tus heridas,
es descubrir en tu mirada la tenue voz
que me acaricia, es sospechar que para siempre,
serás esa sutil ternura que me busca,
mis manos, que te desnudan cuando la luna
sea luna y el sol, estar seguro de ti y de mí".

Marcelo

Probáblemente vaguen de mí
por mí viejos fantasmas, algunos
miedos que aún suelen dejarme
paso cuando me pesan los brazos,
cuando la hora sombría es precisa
a la medianoche, ¡y sólo los ojos
vivos!, como ese madero que ha
estado demasiado tiempo bajo el
agua, y camine sin ruído, acompañado
siempre de un dormido silencio,

probáblemente suela tener la costumbre,
de tapar mis ojos con mis manos
cuando intento pensar, y me enamore
de mi soledad ya que a la verdad, por
lo menos para mí, le gusta permanecer
oculta, como una mujer desnuda en su
condición, como un espacio separando
dos cielos, uno, el despertar de un sueño,
el otro, un amante justo antes de marcharse,

probáblemente sienta a veces mis huellas
como piedra, caminar delante, como
cuando ella me provocaba y la cobardía
era un mal de este poeta, ¡que si no fuera
por los espejos!, hubiera llorado sin
ocultarse, abriéndose a la melancolía
como un abrazo tan distante como
necesario, o quizás habría entregado
los labios al mejor postor, como una
especie de Don, por quien merece sus lágrimas,

probáblemente sin saber, todo haya
comenzado un día, un porqué descubrió
su voz, un mirar furtivo acarició su palabra,
apenas yo comprendía la necesidad de estar,
pero le buscaba, un reducido espacio de
alientos nos cobijaba, ella me llamaba
a veces, yo la encontraba, probáblemente
imagine muchas veces su ternura y la
desnude liviana, vacilante frente a mi
puerta, probáblemente el tiempo de hacer
el amor aún vibre en su boca,
por el sabor de mi último beso, por la llama
que una vez, dejé bailando en sus ojos,

probáblemente mi cuerpo no cese de
temblar, y ella haya hecho cosas por
las que bien podría culparla de homicidio,
¡es que no puedo dormir!,
¡todo parece tan claro y a la vez tan distinto!,
sea como sea me gustaría tenerla conmigo
una noche más, como aquella vez en que
concentré mis deseos en su piel
hasta sentir un vacío, un desgarro total cuando le
entregué mi voluntad y gajos de todo mi ser,

pero el miedo y la timidez,
y esas cosas que se dicen a veces,
probáblemente el amor no sea suficiente,
y sólo acaricie mi pelo, en penumbras, sin hablar.

T de S
MRGC
Namaste